{"id":30531,"date":"2016-06-11T01:31:58","date_gmt":"2016-06-11T06:31:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pobre-desarmado-crucificado-que-tipo-de-rey-muestra-cristo\/"},"modified":"2016-06-11T01:31:58","modified_gmt":"2016-06-11T06:31:58","slug":"pobre-desarmado-crucificado-que-tipo-de-rey-muestra-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pobre-desarmado-crucificado-que-tipo-de-rey-muestra-cristo\/","title":{"rendered":"Pobre, desarmado, crucificado, \u00bfqu\u00e9 tipo de rey muestra&nbsp;Cristo?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo es el pastor que acoge, que es misericordioso y abraza a todas las ovejas, llam&aacute;ndolas por su nombre. <strong>Es el pastor humilde y humano. Es el rey que se abaja y se acerca<\/strong> al hombre que necesita su abrazo.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s es el buen Pastor. Nos busca, no se detiene. Necesita acogernos, abrazarnos, caminar con nosotros de vuelta a casa. Siempre me impresiona esta imagen. <strong>Un Dios pastor. Un Dios padre. Un Dios cercano. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> No un Dios creador que se desinteresa de su creatura, de nuestra historia, del camino que vamos recorriendo. No, es un Dios padre, un Dios peregrino. <strong>Busca nuestros pasos cuando nos desviamos. Pero respeta siempre nuestro paso torpe y lento.<\/strong> No nos impone su ritmo. No presiona.<br \/> &nbsp;<br \/> Me encanta esta descripci&oacute;n del profeta Ezequiel. Nos rescata, nos libera cuando nos hacemos cautivos, nos levanta cuando caemos. <strong>Le importa nuestra vida. Nuestro rey es un pastor<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> En los cuentos que le&iacute;amos de ni&ntilde;os, los personajes del rey y del pastor eran opuestos. El rey viv&iacute;a en su palacio lejano, era rico y poderoso. Por su parte, el pastor era pobre, no estaba presente en la corte, llevaba una vida sencilla, sin poder alguno. Eran los pastores hombres marginados en su pueblo. Viv&iacute;an con el reba&ntilde;o.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy se nos dice que <strong>nuestro rey, Cristo, no es un rey poderoso<\/strong>. Es un pastor que cuida de los suyos. Est&aacute; entre nosotros, con nosotros, caminando a nuestro lado. <strong>No posee un palacio ni un trono, y se abaja para poder meterse en nuestra vida. <\/strong>Nos llama. Somos suyos.<br \/> &nbsp;<br \/> No es un Dios que nos juzga desde lejos. <strong>No nos juzga con frialdad. Se acerca a cada uno<\/strong>. Mateo toma esta imagen del pastor antes de hablar del juicio: &laquo;Como un pastor separa las ovejas de las cabras&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> La lectura nos habla de <strong>c&oacute;mo es su reinado<\/strong>. No manda desde lejos. No juzga en la distancia. No espera en su palacio a que le llevemos las cuentas como a veces pensamos. <strong>Es un rey pastor<\/strong>. Nos dice, con inmensa ternura, que sale a buscarnos. &Eacute;l mismo.<br \/> &nbsp;<br \/> Me conmueve pensar en <strong>un pastor que sigue a sus ovejas.<\/strong> Lo normal es que sean las ovejas las que sigan al pastor. Dios <strong>busca a cada una<\/strong>. Sigue a su oveja cuando est&aacute; en d&iacute;as de oscuridad y nubarrones.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;No nos da una inmensa paz pensar que &Eacute;l sale a buscarnos?<\/strong> &iquest;Qu&eacute; nos ama tanto que va a salir a nuestro encuentro cuando nos sintamos solos o perdidos? &Eacute;l mismo viene a mi vida, se acerca, me busca de mil maneras.<br \/> &nbsp;<br \/> Su preocupaci&oacute;n por nosotros no es porque desee nuestra perfecci&oacute;n. Su prioridad es buscarnos, <strong>velar por nosotros, vendar las heridas<\/strong>. Curar a las ovejas enfermas. Lo hace en persona. &laquo;Cuerpo a cuerpo&raquo;, nos dir&iacute;a el papa Francisco.