{"id":30608,"date":"2016-06-11T01:34:47","date_gmt":"2016-06-11T06:34:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-me-busca\/"},"modified":"2016-06-11T01:34:47","modified_gmt":"2016-06-11T06:34:47","slug":"dios-me-busca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-me-busca\/","title":{"rendered":"Dios me busca"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> El amor nunca es est&aacute;tico. El amor es peregrino. Sale de s&iacute; mismo y emprende el &eacute;xodo buscando al necesitado. De nada sirve hablar muy bien y decir cosas bonitas si no nos ponemos en camino al encuentro del hombre.<br \/> &nbsp;<br \/> El Papa Francisco lo dec&iacute;a estos d&iacute;as, <strong>las palabras no bastan, es necesario entregar el coraz&oacute;n<\/strong>: &laquo;<em>Sin cercan&iacute;a y sin esperanza los sermones no sirven. Son vanidad. Se pueden hacer bellas predicaciones, pero si no se est&aacute; cerca de las personas no sirven de nada<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Nuestro amor al hombre se convierte en el amor que levanta, aguanta, carga y sostiene<\/strong>. El amor de Mar&iacute;a es as&iacute;. Un amor herido que busca el coraz&oacute;n herido de los hombres. Ella viene a nosotros para que nosotros le entreguemos la vida, el coraz&oacute;n, nuestra cruz, nuestra llaga.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy nos habla Jes&uacute;s del amor de Dios<strong>. <\/strong>Es un amor de &eacute;xodo, en movimiento. <strong>Un amor que sale a buscar al hombre porque lo necesita<\/strong>: <em>&laquo;El Reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer sali&oacute; a contratar jornaleros para su vi&ntilde;a. Despu&eacute;s de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mand&oacute; a la vi&ntilde;a. Sali&oacute; otra vez a media ma&ntilde;ana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: &#8211; Id tambi&eacute;n vosotros a mi vi&ntilde;a, y os pagar&eacute; lo debido. Ellos fueron. Sali&oacute; de nuevo hacia mediod&iacute;a y a media tarde e hizo lo mismo-. Sali&oacute; al caer la tarde y encontr&oacute; a otros, parados, y les dijo: &#8211; &iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;is aqu&iacute; el d&iacute;a entero sin trabajar? Le respondieron: &#8211; Nadie nos ha contratado. &Eacute;l les dijo: &#8211; Id tambi&eacute;n vosotros a mi vi&ntilde;a<\/em><em>&raquo;<\/em><em>. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s quiere que trabajemos en su vi&ntilde;a. Nos necesita. <strong>Siempre me impresiona que Jes&uacute;s necesite mis manos, mis pies, mi voz. <\/strong>A veces uno tiende a no valorar los dones que tiene. Y piensa que Dios no necesita nuestros pocos talentos. Nos equivocamos siempre de nuevo. Dios necesita mi vida, mi s&iacute;, mi apertura para seguir sus pasos.<br \/> &nbsp;<br \/> El problema es que muchas veces ignoramos su b&uacute;squeda. Sale por la ma&ntilde;ana temprano, al mediod&iacute;a, al atardecer. <strong>No deja de buscarnos<\/strong>. Puede que acudamos a primera hora de la ma&ntilde;ana. Puede que lleguemos al final del d&iacute;a. Puede que no lleguemos. Est&aacute; en nuestras manos.<br \/> &nbsp;<br \/> En ocasiones la respuesta que damos es la de los &uacute;ltimos trabajadores: <em>&laquo;Nadie nos ha contratado<\/em><em>&raquo;. <\/em>Y nos quedaremos tranquilos al pensar que es cierto, que nadie ha venido a buscarnos, que nadie se ha metido en nuestra vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Siempre pienso que <strong>Dios llama de muchas maneras<\/strong>. Lo que pasa es que nosotros esperamos una manera muy especial y esa ocasi&oacute;n no llega. Esperamos una llamada personal, inconfundible, no insinuaciones que no somos capaces de descifrar.