{"id":3052,"date":"2015-12-01T01:01:01","date_gmt":"2015-12-01T06:01:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-reino-por-tu-adoracion-parte-i\/"},"modified":"2015-12-01T01:01:01","modified_gmt":"2015-12-01T06:01:01","slug":"mi-reino-por-tu-adoracion-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-reino-por-tu-adoracion-parte-i\/","title":{"rendered":"Mi reino por tu adoraci\u00f3n, Parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por G. Campbell Morgan<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El verdadero objetivo de la tercera tentaci\u00f3n ya no consiste en la ruina del Hombre en s\u00ed (como lo hab\u00eda intentado en las dos primeras tentaciones), sino en impedir la obra para la cual se preparaba y para la cual hab\u00eda sido ungido cuarenta d\u00edas antes. Descubra las insinuaciones encerradas en la petici\u00f3n del maligno y la poderosa respuesta del Cristo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Las Escrituras dicen que mientras Cristo estaba en el desierto, Satan\u00e1s lo tent\u00f3. Los evangelios relatan tres tentaciones; el primer ataque fue en contra de la parte f\u00edsica, mas el Hijo del Hombre demostr\u00f3 que el sustento por pan es secundario, y que la relaci\u00f3n espiritual es preeminente. El diablo frustrado de su primer enfrentamiento, intent\u00f3 arruinar la parte espiritual de Jes\u00fas, por eso, busc\u00f3 estorbar la sencillez de su confianza en Dios. Aqu\u00ed de nuevo el enemigo fue completamente derrotado, y la forma en que Cristo actu\u00f3 demostr\u00f3 que la confianza que se rehusa a hacer experimentos no ordenados por Dios constituye una protecci\u00f3n contra toda oposici\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El enemigo ataca a Cristo cuya correcta dependencia de Dios equilibra perfectamente la relaci\u00f3n entre cuerpo y esp\u00edritu . Pero ahora procura destruirle en la esfera de su misi\u00f3n espec\u00edfica.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En muchos sentidos esta es la aventura m\u00e1s atrevida y temeraria del diablo. En esta \u00faltima tentativa se quita el disfraz, y al pensar en sus terribles victorias ganadas en la historia de la humanidad, determinadamente demanda que Cristo le rinda homenaje. Hasta ese momento, en la historia de la raza, nadie hab\u00eda demostrado ser lo suficientemente fuerte como para resistir finalmente a este terrible adversario. A trav\u00e9s de treinta a\u00f1os de conflicto solitario, y cuarenta d\u00edas de prueba especial, despu\u00e9s de dos feroces y temibles ataques, el Hombre Jes\u00fas se ha mantenido como el Vencedor. Queda una sola oportunidad. A pesar de que no hab\u00eda podido arruinarle en su humanidad esencial, todav\u00eda considera posible seducir al Siervo perfecto a apartarse del sendero del servicio correcto. A trav\u00e9s de los conflictos anteriores, el Vencedor despoj\u00f3 al vencido de su disfraz, y vez tras vez, revel\u00f3 el verdadero motivo y la terrible malicia del diablo aunque este diestramente se ocultaba detr\u00e1s de los m\u00e1s plausibles argumentos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ahora el enemigo se quita toda la m\u00e1scara, cesa de usar causas secundarias, y decididamente le pide a Cristo que le rinda homenaje. Es su \u00faltima y m\u00e1s temeraria tentativa para hacer caer al Hijo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>El ataque del maligno<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El verdadero objetivo de este ataque ya no consiste en la ruina del Hombre en s\u00ed, sino en impedir la obra para la cual se preparaba y para la cual hab\u00eda sido ungido cuarenta d\u00edas antes. La tercera tentaci\u00f3n se concentra en impedir que Cristo realice el prop\u00f3sito por el cual hab\u00eda venido a la tierra. Si bien fracas\u00f3 el enemigo completamente en su esfuerzo para arruinar al Siervo, ahora quiere entorpecer su servicio. Aqu\u00ed, como siempre, hay ceguera y necedad en cuanto al mal. Satan\u00e1s no parece entender que el fortalecimiento del siervo perfecto, como resultado de su victoria bajo la tentaci\u00f3n, es una garant\u00eda mayor de su perfecta victoria en la senda del servicio se\u00f1alado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>F\u00edjese ahora en la forma en que se acerca. Llev\u00f3 a Jes\u00fas a la cumbre de una monta\u00f1a alta, le mostr\u00f3 \u00abtodos los reinos del mundo y la gloria de ellos\u00bb (Mt 4.8). No es f\u00e1cil entender lo que esto significaba; sin embargo, piense en la declaraci\u00f3n. Mediante alg\u00fan extra\u00f1o poder, el enemigo hizo que frente a los ojos de Cristo pasara