{"id":30546,"date":"2016-06-11T01:32:29","date_gmt":"2016-06-11T06:32:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tu-vida-te-parece-monotona\/"},"modified":"2016-06-11T01:32:29","modified_gmt":"2016-06-11T06:32:29","slug":"tu-vida-te-parece-monotona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tu-vida-te-parece-monotona\/","title":{"rendered":"\u00bfTu vida te parece&nbsp;mon\u00f3tona?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso en lo que nos dijo el Papa Francisco sobre la importancia de dar luz con nuestro testimonio y no cansarnos nunca: &laquo;<em>Testimonio, para que la luz brille, que no est&eacute; escondida debajo de la cama, que brille la luz, y vean las obras buenas que hace el Padre a trav&eacute;s de nosotros. Testimonio. Para que pregunten por qu&eacute; viv&iacute;s as&iacute;, coherencia de vida, caminar, caminantes no errantes y&nbsp;<strong>cuidarse de la tentaci&oacute;n del cansancio<\/strong><\/em>&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando nos cansamos nos estancamos. Dejamos de ser esa agua que fluye. Dejamos de dar vida y esperanza. &iexcl;Qu&eacute; f&aacute;cil es cansarse de ser fieles, de ser testigos, de dar vida!&nbsp;<strong>La suerte del profeta es dura, exige, cansa.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Es m&aacute;s f&aacute;cil estarse quieto y no hacer nada. M&aacute;s f&aacute;cil no ser testigo que serlo. M&aacute;s f&aacute;cil dejar que el agua no corra. Se sufre menos. Pienso que la vida que se guarda se pierde, se pudre. Pienso que no sirve para nada el agua retenida. No sanea la vida de los hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Los poetas, los artistas, los ni&ntilde;os, los locos, ven el mundo desde otra perspectiva. Traen&nbsp;<strong>agua nueva<\/strong>. Nos dan vida nueva. Son los profetas por los que nos habla Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Un poema que encontr&eacute; me da algo de luz, trae un poco de agua al alma: &laquo;<em>D&iacute;as azules de invierno, rompe el viento. \/ Sol y nubes. \/ Paz, no siento \/ corre el alma, luz sin vuelo, \/ calma el correr de las aguas. \/ Fuente, mar, barca y torrente. \/ No quiero sentir el fuego sin perderme en tu regazo. \/ Se&ntilde;or de mi vida, vente. \/ Aunque me cueste tenerte, retenerte es mi deseo. \/ Con las manos que no agarran, con mis pies que no se escapan. \/ Vente, Se&ntilde;or, no me dejes. \/ Que tu calor calme el fr&iacute;o. \/ Luz y piedra, r&iacute;o y monta&ntilde;a. \/ &iquest;C&oacute;mo olvidarme del cielo?<\/em>&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Queremos ser r&iacute;o, cauce, puente, agua, fuente, pozo. Queremos ser de Dios y hacer que los d&iacute;as de muchas personas sean d&iacute;as azules en invierno.<strong>Queremos que muchos descansen y beban en nuestro pozo hondo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que nuestra vida es r&iacute;o, es nube, es viento. Pienso que es mucho lo que hacemos y tan s&oacute;lo una gota en el oc&eacute;ano. Pienso que&nbsp;<strong>somos templo y monta&ntilde;a<\/strong>. Roca segura y viento.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que el agua fluye y nos sana. El agua de los otros. El agua de Dios. Nuestra propia agua. Veo que el agua purifica el coraz&oacute;n. Tal vez le tenemos miedo al agua.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Fuimos sumergidos en el agua al ser bautizados. Hundidos en el seno del oc&eacute;ano para recibir a Cristo.&nbsp;<strong>Necesitamos volver a sumergirnos en el mar de Dios. Tenemos vocaci&oacute;n de r&iacute;o que lleva al mar.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El agua fluye o se estanca. Somos r&iacute;o o somos charca. Est&aacute; en nuestras manos.&nbsp;<strong>Navegamos hacia el mar, no nos detenemos&nbsp;<\/strong>en la orilla. Pero, &iexcl;qu&eacute; f&aacute;cil nos resulta cansarnos de ser santos!<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos cansamos de dar la vida, de esforzarnos, de aspirar a las cumbres, de tener que satisfacer la expectativa de los que esperan tanto de nosotros.<strong>&iquest;Hasta cuando hay que dar?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Hay personas que viven cansadas de dar<\/strong>, de ser generosas, de aspirar a vivir siempre con el Se&ntilde;or. Se desplazan pesadamente por la vida, pidiendo permiso a sus piernas para caminar. No hacen planes. Se sienten <strong>como jubilados anticipadamente de su propia vida<\/strong>. Por eso, torpemente, simplemente viven. Y con vivir tienen bastante.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces corro el riesgo de convertirme en charca estancada y dejar de ser r&iacute;o<\/strong>. Cuando no dejo que lleguen a m&iacute; nuevas corrientes. Cuando quiero ser roca, tierra seca. <strong>Cuando me vuelvo est&aacute;tico y fr&iacute;o.<\/strong> Roca quieta, ex&aacute;nime. Sin vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec&iacute;a el Papa Francisco en el s&iacute;nodo de la familia: &laquo;<strong><em>La tentaci&oacute;n de la rigidez hostil<\/em><\/strong><em>, es decir, querer encerrarse en lo escrito (la letra) y no dejarse sorprender por Dios, por el Dios de las sorpresas (el esp&iacute;ritu); encerrarse en la ley, en la certeza de lo que conocemos y no de lo que debemos a&uacute;n aprender y alcanzar<\/em>&raquo;.