{"id":30535,"date":"2016-06-11T01:32:05","date_gmt":"2016-06-11T06:32:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-catolico-puede-tener-supersticiones\/"},"modified":"2016-06-11T01:32:05","modified_gmt":"2016-06-11T06:32:05","slug":"un-catolico-puede-tener-supersticiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-catolico-puede-tener-supersticiones\/","title":{"rendered":"\u00bfUn cat\u00f3lico puede tener&nbsp;supersticiones?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Luis Santamar\u00eda<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;En qu&eacute; consiste la superstici&oacute;n?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Como siempre, es apropiado fijarse inicialmente en la etimolog&iacute;a. Superstici&oacute;n viene del lat&iacute;n, de la palabra <em>superstitio<\/em>, que a su vez procede de: <em>super<\/em>, encima; <em>stare<\/em>, permanecer. El sentido etimol&oacute;gico, por tanto, nos lleva a todo aquello que est&aacute; por encima de lo establecido, lo que pervive en la mente de la gente como algo sobrea&ntilde;adido.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Yendo a la definici&oacute;n, esto es lo que dice el <em>Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola<\/em>: \u201cCreencia extra&ntilde;a a la fe religiosa y contraria a la raz&oacute;n\u201d. Por tanto, hablamos de una creencia, pero de una creencia que es extra&ntilde;a a la fe y se sit&uacute;a fuera del &aacute;mbito de lo religioso. Y adem&aacute;s es contraria a la raz&oacute;n, porque en la fe, si bien no hablamos de saberes racionales, porque muchos exceden las capacidades intelectivas del ser humano, s&iacute; los consideramos razonables, conforme a la raz&oacute;n de la persona.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Hablamos, entonces, de una \u201ccreencia irracional\u201d. Por ejemplo, el famoso <em>Diccionario Espasa<\/em>, cercano ya a cumplir un siglo, nos da una segunda definici&oacute;n despu&eacute;s de la ya recogida por la RAE: \u201cCreencia rid&iacute;cula y llevada al fanatismo sobre materias religiosas\u201d. La connotaci&oacute;n es claramente negativa.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;Desde cu&aacute;ndo el hombre es supersticioso?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Creo que no nos equivocamos si decimos que ha existido siempre. Pensemos en amuletos, ritos, costumbres sin mucho sentido pr&aacute;ctico\u2026 en todas las &eacute;pocas de la historia y en todos los lugares del mundo. Pero hemos de tener en cuenta que normalmente la etiqueta de \u201csuperstici&oacute;n\u201d ha sido puesta por algunas culturas y civilizaciones a actitudes y pr&aacute;cticas de otras culturas o grupos anteriores, contempor&aacute;neos y vecinos, o a sectores de su propia poblaci&oacute;n, con un claro componente cr&iacute;tico y de afirmaci&oacute;n de lo positivo de la propia posici&oacute;n frente a lo que se considera inferior o menos formado.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Un ejemplo: los antiguos griegos llamaban <em>deisidaimon&iacute;a<\/em> al comportamiento religioso que nac&iacute;a de un miedo no racional, sin motivos, y por ello fruto de ignorancia, en presencia de los dioses, a los cuales se atribu&iacute;a la facultad o la voluntad caprichosa de intervenir en la vida de los hombres. Los romanos le daban un sentido de exageraci&oacute;n en la pr&aacute;ctica religiosa. As&iacute;, <em>religio<\/em> ser&iacute;a la relaci&oacute;n correcta con los dioses, mientras que <em>superstitio<\/em> denotar&iacute;a una relaci&oacute;n incorrecta.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;La superstici&oacute;n tiene algo que ver con la magia?