{"id":30550,"date":"2016-06-11T01:32:38","date_gmt":"2016-06-11T06:32:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-profetas-en-los-tiempos-del-facebook\/"},"modified":"2016-06-11T01:32:38","modified_gmt":"2016-06-11T06:32:38","slug":"ser-profetas-en-los-tiempos-del-facebook","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-profetas-en-los-tiempos-del-facebook\/","title":{"rendered":"Ser profetas en los tiempos del&nbsp;Facebook"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Francisco fue un profeta. Tambi&eacute;n lo fue el Padre Kentenich. Vieron en lo peque&ntilde;o el origen de lo grande y creyeron. El Papa, al hablar del Padre Kentenich, mencion&oacute; su autenticidad y su vocaci&oacute;n de profeta: &laquo;<em>A m&iacute; me impresion&oacute; que el Padre Superior General de ustedes haya hecho referencia a la incomprensi&oacute;n que tuvo que padecer el Padre Kentenich y al rechazo. Ese es signo de que un cristiano va adelante. Cuando el Se&ntilde;or le hace pasar la prueba del rechazo. Porque es el signo de los Profetas, los falsos profetas nunca fueron rechazados, porque dec&iacute;an a los reyes o a la gente lo que quer&iacute;an escuchar. As&iacute; que todo \u2018ah qu&eacute; lindo\u2019, &iquest;no? Y nada m&aacute;s. No. El rechazo. Ah&iacute; est&aacute; el aguante. Aguantar en la vida hasta ser dejado de lado, rechazado, sin vengarse con la lengua, la calumnia, la difamaci&oacute;n<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iexcl;Qu&eacute; duro el rechazo! <\/strong>&iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil estar dispuesto a perder privilegios, ventajas, ganancias! El propio rechazo de la Iglesia en el tiempo del exilio fue una gran experiencia de dolor en su vida. Vivi&oacute; la suerte del profeta.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el 31 de mayo de 1949, el padre Kentenich: &laquo;&nbsp;<em>&iexcl;Quien tiene una misi&oacute;n ha de cumplirla, aunque nos conduzca al abismo m&aacute;s oscuro y profundo, aunque exija dar un salto mortal tras otro! <strong>La misi&oacute;n de profeta trae siempre consigo suerte de profeta<\/strong><\/em><strong>&raquo;. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El profeta ve lo que otros no ven. <strong>El profeta no pretende decir lo que los dem&aacute;s esperan. Nos cuesta asumir esa vocaci&oacute;n. Porque el coraz&oacute;n tiende a contentar a otros<\/strong>. Nos gusta que hablen bien de nosotros, que no nos critiquen.<br \/> &nbsp;<br \/> Quisi&eacute;ramos que todos nos dijeran que estamos bien, que nos aprueban en todo lo que hacemos. Buscamos que levanten la mano con el dedo pulgar hacia arriba. Que nos digan que s&iacute;, que valemos mucho, que nuestra vida merece la pena y que sigamos as&iacute; sin cambiar nada.<br \/> &nbsp;<br \/> Porque los cambios cuestan. <strong>&iquest;Cu&aacute;ntas aprobaciones necesitamos al d&iacute;a para no estar tristes, para no caminar cabizbajos?<\/strong> Es duro cuando vamos por la vida tratando de recibir la aprobaci&oacute;n de todos. Buscamos el reconocimiento, el aplauso, el s&iacute;, el apoyo. Y si no lo recibimos nos venimos abajo. De todos y siempre&#8230; &iexcl;Eso es imposible!<br \/> &nbsp;<br \/> El Papa hizo referencia a la libertad de esp&iacute;ritu: &laquo;<em>En la medida en que uno reza m&aacute;s y deja que el Esp&iacute;ritu Santo act&uacute;e, va adquiriendo esa santa libertad de esp&iacute;ritu, que lo lleva a hacer cosas que dan un fruto enorme<strong>. Libertad de esp&iacute;ritu. Que no es lo mismo que relajo. Libertad de esp&iacute;ritu supone fidelidad y supone oraci&oacute;n<\/strong>. Cuando uno no ora no tiene esa libertad. El que reza tiene libertad de esp&iacute;ritu. Es capaz de hacer \u2018barbaridades\u2019 en el buen sentido de la palabra. &iquest;Y c&oacute;mo se te ocurri&oacute; hacer eso? &iexcl;Qu&eacute; bien que te sali&oacute;! Y yo que s&eacute;, rec&eacute; y se me ocurri&oacute;. Libertad de esp&iacute;ritu, &iquest;no?<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Esa forma de vivir presupone la audacia<\/strong>. Una libertad de esp&iacute;ritu que es esa <strong>santa indiferencia <\/strong>que vivieron muchos santos. Supone <strong>hacer las cosas porque creemos que Dios nos lo pide. Sin esperar al aplauso<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Incluso aunque sepamos de antemano que no vamos a recibir la aprobaci&oacute;n<\/strong> de los dem&aacute;s. Incluso contando con un posible fracaso. Lo hacemos porque Dios nos lo pide. Al fin y al cabo <strong>lo que nos importa es lo que piensa Dios. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>No seamos falsos profetas. Hay muchos en este mundo de las apariencias.<\/strong><strong>A veces tratamos de decir lo que cae bien, lo que es bueno y f&aacute;cil, lo que no ofende ni exige<\/strong>. En la vida es mejor decir cosas bonitas que las duras. Nos duele el rechazo.<br \/> &nbsp;<br \/> Es verdad que muchas veces tendremos que decir cosas buenas. Porque el hombre de hoy ya no cree en su bondad y es bueno decirle cu&aacute;nto vale. Por eso <strong>es sanador que les recordemos a los dem&aacute;s su belleza. Pero no podemos convertirnos en unos aduladores<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Hay muchos que merodean el poder, que buscan a los que tienen influencia. Tratando de medrar, de ganar, de ser m&aacute;s. No seamos falsos profetas.<br \/> &nbsp;<br \/> Tenemos que ser audaces en la entrega como lo fue el Padre Kentenich. As&iacute; lo explica &eacute;l mismo: &laquo;<em>Ya de por s&iacute; es audacia leer la voluntad de Dios en peque&ntilde;os detalles. Y es una audacia mayor el realizar esta voluntad. La esencia de la existencia cristiana presupone tal audacia<strong>. Tenemos que educarnos para el riesgo, ya debemos contar con situaciones dif&iacute;ciles<\/strong><\/em>&raquo;<a name=\"14996556ea3bd140__ftnref1\"><\/a><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/u\/0\/#14996556ea3bd140__ftn1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/> Muchas veces las decisiones que tomemos, lo que digamos, no va a caer bien. Hace falta mucha fe, mucha oraci&oacute;n, para poder ser audaces, para saber qu&eacute; tenemos que hacer en cada momento<strong>. &iquest;En qui&eacute;n confiamos? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n enterradas nuestras ra&iacute;ces?<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Francisco fue un profeta. 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