{"id":30623,"date":"2016-06-11T01:35:18","date_gmt":"2016-06-11T06:35:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-malo-querer-adivinar-el-futuro\/"},"modified":"2016-06-11T01:35:18","modified_gmt":"2016-06-11T06:35:18","slug":"es-malo-querer-adivinar-el-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-malo-querer-adivinar-el-futuro\/","title":{"rendered":"\u00bfEs malo querer adivinar el&nbsp;futuro?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Henry Vargas Holgu\u00edn<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Hoy, en pleno siglo XXI, cuando ya no se considera noticia el env&iacute;o de sat&eacute;lites y sondas a lejanos planetas, cuando los avances tecnol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos nos facilitan la vida y las comunicaciones instant&aacute;neas a nivel mundial, cuando el ser humano parece m&aacute;s inteligente nunca dejar&aacute; de enfrentarse al misterio de su propia existencia y pretende encontrar en las ciencias ocultas la respuesta al sentido de su propia vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Mucha gente, incluso dentro de los cristianos, vive actualmente sufriendo una desesperanza, una tremenda crisis y no ven de d&oacute;nde agarrarse; y la falta de una correcta relaci&oacute;n con Dios y\/o la pobreza de su fe la lleva a tomar una actitud de conveniencia buscando la soluci&oacute;n pronta y f&aacute;cil a sus problemas. Por eso ve en tanto esoterismo y superstici&oacute;n una \u2018tabla de salvaci&oacute;n\u2019. <strong>La credulidad del hombre moderno en estas pseudo soluciones seria rid&iacute;cula si no fuera porque en verdad se nota un vac&iacute;o existencial;<\/strong> circunstancia que es explotada al m&aacute;ximo por personas de mala fe, que abusan de la ignorancia de la gente, que les venden soluciones baratas pretendiendo arreglar sus conflictos o asegurar su futuro.<br \/> &nbsp;<br \/> Hecha esta introducci&oacute;n, antes que todo, no hay que confundir las realidades futuras: Juicio, cielo, infierno, purgatorio (los famosos nov&iacute;simos), con el futuro en s&iacute; mismo.<br \/> &nbsp;<br \/> Adivinar el futuro no es tanto lo malo sino, bajo todo punto de vista, lo il&oacute;gico y lo in&uacute;til, pues es imposible adivinarlo ya que el futuro no existe. Si fuera cierto que los adivinos conocieran el futuro, ser&iacute;an los m&aacute;s ricos del mundo al conocer de antemano los resultados de las loter&iacute;as y juegos de azar; es m&aacute;s, al tener tanto dinero ya no perder&iacute;an tiempo con tantos incautos. Cu&aacute;ntas predicciones del fin del mundo, que los medios de comunicaci&oacute;n han divulgado hasta m&aacute;s no poder, y &iquest;qu&eacute; ha pasado? Nada. Si se conociera el futuro &iquest;por qu&eacute; ninguno de estos \u201cadivinos\u201d avis&oacute; o dijo algo sobre los grandes atentados, m&aacute;s concretamente el del 11 de septiembre del 2001, para poder evitarlos? No lo dijeron, sencillamente porque lo desconoc&iacute;an. Si estos hechos ya estaban prefijados, por algo o por alguien, para que se concretaran en New York en esa fecha y existiera la posibilidad real de que los adivinos lo supieran antes lo habr&iacute;an comunicado evitando as&iacute; la cat&aacute;strofe y ganando fama y credibilidad.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La realidad es que el futuro no se puede predecir, simple y llanamente porque no ha llegado; lo &uacute;nico real es el hoy<\/strong>, el momento presente que siempre vamos dejando atr&aacute;s. No existen contempor&aacute;neamente presente y futuro, como tampoco existe un Pedro Ra&uacute;l Ram&iacute;rez (nombre ficticio) en el presente y otro igual Pedro Ra&uacute;l Ram&iacute;rez viviendo en el futuro; &iquest;uno del futuro que se tenga que encontrar con el otro del presente? No es l&oacute;gico. &iquest;Cu&aacute;l de los dos existe? Pues sin duda, el &uacute;nico que existe es el del presente.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El pretender adivinar o conocer el futuro es un pecado grave contra el Primer Mandamiento de la ley de Dios. Y ser&aacute; malo en la medida en que se desconf&iacute;a de Dios a partir de una falsa idea de &Eacute;l<\/strong>, se incentiva el error, se malgasta dinero in&uacute;tilmente al consultar adivinos, la gente se deja confundir, se pierde tiempo, y se abre la puerta a otras realidades.