{"id":30527,"date":"2016-06-11T01:31:49","date_gmt":"2016-06-11T06:31:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-medalla-milagrosa-uno-de-los-objetos-mas-venerados-del-mundo\/"},"modified":"2016-06-11T01:31:49","modified_gmt":"2016-06-11T06:31:49","slug":"la-medalla-milagrosa-uno-de-los-objetos-mas-venerados-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-medalla-milagrosa-uno-de-los-objetos-mas-venerados-del-mundo\/","title":{"rendered":"La Medalla Milagrosa: uno de los objetos m\u00e1s venerados del&nbsp;mundo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La Medalla de la Virgen de las Gracias, m&aacute;s conocida como Medalla Milagrosa, tuvo origen en Francia, en 1830, cuando fue revelada por la Virgen a santa Catalina Labour&eacute;, joven religiosa en el convento parisino de las Hijas de la Caridad. Esta Medalla fue acu&ntilde;ada por orden de la propia Sant&iacute;sima Virgen, como signo de amor, prenda de protecci&oacute;n y fuente de gracias.<br \/> &nbsp;<br \/> La forma de la Medalla es oval. En una de las caras est&aacute; representada la Virgen, con los brazos extendidos, mientras distribuye gracias a los fieles, representadas por la luz que irradia; al mismo tiempo, con su pie virginal aplasta la cabeza de la serpiente infernal.<br \/> &nbsp;<br \/> Alrededor de la imagen, est&aacute; circundada por esta invocaci&oacute;n:<br \/> &nbsp;<br \/> &quot;Oh Mar&iacute;a, concebida sin pecado,<br \/> rezad por nosotros que recurrimos a Vos&quot;<br \/> &nbsp;<br \/> En la otra cara figuran la letra M coronada por la Cruz, y debajo los Sagrados Corazones llameantes de Jes&uacute;s y Mar&iacute;a; este conjunto est&aacute; rodeado por doce estrellas.<br \/> &nbsp;<br \/> Las apariciones de la Medalla Milagrosa abrieron en 1830 un ciclo de grandes manifestaciones marianas, que siguieron con las apariciones de La Salette (1846), de Lourdes (1858) y culminadas finalmente en F&aacute;tima (1917).<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La Iglesia en peligro<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Para comprender bien los or&iacute;genes y el significado de la Medalla, hay que conocer algunas cosas sobre la vida de santa Catalina Labour&eacute; y sobre el contexto hist&oacute;rico de la &eacute;poca en la que vivi&oacute;.<br \/> &nbsp;<br \/> La Medalla fue dada a la Iglesia en un periodo de grandes des&oacute;rdenes y turbulencias que afectaron a Francia y a toda Europa, un periodo por tanto de grandes peligros tambi&eacute;n para la Iglesia.<br \/> &nbsp;<br \/> Desde la Revoluci&oacute;n Francesa (1789) en adelante, una cadena de conspiraciones, revueltas, guerras hab&iacute;a alterado al continente y se concret&oacute; en una feroz persecuci&oacute;n no s&oacute;lo contra el clero sino contra toda la Iglesia.<br \/> &nbsp;<br \/> Las revoluciones liberales intentaban separar los Estados de la Iglesia para transformarlos en instrumentos de guerra contra la religi&oacute;n; intentaban destruir el orden de la Cristiandad para instaurar sobre sus ruinas una sociedad no fundada sobre el Dec&aacute;logo, sino sobre una especie de anti-Dec&aacute;logo, permitiendo por ley lo que Dios proh&iacute;be como pecado y prohibiendo por ley lo que Dios prescribe como virtud.<br \/> &nbsp;<br \/> En verdad, tras a&ntilde;os de guerras y de revoluciones, en la &eacute;poca en la que tuvieron lugar las apariciones de la Medalla, la situaci&oacute;n europea parec&iacute;a haberse calmado. Pero se trataba s&oacute;lo de una pausa: bien pronto la situaci&oacute;n se precipitar&iacute;a. En la vigilia de la nueva tempestad tuvieron lugar las apariciones de la Virgen a santa Catalina.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La primera aparici&oacute;n<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La noche entre el 18 y el 19 de julio de 1830, hacia las once y media, Catalina oy&oacute; una voz que la llamaba por su nombre. Vio a un misterioso ni&ntilde;o vestido de blanco que le dijo: &quot;lev&aacute;ntate en seguida y ve a la capilla, la Sant&iacute;sima Virgen te espera&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Este ni&ntilde;o, que era su &aacute;ngel custodio, la condujo a la capilla, en la que todas las velas y l&aacute;mparas estaban encendidas. De repente el ni&ntilde;o exclam&oacute;: &quot;&iexcl;aqu&iacute; est&aacute; la Sant&iacute;sima Virgen!&quot;. Apareci&oacute; entonces una se&ntilde;ora maravillosa, sentada en un sill&oacute;n colocado en el presbiterio.<br \/> &nbsp;<br \/> Catalina corri&oacute; donde ella y se arrodill&oacute; en las gradas del altar; permaneci&oacute; en esa postura escuchando, con las manos familiarmente apoyadas en las rodillas de la Virgen. &quot;Ese momento fue el m&aacute;s dulce de mi vida y me es imposible describir lo que sent&iacute; &quot;, afirmar&aacute; despu&eacute;s la vidente.