{"id":3065,"date":"2015-12-01T01:01:18","date_gmt":"2015-12-01T06:01:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fruto-del-espiritu-parte-i\/"},"modified":"2015-12-01T01:01:18","modified_gmt":"2015-12-01T06:01:18","slug":"el-fruto-del-espiritu-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fruto-del-espiritu-parte-i\/","title":{"rendered":"El fruto del Esp\u00edritu, Parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jos\u00e9 Belaunde M.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Lo primordial que obra el Esp\u00edritu en nosotros no es lo que hacemos sino lo que somos. El Esp\u00edritu imprime el car\u00e1cter de Cristo en nuestra alma y ese car\u00e1cter se revelar\u00e1 al exterior. El siguiente art\u00edculo trata los tres primeros frutos del Esp\u00edritu citados en el cap\u00edtulo 5 de G\u00e1latas. \u00bfEst\u00e1n estos reflejados en su diario vivir?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>En el cap\u00edtulo cinco de la ep\u00edstola a los G\u00e1latas, a partir del vers\u00edculo 16, Pablo contrapone el andar en la carne con el andar en el Esp\u00edritu, las obras de la carne con el fruto del Esp\u00edritu. Dice que ambos son como mundos y maneras de obrar no solo distintas sino opuestas, que combaten y se excluyen entre s\u00ed (v. 17). El creyente tiene que tomar una decisi\u00f3n: satisfacer los deseos de la carne \u0097que han sido moderados, es cierto, pero que todav\u00eda est\u00e1n vivos en el viejo hombre \u0097, o vivir y caminar en el Esp\u00edritu.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pablo enumera las obras de la carne \u0097aunque la lista no sea completa contiene lo principal, vv. 19 al 21\u0097 y luego habla de la m\u00faltiple manifestaci\u00f3n del fruto del Esp\u00edritu \u0097vv. 22 y 23. No escribe \u00ablas obras del Esp\u00edritu\u00bb, sino \u00abel fruto\u00bb, es decir, las cualidades del car\u00e1cter de Cristo que el Esp\u00edritu produce en nosotros.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Lo primordial que obra el Esp\u00edritu en nosotros no es lo que hacemos sino lo que somos. Pero nuestros actos son reflejo de nuestro interior. El Esp\u00edritu imprime, por as\u00ed decirlo, el car\u00e1cter de Cristo en nuestra alma y ese car\u00e1cter se revelar\u00e1 al exterior en nuestros actos, palabras, y tratos hacia la gente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El ap\u00f3stol Juan lo expresa de otra manera: \u00abEl que dice que permanece en \u00c9l debe andar como el anduvo\u00bb (1 Jn 2.6). Jes\u00fas dijo: \u00abYo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en m\u00ed (es decir, unido al tronco de la vid) y yo en \u00e9l, \u00e9ste lleva mucho fruto.\u00bb (Jn 15.4)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El fruto del Esp\u00edritu empieza a brotar en nosotros cuando nos convertimos. Pero brota por s\u00ed solo hasta cierto punto. Debe ser cultivado, abonado, mediante nuestra comuni\u00f3n con Cristo, mediante la cual la savia de su vida pasa del tronco al sarmiento. As\u00ed como el sarmiento da fruto en la medida en que fluya la savia, de manera semejante nosotros manifestamos los rasgos del car\u00e1cter de Jes\u00fas cuando su vida fluye en nuestro esp\u00edritu. Pero nuestro sarmiento deber\u00e1 tambi\u00e9n ser podado, limpiado por el divino Jardinero, para que d\u00e9 m\u00e1s fruto (Jn 15.2).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Las cualidades del car\u00e1cter de Cristo, su amor, su bondad, su paz, etc., son la luz que Jes\u00fas dijo deb\u00eda brillar delante de los hombres para que, viendo nuestras buenas obras, glorifiquen a su Padre que est\u00e1 en los cielos (Mt 5.16). El fruto del Esp\u00edritu no consiste en obras, pero se manifiesta en obras que dan gloria a Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El fruto del Esp\u00edritu es como un prisma que descompone la luz que lo atraviesa no en siete (como en el prisma de vidrio) sino en nueve colores distintos que, sumados, hacen un blanco pur\u00edsimo. Aqu\u00ed vemos c\u00f3mo un fen\u00f3meno f\u00edsico es figura de un fen\u00f3meno espiritual: la blancura de la pureza del alma unida a Cristo que resulta de la suma de las cualidades de su personalidad humana. Veamos pues cu\u00e1les son esos colores de la luz de Cristo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>El amor<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La naturaleza est\u00e1 llena de amor, el cual se manifiesta en miles de formas. En la uni\u00f3n del polen con el \u00f3vulo de la planta receptora en el c\u00e1liz de la flor; en la atracci\u00f3n rec\u00edproca de los animales; en el amor de los animales dom\u00e9sticos por el hombre; en la simpat\u00eda que une a los amigos; en la atracci\u00f3n f\u00edsica de los sexos, etc.