{"id":30478,"date":"2016-06-11T01:30:01","date_gmt":"2016-06-11T06:30:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-deseas-este-2015-apunta-alto-pero-no-te-pases\/"},"modified":"2016-06-11T01:30:01","modified_gmt":"2016-06-11T06:30:01","slug":"que-deseas-este-2015-apunta-alto-pero-no-te-pases","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-deseas-este-2015-apunta-alto-pero-no-te-pases\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 deseas este 2015? Apunta alto, pero no te&nbsp;pases"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Se est&aacute; abriendo un nuevo a&ntilde;o. Dice una bendici&oacute;n celta: &quot;Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento est&eacute; siempre detr&aacute;s de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos, y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Me parece bonito comenzar el a&ntilde;o con esta bendici&oacute;n. El coraz&oacute;n abre un nuevo libro lleno de esperanza. <strong>Tantas p&aacute;ginas en blanco. &iquest;Qu&eacute; espero?<\/strong> Quiero vivir de verdad. Enterrar la vida en tierra santa. Y es santa la tierra en la que habita Dios. En la que habito yo con &Eacute;l.<br \/> &nbsp;<br \/> Nuevas preguntas y metas. Sue&ntilde;os y deseos. <strong>&iquest;Qu&eacute; sue&ntilde;o?<\/strong> Sue&ntilde;o con aceptar mis l&iacute;mites, con reconocer mis errores, con alegrarme con los fracasos. Sue&ntilde;o con vivir de forma sencilla, desapegado de mis cosas, sin pretender imponer mis formas.<br \/> &nbsp;<br \/> Algunos so&ntilde;ar&aacute;n hoy con perder peso, con hacer m&aacute;s deporte. Algunos sue&ntilde;an con cuidar m&aacute;s a los suyos y dar menos importancia al trabajo. Con volar m&aacute;s alto y no conformarse con una vida mediocre. Con seguir haciendo lo mismo pero de forma distinta, con otra actitud.<br \/> &nbsp;<br \/> Porque, al fin y al cabo, <strong>nada nuevo hay bajo el sol, pero s&iacute; es necesario hacerlo todo nuevo con el amor de Dios. <\/strong>Tambi&eacute;n hay aquellos que pretender&aacute;n este nuevo a&ntilde;o cambiar ciertas man&iacute;as. Algunos se afanar&aacute;n por ponerse con m&aacute;s frecuencia delante de Jes&uacute;s en oraci&oacute;n. Otros querr&aacute;n estudiar y trabajar m&aacute;s, amar de verdad.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Son prop&oacute;sitos, buenos deseos. Dicen que si los cumples los primeros veinti&uacute;n d&iacute;as del primer mes ya se convierten en un h&aacute;bito todo el a&ntilde;o<\/strong>. El que nada desea, nada logra.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&quot;La medida del anhelo es la medida de la gracia&quot;<\/strong>. Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich. &iquest;C&oacute;mo es de grande nuestro anhelo? &iquest;Cu&aacute;nto so&ntilde;amos al comenzar un libro en blanco sobre el que podemos dejar escrita nuestra vida? <strong>Tengo que desear mucho al comenzar el a&ntilde;o. Merece la pena<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Dios nos necesita. Mar&iacute;a, con la que comenzamos tomados de la mano, necesita nuestro s&iacute;, nuestra entrega, nuestra alegr&iacute;a e inocencia.<br \/> &nbsp;<br \/> Comenta el Papa Francisco: &quot;<strong><em>Mar&iacute;a es la mam&aacute; que nos concede la salud para afrontar y superar<\/em><\/strong><em> los problemas, haci&eacute;ndonos libres para tomar decisiones definitivas. Nos ense&ntilde;a a ser fecundos, a estar abiertos a la vida y a dar siempre frutos de bondad, de alegr&iacute;a, de esperanza. A no perder nunca la esperanza, a dar la vida a otros, vida f&iacute;sica y espiritual&quot;<\/em>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Me gusta mirar a Mar&iacute;a al comenzar todo de nuevo.<\/strong> Ella nos ense&ntilde;a a enfrentar los problemas, a tomar decisiones importantes, valorar la vida y entregarla con sencillez y humildad. Nos ense&ntilde;a a dar vida a otros.<br \/> &nbsp;<br \/> Es bonito pensar en su papel de Madre que nunca nos deja. Nos cuida y educa. Nos alienta y levanta. La miramos a Ella firme al pie de la cruz. Firme en el silencio de Nazaret, firme en Bel&eacute;n llenando nuestra vida con una monta&ntilde;a de ternura.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Me gusta mirarla a Ella y descansar.<\/strong> Cuando nos pesa la vida y la cuesta de un a&ntilde;o nuevo se vuelve empinada. La miro a Ella como un ni&ntilde;o, confiando. <strong>Ella s&oacute;lo espera nuestra disponibilidad para la lucha. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Desea que estemos atentos para todo lo que vaya surgiendo en el coraz&oacute;n. Pero siempre desde nuestra realidad<\/strong>, desde lo que somos. Construyendo con nuestro barro. Tallando nuestra madera. Nos quiere imperfectos, no demasiado perfectos. Porque s&oacute;lo Dios es perfecto.