{"id":3062,"date":"2015-12-01T01:01:13","date_gmt":"2015-12-01T06:01:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-nino-a-hombre-parte-ii\/"},"modified":"2015-12-01T01:01:13","modified_gmt":"2015-12-01T06:01:13","slug":"de-nino-a-hombre-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-nino-a-hombre-parte-ii\/","title":{"rendered":"De ni\u00f1o a hombre, Parte II"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por G. Campbell Morgan<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El autor nos ofrece el significado que encierra el bautismo de Jes\u00fas y c\u00f3mo este simboliz\u00f3 la transici\u00f3n de su vida privada a la p\u00fablica para as\u00ed continuar con el plan divino de la redenci\u00f3n. Esta serie analiza los primeros treinta a\u00f1os de Jes\u00fas y los tres a\u00f1os de su ministerio. En esta parte se estudian los a\u00f1os de su vida p\u00fablica.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>El recuento de los a\u00f1os privados y p\u00fablicos de la vida de Jes\u00fasParte II<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>Hechos<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Ahora conla atenci\u00f3n a los tres a\u00f1os, se pueden considerar los hechos y lo que les era propio. Aqu\u00ed todo es diferente. El silencio ha dado lugar al habla, la vida privada a la p\u00fablica; la sumisi\u00f3n a la autoridad humana ha sido cambiada en ense\u00f1anzas y obras ejercidas con autoridad, en medio de los asuntos humanos. Lucas registra su instalaci\u00f3n en el ministerio p\u00fablico. Jes\u00fas volvi\u00f3 a la sinagoga que conoc\u00eda tan bien, y tom\u00f3 el libro del profeta, lo ley\u00f3 y se estableci\u00f3 a s\u00ed mismo en su sagrado ministerio. En la profec\u00eda de Isa\u00edas ley\u00f3 la maravillosa descripci\u00f3n de la misi\u00f3n del Siervo de Dios, y despu\u00e9s en sublime y tranquila majestad anunci\u00f3 que \u00abhoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros\u00bb (Lc 4.16\u009621). No hubo nadie que lo presentara, por cuanto ninguno apreciaba el significado de su misi\u00f3n. Al pasar de la vida privada a los d\u00edas p\u00fablicos, definitiva y positivamente afirm\u00f3 que \u00e9l era el ungido de Dios para cumplir los anhelos y realizar las esperanzas del antiguo pueblo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La descripci\u00f3n de los a\u00f1os siguientes est\u00e1 toda sintetizada en la breve declaraci\u00f3n descriptiva con que Lucas empieza su segundo tratado. \u00abJes\u00fas comenz\u00f3 a hacer y a ense\u00f1ar\u00bb (Hch 1.1). A fin de reunir la impresi\u00f3n general de los hechos de los tres a\u00f1os, estos se pueden considerar bajo el doble t\u00edtulo de su acci\u00f3n y su ense\u00f1anza.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>No es necesario aqu\u00ed tratar de narrar los hechos. Es suficiente manifestar de nuevo concisamente su car\u00e1cter en las palabras de Pedro. \u00abJes\u00fas de Nazaret\u0085 anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con \u00e9l\u00bb (Hch 10.38). Esto cubre todas las obras de Jes\u00fas en los tres a\u00f1os de ministerio p\u00fablico. Hacer el bien quiere decir infinitamente m\u00e1s que ser bueno, o hacer obras buenas y meramente correctas. La frase indica beneficencia activa. Era, en el m\u00e1s excelente y completo sentido de la palabra, un Benefactor. Vivi\u00f3 una vida de constante actividad en obras de bondad y benevolencia hacia otras personas. La bondad mencionada es positiva y relativa, ciertamente la bondad de car\u00e1cter, pero tambi\u00e9n la manifestada en conducta: no simplemente la correcci\u00f3n de la actitud interior sino la beneficencia del acto exterior. Su vocaci\u00f3n durante los a\u00f1os ocultos hab\u00eda sido la de un carpintero. Al abandonar esa profesi\u00f3n, emprendi\u00f3 la vocaci\u00f3n de hacer el bien, servir a otros, y derramar bendiciones. Toda la vida ahora era una oportunidad para beneficiar a alguien. Sus viajes, sus obras normales, los milagros de su poder, todos se encuentran en la frase \u00abhaciendo bienes\u00bb. Sac\u00f3 de la riqueza de sus tesoros para derramar sobre otras personas, esparcir dones, regalar beneficios. Anduvo haciendo bienes. