{"id":30496,"date":"2016-06-11T01:30:39","date_gmt":"2016-06-11T06:30:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quieres-darle-todo-a-dios-basta-con-recibir\/"},"modified":"2016-06-11T01:30:39","modified_gmt":"2016-06-11T06:30:39","slug":"quieres-darle-todo-a-dios-basta-con-recibir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quieres-darle-todo-a-dios-basta-con-recibir\/","title":{"rendered":"\u00bfQuieres darle todo a Dios? Basta con&nbsp;recibir"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> La Navidad tiene que ver con construirle una casa al Se&ntilde;or. Hoy escuchamos que David quer&iacute;a construirle una casa s&oacute;lida y firme a Dios: &quot;Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Se&ntilde;or vive en una tienda. Nat&aacute;n respondi&oacute; al rey: &#8211; Ve y haz cuanto piensas, pues el Se&ntilde;or est&aacute; contigo&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> David ten&iacute;a un sue&ntilde;o. Su vida no fue perfecta. Se dej&oacute; llevar por sus pasiones. Cay&oacute; en la mentira y en el crimen. Rob&oacute; lo que no era suyo. <strong>Vivi&oacute; una vida llena de pecados y abandonos. Pero tambi&eacute;n una vida de amor a Dios y fidelidad. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Experiment&oacute; la pobreza y la humillaci&oacute;n. Se encontr&oacute; consigo mismo y con el Dios de su historia. <strong>Lo am&oacute; y se supo amado. Y ah&iacute; encontr&oacute; la paz y el perd&oacute;n<\/strong>. Se supo hijo de la misericordia. Querido por Dios no por sus m&eacute;ritos, sino por haberse abajado hasta tocar el polvo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Abraz&oacute; el perd&oacute;n de Dios con el coraz&oacute;n agradecido. Fruto de ese agradecimiento es el deseo tan humano de darle a Dios algo a cambio. Algo grande. Una casa<\/strong>. Perdonado, salvado, sanado, se sinti&oacute; fuerte. &iquest;Por qu&eacute; no pod&iacute;a &eacute;l construir el templo?<br \/> &nbsp;<br \/> Me gusta David. Me gustan su verdad, su vaciamiento, su humillaci&oacute;n. Me gusta c&oacute;mo vuelve el rostro a Dios. Lo ama con lo m&aacute;s profundo de su alma. <strong>Le cantaba con alegr&iacute;a y bailaba sin inhibiciones ante &Eacute;l, porque lo quer&iacute;a con un amor de ni&ntilde;o<\/strong>, con un amor puro.<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, me gusta David. Me gustan su debilidad y su fuerza. Su pasi&oacute;n y su fuego. Me gusta su amor encendido y su deseo de lograr lo m&aacute;s grande. Se sabe peque&ntilde;o. Pero quiere darlo todo. Quiere calcular sus fuerzas, porque no quiere perder nunca, <strong>le duelen las derrotas<\/strong>. <strong>Como a todos.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; fue su vida. Y ahora, en el ocaso de su camino, de nuevo quiere lograr algo grande. Una casa para Dios. <strong>Muchas veces en mi camino de vida he querido construirle una casa a Dios<\/strong>. Una casa grande y digna. Siempre pienso en <strong>mi vocaci&oacute;n como en esa casa, en el hogar en el que &Eacute;l pueda habitar. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Con frecuencia he querido construir <strong>contando con mis fuerzas, calculando mis capacidades<\/strong>, tomando en cuenta mis dones. Cuando lo intento experimento la debilidad y las <strong>ca&iacute;das<\/strong>. Y vuelvo entonces el rostro a Dios buscando respuestas.<br \/> &nbsp;<br \/> Y &Eacute;l muchas veces me las ha dado como a David con estas palabras: <em>&laquo;&iquest;Eres t&uacute; quien me va a construir una casa para que habite en ella? Yo te saqu&eacute; de los apriscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Yo estar&eacute; contigo en todas tus empresas, acabar&eacute; con tus enemigos, te har&eacute; famoso como a los m&aacute;s famosos de la tierra. Dar&eacute; un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantar&eacute; para que viva en &eacute;l sin sobresaltos, y en adelante no permitir&eacute; que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombr&eacute; jueces para gobernar a mi pueblo Israel. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Te pondr&eacute; en paz con todos tus enemigos, te har&eacute; grande y te dar&eacute; una dinast&iacute;a. Y, cuando tus d&iacute;as se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmar&eacute; despu&eacute;s de ti la descendencia que saldr&aacute; de tus entra&ntilde;as, y consolidar&eacute; el trono de su realeza. Yo ser&eacute; para &eacute;l padre, y &eacute;l ser&aacute; para m&iacute; hijo. Tu casa y tu reino durar&aacute;n por siempre en mi presencia; tu trono permanecer&aacute; por siempre&raquo;. <\/em><em>2 Samuel 7,1-5. 8b-12. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong>David le quer&iacute;a construir un templo a Dios. Dios, a cambio, le ofrece mucho m&aacute;s. Le ofrece paz, descendencia, eternidad<\/strong>. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s se puede esperar? David no pudo construir esa casa. A cambio, Dios colm&oacute; su coraz&oacute;n de ni&ntilde;o.<br \/> &nbsp;<br \/> Al pensar en mi vida pienso en eso. Yo le quiero construir una simple casa a Dios y tantas veces no puedo. Pero &Eacute;l har&aacute; muchas m&aacute;s cosas con mi vida que no lograr&eacute; ver. Superar&aacute; mis expectativas y sue&ntilde;os. En realidad, ya lo hace, cada d&iacute;a. Y as&iacute; lo hace con todos. Con cada uno de sus hijos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Todos tenemos algo de David<\/strong>. El pecado y la humillaci&oacute;n. La tristeza y la esperanza. La pasi&oacute;n y la inocencia. El amor y la soledad. Los grandes sue&ntilde;os y la mediocridad. <strong>El deseo de escalar cumbres y las ca&iacute;das m&aacute;s torpes<\/strong>. Queremos construirle el templo m&aacute;s grande y luego no somos capaces de componer la melod&iacute;a desafinada de un solo d&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero <strong>Dios nos da lo que no pedimos. Nos hace so&ntilde;ar con lo que no imaginamos. Nos lleva a las cumbres <\/strong>m&aacute;s altas y nos ense&ntilde;a la inmensidad de lo que nuestra vida puede ser para muchos. <strong>Y nos quedamos mudos. Como David. Sobrecogidos. Consolados. Llenos de fe y de sue&ntilde;os. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Dios le promete paz a David. &Eacute;l hab&iacute;a sufrido guerras y luchas. Anhelaba en su coraz&oacute;n una paz duradera. &quot;El Se&ntilde;or le dio la paz con todos los enemigos que le rodeaban&quot;. Despu&eacute;s los jud&iacute;os recordar&aacute;n con nostalgia ese tiempo de paz. Nosotros tambi&eacute;n deseamos la paz.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban La Navidad tiene que ver con construirle una casa al Se&ntilde;or. Hoy escuchamos que David quer&iacute;a construirle una casa s&oacute;lida y firme a Dios: &quot;Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Se&ntilde;or vive en una tienda. Nat&aacute;n respondi&oacute; al rey: &#8211; Ve y haz cuanto piensas, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quieres-darle-todo-a-dios-basta-con-recibir\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfQuieres darle todo a Dios? 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