{"id":30582,"date":"2016-06-11T01:33:49","date_gmt":"2016-06-11T06:33:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-quien-soy-y-para-que-estoy-aqui\/"},"modified":"2016-06-11T01:33:49","modified_gmt":"2016-06-11T06:33:49","slug":"se-quien-soy-y-para-que-estoy-aqui","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-quien-soy-y-para-que-estoy-aqui\/","title":{"rendered":"\u00bfS\u00e9 qui\u00e9n soy y para qu\u00e9 estoy&nbsp;aqu\u00ed?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Dios siempre se mete en nuestra vida y la llena de sentido, no nos saca de ella. Se detiene lleno de amor y respeto y nos pregunta con los ojos abiertos, expectante, enamorado: &laquo;&iquest;Qu&eacute; buscas en lo m&aacute;s profundo? &iquest;Qu&eacute; te hace sufrir? &iquest;Por qu&eacute; no te detienes y bebes? &iquest;Por qu&eacute; no te pones en camino y encuentras? &iquest;Por qu&eacute; no vienes a mi fiesta?&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Son las preguntas que nos hace Jes&uacute;s en la vida. Preguntas que buscan ponerle nombre a nuestra sed m&aacute;s verdadera.<br \/> &nbsp;<br \/> Tantas veces buscamos y tanteamos en la oscuridad luchando por hallar respuestas: &laquo; <strong>&iquest;Qui&eacute;n soy yo? &iquest;Cu&aacute;l es mi misi&oacute;n?<\/strong>&raquo;. Es la pregunta m&aacute;s importante en el camino.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La sed que tenemos, la verdadera sed, la m&aacute;s profunda, la que est&aacute; grabada en el alma, tiene que ver con lo que somos y con lo que podemos llegar a ser<\/strong>, con lo que descubrimos y con lo que no logramos desvelar, con los pasos ya hollados y los caminos que a&uacute;n faltan por recorrer.<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, nuestra sed tiene que ver con lo que somos, con <strong>la imagen de Dios grabada en el alma<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s nos habla de s&iacute; mismo, del sentido de su vida. <strong>Jes&uacute;s pas&oacute; la vida buscando, descubriendo. Con sed de amor. Desentra&ntilde;ando el misterio de su camino. Se despoj&oacute; de su sabidur&iacute;a, se mostr&oacute; d&eacute;bil, herido, ante los suyos. Solo, roto, atado a la cruz<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Camin&oacute; a nuestro lado esperando, lleno de preguntas como nosotros. Tuvo que descifrar signos, recorrer anchos mares, beber de vasos con agua. Necesit&oacute; saber qui&eacute;n era, el sentido de ese fuego que ard&iacute;a en su alma.<br \/> &nbsp;<br \/> Quer&iacute;a saber por qu&eacute; ese amor tan fuerte hacia los hombres, esa necesidad de replegarse a orar, de sanar a todos, de darse por entero. Jes&uacute;s camin&oacute;, fue al desierto, or&oacute;, <strong>pregunt&oacute; a su Padre qu&eacute; era lo que hab&iacute;a en su alma de ni&ntilde;o. Descubri&oacute; el nombre de su sed. Supo que era el hijo del Padre que hace una fiesta. <\/strong>Es el hijo amado, el predilecto.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s nos desvela su identidad<strong>. Nos dice que Dios es ese padre lleno de amor que quiere hacerle una fiesta a su hijo<\/strong>. El padre lleno de alegr&iacute;a que quiere compartir su amor con muchos. Y los invita a una fiesta.<br \/> &nbsp;<br \/> Muchos no entendieron las palabras de Jes&uacute;s. Muchos no supieron de qu&eacute; fiesta hablaba, de qu&eacute; hijo, de qu&eacute; padre. Jes&uacute;s s&iacute; sab&iacute;a qui&eacute;n era. Era el novio, era el hijo. <strong>El motivo de la alegr&iacute;a, el lugar mismo de la fiesta<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s es el rostro del Padre, el sue&ntilde;o del Padre, la alegr&iacute;a del Padre. Jes&uacute;s es la misma fiesta del encuentro.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es el Hijo por el que merece la pena matar terneros, sacar el mejor vino de la vi&ntilde;a y compartirlo con todos. El hijo so&ntilde;ado, el que obedeci&oacute; sin dudarlo, aquel por el que el Padre se alegra y lo entrega todo.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s nos muestra qui&eacute;n es y cu&aacute;l es su misi&oacute;n, lo m&aacute;s propio de &Eacute;l, su ideal personal. Su nombre, <strong>ese nombre inscrito en el coraz&oacute;n del Padre. &iquest;Y yo? &iquest;S&eacute; qui&eacute;n soy yo?<\/strong> &iquest;S&eacute; cu&aacute;l es mi nombre, mi misi&oacute;n?<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Merece la pena empe&ntilde;ar la vida en descubrir ese tesoro &uacute;nico que Dios ha puesto en mi alma, eso que me hace diferente a todos, ese nombre que Dios pronuncia cada ma&ntilde;ana y repite cada noche, que conlleva una misi&oacute;n particular.<\/strong> Ese don por el que quiere hacer una fiesta e invitar a todos.<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, yo tambi&eacute;n soy ese hijo. Soy el motivo de la fiesta. <strong>Dios quiere hacer una fiesta por m&iacute;. Se alegra con mi vida y canta feliz. <\/strong>Acoge mi dolor y hace una fiesta. Ese don que he recibido es una tarea. Mi ideal personal. Mi lugar. Mi carisma, mi talento. El nombre de mi sed.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s descubri&oacute; qui&eacute;n era orando con su Padre, mirando lo que le mov&iacute;a, sus sue&ntilde;os, su sed, lo que le hac&iacute;a sufrir, su impulso de sanar, de tocar el coraz&oacute;n de todo hombre, de perdonar<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s tuvo sed. Vivi&oacute; aguardando el s&iacute; del hombre. De sus disc&iacute;pulos, de los enfermos sanados, de sus amigos, de su familia. Ten&iacute;a sed de amor. Sed de estar con los suyos. Sed desde la cruz. Sed al ver a tantos hombres perdidos, lejos, indolentes ante una invitaci&oacute;n a vivir.<br \/> &nbsp;<br \/> Sed de ese s&iacute; que lleg&oacute; muchas veces y de ese s&iacute; que tal vez nunca lleg&oacute;. Su sed de amar a cada uno, de dar la vida, de ser agua para los sedientos y reposo para los cansados, mar y lago, pausa y camino.<br \/> &nbsp;<br \/> Descubri&oacute; su lugar junto al Padre. En una fiesta, en una vi&ntilde;a. <strong>Su misi&oacute;n de darse del todo por nosotros.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Dios siempre se mete en nuestra vida y la llena de sentido, no nos saca de ella. Se detiene lleno de amor y respeto y nos pregunta con los ojos abiertos, expectante, enamorado: &laquo;&iquest;Qu&eacute; buscas en lo m&aacute;s profundo? &iquest;Qu&eacute; te hace sufrir? &iquest;Por qu&eacute; no te detienes y bebes? &iquest;Por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-quien-soy-y-para-que-estoy-aqui\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfS\u00e9 qui\u00e9n soy y para qu\u00e9 estoy&nbsp;aqu\u00ed?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30582","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30582","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30582"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30582\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30582"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30582"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30582"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}