<br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a le&iacute;a una frase sugerente del Padre Kentenich: &quot;&iquest;Qu&eacute; exig&iacute;an los antiguos de sus superiores? Ellos dec&iacute;an que no ten&iacute;a que ser demasiado sano, ni demasiado santo, ni demasiado sabio. Hay mucha sabidur&iacute;a de vida en este axioma&quot;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/> Me gusta ver la vida as&iacute;. Los padres demasiado buenos, demasiado santos, alejan a sus hijos y no les dejan so&ntilde;ar con algo as&iacute;, porque lo ven inalcanzable.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>Que los hijos vean las debilidades de sus padres siempre es sano. Porque eso nos anima a pensar que tambi&eacute;n nosotros podemos<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Los santos no fueron perfectos. Tuvieron sus carencias y esas carencias los hicieron humanos, pr&oacute;ximos, accesibles. Por eso sue&ntilde;o con <strong>no ser nunca demasiado sano, ni demasiado santo, ni demasiado sabio. <\/strong>Tal vez el adverbio demasiado habla de exceso. Y el exceso no suele ser tan bueno.<br \/> &nbsp;<br \/> Quisiera <strong>comenzar este a&ntilde;o nuevo so&ntilde;ando con ser simplemente, sano, sabio y santo<\/strong>. Con llevar una vida sana en todos los aspectos. Sana en lo natural y en lo espiritual. Sana en mi forma de enfrentar la vida con sus problemas.<br \/> &nbsp;<br \/> Pensaba en <strong>lo sano que es experimentar la frustraci&oacute;n<\/strong>. Pero, &iquest;c&oacute;mo reaccionamos cuando las cosas no salen como quer&iacute;amos? A veces nos enrabietamos, dejamos de valorar lo logrado, nos ofuscamos y no nos levantamos del suelo.<br \/> &nbsp;<br \/> Es triste ver lo inmaduros que somos muchas veces al reaccionar. <strong>Es sano enfadarse. Pero no es sano bloquearse y dejar de luchar al menor traspi&eacute;s<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;C&oacute;mo enfrentamos los obst&aacute;culos y contrariedades<\/strong> que nos depara la vida? Una p&eacute;rdida, un accidente, una aver&iacute;a, una enfermedad. Detienen nuestros pasos y nos ofuscamos.<br \/> &nbsp;<br \/> Perdemos la paz inmediatamente y dejamos de estar alegres y confiados. Como si hubi&eacute;ramos centrado nuestro camino en nuestras propias fuerzas y capacidades. <strong>Cuando nos fallan perdemos la ilusi&oacute;n. Es triste ver lo poco que avanzamos a veces<\/strong>. Y eso nos pasa porque nos falta sentido del humor.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a Jorge Bucay: &quot;<em>Tener la capacidad de re&iacute;rse de uno mismo es casi condici&oacute;n necesaria para gozar de algunas de las extra&ntilde;as y absurdas cosas que nos suceden. Es la se&ntilde;al de la madurez que siente el que no necesita ser correcto ni exitoso para estar seguro de s&iacute; mismo<\/em>&quot;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\" title=\"\">[2]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Sanas son las personas que se r&iacute;en de s&iacute; mismas<\/strong>. Que aceptan las cr&iacute;ticas sin hundirse. Que se toman la vida de forma relajada y no se complican ante la menor contrariedad. Son aquellos que viven sin excesos, aceptando las cosas con alegr&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Son los que saben dar la vida sin pensar que est&aacute;n perdiendo algo. Son los que son sabios en lo cotidiano, maestros de la vida diaria. Los que valoran lo humano, toman en cuenta los distintos aspectos de la vida, miran a Dios buscando respuestas y hacen su voluntad sin miedo. <strong>Definitivamente quiero vivir as&iacute;. Quiero ser sano, santo y sabio. A secas, nunca demasiado. <\/strong><\/p>\n<div>\n &nbsp; <\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a> J. Kentenich,<br \/>\n <em>Ni&ntilde;os ante Dios<\/em>\n <\/div>\n<div id=\"ftn2\">\n <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\" title=\"\">[2]<\/a> Jorge Bucay,<br \/>\n <em>20 pasos hacia delante<\/em>\n <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Se est&aacute; abriendo un nuevo a&ntilde;o. Dice una bendici&oacute;n celta: &quot;Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento est&eacute; siempre detr&aacute;s de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos, y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano&quot;. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-deseas-este-2015-apunta-alto-pero-no-te-pases\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfQu\u00e9 deseas este 2015? Apunta alto, pero no te&nbsp;pases\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30478","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30478"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30478\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}