{"id":30498,"date":"2016-06-11T01:30:44","date_gmt":"2016-06-11T06:30:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-un-buen-momento-para-repetir-tus-sies\/"},"modified":"2016-06-11T01:30:44","modified_gmt":"2016-06-11T06:30:44","slug":"es-un-buen-momento-para-repetir-tus-sies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-un-buen-momento-para-repetir-tus-sies\/","title":{"rendered":"Es un buen momento para repetir tus&nbsp;\u201cs\u00edes\u201d"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Mar&iacute;a en Adviento espera. Camina hacia Ein Karen. Camina hacia Bel&eacute;n, con Jos&eacute;. Lleva a Dios dentro. El Adviento es un tiempo de Mar&iacute;a, un tiempo de anhelo y espera.<br \/> &nbsp;<br \/> Me gusta la imagen de la visitaci&oacute;n. Refleja muy bien el Adviento. El otro d&iacute;a me puse a meditar algunos cuadros de la visitaci&oacute;n. Mar&iacute;a junto a Jos&eacute;. Zacar&iacute;as junto a Isabel.<br \/> &nbsp;<br \/> Me gusta ese camino de Mar&iacute;a.<strong> Ella no se queda a medio camino<\/strong> como dec&iacute;a el Papa Francisco hablando de los buenos pastores:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<em>El verdadero cristiano no tiene miedo de ensuciarse las manos con los pecadores, de arriesgar incluso su fama, porque tiene el coraz&oacute;n de Dios, que no quiere que nadie se pierda. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>Ser un pastor a mitad de camino es una derrota<\/em><\/strong><em>. Un pastor debe tener el coraz&oacute;n de Dios, ir hasta el l&iacute;mite. <strong>El buen pastor, el buen cristiano sale, est&aacute; siempre en salida: est&aacute; en salida de s&iacute; mismo, est&aacute; en salida hacia Dios, en la oraci&oacute;n, en la adoraci&oacute;n; est&aacute; en salida hacia los otros<\/strong> para llevar el mensaje de salvaci&oacute;n<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a tiene el coraz&oacute;n de una pastora en salida. Siempre pienso que Jos&eacute; ir&iacute;a con ella. En los cuadros que ve&iacute;a se representa a Mar&iacute;a en pie, caminando, dispuesta. Jos&eacute; a su lado, apoyando, custodiando.<br \/> &nbsp;<br \/> Es bonito imaginar la escena. <strong>Mar&iacute;a velada, protegida, custodiada por Jos&eacute;. Es la santidad matrimonial. <\/strong>Es la santidad familiar, en comunidad. <strong>No vamos solos por los caminos de la vida. Eso nos alivia, calma el coraz&oacute;n.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Salimos de nuestra comodidad y nos ponemos en camino. Mar&iacute;a sale de su hogar. Deja lo que tiene. No lo sabemos pero me gusta creer lo que muchos cuadros reflejan, que Jos&eacute; no dej&oacute; nunca sola a Mar&iacute;a, tampoco esta vez.<br \/> &nbsp;<br \/> Camin&oacute; con ella. Dej&oacute; de lado su propia comodidad. Acompa&ntilde;&oacute; a aquella a la que amaba. Es importante saber que <strong>no salimos solos. Lo hacemos como Iglesia<\/strong>. Lo hacemos con otros que nos animan, nos impulsan, le dan sentido a nuestros pasos.<br \/> &nbsp;<br \/> La espera del Adviento no es algo est&aacute;tico, es en camino. Me gusta una imagen de Mar&iacute;a que hay en la comunidad Iesu Communio en la Aguilera. Es una imagen de tama&ntilde;o real. Mar&iacute;a sentada pero casi en camino. <strong>Embarazada est&aacute; ya dispuesta a actuar. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Me encanta. Tiene paz y reposo. Tiene fuego y tensi&oacute;n. Tiene vida y luz. No est&aacute; cansada, no est&aacute; quieta, est&aacute; en movimiento sin moverse. Est&aacute; <strong>dispuesta a salir a servir. No est&aacute; cuid&aacute;ndose, est&aacute; cuidando a otros.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; deber&iacute;a ser nuestra vida. <strong>Siempre en movimiento, siempre con paz. En camino, buscando. Sin esperar a que vengan a nosotros<\/strong>. Saliendo Ella a nuestro encuentro.