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La superstici&oacute;n abre las puertas a la magia, y la magia abre las puertas al demonio, porque cuando una persona recurre a la magia no tiene confianza en Dios, piensa que &Eacute;l no puede darle lo que quiere,<\/strong> entonces acude a los brujos y dem&aacute;s realidades parapsicol&oacute;gicas para lograrlo. Lo que la gente no sabe es que el brujo, el adivino, el experto en \u2018ciencias ocultas\u2019 realiza ritos y emplea signos de los cuales el demonio se sirve para hacer su voluntad.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> Hay que advertir algo grave sobre el enga&ntilde;o que hacen estas personas y es que utilizan los sacramentales, p.e., el agua bendita o cualquier otro objeto que se haya bendecido, as&iacute; como im&aacute;genes de santos o de la Virgen de Guadalupe para tranquilizar a las personas que llegan a solicitar sus servicios. Es necesario estar en guardia y no creer en nada de estas cosas, pues <strong>si se tuviera fe y m&aacute;s confianza en Dios, todo esto no existir&iacute;a.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Est&aacute; claro que la vida no es f&aacute;cil y que hay problemas y dificultades, pero Jes&uacute;s habla de que en esta vida hay una cruz que cargar hasta el final, \u201ccon vuestra perseverancia salvar&eacute;is vuestras almas\u201d: Lc 21, 19. Lastimosamente much&iacute;simas personas consideran cre&iacute;bles los mensajes de los astr&oacute;logos, adivinos y clarividentes que a toda hora encuentran espacio en los medios de comunicaci&oacute;n; y la gente se lo cree s&oacute;lo porque, p.e., \u2018lo han dicho en la televisi&oacute;n\u2019.<br \/> &nbsp;<br \/> Con la astrolog&iacute;a, con la futurolog&iacute;a, con los adivinos del futuro pasa igual que con las mentiras, pues una mentira repetida muchas veces suele convertirse en verdad. La gente no se da cuenta que tales actividades constituyen un negocio multimillonario que busca vaciar los bolsillos de los simpatizantes o ingenuos despu&eacute;s de haberlos esclavizado o enga&ntilde;ado con una superstici&oacute;n sin fundamento.<br \/> &nbsp;<br \/> El da&ntilde;o m&aacute;s grave no es, aunque sea el m&aacute;s notorio, de orden econ&oacute;mico sino de orden sobrenatural, de orden espiritual pues consiste en la progresiva erosi&oacute;n del patrimonio de la fe y del sano equilibrio &eacute;tico-religioso, entre otras cosas, ya precario, que se verifica cuando se cede a tales sugestiones.<br \/> &nbsp;<br \/> Demasiados cristianos alejados de la Iglesia, no sin culpa personal, demuestran una fe fr&aacute;gil y superficial al no percibir que la superstici&oacute;n, las magias blanca o negra, las artes adivinatorias, el satanismo y cosas por el estilo est&aacute;n en radical contraposici&oacute;n a la fe cristiana.<br \/> &nbsp;<br \/> Seg&uacute;n los astr&oacute;logos se cree que se puede predecir el destino de una persona observando la posici&oacute;n de los astros y el movimiento de las estrellas en el momento del nacimiento. Entre los mismos astr&oacute;logos hay contradicciones, pues no falta el adivino o astr&oacute;logo que niegue la validez \u2018cient&iacute;fica\u2019 de los hor&oacute;scopos de los peri&oacute;dicos, y reconocen valor &uacute;nicamente a sus propias predicciones.<br \/> &nbsp;<br \/> Qu&eacute; responder&aacute;n los astr&oacute;logos a la siguiente pregunta: &iquest;Por qu&eacute; las personas nacidas bajo la misma constelaci&oacute;n (nacidas a la misma hora del mismo d&iacute;a) y para las cuales naturalmente ha sido hecho el mismo hor&oacute;scopo, no han tenido un futuro igual? <strong>Tantas personas tienen el mismo hor&oacute;scopo y sin embargo no todos han tenido los mismos talentos y el mismo destino.<\/strong> Un mismo hor&oacute;scopo es interpretado de manera diversa aun entre los mismos astr&oacute;logos. La prueba m&aacute;s fehaciente de que los astros no determinan el futuro se confirma en el hecho de que dos hermanos gemelos tienen dos vidas diferentes; se parecen entre ellos, pero son dos personas totalmente diferentes y con caminos diferentes pues cada uno es &uacute;nico e irrepetible. Es ah&iacute; donde uno se da cuenta que todo es un enga&ntilde;o, las cuentas no cuadran.