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Claro que s&iacute;. Acabamos de ver c&oacute;mo el mundo cl&aacute;sico se refiere a la superstici&oacute;n como una actitud personal que responde al miedo y a la ignorancia. Por eso se ponen en pr&aacute;ctica acciones rituales y pr&aacute;cticas religiosas encaminadas a dos objetivos principales. El primero, alejar el miedo bajo cuya amenaza se est&aacute; o las intervenciones nocivas de los dioses. Es un objetivo defensivo. El segundo consiste en obtener tambi&eacute;n de los dioses protecci&oacute;n y benevolencia en determinadas circunstancias, o bien, por motivos de escr&uacute;pulo interior, satisfacer de modo sobreabundante la deuda religiosa con los dioses.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Estamos hablando aqu&iacute; de algo que, si no es magia, se le parece mucho: una relaci&oacute;n en la que la persona quiere tomar el control y dominar, en la medida de lo posible, aquellas fuerzas sobrenaturales que le sobrepasan y con las que quiere estar en paz. Ya lo dec&iacute;a Cicer&oacute;n: \u201cSe llama supersticiosos a quienes rezan u ofrecen sacrificios todos los d&iacute;as para que sus hijos les sobrevivan\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;Desaparecen las supersticiones cuando se produce la evangelizaci&oacute;n?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Cuando una cultura se encuentra con el Evangelio de Cristo, cuando recibe este regalo, el mismo encuentro trae consigo la exigencia de dejar de lado todas esas actitudes religiosas irracionales para convertirse al Logos, al Se&ntilde;or Jes&uacute;s, &uacute;nico Dios, raz&oacute;n de todo lo que existe. Sin embargo, la realidad nos muestra que las supersticiones no desaparecen. En primer lugar, porque no todos acogen la buena noticia y se convierten. Y en segundo lugar, porque los que se convierten contin&uacute;an bajo la influencia de nuestra naturaleza humana, d&eacute;bil y pecadora.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"> El Papa Francisco se ha referido precisamente a esto en la exhortaci&oacute;n apost&oacute;lica <em>Evangelii gaudium<\/em> cuando escribe: \u201cen el caso de las culturas populares de pueblos cat&oacute;licos, podemos reconocer algunas debilidades que todav&iacute;a deben ser sanadas por el Evangelio: el machismo, el alcoholismo, la violencia dom&eacute;stica, una escasa participaci&oacute;n en la Eucarist&iacute;a, creencias fatalistas o supersticiosas que hacen recurrir a la brujer&iacute;a, etc. Pero es precisamente la piedad popular el mejor punto de partida para sanarlas y liberarlas\u201d (n. 69).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;Qu&eacute; han dicho los Padres de la Iglesia sobre la superstici&oacute;n?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El apologista Lactancio, del siglo III, ampli&oacute; lo que dec&iacute;a Cicer&oacute;n de los supersticiosos. Es muy interesante este cambio cristiano del sentido de la palabra. F&iacute;jense: \u201clos supersticiosos no son aquellos que esperan que sus hijos les sobrevivan \u2014eso lo esperamos todos\u2014, sino quienes veneran la memoria de los difuntos para que sobreviva a ellos, o incluso aquellos que mediante im&aacute;genes de sus padres rinden culto como lo hacen con sus dioses penates\u201d. As&iacute;, Lactancio contrapone religi&oacute;n a superstici&oacute;n, identificando la superstici&oacute;n con la idolatr&iacute;a, algo incompatible con la fe monote&iacute;sta del cristianismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Si vamos al siglo siguiente, el gran San Agust&iacute;n da un paso m&aacute;s, afirmando que las supersticiones no son otra cosa que la supervivencia del paganismo, de la idolatr&iacute;a que no acaba de desaparecer en los corazones de los hombres a pesar de la difusi&oacute;n de la religi&oacute;n cristiana, que para entonces ya estaba bastante extendida en el Imperio romano. Veamos lo que dice: \u201cEs supersticioso aquello instituido por los hombres para crear &iacute;dolos y venerarlos o rendir culto a una criatura o parte de una criatura como si se tratase de Dios, o para consultar a los demonios y sellar a trav&eacute;s de ciertos acuerdos una comunicaci&oacute;n con ellos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;Qu&eacute; dice el Magisterio de la Iglesia?