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Y al llegar y ser recibida, la alegr&iacute;a llega<\/strong> a casa de Isabel. Ella se sorprende con la presencia de Mar&iacute;a y la alaba: \u201c<em>&iexcl;Feliz la que ha cre&iacute;do que se cumplir&iacute;an las cosas que le fueron dichas de parte del Se&ntilde;or!\u201d.<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a es feliz y bendita, porque ha cre&iacute;do, porque su fe la ha salvado, porque se ha puesto en camino por amor. Feliz porque se sabe amada profundamente por Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> La alegr&iacute;a llega a casa de Isabel y Zacar&iacute;as. La alegr&iacute;a est&aacute; en el pecho de Mar&iacute;a. All&iacute;, en su alma. En su seno lleva a Cristo. La alegr&iacute;a hace saltar a Juan.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Me gustar&iacute;a que mi llegada a cualquier sitio alegrara a otros<\/strong>. A veces no es as&iacute;. No siempre alegramos. A veces estamos angustiados, tristes, preocupados y nuestra vida no es causa de alegr&iacute;a. Queremos <strong>pedirle a Mar&iacute;a que nos ense&ntilde;e a visitar a otros llevando alegr&iacute;a.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a nos habla de <strong>pureza<\/strong> virginal. Es la Inmaculada que nos ama. La palabra pureza se ha llenado muchas veces de una perfecci&oacute;n inalcanzable. Nos parece esa monta&ntilde;a nevada, en estado virgen, a la que es imposible llegar.<br \/> &nbsp;<br \/> Los puros son aquellos que no pecan, que no caen. Y por eso uno descarta este atributo de su vida. Es imposible ser puro. La pureza es un don propio de Mar&iacute;a Inmaculada. Y Ella no tuvo mancha. Nosotros no miramos con pureza, no tenemos una mirada limpia.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich: \u201c<em>No somos nosotros los causantes de nuestra actividad. Sino Mar&iacute;a. Cuanto m&aacute;s nos esforzamos en mantenernos limpios y sin mancha tanto m&aacute;s nos ensuciamos<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Nosotros s&iacute; tenemos mancha.<\/strong> Es tal vez por eso que he necesitado tiempo y la ayuda de alguna persona para entender el verdadero sentido de la palabra pureza.<br \/> &nbsp;<br \/> Y escucho en mi coraz&oacute;n: \u201cBienaventurados los puros de coraz&oacute;n porque ellos ver&aacute;n a Dios\u201d. Y claro, <strong>yo quiero ver a Dios<\/strong>, quiero ver su rostro y tocar su manto. Quiero adentrarme en su mirada.<br \/> &nbsp;<br \/> Si para eso necesito un coraz&oacute;n puro; ese es el camino. Pero, &iquest;qui&eacute;n es puro? &iquest;Qui&eacute;n puede permanecer puro en medio de los hombres, rodeado por el mundo?<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La pureza surge y crece en lo m&aacute;s hondo del coraz&oacute;n<\/strong>. Miramos a Mar&iacute;a y alabamos su pureza: \u201c<em>Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a es pura. Pero no s&oacute;lo porque en Ella no hay pecado. No s&oacute;lo porque su coraz&oacute;n es templo de Dios y morada del Esp&iacute;ritu Santo. No s&oacute;lo porque su s&iacute; abri&oacute; las puertas de la carne a un Dios todopoderoso.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La pureza de Mar&iacute;a tiene que ver con su fidelidad, con su amor apasionado que quema<\/strong> con su fuego todo. No es una pureza helada. Tiene que ver con esa mujer firme que ama al pie de la cruz.<br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a estuvo <strong>firme y fiel ante el &aacute;ngel<\/strong>. Mar&iacute;a se mantuvo <strong>firme ante la cruz<\/strong>. All&iacute;, de pie, sosteniendo el c&aacute;liz junto a su Hijo. En ese momento, la &uacute;nica corona que quer&iacute;a recibir era la de su hijo, una corona de espinas.