<br \/> &nbsp;<br \/> La astrolog&iacute;a no es un camino cient&iacute;fico para prever el futuro de una persona. Las estrellas tienen alg&uacute;n influjo sobre la salud y sobre la actividad ps&iacute;quica del ser humano, como lo tienen tambi&eacute;n las condiciones clim&aacute;ticas y meteorol&oacute;gicas en general, pero de ninguna manera ofrecen datos suficientes para prever que esto o aquello suceder&aacute; en el futuro. La astrolog&iacute;a se mueve dentro de un esquema casi absolutamente simb&oacute;lico. No se puede pretender reconducirla dentro de un esquema l&oacute;gico y racional. En la astrolog&iacute;a las leyes cient&iacute;ficas no tienen base o fundamento.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>La astrolog&iacute;a se convierte en superstici&oacute;n cuando se cree ciegamente que el destino est&eacute; ya se&ntilde;alado por las estrellas y sus movimientos. Y la superstici&oacute;n es una fe al rev&eacute;s, se cree en cualquier otra cosa antes que creer en la &uacute;nica potencia de Dios, Se&ntilde;or de la historia y del mundo.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Cuando se recurre a estas pr&aacute;cticas no es s&oacute;lo la verdadera fe la que se&nbsp; pone en entredicho sino tambi&eacute;n la misma raz&oacute;n, que ha sido dada al hombre por Dios para que se sirva de ella, y no se enga&ntilde;e con sus propias manos.<br \/> &nbsp;<br \/> Pareciera innecesario hacer estas aclaraciones hoy d&iacute;a, pero no lo es porque la gente, aun con estudios, cae en estas mentiras; es el caso de un m&eacute;dico amigo m&iacute;o que me pregunt&oacute; si en verdad se pod&iacute;a predecir el futuro; la cosa es pues ser&iacute;a. Siempre habr&aacute; que repetir lo mismo pues nunca faltaran los charlatanes que quieran seguir enga&ntilde;ando a la poblaci&oacute;n con o sin estudios o formaci&oacute;n intelectual. La ignorancia se da en todos los niveles.<br \/> &nbsp;<br \/> Ahora bien, Jes&uacute;s habla de su regreso al final de los tiempos, y dice: \u201cel cielo y la tierra pasar&aacute;n, pero mis palabras no pasaran. Mas de aquel d&iacute;a y hora, nadie sabe nada, ni los &aacute;ngeles en el cielo, ni el Hijo, sino s&oacute;lo el Padre\u201d (Mc 13 31-32). Si existiera el poder de la adivinaci&oacute;n del futuro, los adivinos sabr&iacute;an cuando se verificar&aacute; algo tan trascendental en la historia de la humanidad como es la segunda venida del Hijo del hombre al final de los tiempos, pues tendr&iacute;an que saber lo pr&oacute;ximo y lo remoto; pero no lo saben.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s cuando afirma su retorno no est&aacute; adivinando nada, simplemente sabe lo ha de pasar. Es como, p.e., una madre que sabe que un hijo vendr&aacute; a visitarla, pero no sabe ni c&oacute;mo, ni cuando, ni c&oacute;mo vendr&aacute; vestido, etc.; algo que ni el mismo hijo lo sabe. <strong>Una cosa es adivinar qu&eacute; pasar&aacute; y otra, muy diferente, es saber que algo ciertamente se dar&aacute; aunque se ignore el c&oacute;mo y el cu&aacute;ndo<\/strong>. Es como tener la absoluta certeza de que (en el futuro) uno tiene que morir; y el saber que esto pasar&aacute; no es adivinar, simplemente es saberlo por l&oacute;gica; pero uno no sabe ni cu&aacute;ndo ni c&oacute;mo.<br \/> &nbsp;<br \/> Si existiera algo ya programado desde siempre y si existiera el poder de adivinarlo o conocerlo con anticipaci&oacute;n, los adivinos sabr&iacute;an el momento de la propia muerte, pero igualmente lo ignoran.<br \/> &nbsp;<br \/> El ser humano nunca estar&aacute; en grado de saber algo que, de momento, no existe; porque el futuro, como se ha dicho antes, no existe, como si fuera algo ya concretado.<br \/> &nbsp;<br \/> No existe una realidad preestablecida que tenga que llegar del futuro porque, entre otras cosas, &iquest;d&oacute;nde queda el libre albedrio con sus consecuencias que no prevemos? Es decir, el ser humano no es un robot programado o una marioneta que tenga que ser movida con hilos invisibles para que d&eacute; realidad a circunstancias que, p.e., Dios ya ha querido que pase en uno u otro sentido, bueno o malo.