{"id":30553,"date":"2016-06-11T01:32:44","date_gmt":"2016-06-11T06:32:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-sientes-hijo-amado-de-dios-o-pieza-intercambiable-de-la-maquina\/"},"modified":"2016-06-11T01:32:44","modified_gmt":"2016-06-11T06:32:44","slug":"te-sientes-hijo-amado-de-dios-o-pieza-intercambiable-de-la-maquina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-sientes-hijo-amado-de-dios-o-pieza-intercambiable-de-la-maquina\/","title":{"rendered":"\u00bfTe sientes hijo amado de Dios o pieza intercambiable de la&nbsp;m\u00e1quina?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Los grandes logros de la humanidad suelen tener comienzos peque&ntilde;os. Muchos genios en la historia del hombre tuvieron inicios humildes, vivieron pobremente, incluso no fueron valorados en vida. En la historia de la Iglesia siempre ha sido as&iacute;. Peque&ntilde;os comienzos, instrumentos d&eacute;biles. Para que se pueda ver claramente la mano de Dios moviendo los hilos.<br \/> &nbsp;<br \/> Grandes bas&iacute;licas muchas veces comenzaron siendo peque&ntilde;as capillas. Como la bas&iacute;lica de la Natividad en Bel&eacute;n, donde Jes&uacute;s naci&oacute;. Una pobre cueva.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Lo peque&ntilde;o es el origen de lo grande<\/strong>. Jes&uacute;s oculto en Nazaret, antes de comenzar los milagros. Jes&uacute;s muerto como un malhechor, en la cruz, antes de que se rasgara el velo del templo. Jes&uacute;s oculto en el pan y el vino, para desconcertar a los hombres que buscan lo que se ve, lo que tiene poder.<br \/> &nbsp;<br \/> Muchos hombres fr&aacute;giles siguieron las huellas de Jes&uacute;s. Se hicieron vulnerables como &Eacute;l. Entregaron su vida conociendo su fragilidad. Sembraron la semilla de la eternidad en tierra fecunda. <strong>Siempre ha habido hombres que creyeron por su fe en lo que nadie a&uacute;n ve&iacute;a. <\/strong>Supieron que Dios les ped&iacute;a dar un salto de audacia y, desconfiando de sus fuerzas, lo dieron. <strong>Tuvieron miedo a perderlo todo pero siguieron su camino, fueron fieles a &eacute;l. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>En la vida siempre tenemos que contar con el miedo<\/strong>. Una persona rezaba: &laquo;<em>Me da miedo perder lo que tengo, quedar sin ra&iacute;ces, vac&iacute;o sin ti. <strong>Me da miedo perder el sentido, no amar tus pisadas, no ser fiel a ti. Y no logro creer que detr&aacute;s de las olas est&aacute;s T&uacute;, dici&eacute;ndome: &#8211; Ven a m&iacute;, conf&iacute;a, ven a m&iacute;, sobre las aguas. Deja tantos miedos, tantas dudas, vac&iacute;ate<\/strong>. Me da miedo no hallar la salida, caer en mis sombras, la oscuridad sin ti. <strong>Me da miedo no estar a la altura, no tocar las cumbres, no escuchar tu voz<\/strong><\/em><strong>&raquo;.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Hay tantos miedos en el camino de la vida\u2026<\/strong><strong>S&oacute;lo podemos construir el templo de nuestra vida desde Dios<\/strong>, confiando en &Eacute;l. <strong>Pero a veces nos cuesta ver su amor, palpar su misericordia. Lo decimos, no lo vivimos.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich: &laquo; <em>&iexcl;Cu&aacute;n masificados estamos! No s&eacute;, si yo les preguntara: <strong>&iquest;creen ustedes verdaderamente que Dios los quiere?<\/strong>, y si ustedes me dijeran: &#8211; Yo lo creo. Entonces yo les dir&iacute;a que yo no creo que ustedes lo crean. As&iacute; somos. Lo decimos, bueno, pero en t&eacute;rminos generales <strong>nos sentimos, sin embargo, como una pieza intercambiable de la m&aacute;quina<\/strong>, junto a los dem&aacute;s<\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/> Es verdad<strong>. Nos da miedo soltar las riendas y dejar que la vida la lleve Dios. <\/strong>Pensamos: &iquest;Nos ama tanto? <strong>No nos lo acabamos de creer<\/strong>, no nos hemos convertido a&uacute;n. Nos olvidamos de lo importante: <strong>Dios s&iacute; nos ama.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Y <strong>porque nos ama es posible emprender el camino y construir.<\/strong> Las grandes obras tienen peque&ntilde;os comienzos. Pero todo comienza siempre con una decisi&oacute;n firme por amor a Dios. As&iacute; fue la historia de san Francisco de As&iacute;s. <strong>La peque&ntilde;a porci&uacute;ncula en As&iacute;s<\/strong>, esa peque&ntilde;a capilla, es el germen de toda la Familia Franciscana. All&iacute; comenz&oacute; todo. Ahora la peque&ntilde;a capilla casi se pierde en la majestuosidad de la Bas&iacute;lica que la alberga. Lo peque&ntilde;o origen de lo grande.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Francisco<\/strong> comenz&oacute; solo este camino. Muchos siguieron sus pasos porque creyeron en &eacute;l. Se fiaron de su vida. <strong>Sus palabras se hac&iacute;an carne y viv&iacute;a aquello de lo que hablaba<\/strong>. La semilla comenz&oacute; a dar fruto. <strong>El fuego ard&iacute;a en su pecho, el amor y su mirada ten&iacute;a la fuerza de un cicl&oacute;n.<\/strong> El fuego se extendi&oacute; r&aacute;pidamente. Toc&oacute; a muchos hombres. Toc&oacute; a Clara. Era un hombre peque&ntilde;o y pobre enviado a restaurar la Iglesia. Un hombre vac&iacute;o de s&iacute; mismo y lleno de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Una misi&oacute;n ingente sobre d&eacute;biles hombros s&oacute;lo se puede llevar a cabo <strong>desde la confianza y la humildad. S&oacute;lo as&iacute; se puede construir una gran obra.<\/strong> Porque es el poder de Dios el que lo hace.<\/p>\n<div>\n &nbsp; <\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a> J. Kentenich,<br \/>\n <em>Terciado 1952<\/em>\n <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Los grandes logros de la humanidad suelen tener comienzos peque&ntilde;os. Muchos genios en la historia del hombre tuvieron inicios humildes, vivieron pobremente, incluso no fueron valorados en vida. En la historia de la Iglesia siempre ha sido as&iacute;. Peque&ntilde;os comienzos, instrumentos d&eacute;biles. 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