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero el amor como fruto no es el amor apasionado de los enamorados o de los amantes, sino es un amor diferente que Dios derrama en nuestros corazones cuando nos da el Esp\u00edritu Santo (Ro 5.5). Es un amor que el mundo no conoce. Es la clase de amor que \u00c9l tiene por nosotros que \u00abde tal manera am\u00f3 al mundo que dio a su Hijo&#8230;\u00bb (Jn 3.16). Es el amor que constituye la esencia de su ser (1Jn 4.8).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La caracter\u00edstica principal de este amor es el darse. Por tanto es un amor desinteresado que no espera recibir nada a cambio. Si amamos a Dios nos damos a \u00c9l, le damos todo lo que tenemos, nuestro tiempo, fuerzas, dinero. Lo damos sin que nos cueste porque al que ama no le cuesta dar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es un amor que se manifiesta m\u00e1s en hechos que en palabras. Si alguno ve a su pr\u00f3jimo padeciendo necesidad y no siente el impulso de satisfacerla con sus bienes, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 decir que el amor de Dios vive en \u00e9l? El amor de Dios nos empuja a dar y si no, no es verdadero (1Jn 3.16\u009618).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ese es un amor que trasciende el plano humano, con sus tres dimensiones (largo, ancho y alto) y que tiene una cuarta dimensi\u00f3n desconocida por la carne: la profundidad (Ef 3.18). La dimensi\u00f3n del amor de Dios es diferente por eso est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la mente y de los afectos humanos. Si estamos llenos del amor de Dios, estamos llenos de su plenitud. Dios derrama su amor incluso en personas que no lo conocen o que no quieren rendirse a \u00c9l, as\u00ed como hace brillar su sol sobre malos y buenos (Mt 5.45). Dios no es taca\u00f1o con su amor. Lo da y no exige nada a cambio. Cristo entreg\u00f3 su vida por nuestros pecados pero no nos exige que le amemos en recompensa. Ciertamente espera que el pecador se vuelva a \u00c9l, pero no muri\u00f3 por nosotros a condici\u00f3n de que todos le am\u00e1ramos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El amor de Dios en nosotros se comporta de manera semejante. Ama sin exigir pago. Ama porque necesita amar. El amor no puede dejar de amar, tal como el agua no puede dejar de mojar. El amor verdadero ama sin esperar ser correspondido. Dios por amor nos dio a su Hijo aun sabiendo que iba a ser rechazado. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Ese es el amor que canta Pablo en 1 Corintios 13, que todo lo sufre, que todo lo cree, todo lo soporta, que todo lo perdona. (1Cor 13.7). El amor de Dios es, por as\u00ed decirlo, un amor necio, que no teme ser enga\u00f1ado; que ama a sabiendas de nuestra ingratitud. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Al hombre le es dif\u00edcil amar de esa manera. Nadie puede amar as\u00ed si Dios no ha derramado su amor en \u00e9l. El amor humano es inevitablemente ego\u00edsta ya que ama pero exige ser amado. Si no pagan nuestro amor con amor, o con un gesto de gratitud, nuestro amor se resiente y hasta puede tornarse en odio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El amor de Dios nunca se resiente cuando es rechazado o porque se le recompensa con ingratitud. M\u00e1s bien se podr\u00eda decir que ama m\u00e1s al que lo rechaza, precisamente por ese motivo, e ir\u00e1 a buscarlo como el Buen Pastor a la oveja perdida (Lc 15.4\u00966). Es como la luz del sol, cuyos rayos no se ensucian al alumbrar el barro o el esti\u00e9rcol. Permanecen siempre puros. \u00bfNo hay madres que aman as\u00ed a sus hijos? \u00bfQu\u00e9 los aman pese a sus defectos? Es Dios quien ha derramado ese amor en sus corazones.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfCu\u00e1ntos podemos decir que nuestro amor permanece intacto pese al rechazo? Incluso el amor de los padres a veces se enfr\u00eda si los hijos les son ingratos. S\u00f3lo el amor que Dios inspira permanece intacto. Ese es un amor que abarca a todos los hombres, no solo a los que nos aman, sino tambi\u00e9n a los que nos odian (Mt 5.43\u009645). Es un amor que renuncia incluso a ser amado con tal de poder seguir amando; es el amor que aceptar\u00eda ser condenado al infierno si fuera necesario, con tal de salvar a otros (Ro 9.3).