una escena grande y magn\u00edfica. Le mostr\u00f3 los reinos del mundo y su gloria. No solo los pocos e imperfectos reinos de Palestina, sino todos los reinos del mundo, el gran imperio romano, Grecia, P\u00e9rgamo, Bitinia, el B\u00f3sforo, Siria, Ponto, Judea y Egipto. Es decir, todos los reinos conocidos del mundo; sin embargo, va m\u00e1s all\u00e1 de eso porque la declaraci\u00f3n no tiene limitaciones, y no dice \u00abreinos conocidos\u00bb. Todos los reinos del mundo incluyen las grandes tierras inexploradas con sus mil naciones y tribus. Una interpretaci\u00f3n literal contradice la verdadera historia. Lucas nos dice que el diablo dio a Cristo la visi\u00f3n de estos reinos \u00aben un momento\u00bb (Lc 4.5). Es evidente que al llevarlo a una monta\u00f1a, donde instintivamente la mente queda impresionada por el sentido de grandeza y de esplendor, har\u00eda brillar sobre \u00e9l una visi\u00f3n r\u00e1pida y sobrenatural de los reinos de su gloria. Es posible que Cristo viera m\u00e1s de lo que el diablo sab\u00eda. Satan\u00e1s podr\u00e1 ser capaz de pronosticar los resultados de ciertas l\u00edneas de acci\u00f3n debido a la maravillosa sabidur\u00eda de su inteligencia creada. Sin embargo, no es omnisciente, podr\u00e1por eso, no puede ir m\u00e1s all\u00e1 de la predicci\u00f3n, la cual siempre ser\u00e1 conocimiento presuntivo en vez de positivo. El Dios-hombre, por el otro lado, mientras se encontraba en forma humana, solamente para prueba y tentaci\u00f3n, puede sin embargo haber estado consciente del venidero fausto de estos mism\u00edsimos reinos. Ese d\u00eda vio la gloria de ellos tal como eran, la riqueza, la fortaleza, las ciudades donde se reun\u00edan los tesoros de las naciones. Observ\u00f3 todos los recursos de las tierras dilatadas, las grandes poblaciones, las victorias cient\u00edficas y los \u00e9xitos art\u00edsticos; en s\u00edntesis, la gloria de los reinos del mundo. Era verdaderamente un espect\u00e1culo magn\u00edfico y dominante. No intento explicar c\u00f3mo el diablo hizo aparecer repentinamente la visi\u00f3n en el estado consciente de Cristo. Eso queda como un misterio pero dice claramente que le mostr\u00f3 todos los reinos del mundo y su gloria.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con el deslumbrante espect\u00e1culo en la mente del Maestro, el enemigo pronunci\u00f3 las textuales palabras de la tentaci\u00f3n: \u00abTodo esto te dar\u00e9, si postrado me adorares\u00bb (Mt 4.9). F\u00edjese aqu\u00ed especialmente en la atribuci\u00f3n que el diablo se tom\u00f3 y recuerde que la hizo en presencia de Jes\u00fas. Declar\u00f3 tener cierto derecho a los reinos del mundo bas\u00e1ndose en hechos incuestionables. Estos reinos hab\u00edan llegado a ser lo que eran, en gran parte por estar bajo su dominio. En ese momento eran sumisos a su poder, obedientes a sus leyes, cautivos por \u00e9l a su voluntad. La mayor\u00eda ciegamente dorm\u00eda en los brazos del maligno. Precisamente por la tentaci\u00f3n, Satan\u00e1s parece pretender un t\u00edtulo que Jes\u00fas mismo le dijo incidentalmente en un per\u00edodo posterior, \u00abel pr\u00edncipe de este mundo\u00bb (Jn 12.31). No se discute el hecho de su poder. Como lo hace hoy, en aquel entonces ejerc\u00eda autoridad sobre todos aquellos que se encuentran en tinieblas, y perpetuamente est\u00e1 pagando su precio a los que le sirven. Si Judas desea treinta piezas de plata, el diablo se las proveer\u00e1, con una condici\u00f3n. Si los hombres tan solo le sirven, \u00e9l les dar\u00e1 lo que piden. Riqueza, fama, posici\u00f3n, potencia. \u00c9l las tiene y reparte con el fin de lograr los prop\u00f3sitos dictados por su malicia. \u00bfCu\u00e1l es el valor de estos dones? La respuesta a esta inc\u00f3gnita la encontrar\u00e1 a medida que avance en este art\u00edculo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En efecto le declar\u00f3 a Cristo que las personas, conciente o inconcientemente, estaban bajo su poder. \u00c9l era el pr\u00edncipe del mundo y le ofreci\u00f3 a Jes\u00fas todos los reinos y su gloria si all\u00ed en el solitario pico de la monta\u00f1a \u00e9l lo adorara recibiera los reinos como su don. Todos los dem\u00e1s hombres se hab\u00edan sometido a su adoraci\u00f3n con el fin de ganar alguna ventaja imaginada, y le sugiri\u00f3 a Cristo que \u00e9l hiciera lo mismo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Solo se puede entender la verdadera peculiaridad e importancia de la tentaci\u00f3n si se recuerda el sublime y magn\u00edfico salmo del Rey. En ese salmo se declara que el ungido Rey de Dios ser\u00e1 su Hijo:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abPero yo he puesto mi rey sobre Si\u00f3n, mi santo monte. Yo publicar\u00e9 el decreto: Jehov\u00e1 me ha dicho: Mi hijo eres t\u00fa; yo te engendr\u00e9 hoy\u00bb (Sal 2.6\u00967).