{"id":30508,"date":"2016-06-11T01:31:07","date_gmt":"2016-06-11T06:31:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bamas-o-simplemente-convives\/"},"modified":"2016-06-11T01:31:07","modified_gmt":"2016-06-11T06:31:07","slug":"%e2%80%8bamas-o-simplemente-convives","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bamas-o-simplemente-convives\/","title":{"rendered":"\u200b\u00bfAmas o simplemente&nbsp;convives?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">No queremos acostumbrarnos a lo de siempre. Queremos renovar nuestra actitud de abandono en la voluntad de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> El Padre Jos&eacute; Kentenich nos lo recuerda:&nbsp;\u201c<em>No queremos pertenecer a aquellos que al rezar saben decir mucho sobre la entrega total, pero que luego re&uacute;nen todos los caballos del mundo para que tiren del carro de la propia vida y lo hagan volver atr&aacute;s cuando Dios comienza a tomar en serio nuestra oraci&oacute;n y hace con nosotros lo que &Eacute;l quiere<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Es verdad, no queremos pertenecer a ese grupo de cobardes. Aunque a veces nos sentimos as&iacute;.<br \/> &nbsp;<br \/> Queremos vivir este Adviento como una gracia, como un tiempo nuevo. Queremos renovar nuestro s&iacute;, nuestra entrega sin reservas. <strong>No queremos negarnos a aceptar los planes cuando el&nbsp;\u201ch&aacute;gase tu voluntad\u201d&nbsp;toque lo m&aacute;s sagrado de nuestra vida.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El Adviento nos ense&ntilde;a a vivir sin miedo, arriesgando, entregando. Nos ense&ntilde;a el valor de la renuncia y el don que nos hace Dios cuando nos ama. Nos ense&ntilde;a a <strong>caminar despacio caminos nuevos sin temor a hollar tierras desconocidas<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos ense&ntilde;a a no guardar, porque la vida merece la pena cuando se entrega. Nos ense&ntilde;a a confiar, porque &Eacute;l sale a nuestro encuentro. Nos ense&ntilde;a a aguardar a la puerta del amor pidiendo ser amados.<br \/> &nbsp;<br \/> Pensaba que en este tiempo de Adviento se nos regala <strong>una nueva oportunidad para amar.<\/strong> &iquest;Qu&eacute; hacemos con nuestro tiempo? &iquest;C&oacute;mo usamos las horas que se nos escapan?<br \/> &nbsp;<br \/> Una persona me contaba que un d&iacute;a rez&oacute; de rodillas en la iglesia en que sus padres se hab&iacute;an casado hac&iacute;a mucho m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os. Esa persona me dej&oacute; estas l&iacute;neas:&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>\u201c&iquest;C&oacute;mo se mide el paso del tiempo?<\/em><\/strong><em> No importa mucho medirlo, calcularlo. A veces lo intento, no sirve. Vivir m&aacute;s de medio siglo con alguien es vivir muchos a&ntilde;os amando, tocando, escuchando, hablando, callando. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>Pero tambi&eacute;n es posible vivir sin amar, sin mirar, sin tocar, sin entregar. Las horas son de encuentro o de desencuentro<\/em><\/strong><em>. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>&iquest;C&oacute;mo se mide el amor en tiempo?<\/em><\/strong><em> &iquest;Se mide en palabras y en gestos? &iquest;O tal vez en vagones de silencios llenos de luz por los que pasa la vida?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>&nbsp;Quiz&aacute;s no hay una forma precisa de medir la fidelidad del amor con el paso del tiempo. O tal vez, ya lo s&eacute;, se mide el tiempo en monta&ntilde;as de ternura por las que pasa el hombre, amando y entregando. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Porque en la vida, como en todo, est&aacute; claro<strong>, o se es fiel o no se es fiel. El amor es verdad o es mentira<\/strong>. En mis manos est&aacute;. Yo elijo<\/em>\u201d.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Y me qued&eacute; callado pensando en ello. Es verdad lo que escuchamos:&nbsp;\u201cPara el Se&ntilde;or un d&iacute;a es como mil a&ntilde;os, y mil a&ntilde;os como un d&iacute;a\u201d. Cincuenta a&ntilde;os son muchos a&ntilde;os. Cien a&ntilde;os m&aacute;s todav&iacute;a. Un d&iacute;a no parece nada, pero importa mucho.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El tiempo tal vez no importa tanto, porque estamos so&ntilde;ados para lo eterno. Pero es una realidad que nuestro amor es verdad o es mentira. Amamos o no amamos.<\/strong> Todos queremos que sea verdadero. A nadie le gusta amar mintiendo.<br \/> &nbsp;<br \/> Queremos que el amor no muera. Que no sea est&eacute;ril. Que sea profundo, aut&eacute;ntico, libre, puro, fiel. <strong>No hay nada m&aacute;s triste que un amor que se cierra en s&iacute; mismo y se apaga muriendo<\/strong>, sin engendrar esperanza. Un amor esquivo que se ha buscado a s&iacute; mismo pretendiendo vanamente dar la vida.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;C&oacute;mo son mis amores?<\/strong> &iquest;C&oacute;mo es mi amor m&aacute;s profundo? <strong>Quiero aprender a amar bien<\/strong>. Me detengo y pienso. Recojo mi vida entre mis manos como un brote de esperanza.<br \/> &nbsp;<br \/> El amor es fecundo. Da vida, ensancha el alma, <strong>nos rompe por dentro, nos deja heridos. Amar nos hace m&aacute;s grandes y m&aacute;s peque&ntilde;os<\/strong>. M&aacute;s plenos y m&aacute;s humildes. M&aacute;s ricos y m&aacute;s pobres.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Es la eterna paradoja de ganar la vida perdi&eacute;ndola<\/strong>, darnos recibiendo.<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban No queremos acostumbrarnos a lo de siempre. Queremos renovar nuestra actitud de abandono en la voluntad de Dios. &nbsp; El Padre Jos&eacute; Kentenich nos lo recuerda:&nbsp;\u201cNo queremos pertenecer a aquellos que al rezar saben decir mucho sobre la entrega total, pero que luego re&uacute;nen todos los caballos del mundo para que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bamas-o-simplemente-convives\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u200b\u00bfAmas o simplemente&nbsp;convives?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30508","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30508"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30508\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}