<strong> Dios no es un titiritero. Dios crea al hombre libre. La libertad es un gran bien del hombre; la libertad presta al hombre una dignidad que le eleva sobre todas las dem&aacute;s criaturas del mundo visible. Dios respeta la libertad que El mismo ha querido para el ser humano<\/strong>. No impide la libertad humana ni siquiera cuando puede ser fatal y decidirse por el mal. Justamente ese respeto manifiesta la alta idea que Dios tiene del hombre libre. Dios considera y trata al hombre como mayor de edad, como independiente, como responsable de s&iacute; mismo y del mundo y no como a una m&aacute;quina o a un ni&ntilde;o manejable a su gusto. Con el regalo de la libertad Dios impone al hombre la carga de&nbsp; la responsabilidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Alguien podr&aacute; decir: \u201cPero un clarividente me adivino el futuro\u201d. &iquest;Por qu&eacute; a veces los que practican las ciencias ocultas o adivinos \u2018aciertan\u2019 en ciertas predicciones? Primero que todo hay mucho enga&ntilde;o. En algunos casos son meras coincidencias pues las casualidades existen; en otros casos se trata, con habilidad, de conocer anticipadamente la consecuencia l&oacute;gica y &uacute;ltima de ciertas acciones o acontecimientos y decirle a la persona: \u2018pasara esto o aquello\u2019; en otros casos es porque sencillamente, con el poder impresionante de la mente, se manipulan las circunstancias que encausan la llegada de lo que los adivinos&nbsp; quieren que se d&eacute;; en otras ocasiones hacen que la persona que los busca (a los adivinos) ella misma haga su trabajo mental para el mismo fin por sugesti&oacute;n;&nbsp;&nbsp; en otras ocasiones es intuici&oacute;n es el caso, p.e., del ni&ntilde;o que est&aacute; jugando futbol al borde de unas escaleras &iquest;qu&eacute; pensar&iacute;as si lo ves?&nbsp; Tu intuici&oacute;n te lleva a pensar en que se ir&aacute; a caer, porque es una posibilidad muy real y posible; y sucede. No por ello eres un&nbsp; adivino.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> Es por todos conocido un personaje que se llama Nostradamus. &iquest;Qu&eacute; pasa realmente con este personaje? Con Nostradamus lo &uacute;nico que pasa es que en el libro que &eacute;l escribi&oacute; muchos han querido ver en sus profec&iacute;as acontecimientos posteriores a su muerte; se hace coincidir o encajar, a veces a la fuerza, algo que ya ha pasado con algo que &eacute;l escribi&oacute;. Como este ejercicio se ha hecho varias veces, Nostradamus se ha ganado la fama de conocedor del futuro, pero no es tal.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo &uacute;nico cierto es que el futuro lo construimos de la mano de Dios, segundo tras segundo y d&iacute;a a d&iacute;a, tanto en el orden temporal como en el eterno. En conclusi&oacute;n, como bien dice el Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica: \u201c\u2026la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto. Sin embargo, la imprevisi&oacute;n puede constituir una falta de responsabilidad\u201d (CIC 2115). Tambi&eacute;n dice el Catecismo: \u201cTodas las formas de adivinaci&oacute;n deben rechazarse: el recurso a Sat&aacute;n o a los demonios, la evocaci&oacute;n de los muertos, y otras pr&aacute;cticas que equivocadamente se supone \u201cdesvelan\u201d el porvenir (cf Dt 18, 10; Jr 29, 8). La consulta de hor&oacute;scopos, la astrolog&iacute;a, la quiromancia, la interpretaci&oacute;n de presagios y de suertes, los fen&oacute;menos de visi&oacute;n, el recurso a \u201cmediums\u201d encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protecci&oacute;n de poderes ocultos. Est&aacute;n en contradicci&oacute;n con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios\u201d (CIC 2116).<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Henry Vargas Holgu\u00edn Hoy, en pleno siglo XXI, cuando ya no se considera noticia el env&iacute;o de sat&eacute;lites y sondas a lejanos planetas, cuando los avances tecnol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos nos facilitan la vida y las comunicaciones instant&aacute;neas a nivel mundial, cuando el ser humano parece m&aacute;s inteligente nunca dejar&aacute; de enfrentarse al misterio de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-malo-querer-adivinar-el-futuro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfEs malo querer adivinar el&nbsp;futuro?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30623","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30623"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30623\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}