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ese es el amor que manifest\u00f3 Cristo en la cruz al ofrendar su vida y afrontar el sufrimiento por el gozo de salvarnos (He 12.2). Es un amor que est\u00e1 por encima de la capacidad humana y que solo Dios puede dar; un amor que muere a s\u00ed mismo y que prefiere el bien ajeno al propio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Uno de los s\u00edntomas m\u00e1s claros de que estamos llenos de este amor es que no nos entristezcamos porque los m\u00e9ritos y cualidades de otro nos opacan, al contrario, nos alegremos en los m\u00e9ritos y \u00e9xitos de otro a quien Dios levanta. Ese es un amor que prefiere ser insultado a insultar; que no envidia sino se goza en la felicidad del otro; que no se jacta sino que destaca los m\u00e9ritos ajenos; que no se irrita ni guarda rencor sino perdona. Es el amor que sufre de buena gana aun por los que lo odian (1Cor 13.4\u00966).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es un amor que hace la vida diferente. Es el amor que se manifiesta en la fidelidad de los esposos m\u00e1s all\u00e1 de sus cuerpos, y en la amistad de los que son verdaderos amigos; en la caridad que sacrifica la propia comodidad o el propio dinero por ayudar al pr\u00f3jimo (Lc 10.25\u009637). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La enfermera que ama a sus enfermos goza cuid\u00e1ndolos aunque se fatigue. Si no los ama su trabajo ser\u00e1 para ella una carga pesada. Si los ama le ser\u00e1 f\u00e1cil. Cuando existe ese amor en el seno de una familia, sus miembros gozan de una felicidad que el dinero no puede comprar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En la medida en que nosotros experimentemos el amor de Dios podremos darlo al pr\u00f3jimo. Todo lo que experimentamos lo aprendemos y podemos reproducirlo. Por eso la forma c\u00f3mo nosotros tratamos al pr\u00f3jimo es un reflejo del grado en que hemos experimentado el amor de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nosotros amamos tanto al pr\u00f3jimo cuanto nos sentimos amados por Dios. El que no siente que Dios lo ama dif\u00edcilmente puede amar al pr\u00f3jimo. De ah\u00ed viene que alguna gente pueda ser tan fr\u00eda con sus semejantes. No conocen el amor de Dios y, por tanto, no pueden darlo a otros.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Al que ama no le cuesta dar, no le cuesta regalar. Dios no escatim\u00f3 el costo de entregarnos a su Hijo. \u00bfO estar\u00eda \u00c9l calculando si val\u00eda o no la pena d\u00e1rnoslo? Dios no escatima sus dones sino que nos los da sin medida porque nos ama, y por eso nos perdona sin l\u00edmites. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Jes\u00fas no calcul\u00f3 el costo de morir en la cruz. M\u00e1s bien \u00c9l ard\u00eda de deseos porque su destino se cumpliera . En el momento de la prueba en el huerto \u00c9l debe haber tenido delante de sus ojos todo lo que iba a sufrir y debe haber visto hasta qu\u00e9 punto su sufrimiento iba a ser en vano para muchos, cu\u00e1ntos lo rechazar\u00edan y se perder\u00edan. \u00c9l pudo haberse negado a sufrir en vano por tantas personas, pero persisti\u00f3 pese a todo en su prop\u00f3sito con tal de salvar a unos pocos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Solo ese amor sin l\u00edmites explica su Pasi\u00f3n. Ese amor se manifiesta en los clavos que traspasaron sus manos y sus pies, y en la lanza que se clav\u00f3 en su costado. Fue por amor que \u00c9l soport\u00f3 ser herido y traspasado. Es por amor tambi\u00e9n por lo que \u00c9l soporta las heridas que nosotros le inflingimos cuando pecamos. Las infidelidades del cristiano son m\u00e1s crueles y m\u00e1s dolorosas que los clavos que horadaron sus manos y sus pies. Es su amor al que herimos cuando pecamos. Por eso deber\u00eda espantarnos la posibilidad de pecar, porque pecando herimos al amor que se ha dado enteramente a nosotros(Nota).