{"id":30505,"date":"2016-06-11T01:30:58","date_gmt":"2016-06-11T06:30:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/expectativa-o-esperanza\/"},"modified":"2016-06-11T01:30:58","modified_gmt":"2016-06-11T06:30:58","slug":"expectativa-o-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/expectativa-o-esperanza\/","title":{"rendered":"\u00bfExpectativa o esperanza?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Esperar nos abre el coraz&oacute;n, nos ablanda para recibir, nos libera para amar. En ocasiones, la llegada es m&aacute;s de lo que pensamos, nos sorprende, nos descoloca. A veces podemos desilusionarnos. El otro d&iacute;a pensaba en las expectativas que tenemos en la vida. Es distinto a la esperanza.<br \/> &nbsp;<br \/> Creo que <strong>la expectativa tiene mucho de derecho y exigencia. La esperanza nos habla de gratuidad.<\/strong><strong>El que espera normalmente no queda nunca defraudado. Sobre todo cuando su esperanza est&aacute; puesta en Dios. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La esperanza que nos salva, que nos sostiene, es la que nos dice que, pase lo que pase, &Eacute;l estar&aacute; con nosotros todos los d&iacute;as de nuestra vida. Por eso nunca nos defrauda. En el desierto o en el vergel. En soledad o en compa&ntilde;&iacute;a. &Eacute;l nos sostiene, nos levanta, nos anima. Es la esperanza que tiene que ver con <strong>Navidad<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Por el contrario, el que tiene expectativas, casi siempre se frustra. Porque <strong>no es posible ver satisfechas todas nuestras expectativas<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Eso me llama la atenci&oacute;n. &iexcl;Cu&aacute;nta gente sufre porque no le agradecieron por algo, porque no valoraron su entrega, porque no apreciaron su amor, porque no fueron capaces de acogerlos en su dolor, porque no reaccionaron como ellos esperaban! Son <strong>expectativas muy humanas, poco de Dios. Algunas de ellas son muy l&oacute;gicas<\/strong>, esperables, comprensibles. Tan humanas como el miedo o como el hambre.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos las cuentan y comprendemos sus sentimientos de rabia o de tristeza. Nos ponemos en su lugar. Es normal tener expectativas. Porque estar&iacute;a bien que nos acogieran siempre, entendieran siempre nuestro dolor, supieran c&oacute;mo calmar la herida, respetaran nuestros tiempos. S&iacute;, todo eso est&aacute; muy bien, es comprensible.<br \/> &nbsp;<br \/> El problema es que <strong>a veces, cuando no ocurre lo que deseamos, nos amargamos<\/strong>, perdemos la alegr&iacute;a, nos llenamos de ira, hacia el mundo, hacia Dios. Y lo cierto es que lo que no es derecho no puede ser exigido.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>No podemos exigir el amor, ni el acogimiento, ni una palabra de agradecimiento, ni una sonrisa. No son derechos, es gratuidad. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El <strong>Adviento<\/strong> nos ense&ntilde;a a esperar bien. A <strong>esperar con sentido<\/strong>. A esperar sin frustrarnos, sin perder nunca la alegr&iacute;a. A esperar como Juan lo hizo, confiado, seguro de que Dios lo acompa&ntilde;aba siempre.<br \/> &nbsp;<br \/> Juan nos ense&ntilde;a a preparar una morada para Dios en la pobreza, en la sencillez del desierto. All&iacute; donde estamos solos y miramos nuestro coraz&oacute;n, all&iacute; donde todo nos sobra para quedarnos libres y poder as&iacute; desear la pronta llegada de Jes&uacute;s. Hoy esperamos con Juan. Porque &eacute;l s&iacute; sab&iacute;a esperar, toda su vida fue una espera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Esperar nos abre el coraz&oacute;n, nos ablanda para recibir, nos libera para amar. En ocasiones, la llegada es m&aacute;s de lo que pensamos, nos sorprende, nos descoloca. A veces podemos desilusionarnos. El otro d&iacute;a pensaba en las expectativas que tenemos en la vida. Es distinto a la esperanza. &nbsp; Creo que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/expectativa-o-esperanza\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfExpectativa o esperanza?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30505","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30505"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30505\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}