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Ense\u00f1anza<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Luego en cuanto a la ense\u00f1anza, consist\u00eda en el anuncio de los principios de la vida humana, y era una revelaci\u00f3n de las convicciones y condiciones que respaldan la verdadera conducta. Es casi imposible sintetizar la ense\u00f1anza de Jes\u00fas; sin embargo; hay que intentarlo, aun cuando el resultado necesariamente ser\u00e1 imperfecto.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed como en los Evangelios se revelan cuatro hechos con respecto a la personalidad de Cristo, tambi\u00e9n revelan cuatro fases de su ense\u00f1anza. Adem\u00e1s, todo el sistema de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas solo puede entenderse en la medida en que estos aspectos est\u00e9n todos presentes en la mente, y se descubran su armon\u00eda y equilibrio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00b7 El ReyLa ense\u00f1anza de Mateo tiene que ver con el gobierno de Dios. Es la ense\u00f1anza acerca del reino. En ella se halla ese incomparable documento, el manifiesto del Rey. Despu\u00e9s aparece el env\u00edo en comisi\u00f3n de sus primeros mensajeros, con una revelaci\u00f3n a\u00fan mayor del verdadero significado del reino. Entonces con perfecta armon\u00eda entre hecho y palabra, se dan ilustraciones y explicaciones de los beneficios y valores del reino. Despu\u00e9s, incidentalmente esparcidas a trav\u00e9s del Evangelio hay ilustraciones y ense\u00f1anzas cada vez m\u00e1s amplias con relaci\u00f3n a los poderes y perfecciones de su autoridad real. La gente que escuch\u00f3 se volvi\u00f3 hostil. Al principio de la ense\u00f1anza hubo bienaventuranzas, ahora hacia su terminaci\u00f3n, en lo que respecta a la multitud, se pronuncia los ayes, las severas y terribles denuncias a aquellos que rechazan el reino de Dios. Hacia el cierre de los tres a\u00f1os, se anuncia el programa tocante a los movimientos finales de la econom\u00eda divina, en el derrocamiento del mal y el establecimiento del reino. A lo largo de todo el sendero se unen ense\u00f1anza incidental, grandes par\u00e1bolas y obras reveladoras para aclarar los grandes hechos relativos al reino de Dios. Un reino que se instituir\u00e1 en la tierra y del cual, seg\u00fan Mateo, casi invariablemente se habla como \u00abel reino de los cielos\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00b7 El SiervoEn el Evangelio de Marcos la ense\u00f1anza es de otro car\u00e1cter, y hay muy poca de ella. Jes\u00fas ha sido revelado en cuanto a su persona como el Siervo, siempre ce\u00f1ido, siempre ocupado, despojado de realeza, y consagrado al deber. Sus labios narran relatos incidentales que tienen que ver en gran parte con ese aspecto de la verdad. Se indica una secci\u00f3n especial a las \u00f3rdenes que da a sus siervos relativas a su trabajo, y en la que habla de los eventos postreros. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00b7 El SalvadorEn Lucas nuevamente el car\u00e1cter de la ense\u00f1anza es diferente y armoniza con la persona de Jes\u00fas tal como se presenta en el mismo. En este Evangelio no hay un cuerpo consecutivo de ense\u00f1anza. El Hijo del Hombre, el Salvador universal, habla como lo demanda la ocasi\u00f3n, de los grandes temas que siempre est\u00e1n en su coraz\u00f3n. Primero el Evangelio contiene en forma condensada algunos de los poderosos dichos que se hallan dentro de la proclama del Rey tal como la registra Mateo. Luego hay instrucciones generales y advertencias solemnes dirigidas a sus ap\u00f3stoles, mientras \u00e9l los capacita para su obra. Sin embargo, lo peculiar en Lucas es su maravillosa ense\u00f1anza concerniente a publicanos y pecadores, su condici\u00f3n perdida y la redenci\u00f3n que \u00e9l ha venido a efectuar para ellos. En Lucas se halla la par\u00e1bola de la oveja perdida, la plata perdida y el hijo perdido. Es una par\u00e1bola de lo perdido que es buscado y hallado. Y puede decirse que esa par\u00e1bola de Jes\u00fas perfectamente revela m\u00e1s que cualquier otra de sus ense\u00f1anzas sobre la humanidad a la luz de su misi\u00f3n. Este Evangelio, adem\u00e1s, contiene la denuncia de los fariseos, las par\u00e1bolas acerca del servicio, de los talentos y, nuevamente, palabras pertenecientes a los acontecimientos finales.