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>El gozo <\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Para alegrarse el hombre necesita con frecuencia de est\u00edmulos artificiales, como el alcohol, o la m\u00fasica bulliciosa, los espect\u00e1culos y la griter\u00eda. Varios anuncios televisivos muestran la superficialidad de esa alegr\u00eda, de ese \u00abvacilarse\u00bb, al que muchas veces, cuando el efecto del alcohol y de las drogas se esfuma, sigue la depresi\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero el verdadero gozo no es algarab\u00eda loca, ni puede confundirse con la alegr\u00eda que siente el imp\u00edo cuando hace el mal (Pr 2.14), sino es algo que no depende de lo que hacemos ni de las circunstancias exteriores. Es algo que brota de nuestro interior como consecuencia de nuestra comuni\u00f3n con Dios y que permanece aun frente a las dificultades y las circunstancias adversas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es un gozo que viene de reposar en Dios, de saberse amado por \u00c9l, as\u00ed como de amar al pr\u00f3jimo. Es un gozo que Jes\u00fas da: \u00abEstas cosas os he hablado para que mi gozo est\u00e9 en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.\u00bb (Jn 15.11).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es el gozo que viene a nuestra alma por hacer el bien, como, por ejemplo, por salvar las almas, o por predicar aunque nos cueste mucho hacerlo, o por ayudar al desvalido. Es un gozo que ni los insultos ni las adversidades ni los sufrimientos pueden apagar, sino que, al contrario, m\u00e1s bien estimulan. Pablo habla de ese gozo cuando dice: \u00abPor lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte.\u00bb (2Cor 12.10).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es el gozo que sintieron los ap\u00f3stolos Pedro y Juan cuando fueron azotados por orden del Sanedr\u00edn y salieron \u00abgozosos de haber sido tenidos por dignos de haber sufrido afrenta por causa del Nombre\u00bb (Hch 5.41). Es el gozo que produce ser participante de los sufrimientos de Cristo (1Pe 4.13). Jes\u00fas exhorta a los suyos a tener ese gozo: \u00abBienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan y digan toda clase mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos porque vuestra recompensa es grande en los cielos.\u00bb (Mt 5.11\u009612)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es el gozo, sobre todo, de vivir lleno del Esp\u00edritu Santo, que es el autor del gozo (Hch 13.52). El gozo del que Pablo exhorta a los creyentes estar llenos, pues Cristo vive en ellos: \u00abPor lo dem\u00e1s, hermanos, gozaos en el Se\u00f1or.\u00bb \u00abRegocijaos en el Se\u00f1or siempre. Otra vez os digo: Regocijaos\u00bb (Fil 3.1; 4.4).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Lo \u00fanico que puede apagar ese gozo interno es el pecado, como lo experiment\u00f3 el rey David, pecador penitente: \u00abNo quites de m\u00ed tu Santo Esp\u00edritu; devu\u00e9lveme el gozo de tu salvaci\u00f3n.\u00bb (Sal 51.11b\u009612a). El pecado alegra al pecador pero deprime al justo porque lo separa de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los santos del Antiguo Testamento conoc\u00edan muy bien ese gozarse en Dios, como lo muestran varios episodios de su historia. Quiz\u00e1 el m\u00e1s conocido o citado sea el que menciona el libro de Nehem\u00edas cuando el sacerdote Esdras y sus ayudantes leyeron las Escrituras ante la congregaci\u00f3n reunida. Despu\u00e9s de que hombres y mujeres hubieran llorado de emoci\u00f3n al volver a o\u00edr las Escrituras despu\u00e9s de mucho tiempo, Nehem\u00edas les dijo: \u00abId, comed grosuras y bebed vino dulce y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque d\u00eda santo es a nuestro Se\u00f1or; no os entristezc\u00e1is, porque <B>el gozo del Se\u00f1or es nuestra fuerza<\/B>&#8230;Y el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones y a gozar de gran alegr\u00eda, porque hab\u00edan entendido las palabras que les hab\u00edan ense\u00f1ado.\u00bb (Nh 8.10\u009612). Escuchar la palabra de Dios produce gozo, como bien sabemos tambi\u00e9n por el Nuevo Testamento (Lc 2.10\u009611; 8.13; 1Ts 1.6).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Muchos salmos dan testimonio de ese gozo: \u00abMe alegrar\u00e9 y me regocijar\u00e9 en ti; cantar\u00e9 a tu nombre, oh Alt\u00edsimo.\u00bb (Sal 9.2). Y otro: \u00abEn tu presencia hay plenitud de gozo.