{"id":30595,"date":"2016-06-11T01:34:17","date_gmt":"2016-06-11T06:34:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/alegrarse-de-las-limitaciones\/"},"modified":"2016-06-11T01:34:17","modified_gmt":"2016-06-11T06:34:17","slug":"alegrarse-de-las-limitaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/alegrarse-de-las-limitaciones\/","title":{"rendered":"\u00bfAlegrarse de las&nbsp;limitaciones?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Yo no s&eacute; bien si es posible amar las imperfecciones, alegrarnos del desorden, aplaudir el retraso, valorar el fracaso. Mirar los defectos de los otros y sonre&iacute;r. Experimentar el mal producido por la negligencia, la desidia, el ego&iacute;smo y seguir amando. Es un salto de fe, un salto en el amor.<br \/> &nbsp;<br \/> Una canci&oacute;n dice: &laquo;Porque todo de m&iacute; ama todo de ti. Amo todas tus perfectas imperfecciones&raquo;. <strong>Puede ser que el amor haga todo posible. Pero muchas veces constato mis limitaciones.<\/strong> Pienso en Santa Teresita cuando escrib&iacute;a: &laquo;<em>El amor perfecto consiste en soportar los defectos de los dem&aacute;s, en no extra&ntilde;arse de sus debilidades; pero, sobre todo, comprend&iacute; que el amor no debe quedarse encerrado en el fondo del coraz&oacute;n. T&uacute; sabes bien que nunca podr&eacute; amar a mis hermanas como T&uacute; las amas, si T&uacute; mismo no las amaras en m&iacute;. Me das la certeza de que <strong>tu voluntad es amar T&uacute; en m&iacute; a todos<\/strong> los que me mandas amar. Cuando amo es &uacute;nicamente Jes&uacute;s quien act&uacute;a en m&iacute;. Cuanto m&aacute;s unida estoy a &Eacute;l, m&aacute;s amo a todas mis hermana<\/em>s&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> En eso consiste la vida, el amor perfecto que anhelamos. <strong>Amar nos lleva a dar sin esperar nada<\/strong>. Nos hace mirar como nos mira Jes&uacute;s, sorprendido, alegre, admirado de la belleza que ve escondida en mi vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero, <strong>&iexcl;qu&eacute; lejos me encuentro de esa mirada! De ese amor que se vac&iacute;a en la cruz.<\/strong> De ese amor que nunca dice que es bastante. <strong>Mi amor es tan limitado. Me vuelvo a sorprender de sus l&iacute;mites. Amar consiste en caminar, luchar, sufrir, esforzarnos y seguir mirando las altas cumbres<\/strong>, sin perder la esperanza.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Quiz&aacute;s nunca lleguemos a la meta marcada. A pesar de todo, sonre&iacute;mos al mundo.<\/strong> Amar consiste en intentar ascender las cumbres m&aacute;s altas. Y luego, <strong>si no llegamos, no amargarnos por el fracaso<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> La verdad es que yo <strong>no s&eacute; si soy capaz de alegrarme con las limitaciones<\/strong> de los dem&aacute;s. Pero tampoco con mis propias limitaciones. Lo considero un acto heroico y s&oacute;lo posible si Cristo lo hace en m&iacute;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Me cuesta creer que puedo un d&iacute;a llegar a alegrarme al contemplar una y otra vez mis deficiencias y debilidades<\/strong>, mis negligencias y torpezas. <strong>No s&eacute; gloriarme por ellas, resaltarlas y decir que son una fuente de vida, mi camino de santidad<\/strong>, el lugar en el que me hago m&aacute;s de Dios, m&aacute;s ni&ntilde;o, m&aacute;s d&oacute;cil. No me parece tan sencillo.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero sabemos que <strong>las limitaciones y deficiencias forman parte de nuestro camino<\/strong>, como dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich: &laquo;<em>Mi alma debe contar con estas cosas, ampliamente, con las cosas desagradables, las injusticias, las desilusiones<\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>. Las desilusiones de la propia vida. Las desilusiones con los dem&aacute;s. Cuando nuestras expectativas no obtienen fruto. Cuando esperamos m&aacute;s de lo que obtenemos. Cuando nos confrontamos con la limitaci&oacute;n de la vida y seguimos corriendo hacia delante.<br \/> &nbsp;<br \/> Y a&ntilde;ad&iacute;a el Padre: &laquo;<em>Las mayores manifestaciones de la misericordia en nuestra vida son las desilusiones que tenemos en la vida. Y en eso consiste la sabidur&iacute;a del hombre maduro: en que &eacute;l <strong>aprovecha las desilusiones como una escalera<\/strong>, una escalera para el entendimiento, una escalera tambi&eacute;n para el coraz&oacute;n. Deber&iacute;amos esforzarnos mucho m&aacute;s por vincularnos al Dios de la vida que por vincularnos al Dios de nuestro coraz&oacute;n, al Dios de los altares, al Dios de los libros asc&eacute;ticos<\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\" title=\"\">[2]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>En nuestra limitaci&oacute;n est&aacute; Dios. All&iacute; nos sostiene. Pero, &iquest;C&oacute;mo vivir ese amor perfecto que no es el nuestro? S&oacute;lo si Cristo ama en m&iacute;<\/strong>. S&oacute;lo si &Eacute;l ama mis debilidades y mis defectos. S&oacute;lo si ama en mis l&iacute;mites. Desde all&iacute; brota la vida.<\/p>\n<div>\n &nbsp; <\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a> J. Kentenich, 1953\n <\/div>\n<div id=\"ftn2\">\n <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\" title=\"\">[2]<\/a> J. Kentenich, 1953\n <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Yo no s&eacute; bien si es posible amar las imperfecciones, alegrarnos del desorden, aplaudir el retraso, valorar el fracaso. Mirar los defectos de los otros y sonre&iacute;r. Experimentar el mal producido por la negligencia, la desidia, el ego&iacute;smo y seguir amando. 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