{"id":30521,"date":"2016-06-11T01:31:37","date_gmt":"2016-06-11T06:31:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/soluciones-a-una-agenda-demasiado-apretada\/"},"modified":"2016-06-11T01:31:37","modified_gmt":"2016-06-11T06:31:37","slug":"soluciones-a-una-agenda-demasiado-apretada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/soluciones-a-una-agenda-demasiado-apretada\/","title":{"rendered":"Soluciones a una agenda demasiado&nbsp;apretada"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&iexcl;Cu&aacute;ntas veces escuchamos decir que no hay tiempo para nada! Nos falta tiempo. Nunca tenemos tiempo suficiente para hacer lo que queremos. Y a veces exclamamos: &laquo;Si yo tuviera tiempo\u2026&raquo;. Y a&ntilde;adimos, acto seguido, una serie de deseos que nos gustar&iacute;a realizar.<br \/> &nbsp;<br \/> Pienso que a veces nos gusta estar muy ocupados y decirlo en voz alta, para que todos nos admiren. Porque <strong>estar ocupados es sin&oacute;nimo de ser importantes. &iquest;Qu&eacute; har&iacute;a el mundo sin nosotros?<\/strong> Nada marchar&iacute;a tan bien si no estuvi&eacute;ramos presentes en todo.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos molesta perder el tiempo y parecer que somos vagos. Nos cuesta tener una agenda vac&iacute;a, porque es sin&oacute;nimo de pereza. &iquest;No somos acaso importantes?<br \/> &nbsp;<br \/> Una agenda llena nos produce dolor de cabeza, tal vez, pero nos da la satisfacci&oacute;n de pensar que nuestra vida es &uacute;til para los dem&aacute;s. Nos necesitan. Pero, <strong>&iquest;somos realmente tan &uacute;tiles?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a le&iacute;a una reflexi&oacute;n interesante: &laquo;<em>Cuando estamos tan ocupados que no podemos respirar, no nos tomamos el tiempo de pensar si las cosas con las que estamos llenando ese tiempo realmente valen la pena<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Una agenda llena de actividades, de reuniones, de personas, no es sin&oacute;nimo de una vida plena y feliz<\/strong>. <strong>Tener muchas cosas que hacer no significa que estamos haciendo lo que Dios quiere y aprovechando el tiempo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Lo que determina nuestra felicidad es la forma de decidir lo que hacemos cada d&iacute;a, c&oacute;mo ocupamos nuestro tiempo, el valor que le damos a las distintas actividades que hacemos<\/strong>. &iquest;Cu&aacute;les son nuestras prioridades?<br \/> &nbsp;<br \/> Laura Vanderkam sugiere: &laquo;<strong><em>En vez de decir: &#8211; No tengo tiempo. Intenta decir: &#8211; Eso no es una prioridad. <\/em><\/strong><em>A menudo, &eacute;sa es una explicaci&oacute;n perfectamente adecuada. Tengo tiempo para planchar mis s&aacute;banas, simplemente no quiero. Pero otras cosas son m&aacute;s dif&iacute;ciles. Int&eacute;ntalo: &#8211; No voy a editar tu curr&iacute;culo, cari&ntilde;o, porque no es una prioridad. No voy al m&eacute;dico porque mi salud no es una prioridad. Si estas frases no te sientan bien, bueno, &eacute;se es el punto. <strong>Cambiar nuestro lenguaje nos recuerda que el tiempo es una elecci&oacute;n.<\/strong> Si no nos gusta c&oacute;mo estamos gastando una hora, podemos elegir algo diferente<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Muchas cosas que no hacemos, no es porque nos falte tiempo, sino porque no son prioritarias, no nos interesan tanto<\/strong>. Esa es la verdad. Aunque a veces intentemos camuflarlo dando la sensaci&oacute;n de que estamos muy ocupados. Si no hacemos algo es, la mayor&iacute;a de las veces, porque no nos interesa.<br \/> &nbsp;<br \/> El tiempo que tenemos, y el uso que hacemos de &eacute;l, es una elecci&oacute;n. Nosotros somos quienes decidimos qu&eacute; hacemos con nuestra vida. C&oacute;mo llenamos las horas del d&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero a veces, <strong>por el af&aacute;n de tener todo ocupado, no dejamos tiempo para no hacer nada<\/strong>. Nos cuesta perder el tiempo. Llenar la agenda nos quita flexibilidad para los imprevistos y tiempo para aburrirnos, para crear, para estar solos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iexcl;Qu&eacute; bien nos hace estar solos de vez en cuando sin tener nada concreto que hacer! Es muy sano. