{"id":30609,"date":"2016-06-11T01:34:49","date_gmt":"2016-06-11T06:34:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bser-o-estar-pon-el-alma-echa-raices\/"},"modified":"2016-06-11T01:34:49","modified_gmt":"2016-06-11T06:34:49","slug":"%e2%80%8bser-o-estar-pon-el-alma-echa-raices","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bser-o-estar-pon-el-alma-echa-raices\/","title":{"rendered":"\u200b\u00bfSer o estar? \u00a1Pon el alma! \u00a1echa&nbsp;ra\u00edces!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> No es f&aacute;cil distinguir el significado de los verbos &laquo;ser&raquo; y &laquo;estar&raquo;. El &laquo;estar&raquo; habla de estados y lugares, de momentos a veces pasajeros. Pero tambi&eacute;n tiene que ver con algo permanente, con echar ra&iacute;ces, con simplemente &laquo;estar&raquo; sin necesidad de tener que hacer algo. El &laquo;ser&raquo; habla de la esencia, de lo que somos de verdad.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El &laquo;estar&raquo; puede ser algo temporal. El &laquo;ser&raquo; parece m&aacute;s definitivo. Estamos de paso en esta vida. Pero somos eternos.<\/strong> Estamos en lugares que pueden pasar, o quedar. A veces esos lugares determinan lo que somos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&laquo;Estar&raquo; no s&oacute;lo es pasajero, puede implicar tambi&eacute;n estabilidad<\/strong>. <strong>Estar en un lugar puede hablarnos de pertenencia.<\/strong> Pertenecemos al lugar en el que estamos.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero <strong>a veces es precisamente lo que nos falta a nosotros que pasamos de un lugar a otro, sin hogar.<\/strong> Vamos corriendo buscando saciar el alma con demasiadas cosas. Deseamos estar a la &uacute;ltima, con el &uacute;ltimo m&oacute;vil, a la moda, movi&eacute;ndonos. &laquo;No es posible hacer siempre lo mismo&raquo;, pensamos, y <strong>nos negamos a la estabilidad<\/strong>. Nos parece algo caduco y sin futuro.<br \/> &nbsp;<br \/> &laquo;El due&ntilde;o del pasado no puede ser al mismo tiempo el due&ntilde;o del futuro&raquo;, afirmamos. No podemos vivir de recuerdos. Y <strong>buscamos cosas nuevas, lo m&aacute;s novedoso<\/strong>, lo que acaba de cambiar.<br \/> &nbsp;<br \/> El verbo &laquo;ser&raquo; nos parece insulso, sin vida, demasiado est&aacute;tico. Falta novedad y movilidad, flexibilidad y pasi&oacute;n. Es un verbo desprovisto de alegr&iacute;a. Es propio de la muerte. El que muere est&aacute; en su lugar de descanso para siempre. All&iacute; reposa. En &eacute;l ya no hay vida. Entonces vemos que es mejor &laquo;estar&raquo; de paso que &laquo;estar&raquo; para siempre en un sitio.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La rutina nos agobia<\/strong>. El &laquo;ser&raquo; nos habla de algo permanente, mientras que el &laquo;estar&raquo; denota fugacidad. Hoy estamos en un sitio y ma&ntilde;ana en otro. Parece todo pasajero y temporal.<br \/> &nbsp;<br \/> Por otra parte, <strong>confundimos muchas veces los dos verbos. D&eacute;cimos que alguien es injusto cuando lo que sucede es que no estuvo acertado en su actuar<\/strong>. Decimos que alguien no es sabio, s&oacute;lo porque cometi&oacute; un error. A un ni&ntilde;o le decimos que es vago, o tonto, o malo, o mediocre. Cuando a lo mejor simplemente ha sido vago o torpe o malo en un momento determinado. Fue una simple ca&iacute;da, pero no algo definitivo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>De un hecho, de un acto, no podemos deducir el &laquo;ser&raquo; definitivo de una persona.<\/strong> Porque adem&aacute;s, las apariencias a veces enga&ntilde;an.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Por el hecho de &laquo;estar&raquo; en un determinado lugar no quiere decir que estemos de coraz&oacute;n all&iacute; plantados<\/strong>. A veces nos ven en un sitio e interpretan qui&eacute;nes somos a partir de ese lugar, nos juzgan. A lo mejor aciertan. Tal vez no. Estamos en un sitio y parece que es nuestro sitio definitivo, pero a lo mejor s&oacute;lo estamos de paso o simplemente no estamos donde quisi&eacute;ramos estar.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Podemos &laquo;estar&raquo; rodeados de gente y no por eso dejar de &laquo;estar&raquo; solos<\/strong>. <strong>En la vida es m&aacute;s importante lo que somos que donde estamos. Pero el hecho de &laquo;estar&raquo; nos ayuda a ser.