<br \/> &nbsp;<br \/> Dios sigue busc&aacute;ndonos. Busca que le demos lugar en nuestra vida. Cada uno en su camino, en la vocaci&oacute;n a la que Dios le llama. Jes&uacute;s nos sigue llamando a vivir a &Eacute;l consagrados. Lo sigue haciendo. <strong>Busca la radicalidad en la entrega. El s&iacute; definitivo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a Benedicto XVI:<em> &laquo; [Quisiera] despertar el &aacute;nimo de atreverse a decisiones para siempre: s&oacute;lo ellas posibilitan crecer e ir adelante, lo grande en la vida; no destruyen la libertad, sino que posibilitan la orientaci&oacute;n correcta. Tomar este riesgo y con ello aceptar la vida por entero, esto es lo que desear&iacute;a trasmitir. Mar&iacute;a: &iexcl;he aqu&iacute; un ejemplo!&raquo;. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Los que fueron a la vi&ntilde;a tomaron una decisi&oacute;n trascendente que cambi&oacute; sus vidas para siempre. <strong>Dejaron de <\/strong><strong><em>&laquo;<\/em><\/strong><strong><em>estar&raquo;<\/em><\/strong><strong> en la plaza, para <\/strong><strong><em>&laquo;<\/em><\/strong><strong><em>estar&raquo;<\/em><\/strong><strong> en la vi&ntilde;a<\/strong>. Dejaron de <em>&laquo;<\/em><em>estar&raquo;<\/em> sin trabajo para <em>&laquo;<\/em><em>estar&raquo;<\/em> trabajando para el Se&ntilde;or.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Las decisiones para siempre incomodan<\/strong>. Un s&iacute; a Dios para <em>&laquo;<\/em><em>estar&raquo;<\/em> a su lado, en su cruz, como Mar&iacute;a, para siempre. Son palabras mayores. El otro d&iacute;a bendije un matrimonio. Al hacerlo pensaba en la trascendencia del momento.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/><strong>El coraz&oacute;n humano desea un para siempre<\/strong>. El amor no se conforma con lo caduco, con lo temporal. Al amor s&oacute;lo le vale un <em>&laquo;<\/em><em>estar&raquo; <\/em>comprometido, sin excusas. Un <em>&laquo;<\/em><em>estar&raquo; <\/em>que no se conforme con darse a medias. Un s&iacute; para siempre suena con fuerza en el alma, conmueve. Es el grito de nuestras entra&ntilde;as. Queremos amar siempre, sin descanso. Da igual la hora del d&iacute;a en la que Dios venga a nuestro encuentro. Lo maravilloso ser&aacute; si somos capaces de seguir sus pasos, de decirle que s&iacute; para siempre<strong>. En ese momento &uacute;nico del encuentro se decide la hondura de nuestra vida<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> La importancia del denario es la importancia del amor que se recibe: &laquo;<em>Cuando oscureci&oacute;, el due&ntilde;o de la vi&ntilde;a dijo al capataz: &#8211; Llama a los jornaleros y p&aacute;gales el jornal, empezando por los &uacute;ltimos y acabando por los primeros. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibir&iacute;an m&aacute;s, pero ellos tambi&eacute;n recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: &#8211; Estos &uacute;ltimos han trabajado s&oacute;lo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del d&iacute;a y el bochorno. &Eacute;l replic&oacute; a uno de ellos: &#8211; Amigo, no te hago ninguna injusticia. &iquest;No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este &uacute;ltimo igual que a ti. &iquest;Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? &iquest;O vas a tener t&uacute; envidia porque Yo soy bueno? As&iacute;, los &uacute;ltimos ser&aacute;n los primeros y los primeros los &uacute;ltimos<\/em>&raquo;. Mateo 20, 1-16.<br \/> &nbsp;<br \/> Un denario a cada uno. Lo apalabrado, lo que era justo. Nadie protest&oacute; por la ma&ntilde;ana al ser contratado por un denario. Nadie protest&oacute; al mediod&iacute;a al ofrecerle lo debido. Todos recibieron un denario. <strong>La justicia de Dios<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Comenta Monse&ntilde;or Van Thuan: &laquo;<em>Si Jes&uacute;s fuera nombrado administrador de una comunidad o director de empresa, esas instituciones quebrar&iacute;an e ir&iacute;an a la bancarrota: &iquest;c&oacute;mo es posible pagar a quien empieza a trabajar a las cinco de la tarde un salario igual al de quien trabaja desde el alba? &iquest;Se trata de un despiste, o Jes&uacute;s ha hecho mal las cuentas? &iexcl;No! Lo hace a prop&oacute;sito, porque -explica-: &#8211; &iquest;Es que no puedo hacer con lo m&iacute;o lo que quiero? &iquest;O va a ser tu ojo malo porque Yo soy bueno?