<br \/> &nbsp;<br \/> La pureza tiene que ver con integridad, con fidelidad. <strong>Mar&iacute;a es la mujer &iacute;ntegra, en quien alma, coraz&oacute;n y vida est&aacute;n unidos, en perfecta armon&iacute;a. Por eso necesitamos entreg&aacute;rselo, para que Ella lo posea<\/strong>:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<em>A ti, celestial princesa, Virgen sagrada mar&iacute;a, yo te ofrezco en este d&iacute;a, alma, vida y coraz&oacute;n. M&iacute;rame con compasi&oacute;n, no me dejes, Madre m&iacute;a<\/em>. Le entregamos todo lo que somos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Le entregamos nuestra vida, para que Ella nos haga puros. Para que todo nuestro ser sea de Dios.<\/strong> Para que nuestros pensamientos, anhelos, sue&ntilde;os, palabras, gestos, sean de Dios. &iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil a veces! &iexcl;Qu&eacute; milagroso cuando sucede!<br \/> &nbsp;<br \/> La miro a Ella y <strong>se lo entrego todo<\/strong>. Le entrego mi s&iacute;. Tal vez por ah&iacute; empieza todo. Tengo tantos motivos para decirle que s&iacute; a Dios. S&iacute; a mi vida, s&iacute; a mi presente. Ser&iacute;a bueno que cada uno pudi&eacute;ramos hacer ese ejercicio.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Repetir nuestros s&iacute;es de rodillas<\/strong> como hizo esta persona:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<strong><em>S&iacute; a vivir cerca de ti. S&iacute; a tocar tu manto, Se&ntilde;or, cada ma&ntilde;ana. S&iacute;, a confiar en mis inseguridades y miedos<\/em><\/strong><em>, cuando pienso que pod&iacute;a dar mucho m&aacute;s, que pod&iacute;a salir m&aacute;s al encuentro de los hombres y por miedo me quedo en mi zona de confort.<\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>S&iacute; a los desaf&iacute;os que me presenta la vida. S&iacute; a la renuncia a una vida diferente. <strong>S&iacute; a la enfermedad que pueda venir. S&iacute; a la pobreza y al desvalimiento. S&iacute; a dar la vida por aquellas personas que me conf&iacute;as<\/strong>, a veces torpemente, otras entregando lo poco que yo s&eacute;. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>S&iacute; a los peque&ntilde;os fracasos, cuando me critican o juzgan. S&iacute; a mis infidelidades, a mis inconstancias<\/em><\/strong><em>. S&iacute; a caminar contigo donde T&uacute; vayas. S&iacute; a mis l&iacute;mites y carencias. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>S&iacute; a mi pasi&oacute;n por la vida, a mi esp&iacute;ritu impulsivo<\/em><\/strong><em>. S&iacute; a mi capacidad de amar. S&iacute; a mis debilidades en las que me veo fr&aacute;gil. S&iacute; a mis inmadureces, cuando no doy la talla, cuando me enfado por tonter&iacute;as, cuando dependo del mundo. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>S&iacute; a mis amigos, a mi familia. S&iacute; a los que m&aacute;s me cuestan, a los que no me quieren. S&iacute; a mi pecado, que me recuerda que estoy hecho de barro<\/em><\/strong><em>. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>S&iacute; a mis amores a veces inconstantes, a veces superficiales, a veces dependientes. S&iacute; a toda mi vida con su grandeza y peque&ntilde;ez.<\/em><\/strong><em> Te la entrego entera. S&oacute;lo quiero decirte que s&iacute;. Que hoy, como siempre, se haga tu voluntad, se haga seg&uacute;n tu palabra<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo repetimos con humildad. Lo entregamos en silencio. Como Mar&iacute;a, ante el &aacute;ngel, ante Dios. Lo hacemos conscientes de que solos no podemos. De que Dios nos sostiene y levanta. <strong>&iquest;Qu&eacute; s&iacute; me cuesta m&aacute;s entregarle&nbsp;<a name=\"14a501971bfa93f1_14a45c0b8141a8d4__GoBac\"><\/a>a Dios?<\/strong><br \/> &nbsp;<\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<\/div>\n<p align=\"justify\"><a name=\"14a501971bfa93f1_14a45c0b8141a8d4__ftn1\"><\/a><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14a45c0b8141a8d4__ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>&nbsp;J. Kentenich,&nbsp;Ni&ntilde;os ante Dios<br \/><a name=\"14a501971bfa93f1_14a45c0b8141a8d4__ftn2\"><\/a><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14a45c0b8141a8d4__ftnref2\" title=\"\">[2]<\/a>&nbsp;J. 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