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> No basta con &laquo;estar&raquo; en un sitio, en una posici&oacute;n, en un lugar determinado, para pertenecer a esa realidad y ser de una determinada manera. <strong>Podemos estar en un lugar sin comprometernos<\/strong>, sin querer dar la vida por lo que representa esa realidad. Tantas veces estamos con una persona pero no estamos realmente con ella. Estamos all&iacute; f&iacute;sicamente pero el alma ha volado, est&aacute; en otra parte, no hay compromiso.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Lo que de verdad importa es aprender a &laquo;estar&raquo; donde de verdad estamos y a &laquo;ser&raquo; a partir del lugar en el que estamos<\/strong>. Pero eso es una tarea para toda la vida.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Queremos ser capaces de echar ra&iacute;ces.<\/strong><strong>Cuando estamos y no nos comprometemos es como si simplemente estuvi&eacute;ramos de paso por la vida. No somos entonces dignos de confianza<\/strong>. Porque hoy estamos all&iacute;, pero, &iquest;qui&eacute;n sabe?, ma&ntilde;ana podemos no estar.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> El que no est&aacute; con el coraz&oacute;n en el lugar en el que le toca vivir tal vez sea porque teme el compromiso, o echar ra&iacute;ces profundas que le quiten libertad.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s pas&oacute; por la vida haciendo el bien. Pas&oacute; sembrando semillas de esperanza. Estuvo en muchos lugares, holl&oacute; muchos caminos, surc&oacute; mares. Am&oacute; hasta el extremo y fue amado. <strong>Cre&oacute; v&iacute;nculos, aun sabiendo que un d&iacute;a causar&iacute;a dolor la separaci&oacute;n<\/strong>. Comparti&oacute; la vida con muchos hombres, pesc&oacute; con ellos, les habl&oacute; de la vida, so&ntilde;&oacute; a su lado, imagin&oacute; el futuro, comparti&oacute; deseos. <strong>All&iacute; donde estaba su cuerpo, estaba su alma y echaba ra&iacute;ces<\/strong>. Se enterraba hasta lo m&aacute;s hondo sin miedo a perder la movilidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Reconozco que <strong>no entiendo la vida de otra forma. Si hoy me toca estar aqu&iacute;, me comprometo y no hay m&aacute;s<\/strong>. Miro a Jes&uacute;s y siento que es lo que me pide. Si ma&ntilde;ana no estoy aqu&iacute; no lo s&eacute;. No controlamos el futuro. <strong>El peregrino hace de la tierra que pisa su hogar<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s se compromet&iacute;a con ese hombre del camino, con el peregrino, con el que viv&iacute;a en su tierra. Era pastor y padre, hermano y pobre. Era viento y hogar, fuego y esperanza, roca y mar. Era y, al mismo tiempo, estaba.<br \/> &nbsp;<br \/> A veces lo tildaron de pecador al verlo comer con publicanos. Pero no era pecador, y s&iacute; que estaba con pecadores. Juzgaban que no era Dios y se confund&iacute;an, sospechaban de las apariencias. Los que com&iacute;an con &Eacute;l lo ve&iacute;an como parte de su camino. Los que lo miraban de lejos, juzgaban sus actos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>F&aacute;cilmente nosotros hacemos lo mismo y deducimos el &laquo;ser&raquo; a partir del &laquo;estar&raquo;.<\/strong> Pero no es tan evidente. Las consecuencias no se pueden sacar con tanta facilidad. El h&aacute;bito no hace al monje. El lugar no nos hace de una determinada manera.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Lo que somos es capaz de cambiar un lugar. Aunque tambi&eacute;n es verdad que, cuando lo que somos no est&aacute; claro, el lugar puede cambiarnos por dentro.<\/strong> Si el lugar, la atm&oacute;sfera, es capaz de elevarnos a lo alto, daremos gracias al cielo. Si el ambiente es negativo, nos tirar&aacute; hacia abajo y dejaremos de aspirar a lo m&aacute;s alto.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso <strong>son tan importantes los lugares en los que estamos, los ambientes que com<\/strong>partimos. Nos hacemos personas en un lugar determinado, en un hogar, en un espacio, en una realidad, en un mundo muy concreto. Somos all&iacute; donde estamos y hacemos de ese espacio nuestra vida. Nos hacemos en aquel lugar que escogemos o all&iacute; donde nos ha llevado la vida. El &laquo;estar&raquo; es muy importante, porque nos forma. Pero siempre somos m&aacute;s que ese lugar que habitamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban No es f&aacute;cil distinguir el significado de los verbos &laquo;ser&raquo; y &laquo;estar&raquo;. El &laquo;estar&raquo; habla de estados y lugares, de momentos a veces pasajeros. 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