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Un cat&oacute;lico no debe tener supersticiones, no son coherentes con la fe. El mismo Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica deja clara la postura creyente frente a la superstici&oacute;n. El contexto es el primer mandamiento: Amar&aacute;s a Dios sobre todas las cosas. Y nos dice, este texto que transmite la fe de la Iglesia, que \u201cel primer mandamiento proh&iacute;be honrar a dioses distintos del &Uacute;nico Se&ntilde;or que se ha revelado a su pueblo\u201d. Claro, leemos esto y pensamos enseguida en el polite&iacute;smo, en la idolatr&iacute;a, en la adoraci&oacute;n de otros dioses. Sin embargo, el Catecismo aclara que el primer mandamiento tambi&eacute;n \u201cproscribe la superstici&oacute;n\u201d, que \u201crepresenta en cierta manera una perversi&oacute;n, por exceso, de la religi&oacute;n\u201d (CEC 2110).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y el Catecismo dedica un n&uacute;mero a explicar la superstici&oacute;n, el n. 2111: \u201cLa superstici&oacute;n es la desviaci&oacute;n del sentimiento religioso y de las pr&aacute;cticas que impone. Puede afectar tambi&eacute;n al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de alg&uacute;n modo, m&aacute;gica a ciertas pr&aacute;cticas, por otra parte, leg&iacute;timas o necesarias. Atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos sacramentales, prescindiendo de las disposiciones interiores que exigen, es caer en la superstici&oacute;n\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Como puede verse, el Catecismo es valiente a la hora de hacer una denuncia prof&eacute;tica no s&oacute;lo de una superstici&oacute;n externa y pagana, que demuestra la superioridad del cristianismo, sino del riesgo interno de vivir los sacramentos y los ritos cat&oacute;licos de forma supersticiosa, con una actitud m&aacute;gica. As&iacute; que no s&oacute;lo es negativo y reprobable creerse lo del n&uacute;mero 13, los gatos negros, pasar debajo de una escalera\u2026 sino tambi&eacute;n un entendimiento de este tipo de los sacramentos y de los sacramentales de la Iglesia. Porque, no podemos negarlo, hay gente que entiende as&iacute; el bautismo, la comuni&oacute;n, el agua bendita, las bendiciones, la ceniza, etc.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;Cu&aacute;ndo es pecado la superstici&oacute;n?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> La superstici&oacute;n es objetivamente un pecado contra el primer mandamiento, como se&ntilde;ala el Catecismo. Contra Dios y la adoraci&oacute;n que le debemos. Por supuesto, habr&iacute;a que tener en cuenta la imputabilidad en la persona, porque pueden darse muchas circunstancias que intervengan. Quiz&aacute; alguien es lo que ha recibido por formaci&oacute;n, o lo que ve en el ambiente, o lo vive por un miedo invencible\u2026 o nunca le ha o&iacute;do a un sacerdote, a un catequista\u2026 hablar sobre esto.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero s&iacute; lo es, sin duda, en tanto que el pecado es una ofensa a Dios, la superstici&oacute;n lo es, porque aparta nuestro coraz&oacute;n de &Eacute;l. Recordemos cu&aacute;l es la definici&oacute;n de pecado mortal: \u201caparta al hombre de Dios, que es su fin &uacute;ltimo y su bienaventuranza, prefiriendo un bien inferior\u201d (CEC 1855). Y, al fin y al cabo, &iquest;no es precisamente esto la superstici&oacute;n? Claro, para que se d&eacute; este pecado grave, se requiere que haya plena conciencia y entero consentimiento, que sea una elecci&oacute;n personal.<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Luis Santamar\u00eda &iquest;En qu&eacute; consiste la superstici&oacute;n? Como siempre, es apropiado fijarse inicialmente en la etimolog&iacute;a. Superstici&oacute;n viene del lat&iacute;n, de la palabra superstitio, que a su vez procede de: super, encima; stare, permanecer. 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