{"id":30475,"date":"2016-06-11T01:29:52","date_gmt":"2016-06-11T06:29:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-en-la-fila-esperando\/"},"modified":"2016-06-11T01:29:52","modified_gmt":"2016-06-11T06:29:52","slug":"jesus-en-la-fila-esperando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-en-la-fila-esperando\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas en la fila esperando&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Celebramos el Bautismo del Se&ntilde;or. Acaba de nacer en Bel&eacute;n y ya adoramos a Jes&uacute;s que se acerca al Jord&aacute;n para ser bautizado por Juan. &iexcl;Qu&eacute; consuelo debi&oacute; ser para Juan ver que Jes&uacute;s tomaba en serio su vida, su misi&oacute;n, su forma de ser testigo! Lo acog&iacute;a como era.<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;C&oacute;mo respetaba Jes&uacute;s a Juan, su misterio! Lo admiraba. <strong>Este momento del Jord&aacute;n es el encuentro de dos hombres obedientes. De dos hombres humildes<\/strong>. Juan era aquel que obedeci&oacute; toda su vida. Y su vida encontr&oacute; sentido en Jes&uacute;s. Toda su vida fue esperarlo y prepararse para este momento. Y en este momento su anhelo se hizo plenitud.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a ese d&iacute;a para nosotros? <strong>&iquest;Qu&eacute; sentiremos el d&iacute;a en que se cumpla aquello para lo que estamos hechos?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Seguramente fue muy distinto a como Juan se lo imaginaba. <strong>Dios siempre sorprende<\/strong>. Siempre rompe esquemas. Se oculta en lo cotidiano, en la vida diaria y llega mientras hacemos lo que hacemos cada d&iacute;a. Como Juan, que ese d&iacute;a estaba bautizando a muchos hombres:<br \/> &nbsp;<br \/> &laquo;<em>En aquel tiempo, proclamaba Juan: &#8211; Detr&aacute;s de m&iacute; viene el que puede m&aacute;s que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero &Eacute;l os bautizar&aacute; con Esp&iacute;ritu Santo. Por entonces lleg&oacute; Jes&uacute;s desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jord&aacute;n. Apenas sali&oacute; del agua, vio rasgarse el cielo y al Esp&iacute;ritu bajar hacia &Eacute;l como una paloma<\/em>&raquo;. Marcos 1, 7-11.<br \/> &nbsp;<br \/> Es el momento en el que el Esp&iacute;ritu Santo se posa sobre &Eacute;l. Juan es s&oacute;lo un instrumento. Desciende el Esp&iacute;ritu en medio de los hombres. All&iacute; Dios le entrega su Esp&iacute;ritu. En la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo va a iniciar su misi&oacute;n. En esa fuerza va a hacerse fuerte en el desierto frente a la tentaci&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s, hombre y Dios, buscador, hijo y Padre, enamorado. Jes&uacute;s, hombre, ni&ntilde;o, necesitaba estar lleno del Esp&iacute;ritu. Necesitaba la mano Dios pos&aacute;ndose sobre su vida, confirmando su elecci&oacute;n. Necesitaba a Juan bautizando en el Jord&aacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> En realidad no lo acabamos de comprender del todo. Permanece escondido como un misterio. <strong>El hijo de Dios, hombre y Dios, necesitaba la fuerza del Esp&iacute;ritu, el amor de su Padre entregado de forma manifiesta, delante de los hombres.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;No hab&iacute;a recibido ya el Esp&iacute;ritu desde su nacimiento? &iquest;No hab&iacute;a vivido acaso durante treinta a&ntilde;os en la presencia de Dios, cuidado por Mar&iacute;a, educado por Jos&eacute;, conducido por la fuerza del Esp&iacute;ritu? Seguro que Dios llenaba el coraz&oacute;n de su Hijo desde peque&ntilde;o. &iquest;Era necesario ir hasta el Jord&aacute;n?<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, era necesario. <strong>Ese d&iacute;a, en el Jord&aacute;n, el fuego del Esp&iacute;ritu lleg&oacute; a su alma<\/strong>. El Jord&aacute;n es el momento del abajamiento. Jes&uacute;s necesitaba ese fuego para la misi&oacute;n que ten&iacute;a por delante.<br \/> &nbsp;<br \/> Como santa Teresita escribi&oacute; un d&iacute;a: &laquo;<em>Un hombre, especialmente un sacerdote, que trabaja a partir de una uni&oacute;n profunda e &iacute;ntima con Cristo, aun cuando no realice una gran cantidad de obras, es mucho m&aacute;s fecundo que otro que, sin esta uni&oacute;n profunda, realiza una asombrosa cantidad de trabajos<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s necesitaba esa uni&oacute;n perfecta y profunda con el Esp&iacute;ritu para que sus obras estuvieran llenas de Dios.<\/strong> El Esp&iacute;ritu desciende sobre &Eacute;l y a partir de ese momento sabe c&oacute;mo han de seguir sus pasos. Comienza su misi&oacute;n, comenzar&aacute;n sus signos. Se har&aacute; fuerte frente a las tentaciones en el desierto.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>S&oacute;lo el que vive en la fuerza del Esp&iacute;ritu es fecundo, permanece fiel, se hace instrumento d&oacute;cil. Es Dios el que act&uacute;a en nuestras obras, no somos nosotros.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>A veces me veo actuando solo con mis fuerzas, como queriendo yo cambiar el mundo, transformarlo todo, hacer de nuevo los corazones. Y caigo herido. Y tropiezo acobardado. Y de nuevo comprendo que s&oacute;lo anclado en Dios la vida es fecunda.