{"id":30657,"date":"2016-06-11T01:36:28","date_gmt":"2016-06-11T06:36:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amar-cansa-encuentrale-sentido-a-tu-cansancio\/"},"modified":"2016-06-11T01:36:28","modified_gmt":"2016-06-11T06:36:28","slug":"amar-cansa-encuentrale-sentido-a-tu-cansancio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amar-cansa-encuentrale-sentido-a-tu-cansancio\/","title":{"rendered":"Amar cansa, encu\u00e9ntrale sentido a tu&nbsp;cansancio"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Con frecuencia estamos cansados. La vida y sus exigencias. &iquest;Cu&aacute;l es el motivo de nuestro cansancio?<br \/> &nbsp;<br \/> A veces viene el cansancio por el ritmo que llevamos. <strong>Trabajos exigentes, el cuidado de los hijos, los compromisos sociales, apost&oacute;licos, familiares, el estudio, la necesidad de formarnos<\/strong>. Una lista de compromisos y obligaciones que va llenando nuestra vida. Nos parece <strong>que no hay tiempo<\/strong> para nada.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s nos dice que en &Eacute;l podemos descansar. Que todos nuestros agobios los podemos dejar en sus manos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>A veces nos cansamos porque no cuidamos nuestro ritmo de vida<\/strong>. &iexcl;Qu&eacute; importante es la <strong>asertividad<\/strong>! Es la capacidad para expresar nuestros deseos de una manera afable, franca, abierta, directa, logrando decir lo que queremos sin herir a otros.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Muchas veces nos cansamos porque no hemos aprendido a decir que no podemos. <\/strong>Nos dejamos llevar por la presi&oacute;n ambiental y cedemos. <strong>Acabamos haciendo lo que no queremos hacer<\/strong> y nos acabamos dejando llevar por donde no queremos ir. Es el cansancio por <strong>no saber tener las prioridades claras<\/strong>. &iquest;Est&aacute;n claras en nuestra vida?<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Cuando hemos pensado y rezamos lo que queremos hacer con nuestro tiempo es m&aacute;s f&aacute;cil <\/strong>decidir qu&eacute; hacer en cada caso. <strong>Las prioridades en el coraz&oacute;n son importantes. &iquest;Qu&eacute; lugar ocupa nuestra familia? &iquest;Qu&eacute; tiempo es para Dios? &iquest;Cu&aacute;ndo y c&oacute;mo descanso durante la semana?<\/strong> &iquest;C&oacute;mo cuido los v&iacute;nculos m&aacute;s importantes de mi vida? La importancia de establecer prioridades claras.<br \/> &nbsp;<br \/> Habr&aacute; lugar para las excepciones. Pero es importante saber hacia d&oacute;nde caminamos. La meta tiene que estar clara. Y tambi&eacute;n los acentos. &iquest;Qui&eacute;nes somos? <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el ideal que tenemos que hacer vida en nuestras acciones? Para cada cosa su momento<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Los imprevistos forman parte de la vida. Pero es fundamental saber lo que Dios nos pide y lo que no es de Dios<\/strong>. No todo lo que es bueno tengo que hacerlo. <strong>Habr&aacute; cosas buenas que no me las pida Dios. Saber distinguir las unas de las otras no es f&aacute;cil. Nos exige tiempo de oraci&oacute;n. Y tampoco puedo vivir protegiendo enfermizamente mi espacio y mi tiempo. <\/strong>El tiempo es de Dios y nos pide que se lo entreguemos.<br \/> &nbsp;<br \/> Un seminarista siempre contestaba a los que le ped&iacute;an cosas que no estaban bajo su responsabilidad: &laquo;No me corresponde&raquo;. Con esa excusa, <strong>delimitando perfectamente nuestras responsabilidades, podemos pasar por la vida sin involucrarnos<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Hacemos lo m&iacute;nimo, lo que nos toca a nosotros y no miramos m&aacute;s all&aacute;. Porque no nos corresponde. Entonces estamos protegidos, <strong>a lo mejor menos cansados, pero infelices. Buscamos una vida confortable, pero no responsable.<\/strong> Nos importa estar nosotros bien aunque los dem&aacute;s no tengan esa paz que disfrutamos.