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En el bautismo Jes\u00fas fue identificado por el divino pronunciamiento: \u00abEste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia\u00bb (Mt 3.17). De nuevo en el salmo, el Rey ungido recibe la promesa de Dios:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abP\u00eddeme, y te dar\u00e9 por herencia las naciones, y como posesi\u00f3n tuya los confines de la tierra. Los quebrantar\u00e1s con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzar\u00e1s\u00bb (Sal 2.8\u00969).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed Jes\u00fas es el Rey elegido de Dios, a quien ha prometido las naciones por herencia, y los t\u00e9rminos de la tierra como posesi\u00f3n. Pero los prometi\u00f3 al Rey para cuando \u00e9l los pidiese. Ese pedido ser\u00e1, seg\u00fan las pautas divinamente se\u00f1aladas, formulado por su paso a trav\u00e9s de la muerte, simbolizada por el bautismo, y que hab\u00eda precedido a la identificaci\u00f3n de Jes\u00fas como Rey.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aqu\u00ed en la cumbre de una monta\u00f1a y en contraste con el monte santo de Si\u00f3n sobre el cual Dios establecer\u00e1 a su Rey, el enemigo le ofreci\u00f3 al Ungido precisamente los reinos del mundo. Cristo vio en el deslumbrante esplendor de esa visi\u00f3n moment\u00e1nea todo lo que Dios le hab\u00eda prometido. All\u00ed estaban las naciones, las partes m\u00e1s remotas de la tierra, los imperios garantizados al Rey por el pacto con Jehov\u00e1. El diablo seguramente entend\u00eda algo del car\u00e1cter sugestivo del bautismo en el Jord\u00e1n y de la consiguiente expresi\u00f3n de la voz de Dios. Tal vez por eso le sugiri\u00f3 a Jes\u00fas que obviara el bautismo y la pasi\u00f3n que ser\u00edan consumados en la cruz. Tambi\u00e9n le sugeri\u00f3 que a pesar de que no llevara a cabo su plan \u00e9l le entregar\u00eda todos esos reinos. Indic\u00f3 un camino m\u00e1s f\u00e1cil al destino divino. Estaba dispuesto a entregar su derecho y demanda, si tan solo Jes\u00fas recibiera de \u00e9l los reinos, en vez de recibirlos de Dios. Un solo acto de homenaje, un solo reconocimiento de los derechos de propiedad del diablo, una sola reverencia, y todos los reinos estaban prometidos. A veces uno se pregunta si en la tentaci\u00f3n no se escond\u00eda una revelaci\u00f3n de la cobard\u00eda del diablo. Tal vez Satan\u00e1s revel\u00f3 los reinos tan r\u00e1pidamente porque tem\u00eda que si este Hombre se deten\u00eda para examinarlos, hubiese descubierto su inutilidad. Adem\u00e1s, su insinuaci\u00f3n de que Cristo deb\u00eda tomar los reinos como don suyo puede deberse a un oscuro y triste temor de enfrentarse con \u00e9l y perderlos ante el poder\u00edo de Cristo. Aqu\u00ed brilla el elemento mismo de la ca\u00edda original de Satan\u00e1s. Esquivar\u00eda el terrible conflicto que estaba por delante no solo para arruinar a este Hombre, sino para salvarse a s\u00ed mismo de la derrota, y para mantener la falsa posici\u00f3n que ha ocupado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sin embargo, la tentaci\u00f3n significaba m\u00e1s para Cristo que lo que a\u00fan Satan\u00e1s, en los m\u00e1s profundos alcances de su sutileza, pod\u00eda llegar a concebir. Satan\u00e1s no pod\u00eda entender el terrible sufrimiento que Jes\u00fas experimentar\u00eda, ni tampoco sab\u00eda la medida de la derrota que le esperaba. Cristo sab\u00eda que dentro del programa del Padre estos reinos estaban asegurados, pero tambi\u00e9n sab\u00eda que en ese mismo programa figuraba la inexplicable agon\u00eda de la inmensa oscuridad. Adem\u00e1s, la ferocidad de la tentaci\u00f3n se hallaba en la insinuaci\u00f3n de que todos los esplendores de estas posesiones pod\u00edan ser suyos sin pasar por la verg\u00fcenza, el padecimiento y la muerte. No es que Cristo albergaba o meditaba por un solo momento la posibilidad de rendirse al adversario, pero ve\u00eda el coraz\u00f3n mismo del significado. Cristo entend\u00eda lo que el tentador no pod\u00eda comprender, el costo infinito que a\u00fan ten\u00eda que pagar para poseer esos reinos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado y adaptado del libro Las crisis de Cristo, G. Campbell Morgan, Ediciones Hebr\u00f3n-Desarrollo Cristiano Internacional, todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por G. 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