<\/strong><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> S&oacute;lo atado a &Eacute;l doy vida. Desatado doy s&oacute;lo mi vida.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Pero, &iexcl;con qu&eacute; poca seriedad nos tomamos a veces nuestra vida espiritual!<\/strong> Y como nos lo recuerda el Papa Francisco: <strong>&laquo;Sin oraci&oacute;n el vino se volver&aacute; vinagre&raquo;.<\/strong> &iquest;Se ha vuelto vinagre mi propio vino? Sin descansar en el Esp&iacute;ritu, el alma se va secando, se entumece.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s descans&oacute; ese d&iacute;a en el Esp&iacute;ritu Santo. Se llen&oacute; de Dios. De su amor infinito. &Eacute;l, perfecto Dios, perfecto hombre, necesit&oacute; arrodillarse en el Jord&aacute;n. &iexcl;Cu&aacute;nto m&aacute;s nosotros necesitamos volver una y otra vez hasta Dios buscando su amor, la fuerza del Esp&iacute;ritu!<br \/> &nbsp;<br \/> Siempre me impresiona imaginarme a Jes&uacute;s esperando a ser bautizado en el Jord&aacute;n. Recuerdo las palabras de una m&eacute;dico, &Aacute;frica Sendino, que muri&oacute; de c&aacute;ncer. Ella aprendi&oacute; del dolor y de la necesidad de consuelo cuando durante a&ntilde;os hab&iacute;a consolado y curado a tantos.<br \/> &nbsp;<br \/> Escribe en su diario: &laquo;<strong><em>Estar en la fila de los oncol&oacute;gicos me record&oacute; a la cola que tuvo de formarse en el Jord&aacute;n para recibir el bautismo de Juan<\/em><\/strong><em>. Finalmente comprend&iacute;a qu&eacute; significaba lo que hab&iacute;a hecho Jes&uacute;s al empe&ntilde;arse en ser uno de tantos. Finalmente entend&iacute;a el movimiento de Dios por excelencia, que es el de abajamiento hasta el l&iacute;mite de ser confundido como uno m&aacute;s. Encontr&eacute; sentido entonces no ya a ser la Dra. Sendino, ni siquiera a ser la m&eacute;dico-enferma. Encontr&eacute; sentido a ser, simplemente, una enferma entre las muchas que ese d&iacute;a nos agolp&aacute;bamos en oncolog&iacute;a<\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Hay personas que nos hablan de Dios de una forma impresionante<\/strong>. Nos hablan de la grandeza del alma humana y de la grandeza de Dios. Gracias a ella entend&iacute; lo que hizo Jes&uacute;s ese d&iacute;a en el Jord&aacute;n. Se puso a la fila. Detr&aacute;s de todos. Se despoj&oacute; de su rango pasando por uno de tantos. As&iacute; lo hizo toda su vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Veo a Jes&uacute;s hoy en el Jord&aacute;n y me conmueve. Est&aacute; all&iacute; como uno m&aacute;s, sin darse importancia. No para ense&ntilde;arnos nada, ni para darnos una lecci&oacute;n. No es un disfraz, ni una pose. Sencillamente, <strong>espera su turno. Como cualquier hombre.<\/strong> Nadie se da cuenta en la fila, nadie lo deja pasar primero.<br \/> &nbsp;<br \/> &Eacute;l espera. Desea encontrarse con Juan. Jes&uacute;s nunca bautiz&oacute; despu&eacute;s, no fue su forma de llevar a Dios a los hombres. Us&oacute; sus manos, su palabra, su mirada, no tanto el agua. Pero ese d&iacute;a, Jes&uacute;s quiere agacharse ante Juan.<br \/> &nbsp;<br \/> A m&iacute; me gusta hacer las cosas a mi manera, con mi estilo. No me gusta adaptarme a las formas de otro, a sus m&eacute;todos. Pero es verdad que <strong>el amor a veces nos hace capaces de hacer las cosas seg&uacute;n el otro<\/strong>, por amor al otro, sigui&eacute;ndolo, sin plantearnos tanto cu&aacute;l es mi estilo, qu&eacute; quiero yo, c&oacute;mo es mi forma de tocar el coraz&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s espera a Juan, mira a Juan, acoge a Juan como es, con lo que &eacute;l hace. As&iacute; quiere empezar, con el signo de Juan. Obedeciendo. Se despoja de s&iacute; mismo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Siempre queremos ser especiales<\/strong>. No pasar desapercibidos, ser tomados en cuenta, que nuestros dones sean valorados, que seamos <strong>respetados por lo que somos<\/strong>. Es dif&iacute;cil ocultarse, abajarse, dejar a otros pasar primero, hacer las cosas seg&uacute;n el modo de otros aunque no estemos del todo de acuerdo, aunque la idea no sea nuestra.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy miro a Jes&uacute;s, Dios escondido, esperando, alegr&aacute;ndose por ser uno m&aacute;s, por ponerse en la fila de los necesitados, de los vulnerables, de los que preguntan. Sin se&ntilde;alarse, sin ponerse en el centro. Lo siento tan cerca. A mi lado. Caminando detr&aacute;s de m&iacute;, uni&eacute;ndose a m&iacute;, esperando conmigo. Porque est&aacute; conmigo, comprendi&eacute;ndome.<\/p>\n<div>\n &nbsp; <\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a> Pablo d\u2019Ors,<br \/>\n <em>Sendino se muere<\/em>\n <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Celebramos el Bautismo del Se&ntilde;or. Acaba de nacer en Bel&eacute;n y ya adoramos a Jes&uacute;s que se acerca al Jord&aacute;n para ser bautizado por Juan. &iexcl;Qu&eacute; consuelo debi&oacute; ser para Juan ver que Jes&uacute;s tomaba en serio su vida, su misi&oacute;n, su forma de ser testigo! 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