<br \/> &nbsp;<br \/> El cristianismo cansa. Porque el cristiano vive mirando al hombre, sus inquietudes, sus miedos, su trabajo. Vive mirando al que sufre y se involucra. <strong>Es la tensi&oacute;n que siempre viviremos entre estar tranquilamente descansando o vivir dej&aacute;ndonos la vida a jirones por el hombre que sufre<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La tensi&oacute;n entre dar y reservarnos.<\/strong> Entre entregarlo todo y guardarnos para estar bien, sanos, perfectos. &iexcl;Cu&aacute;ntas personas viven hoy buscando su realizaci&oacute;n, su paz interior, su descanso! <strong>El ego&iacute;smo es nuestra gran tentaci&oacute;n. <\/strong>Nos convencemos a nosotros mismos: <strong><em>&laquo;Necesito descansar<\/em><\/strong><em>&raquo;. <\/em>Y lo hacemos muchas veces a costa de los dem&aacute;s. Nos importa menos el cansancio de los otros.<br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a o&iacute;a hablar de san Alonso Rodr&iacute;guez, que fue portero en el colegio jesuita Montesi&oacute;n, Mallorca; por las noches abr&iacute;a la puerta a los estudiantes que llegaban tarde. Cuando tocaban la puerta respond&iacute;a: <strong><em>&laquo;Ya voy, Se&ntilde;or&raquo;<\/em>.<\/strong> Lo hac&iacute;a con mucha sencillez y humildad, sin quejas. As&iacute; deber&iacute;a ser nuestra vida.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/><strong>A veces buscamos esa paz que Jes&uacute;s nunca tuvo.<\/strong><strong>Tal vez el cansancio nos viene simplemente porque lo hemos dado todo.<\/strong> Dec&iacute;a el Papa Francisco: <em>&laquo;M&aacute;s que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a<strong> encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contenci&oacute;n, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta&raquo;.<\/strong><\/em><br \/> &nbsp;<br \/> No, el cansancio por seguir a Cristo, no es un cansancio malo ni enfermizo. No, es <strong>el cansancio de los hijos de Dios que hacen lo que su Padre desea y vuelven cansados a casa despu&eacute;s de haber cumplido como siervos fieles<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Es normal caminar con cansancio. Es normal que el amor nos canse. Lo contrario no tendr&iacute;a sentido, ser&iacute;a vivir una vida entre algodones. <strong>Un amor sin compromiso no es amor<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Lo contrario de la paternidad responsable es una paternidad confortable. Tener hijos cansa. Amar cansa. Dar la vida cansa<\/strong>. Benditos los que se cansan porque tendr&aacute;n el descanso verdadero en el pecho del Se&ntilde;or, en su momento, cuando lo hayan dado todo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Somos felices cuando nos cansamos por amor<\/strong>. Cuidando al que sufre, dando la vida por el que nos han confiado, escuchando al que necesita una palabra de esperanza, sirviendo al que pone Dios en nuestro camino.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>No somos felices cuando buscamos ego&iacute;stamente la propia satisfacci&oacute;n<\/strong>. Una vida llena de paz y descanso puede llevarnos a vivir de una manera burguesa, acomodada, chata, sin brillo, sin luz. No lo queremos. Queremos seguir a Cristo hasta la cruz, aunque nos cansemos en el intento.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Con frecuencia estamos cansados. La vida y sus exigencias. &iquest;Cu&aacute;l es el motivo de nuestro cansancio? &nbsp; A veces viene el cansancio por el ritmo que llevamos. Trabajos exigentes, el cuidado de los hijos, los compromisos sociales, apost&oacute;licos, familiares, el estudio, la necesidad de formarnos. Una lista de compromisos y obligaciones &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amar-cansa-encuentrale-sentido-a-tu-cansancio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAmar cansa, encu\u00e9ntrale sentido a tu&nbsp;cansancio\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30657","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30657"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30657\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}