<br \/> &nbsp;<br \/> Durante la aparici&oacute;n que dur&oacute; una hora y media, Mar&iacute;a le dijo: &quot;Hija m&iacute;a, el buen Dios quiere confiarte una misi&oacute;n. Tendr&aacute;s muchos sufrimientos, pero los superar&aacute;s pensando que los recibes para glorificar al buen Dios. Conocer&aacute;s el mensaje que te viene de &Eacute;l. Ser&aacute;s rechazada, pero la gracia te ayudar&aacute;. &iexcl;Conf&iacute;a y no temas! Da cuenta de todo lo que veas y oigas&quot;.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> En este punto, la Virgen a&ntilde;adi&oacute; con una expresi&oacute;n muy triste: &quot;Los tiempos son malvados. Desgracias se abatir&aacute;n sobre Francia, el trono ser&aacute; derribado, el mundo entero ser&aacute; alterado por desventuras de todo tipo. Pero venid a los pies de este altar; aqu&iacute; se derramar&aacute;n gracias sobre todos aquellos, grandes y peque&ntilde;os, que las pidan con confianza y fervor.&quot;<br \/> &nbsp;<br \/> Tras haberle hablado del futuro de su congregaci&oacute;n, la Virgen retom&oacute; el tema: &quot;Habr&aacute; muertos, el clero de Par&iacute;s tendr&aacute; victimas, el monse&ntilde;or arzobispo morir&aacute;. Hija m&iacute;a, la Cruz ser&aacute; despreciada, la tirar&aacute;n por tierra y correr&aacute; la sangre por las calles. Se abrir&aacute; de nuevo la herida en el costado de Nuestro Se&ntilde;or. Llegar&aacute; el momento en que el peligro ser&aacute; tan grave, que creer&aacute;n que todo est&aacute; perdido. Hija m&iacute;a, todo el mundo estar&aacute; triste. Pero &iexcl;tened confianza! Precisamente entonces yo estar&eacute; con vosotros; reconocer&eacute;is mi visita&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&quot;Haz acu&ntilde;ar una medalla sobre este modelo &quot;<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El s&aacute;bado 27 de noviembre de 1830, hacia las seis de la tarde, santa Catalina rezaba en la capilla, cuando se le apareci&oacute; la Virgen a la altura del cuadro de san Jos&eacute;. Su rostro con los ojos vueltos al cielo, era magn&iacute;ficamente bello. Estaba vestida de seda blanca y ten&iacute;a en las manos una esfera dorada, que representaba el mundo y que ofrec&iacute;a a Dios. Sus pies se apoyaban en una semiesfera.<br \/> &nbsp;<br \/> En las manos ten&iacute;a anillos con piedras preciosas de varias dimensiones; casi todas centelleaban y lanzaban rayos luminosos de diversa intensidad. Catalina comprendi&oacute; que los rayos representaban las gracias derramadas por la Virgen en las almas devotas, mientras que las gemas que quedaban a oscuras simbolizaban las gracias que los hombres no le ped&iacute;an.<br \/> &nbsp;<br \/> Durante esta aparici&oacute;n se form&oacute; en torno a ella como un marco oval, en el que estaba escrito en caracteres dorados esta frase: &quot;Oh Mar&iacute;a concebida sin pecado, orad por nosotros que recurrimos a vos&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Entonces se oy&oacute; una voz que dec&iacute;a: &quot;Haz acu&ntilde;ar una medalla sobre este modelo. Todos los que la lleven al cuello recibir&aacute;n grandes gracias, y estas ser&aacute;n abundantes para las personas que la lleven con confianza&quot;. Entonces la imagen pareci&oacute; volverse, haciendo ver el reverso.<br \/> &nbsp;<br \/> Apareci&oacute; la letra M coronada con la Cruz, y representados debajo el Sagrado Coraz&oacute;n llameante de Jes&uacute;s, coronado de espinas, y el de Mar&iacute;a traspasado por una espada. El conjunto estaba rodeado por una corona de doce estrellas que recordaban el pasaje del Apocalipsis: &quot;Una Mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en la cabeza&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Qu&eacute; significa la imagen? Los te&oacute;logos creen que es muy sencillo: M = Mar&iacute;a Madre; I = Iesus; + = Crucificado. El resultado es evidente: Mar&iacute;a Madre de Jesucristo crucificado Salvador.<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong>Las informaciones hist&oacute;ricas proceden de la p&aacute;gina&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.medagliamiracolosa.it\">www.medagliamiracolosa.it&nbsp;<\/a><\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team La Medalla de la Virgen de las Gracias, m&aacute;s conocida como Medalla Milagrosa, tuvo origen en Francia, en 1830, cuando fue revelada por la Virgen a santa Catalina Labour&eacute;, joven religiosa en el convento parisino de las Hijas de la Caridad. 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