<\/em>&raquo;1.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s muestra c&oacute;mo <strong>Dios es justo y misericordioso. Es generoso y hace con lo suyo lo que quiere<\/strong>. No comete injusticia con ninguno porque a cada uno le da lo pactado. Y es un Dios misericordioso que tiene misericordia con los &uacute;ltimos.<br \/> &nbsp;<br \/> Andr&eacute; Frossard comentaba: &laquo;<em>Dios s&oacute;lo sabe contar hasta uno<\/em>&raquo;. Y dec&iacute;a Juan Manuel Cotelo que <strong>a Dios le interesa cada uno y hace lo posible para llegar hasta &eacute;l<\/strong>. Utiliza &laquo;un libro, una sonrisa, un gesto de amor, una persona sufriente a nuestro lado, un milagro portentoso y repentino, una obra de arte, una casualidad aparente, un accidente, incluso se sirve de un pecado nuestro para conquistarnos&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Es <strong>la opci&oacute;n preferencial por cada uno, por m&iacute;, por el que est&aacute; perdido<\/strong>, por aquel al que nadie llama, por el que no tiene d&oacute;nde ir, d&oacute;nde estar. Es la opci&oacute;n preferencial por los que llegan al final, por aquellos con los que nadie contaba en la mesa.<br \/> &nbsp;<br \/> Es la misma mirada del Padre sobre el hijo menor que vuelve a casa y le hace una fiesta al regresar arrepentido. Es la libertad de Dios y su amor incondicional. <strong>El amor personal que s&oacute;lo cuenta hasta uno, porque a Dios no le interesan las grandes masas, las sumas, los n&uacute;meros, las cifras que hablan de &eacute;xitos humanos. Le interesa cada hombre<\/strong>, un hombre, yo mismo.<br \/> &nbsp;<br \/> Y adem&aacute;s me busca y me quiere sin importarle mi condici&oacute;n, a qu&eacute; hora llego, qu&eacute; he hecho con mi vida<strong>. No me contrata por mis cualidades, sino por la apertura de mi coraz&oacute;n.<\/strong><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> Comenta el Padre Jos&eacute; Kentenich: &laquo;<em>Pero, si hablamos del amor de misericordia, &iquest;qu&eacute; significa esto? &iexcl;Que nos ama sin que lo hayamos merecido! Y esto no lo podemos dejar nunca de tener en cuenta en nuestro pensamiento. Pues &iexcl;cu&aacute;n frecuentemente nos experimentamos en nuestras debilidades, en nuestras peque&ntilde;eces! &iexcl;Cu&aacute;n frecuentemente experimentamos la grieta que existe entre el ideal y la realidad! Si Dios es el amor misericordioso, podemos con pleno sentido concluir: <strong>nuestra miseria es el m&aacute;s poderoso im&aacute;n para poner en movimiento la misericordia divina<\/strong><\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Dios busca a cada uno porque es bueno y misericordioso. Lo busca all&iacute; donde se encuentra, con sus miedos y vacilaciones, con sus debilidades y limitaciones. Dios me necesita a m&iacute;<\/strong>, me va a buscar a m&iacute; y me paga por ello lo que &Eacute;l quiere.<br \/> &nbsp;<br \/> Dios es libre para repartir como quiera lo que tiene. Un denario parece justo. Nos lo da todo. &iquest;Cu&aacute;l es el denario en mi vida? <strong>&iquest;C&oacute;mo me paga por mi entrega? El denario es paz, alegr&iacute;a del coraz&oacute;n. Es la satisfacci&oacute;n por la vida que merece la pena. Es la sonrisa de alguien agradecido, una palabra de &aacute;nimo, un momento de paz al final del d&iacute;a. <\/strong><\/p>\n<div>\n &nbsp; <\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a> J. Kentenich,<br \/>\n <em>Charla 1963<\/em>\n <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban El amor nunca es est&aacute;tico. El amor es peregrino. Sale de s&iacute; mismo y emprende el &eacute;xodo buscando al necesitado. 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