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces, cuando no me dejo ayudar, complementar, enriquecer, sanear, <strong>cuando me cierro en mi carne, cuando me ci&ntilde;o a la letra, me voy muriendo. Cuando no busco el agua que renueva. Cuando no doy mi agua y me seco<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una fuente que surge de mis entra&ntilde;as. Pero hace falta mucha hondura de alma para que nunca deje de manar. Mucha profundidad para que haya vida. <strong>Hace falta amar y ser amado. Tocar el amor y entregarlo. Encender el fuego dormido. Salir de m&iacute; mismo y ponerme en camino. Hace falta tener fe<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Como santa Bernardita cuando sac&oacute; agua del barro h&uacute;medo, excavando con sus propias manos. Porque cre&iacute;a, porque se fiaba, de esa mujer que la hab&iacute;a mirado con ternura.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Nos hace falta fiarnos m&aacute;s. De Dios, de los hombres, de Mar&iacute;a. Dejar que otro sea el que nos mande, el que nos pida, el que nos haga salir de nuestro descanso. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Estamos cansados<\/strong>. La vida nos cansa. Nos cansa estar volcados sobre el mundo, los pies atados. <strong>Nos cansa no ser libres y tratar siempre de mostrar la mejor cara. Nos cansa dar y no recibir algo a cambio. O dar siempre lo mismo sin encontrar respuesta<\/strong>, cambios, progresos.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos cansa cuidar la vida y ver que no hacemos tanta falta. <strong>Trabajar en el trabajo que tenemos, siempre el mismo. Amar a las personas que nos aman y no ser creativos<\/strong>, perdiendo el deseo de la novedad. Y, sin novedad, se pierde el deseo. O amar torpemente a los que no nos aman tanto.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces esperando que nos acaben queriendo. Nos importa tanto. Y <strong>nos cansa cuidar a los que nos han amado, sostenido, animado. Y ahora nos precisan. Nos cansa vivir y servir<\/strong>. Sin apenas dormir. <strong>Nos cansa la vida r&aacute;pida<\/strong>, que se escapa impaciente entre los dedos.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos cansa echar ra&iacute;ces y no echarlas. Tener tierra y no tenerla. Pensar que hacemos las cosas bien o que no las hacemos. Leer tantas cosas, ver tantas im&aacute;genes. Nos cansa dar sin recibir.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Nos cansa buscar a Dios a tientas, y no sentir su amor cada ma&ntilde;ana. Nos cansa el fr&iacute;o<\/strong>, la lluvia, el sol, <strong>el horario r&iacute;gido de cada d&iacute;a. Nos cansa que nos demanden<\/strong>, nos exijan, nos pidan. Una y otra vez, siempre de nuevo.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos cansa cansarnos y tener que descansar. Y so&ntilde;ar con el descanso. Nos cansa buscar descanso. <strong>S&iacute;, el cansancio de la vida<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iexcl;C&oacute;mo podemos estar cansados si la vida es un don que r&aacute;pidamente se escapa!<\/strong> Quisi&eacute;ramos retenerla eternamente. Y no es posible. &iquest;Por qu&eacute; nos cansamos tanto? <strong>Ojal&aacute; aprendi&eacute;ramos a cansarnos con sentido. Cansarnos con un fin.<\/strong> Cansarnos d&aacute;ndolo todo, dando la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec&iacute;a san&nbsp;Carlos&nbsp;Borromeo que un obispo demasiado cuidadoso de su salud no conseguir&iacute;a llegar a ser santo. Que a todo sacerdote y a todo ap&oacute;stol deben sobrarle trabajos para hacer, en vez de tener tiempo de sobra para perder.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">As&iacute; es para los ap&oacute;stoles, para los enamorados que saben que pueden perder la vida sin miedo, sin problema. &iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil cansarse sin descanso! <strong>&iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil vivir cansados sin importarnos! En el cielo llegar&aacute; el descanso. <\/strong>Las aguas que corren y no se detienen. Las aguas que no descansan hasta llegar al mar. Las aguas profundas y claras. Las aguas que trasparentan la luz de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Pienso en lo que nos dijo el Papa Francisco sobre la importancia de dar luz con nuestro testimonio y no cansarnos nunca: &laquo;Testimonio, para que la luz brille, que no est&eacute; escondida debajo de la cama, que brille la luz, y vean las obras buenas que hace el Padre a trav&eacute;s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tu-vida-te-parece-monotona\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfTu vida te parece&nbsp;mon\u00f3tona?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30546","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30546"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30546\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}