{"id":30619,"date":"2016-06-11T01:35:10","date_gmt":"2016-06-11T06:35:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-antidotos-contra-el-resentimiento\/"},"modified":"2016-06-11T01:35:10","modified_gmt":"2016-06-11T06:35:10","slug":"9-antidotos-contra-el-resentimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-antidotos-contra-el-resentimiento\/","title":{"rendered":"9 ant\u00eddotos contra el&nbsp;resentimiento"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Revista Ser Persona<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> El resentimiento es un sentimiento&nbsp; que aparece como respuesta emocional negativa ante lo que nos pasa y&nbsp; percibimos como ofensa&nbsp; quedando en nuestro interior como un veneno que se activa cada vez m&aacute;s, pues dicho sentimiento negativo se vuelve a vivenciar, a sentir una y otra vez. De ah&iacute; el t&eacute;rmino resentimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Los ant&iacute;dotos son:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Reflexi&oacute;n<\/strong>: Disponernos a oponer la primer barrera a &eacute;stos sentimientos negativos con la <strong>disposici&oacute;n a la objetividad<\/strong>, en cuanto a que la ofensa, siendo real, puede estar exagerada por nosotros o simplemente ser imaginaria; no dejarnos arrastrar en un primer impulso por un sentimiento negativo que de entrada&nbsp; no controlemos racionalmente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Autoconocimiento<\/strong>: Debemos conocernos, pues existen temperamentos que se prestan a guardar recuerdos y sentimientos, lo cual es bueno, siempre que no sean negativos y nos afecten. De ser as&iacute;, queda siempre el recurso de la<br \/><strong>formaci&oacute;n del car&aacute;cter<\/strong> del cual&nbsp; depende de nuestra&nbsp; voluntad personal para no admitirlos, se trata de lograr la actitud de un querer no querer experimentar nuevamente las emociones negativas durante el transcurso del tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Evitar la susceptibilidad<\/strong>: Reconocer que es un lastre&nbsp; llevar en las espaldas el \u201csentirse\u201d por tantas circunstancias ordinarias e intrascendentes como: un comentario cr&iacute;tico; una llamada de atenci&oacute;n; una mirada de indiferencia o desprecio; un determinado tono de voz; una iron&iacute;a;&nbsp; alguna omisi&oacute;n de los dem&aacute;s, como la ausencia de felicitaci&oacute;n por el cumplea&ntilde;os; alguien que no salud&oacute;; no dieron las gracias; no invitaron a la fiesta; no lo&nbsp; valoran o toman en cuentan; no piden su opini&oacute;n o no le hacen caso; y un largo etc. Todo ello,&nbsp; viene por estar <strong>demasiado pendientes de nosotros mismos<\/strong>, la persona egoc&eacute;ntrica se hace muy vulnerable porque le da demasiada importancia a todo lo que a ella se refiera, sobre todo si considera que son negativas por parte de los dem&aacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Controlar la imaginaci&oacute;n<\/strong>: La imaginaci&oacute;n es &uacute;til y muy necesaria controlada por la inteligencia y voluntad para su aplicaci&oacute;n a realidades positivas; cuando por lo contrario, la imaginaci&oacute;n act&uacute;a sin estos controles, <strong>exagera<\/strong> las cosas de tal manera que suele provocar resentimientos gratuitos, por infundados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Comprensi&oacute;n con los dem&aacute;s<\/strong>: Si al analizar los agravios recibidos, siendo reales y adem&aacute;s en su justa dimensi&oacute;n, hacemos adem&aacute;s un esfuerzo por&nbsp; comprender la forma de actuar del ofensor y descubrir los <strong>atenuantes<\/strong> de su forma de proceder, nuestra reacci&oacute;n negativa no solo no quedar&aacute; reforzada, sino que podr&aacute;&nbsp; desaparecer si adquirimos de estar manera la <strong>capacidad de debilitar el est&iacute;mulo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Voluntad para logros que den satisfacci&oacute;n<\/strong>: Al no alcanzar lo que desear&iacute;a o lo propuesto, la voluntad d&eacute;bil influye sobre el entendimiento deformando la realidad y quitando valor a aquello que no se ha podido adquirir y prefiere vivir en el peligro del pasado, cuando expresa \u201ctiempos pasados fueron mejores\u201d, aunque en ellos se encuentre latente el resentimiento.&nbsp; Es necesario tener una correcta actitud respecto de los valores,&nbsp; entre m&aacute;s elevados poner mayor empe&ntilde;o en alcanzarlos; es muy cierto el refr&aacute;n \u201cun buen presente borra todo mal pasado\u201d. Ejemplos: <strong>empezar nuevos estudios, practicar nuevo deporte, hacer nuevos amigos, etc<\/strong>. Se trata de fortalecer el car&aacute;cter acometiendo retos que exijan vencimiento personal.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Aprender a ser feliz<\/strong>: No depender del curso que tomen los acontecimientos y ante las <strong>pruebas<\/strong>, no s&oacute;lo no dejar que se conviertan en fuentes de frustraci&oacute;n y amargura, sino <strong>ver en ellas la amabil&iacute;sima voluntad de Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tener clara la misi&oacute;n en la vida<\/strong>: V<strong>alorando nuestras capacidades y cualidades personales, limitaciones y defectos, en un proyecto <\/strong><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\">que le d&eacute; sentido a la existencia y que coincidan con el plan de Dios sobre nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Perdonar<\/strong>: No es lo mismo disculpar que perdonar. Pedimos disculpas cuando el acto no ha sido verdaderamente intencional o propiamente personal, como cuando accidentalmente hemos roto el apreciado florero de nuestro anfitri&oacute;n. Cuando por lo contrario, el acto ha sido libre y conscientemente&nbsp; agresivo, no es cuesti&oacute;n ya de pedir disculpas, sino perd&oacute;n. <strong>Se disculpa al inocente y se perdona al culpable<\/strong>, por lo tanto, es m&aacute;s f&aacute;cil disculpar que perdonar, y el perd&oacute;n, puede en ciertos casos resultar en extremo dif&iacute;cil o&nbsp; humanamente inconcebible, pero en este punto debemos reconocer que <strong>el perd&oacute;n no es ya un sentimiento, sino un acto de la voluntad en donde se busca adherirse al plan de Dios. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Es as&iacute; que las exigencias del amor de Dios entre los hombres superan la natural capacidad humana, por eso Jes&uacute;s invita a los suyos a una meta que no tiene l&iacute;mites, porque s&oacute;lo desde ah&iacute; podr&aacute;n intentar lo que les est&aacute; pidiendo: \u201cSean misericordiosos como su padre Dios es misericordioso\u201d, ideal con el que contamos con la ayuda de Dios mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La vocaci&oacute;n al amor por el perd&oacute;n marca la libertad de los hijos de Dios<\/strong>, Jesucristo ense&ntilde;a a orar y a pedir confiada e insistentemente se nos conceda&nbsp; esta gracia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201cPerdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><em>Reflexiones tomadas de los apuntes del Padre Francisco Ugarte Corcuera.<br \/> Por Orfa Astorga de Lira<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Revista Ser Persona El resentimiento es un sentimiento&nbsp; que aparece como respuesta emocional negativa ante lo que nos pasa y&nbsp; percibimos como ofensa&nbsp; quedando en nuestro interior como un veneno que se activa cada vez m&aacute;s, pues dicho sentimiento negativo se vuelve a vivenciar, a sentir una y otra vez. 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