<br \/> &nbsp;<br \/> Es el Dios misericordioso, el rey que se abaja y me sigue por el camino, que se detiene ante m&iacute;, se arrodilla, pierde el tiempo conmigo, para vendarme mis heridas de amor, de mis ca&iacute;das, de mi pecado y mis fracasos, para sanar mi enfermedad.<br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; hizo Jes&uacute;s en su vida. &Eacute;l mismo camin&oacute; a nuestro lado, &Eacute;l mismo acarici&oacute; y levant&oacute; a los hombres, &Eacute;l mismo dio de beber y de comer a los hambrientos y sedientos. &Eacute;l se hizo pasto y pastor.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Su reinado fue pobre y humilde<\/strong>. No busc&oacute; el poder de los hombres. Su corona fue una corona de espinas. Entr&oacute; como un rey en Jerusal&eacute;n montado en un pollino. La vida de Jes&uacute;s fue ir en persona al encuentro del hombre. <strong>Dios mismo nos habl&oacute; y vivi&oacute; entre nosotros, nos toc&oacute;, se dej&oacute; tocar, nos dio hogar.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El rey del evangelio es este pastor que ha dado su vida por los suyos. No tengamos miedo de su juicio. No nos pide la perfecci&oacute;n: &laquo;<em>Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c&aacute;rcel y vinisteis a verme. <\/em><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/><em>Entonces los justos le contestar&aacute;n: &#8211; Se&ntilde;or, &iquest;cu&aacute;ndo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; &iquest;cu&aacute;ndo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; &iquest;cu&aacute;ndo te vimos enfermo o en la c&aacute;rcel y fuimos a verte? Y el rey les dir&aacute;: &#8211; Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de &eacute;stos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> No nos pide ser perfectos. <strong>Nos pide vivir como &Eacute;l vivi&oacute;<\/strong>, amar como &Eacute;l lo hizo. Con su estilo. En primera persona. Nos pide que pongamos como &Eacute;l a los heridos en primer lugar, que dediquemos a los m&aacute;s necesitados lo mejor de nosotros mismos.<br \/> &nbsp;<br \/> &Eacute;l cuid&oacute; a los m&aacute;s pobres, a los que sufr&iacute;an de soledad. Los heridos fueron sus predilectos. <strong>Jes&uacute;s nos dice que seamos misericordiosos como &Eacute;l lo fue<\/strong>. A veces leemos esta lectura con temor. Pensamos que es el juicio de la medida del pecado para premiar o castigar. Un juicio fr&iacute;o y justo.<br \/> &nbsp;<br \/> No es as&iacute;. Nos dice es que <strong>nuestra medida es la del amor.<\/strong> Un amor como el de Jes&uacute;s. Lo que Dios mira en nosotros es el amor.<br \/> &nbsp;<br \/> El reino de Dios no se construye sobre los valores de la fuerza, del &eacute;xito, del orgullo. El reino de Dios no parece de este mundo pero est&aacute; en &eacute;l. Est&aacute; oculto dentro de cada hombre que es capaz de amar con toda el alma. Est&aacute; presente en las vidas entregadas en silencio.<br \/> &nbsp;<br \/> No hace ruido el reino de Dios. Es ese bien oculto y silencioso. Ese bien misterioso que casi no comprendemos. <strong>Se levanta sobre la confianza en Dios, sobre la humildad, sobre la verdad y sobre la misericordia.&nbsp;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Cristo es el pastor que acoge, que es misericordioso y abraza a todas las ovejas, llam&aacute;ndolas por su nombre. Es el pastor humilde y humano. Es el rey que se abaja y se acerca al hombre que necesita su abrazo. &nbsp; Jes&uacute;s es el buen Pastor. Nos busca, no se detiene. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pobre-desarmado-crucificado-que-tipo-de-rey-muestra-cristo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPobre, desarmado, crucificado, \u00bfqu\u00e9 tipo de rey muestra&nbsp;Cristo?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30531"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30531\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}