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00b7 Dios mismoEl Evangelio de Juan, que en algunos sentidos es el mayor de todos por presentar a Jes\u00fas en su deidad, se encuentra la m\u00e1s maravillosa de todas sus ense\u00f1anzas. Desde el principio hasta el fin podemos hablar de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas en Juan como la voz del cielo a la tierra. Las admirables conversaciones con Nicodemo y con la mujer junto al pozo y los notables discursos pronunciados a o\u00eddos de las multitudes manifiestan su unidad con el Padre. Su discurso sobre el sustento de la vida del esp\u00edritu como de mayor importancia que la alimentaci\u00f3n de lo f\u00edsico declara el significado de su misi\u00f3n: proveer vida para los que la necesitan y liberar a los suyos mediante el misterio de la muerte. Finalmente, los grandes discursos pascuales en donde promete a su iglesia la venida del Esp\u00edritu, y declara el significado y m\u00e9todo de ese gran advenimiento.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En Juan se halla la repetici\u00f3n constante del t\u00edtulo divino \u00abYo soy\u00bb unido a s\u00edmbolos sencillos humanos. Adem\u00e1s, en ese mismo hecho se encierra la clave de toda la ense\u00f1anza de Jes\u00fas tal como aparece en el Evangelio de Juan. Es la voz del cielo a la tierra, de Dios al hombre. Solo hay que repasar los cap\u00edtulos del Evangelio y leer los pasajes donde Jes\u00fas dice: \u00abYo soy\u00bb y el marco en que se hallan para descubrir esta clave. \u00abYo soy el pan\u00bb (Jn 6.35). \u00abYo soy la luz\u00bb (Jn 8.12). \u00abYo soy\u00bb (Jn 8.58). \u00abYo soy la puerta\u00bb (Jn 10.7). \u00abYo soy el buen pastor\u00bb (Jn 10.11). \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n\u00bb (Jn 11.25). \u00abYo soy el camino, y la verdad, y la vida\u00bb (Jn 14.6). \u00abYo soy la vid verdadera\u00bb (Jn 15.1). Aqu\u00ed hay una revelaci\u00f3n creciente, una declaraci\u00f3n de todo el significado de su misi\u00f3n de gracia. Los s\u00edmbolos humanos son sencillos. El t\u00edtulo divino siempre causa una emoci\u00f3n viva con su m\u00fasica infinita e impenetrable. Con todo, en la combinaci\u00f3n de los s\u00edmbolos y el t\u00edtulo se oye la voz del cielo, el Verbo, la Palabra de Dios.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>De lo privado a lo p\u00fablico<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>\u00a1Cu\u00e1n diferentes estos tres a\u00f1os de los otros treinta! Los hechos caracter\u00edsticos de los treinta y los de los tres ofrecen un contraste notable. En los treinta, depende de la voluntad humana. En los tres, se expresa en lenguaje lleno de autoridad y realiza obras de poder. En el primer per\u00edodo, el deber com\u00fan era su diaria vocaci\u00f3n. En el segundo, se manifesta como el Se\u00f1or del deber, y demuestra la dignidad del Hijo del Hombre por los milagros de su poder. Adem\u00e1s demuestra la gloria del Hijo de Dios en la sin igual magnificencia de su persona y la infinita sabidur\u00eda de su ense\u00f1anza. En los treinta a\u00f1os, una vida vivida estrictamente dentro de las restricciones humanas, una vida en la cual hubo constante relaci\u00f3n de dependencia, sumisi\u00f3n y comuni\u00f3n con lo divino. Esta relaci\u00f3n continu\u00f3 en los tres a\u00f1os siguientes, sin embargo, la vida evidentemente se ampli\u00f3 en una cooperaci\u00f3n con lo divino, hasta el punto en que las obras y las palabras del Hombre manifiestan los movimientos de Dios. Los treinta a\u00f1os se caracterizaron por un largo silencio en donde el Hijo de Dios fue despojado y vaciado de toda realeza, excepto la de su perfecta humanidad. Los tres a\u00f1os se caracterizaron por las palabras y acciones en las cuales vemos al Hijo del Hombre vestido de autoridad, lleno de poder, hablando en el tono y con el acento del Hijo de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Le invitamos a consultar los otros art\u00edculos de esta serie:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDe ni\u00f1o a hombre, Parte I<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDe ni\u00f1o a hombre, Parte III<\/LI><\/UL><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado y adaptado del libro Las crisis de Cristo, G. Campbell Morgan, Ediciones Hebr\u00f3n &#8211; Desarrollo Cristiano. Todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por G. 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