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es verdad que <strong>asumir responsabilidades tiene sus exigencias y lleva su tiempo<\/strong>. Aquello a lo que me he comprometido pasa a ser entonces una prioridad. <strong>&iquest;Cu&aacute;les son mis responsabilidades? &iquest;A qu&eacute; me he comprometido en esta vida? <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Si he formado una familia, mi c&oacute;nyuge y mis hijos, son la prioridad<\/strong>. Ante ellos dejo cualquier otra cosa. <strong>Si he firmado un contrato de trabajo, las obligaciones derivadas del mismo son tambi&eacute;n una responsabilidad<\/strong>, porque de ese trabajo dependen muchas cosas.<br \/> &nbsp;<br \/> No puedo irme de vacaciones cuando quiero, ni decidir hasta qu&eacute; hora trabajo. Pero s&iacute; puedo decidir qu&eacute; tipo de trabajo quiero realizar, c&oacute;mo quiero hacerlo, qu&eacute; estoy dispuesto a sacrificar por realizar una determinada labor.<br \/> &nbsp;<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> Puedo decidir el n&uacute;mero de horas que estoy dispuesto a invertir. Puedo tambi&eacute;n renunciar a un tipo de trabajo cuando esa responsabilidad laboral entra en conflicto con mi responsabilidad familiar.<br \/> &nbsp;<br \/> No es un tema f&aacute;cil y el equilibrio parece imposible, pero <strong>es necesario que aprenda a optar<\/strong> y ver cu&aacute;l es la mejor manera de vivir mi trabajo, el que me toca en este momento. Estas cosas son importantes, porque nos hemos comprometido con ellas.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero seguro que hay otras muchas cosas en nuestra vida que nos quitan tiempo de la agenda y seguro que no son tan prioritarias. <strong>La vida social, los compromisos, las demandas de los otros, las exigencias que nos imponemos a nosotros mismos, el cuidado de nuestro cuerpo y nuestra alma.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Es dif&iacute;cil marcar el l&iacute;mite<\/strong> y decidir que algo ya no es fundamental en nuestra vida, no prioritario <strong>y borrarlo de la agenda<\/strong>. Casi hasta nos duele. <strong>Borrar algo de la agenda resulta ofensivo. Pero hay que hacerlo<\/strong>, porque si no lo hacemos, la vida nos acabar&aacute; pasando factura. Stress, agotamiento, conflictos familiares.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso <strong>viene bien un tiempo de Adviento para plantearnos c&oacute;mo queremos vivir nuestra vida. Es un tiempo para pensar y reflexionar.<\/strong> Es importante tener claro nuestros principios fundamentales, a los que no estamos dispuestos a renunciar.<br \/> &nbsp;<br \/> Es verdad que algunas veces tendremos que renunciar a otras cosas que pod&iacute;amos hacer, porque el amor y la fidelidad a nuestro camino exigen renuncias. Pero hay muchas cosas en las que nosotros somos los que decidimos si son o no prioritarias.<br \/> &nbsp;<br \/> Nosotros podemos optar en muchos casos. &iquest;Lo hacemos? Creo que el tiempo de Adviento es una oportunidad para reflexionar sobre este tema.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;Qu&eacute; llena mi agenda? &iquest;Cu&aacute;les son mis compromisos y responsabilidades? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n puestas mis prioridades? &iquest;En qu&eacute; cosas puedo recortar y decidir que no quiero que me quiten todo el tiempo?<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban &iexcl;Cu&aacute;ntas veces escuchamos decir que no hay tiempo para nada! Nos falta tiempo. Nunca tenemos tiempo suficiente para hacer lo que queremos. Y a veces exclamamos: &laquo;Si yo tuviera tiempo\u2026&raquo;. Y a&ntilde;adimos, acto seguido, una serie de deseos que nos gustar&iacute;a realizar. &nbsp; Pienso que a veces nos gusta estar muy &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/soluciones-a-una-agenda-demasiado-apretada\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSoluciones a una agenda demasiado&nbsp;apretada\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30521"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30521\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}