{"id":30566,"date":"2016-06-11T01:33:10","date_gmt":"2016-06-11T06:33:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bsigue-entregandote-aunque-nadie-lo-valore\/"},"modified":"2016-06-11T01:33:10","modified_gmt":"2016-06-11T06:33:10","slug":"%e2%80%8bsigue-entregandote-aunque-nadie-lo-valore","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bsigue-entregandote-aunque-nadie-lo-valore\/","title":{"rendered":"\u200bSigue entreg\u00e1ndote aunque nadie lo&nbsp;valore"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">En la vida hay muchas cosas enterradas, invisibles para nuestros ojos. Creo que las cosas m&aacute;s importantes suceden sin mucho ruido, como a menudo la entrega y la renuncia. La renuncia es fecunda.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich hace cien a&ntilde;os: <strong>&laquo;<em>&iexcl;Cu&aacute;ntas veces en la historia del mundo ha sido lo peque&ntilde;o e insignificante el origen de lo grande<\/em><\/strong><em>, de lo m&aacute;s grande!<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Fue la paja enterrada como cimiento. Fue el fuego que quem&oacute; lo invisible. Fue el olvido de tantas oraciones entregadas. Fue el misterio de tantas vidas que no conocemos. Fue el desconocimiento de lo que estaban haciendo al entregar su vida.<br \/> &nbsp;<br \/> A&ntilde;os despu&eacute;s lo peque&ntilde;o dio vida a lo grande, a lo inmenso. As&iacute; es en la vida. Lo oculto vale m&aacute;s que lo que se ve. El iceberg deja ver s&oacute;lo una peque&ntilde;a parte de su volumen. <strong>Lo que no se ve importa mucho<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy que todo se quiere saber, sigue habiendo tantas cosas enterradas, ocultas. Con un halo de misterio que sobrecoge. Es verdad que <strong>la curiosidad nos impulsa a querer saberlo todo. <\/strong>Nos molesta lo oculto. Como si pens&aacute;ramos que todo tiene que poder verse para ser bueno, verdadero, puro.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero no es as&iacute;. <strong>No tenemos derecho a verlo todo, a comprenderlo todo. En lo oculto, en lo enterrado, est&aacute; la vida creciendo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Esas p&aacute;ginas escritas con miles de oraciones que nunca m&aacute;s ser&aacute;n pronunciadas. Esas melod&iacute;as cuyos autores ya no se conocen. Esas letras sin due&ntilde;o que nos devuelven las esperanza cuando las leemos,&#8230; <strong>Lo oculto es fuente de vida verdadera.<\/strong> Es el agua profunda de un pozo del que brota vida eterna.<br \/> &nbsp;<br \/> Nombres inscritos en el coraz&oacute;n de Dios, de Mar&iacute;a. La enfermedad del que sufre en el silencio de su vida. Oculto en la sombra. <strong>El miedo escondido. El dolor callado. La cruz enterrada. El amor que crece<\/strong>. Lo que nunca sabremos.<br \/> &nbsp;<br \/> La ra&iacute;z que busca el agua en lo profundo de la tierra. Oculta. <strong>Sin ra&iacute;z no hay vida<\/strong>. En lo m&aacute;s hondo. All&iacute; donde nadie sabe que existe vida. La ra&iacute;z que es fuente de una vida nueva. &iexcl;C&oacute;mo entender la vida del &aacute;rbol si no hay ra&iacute;ces! <strong>Cuanto m&aacute;s profunda, m&aacute;s vida surge. Lo oculto permite que exista lo visible. <\/strong>As&iacute; es la semilla que muere para dar fruto.<br \/> &nbsp;<br \/> En muchos lugares hay mucho m&aacute;s oculto que visible. M&aacute;s vida bajo la tierra que por encima. M&aacute;s momentos de entrega, sacrificios, amor, que gestos p&uacute;blicos de agradecimiento. <strong>Tanta renuncia que permanece escondida para siempre<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El amor vive de lo oculto, del sacrificio, de la renuncia. No nos hace falta saberlo todo.<\/strong> Nos basta con comprender que <strong>las cosas que merecen la pena necesitan renuncia y silencio. La vida no surge sin perderla antes<\/strong>. Es el valor sagrado de la renuncia oculta.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;A qu&eacute; renunciamos por amor sin que nadie lo valore?<\/strong> &iquest;Por qu&eacute; nos cuesta tanto renunciar para que otros tengan vida y ser olvidados en el intento? As&iacute; nace lo grande. De la entrega silenciosa y generosa de tantos. As&iacute; vuelve a dar vida. Desde nuestro s&iacute; entregado en silencio. Sin t&iacute;tulos, sin cargos, sin lugar. Simplemente el s&iacute; silencioso a una vida de alianza que se hace fecunda.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Tal vez nos gusta m&aacute;s ser reconocidos que olvidados<\/strong>. Que agradezcan por lo que hacemos a que pasen de largo. Ser tomados en cuenta y recordados que simplemente ignorados.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Duele dar sin recibir nada<\/strong>. Sacrificarnos y que no aparezca nuestro nombre inscrito, para que el mundo lo vea. El anonimato nos duele. Silencio y ruido. El valle escondido y silencioso. La monta&ntilde;a que se eleva queriendo tocar el sol.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban En la vida hay muchas cosas enterradas, invisibles para nuestros ojos. Creo que las cosas m&aacute;s importantes suceden sin mucho ruido, como a menudo la entrega y la renuncia. La renuncia es fecunda. &nbsp; Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich hace cien a&ntilde;os: &laquo;&iexcl;Cu&aacute;ntas veces en la historia del mundo ha sido &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bsigue-entregandote-aunque-nadie-lo-valore\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u200bSigue entreg\u00e1ndote aunque nadie lo&nbsp;valore\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30566"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30566\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}