\u00bb (Sal 16.11b). <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La paz<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La paz del mundo es ausencia de hostilidades y rivalidades; es una tregua entre dos potencias rivales, debajo del cual puede ocultarse una \u00abguerra fr\u00eda\u00bb, como sabemos por la historia reciente. Es una paz enga\u00f1osa en la que los enemigos no se atacan solo porque los paraliza el miedo mutuo, mientras se arman constantemente, seg\u00fan el dicho latino: \u00abSi quieres la paz, \u00e1rmate para la guerra\u00bb. As\u00ed tambi\u00e9n es la paz mundana entre las personas: un arreglo temporal de conveniencia que puede ser turbado cuando se enfrentan los intereses y que es por ello violado constantemente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En cambio, la paz que viene de Dios es una paz interna, una paz del coraz\u00f3n; un estado del alma que no depende de las circunstancias. Es una paz que permanece en medio de los hostigamientos y de la guerra que nos hace el enemigo. La paz de Dios que nos dej\u00f3 Jes\u00fas (Jn 14.27), tan diferente a la del mundo, viene de haber sido reconciliados con \u00c9l por medio de su sangre, viene de tener paz con Dios al haber sido justificados por la fe, como dice Pablo en Romanos (5.1).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Si no estamos en paz con Dios es imposible tener esa paz. Pero si lo estamos, tendremos esa paz que viene de \u00c9l que sobrepasa todo entendimiento, porque no obedece a ninguna l\u00f3gica humana, y que poseemos cuando ponemos nuestras necesidades y afanes en sus manos: (Fil 4.6\u00967).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es una paz que procede de la seguridad de que Jes\u00fas est\u00e1 con nosotros (Mt 28.20). Es la paz que nada altera cuando estamos firmemente anclados en Dios; cuando \u00c9l gobierna nuestros corazones y estamos llenos de amor y gozo (Col 3.14\u009615). Es la paz de la conciencia sin reproche que nos permite dormir sin temor cuando nos acostamos sabiendo que \u00c9l guarda a los suyos (Sal 4.8).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero es tambi\u00e9n una paz que influye en nuestro entorno y en nuestras relaciones humanas, como dice Proverbios: \u00abCuando los caminos del hombre son agradables al Se\u00f1or, aun a sus enemigos hace estar en paz con \u00e9l\u00bb (16.7).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es la paz de los pacificadores a los que Jes\u00fas llama bienaventurados porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios (Mt 5.9).<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Nota del autor: <\/B>El griego antiguo ten\u00eda cuatro palabras para expresar el amor. Storg\u00e9 es el amor de los padres por sus hijos, o el que une a los esposos, o la simpat\u00eda entre amigos. No figura como sustantivo ni como verbo en el Nuevo Testamento, solo en palabras compuestas: fil\u00f3storgos (amor ferviente, Ro 12.10) y astorgos (carente de amor natural, Ro 1.31; 1 Ti 3.3). Eros es el amor de los sexos opuestos, la pasi\u00f3n y el deseo de poseer. Tampoco figura en el NT. El espec\u00edfico significado cristiano de la palabra \u00e1gape es algo propio del Nuevo Testamento. El sustantivo \u00e1gape no figura en la literatura cl\u00e1sica griega y aparece por primera vez en la Septuaginta (LXX) como traducci\u00f3n del hebreo ajaba, aunque el verbo agapao (dar gran valor, tener en gran estima, amar) s\u00ed es usado en el griego cl\u00e1sico desde Homero. Filia (sustantivo) y fileo (verbo) constituyen las palabras m\u00e1s usadas para expresar el amor en general y el afecto, no s\u00f3lo entre las personas sino tambi\u00e9n el amor a las cosas (1 Ti 6.10). <\/P><br \/>\n<P align=justify>Acerca del autor:Jos\u00e9 Belaunde naci\u00f3 en los Estados Unidos pero creci\u00f3 y se educ\u00f3 en el Per\u00fa donde ha vivido pr\u00e1cticamente toda su vida. Participa activamente en programas evangel\u00edsticos radiales, es maestro de cursos b\u00edblicos es su iglesia en Per\u00fa y escribe en un semanario local abordando temas societarios desde un punto de vista cristiano. Desde 1999 publica el bolet\u00edn semanal \u00abLa Vida y la Palabra\u00bb, el cual es distribuido a miles de personas de forma gratuita en las iglesias de su pa\u00eds. Para m\u00e1s informaci\u00f3n puede escribir al hno. Jos\u00e9 a jbelaun@terra.com.pe .<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jos\u00e9 Belaunde M. Lo primordial que obra el Esp\u00edritu en nosotros no es lo que hacemos sino lo que somos. El Esp\u00edritu imprime el car\u00e1cter de Cristo en nuestra alma y ese car\u00e1cter se revelar\u00e1 al exterior. 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