{"id":30665,"date":"2016-06-11T01:36:48","date_gmt":"2016-06-11T06:36:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bque-vida-es-mejor-la-que-sueno-o-la-que-se-me-da\/"},"modified":"2016-06-11T01:36:48","modified_gmt":"2016-06-11T06:36:48","slug":"%e2%80%8bque-vida-es-mejor-la-que-sueno-o-la-que-se-me-da","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bque-vida-es-mejor-la-que-sueno-o-la-que-se-me-da\/","title":{"rendered":"\u200b\u00bfQu\u00e9 vida es mejor? \u00bfLa que sue\u00f1o o la que se me&nbsp;da?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Siempre de nuevo me queda claro que Jes&uacute;s cuenta con nosotros. Nos necesita. Somos parte de su plan de salvaci&oacute;n. Pero a nosotros nos falta fe. Nos cuesta creer en todo lo que podemos aportar.<br \/> &nbsp;<br \/> Tal vez tenemos todav&iacute;a una fe infantil, una fe de ni&ntilde;os. <strong>Una fe pobre que se desconcierta ante los imprevistos y sufre con las contrariedades. Una fe que no ve a Dios en la vida de cada d&iacute;a. Una fe no enamorada, una fe fr&iacute;a<\/strong>, que se ha quedado en la cabeza y no ha tocado el coraz&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Una fe que no sabe descifrar los signos, las se&ntilde;ales que nos manda Dios para mostrarnos el camino, para hacernos ver su mano, su amor, su cercan&iacute;a. <strong>Una fe que se turba sin esperanza en los momentos de cruz y no encuentra serenidad para dar el siguiente paso<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Una fe que no nos permite creer en todo lo que podemos dar<\/strong>, en la fuerza escondida en el alma que nos hace aspirar a las alturas. Una fe que s&oacute;lo nos ayuda a creer cuando todo va bien y las cosas son seguras. Pero una fe escasa para la vida, porque la vida es algo m&aacute;s complicada.<br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a le&iacute;a un testimonio que nos dej&oacute; Soledad P&eacute;rez de Ayala durante su enfermedad antes de morir:<br \/> &nbsp;<br \/> &laquo;<em>El Se&ntilde;or quer&iacute;a seguir contando conmigo. Sus planes siguieron adelante. Me pregunt&eacute;: &iquest;Qu&eacute; vida es mejor, la que yo hab&iacute;a pensado o la que me impon&iacute;a la enfermedad? La respuesta es que una no es mejor que la otra, pues la bondad no est&aacute; en lo que se haga, sino en c&oacute;mo se haga, y, sobre todo, de qui&eacute;n vayas acompa&ntilde;ado. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>He contado de una forma sorprendente con la presencia de Cristo en mi vida diaria. Por eso la enfermedad es dulce, pues le tengo a &Eacute;l, le he descubierto a &Eacute;l en m&iacute;. Desde que estoy enferma me ha entrado un ansia irresistible de vivir, de transmitir la alegr&iacute;a que me da sentirme amada por el mismo Dios. Ahora vivo de otra manera, pues tengo al Maestro m&aacute;s cerca. <strong>Le pido al Se&ntilde;or que me ense&ntilde;e a vivir el d&iacute;a, pues no s&eacute; si cuento con el ma&ntilde;ana<\/strong><\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Son palabras que nos animan a vivir. Ninguno de nosotros contamos con el ma&ntilde;ana. <strong>S&oacute;lo tenemos el presente para dar el siguiente paso y confiar<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Soledad viv&iacute;a la enfermedad mirando al cielo. Se acostumbr&oacute; a vivir anclada en el Se&ntilde;or. Sab&iacute;a que Jes&uacute;s la necesitaba. Viv&iacute;a recostada en su pecho, sostenida por su mirada, animada por sus manos clavadas.<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, ten&iacute;a una fe arraigada en lo m&aacute;s hondo de su alma. Una fe inquieta que se preguntaba con tranquilidad: <strong>&iquest;Qu&eacute; vida es mejor?<\/strong> &iexcl;Cu&aacute;ntas veces vivimos inquietos luchando por encontrar la vida mejor, el mejor camino, anhelando nuestra realizaci&oacute;n como personas!<br \/> &nbsp;<br \/> Y todos los caminos son igual de buenos, todas las vidas. La que no hemos tenido y la que s&iacute; estamos viviendo. Aquella a la que hemos renunciado y aquella que hemos aceptado con profunda alegr&iacute;a. Las dos vidas son igual de buenas. Las dos vidas podr&iacute;an hacernos felices.<br \/> &nbsp;<br \/> Porque <strong>la felicidad no est&aacute; en la comodidad del camino<\/strong>, en la ausencia de nubes, en la facilidad para andar. La vida mejor es la que Dios quiere para m&iacute;, la que me va a hacer m&aacute;s pleno. Tal vez nuestros planes eran distintos a los de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero siempre <strong>lo importante es la actitud con la que vivimos, c&oacute;mo entregamos nuestro amor<\/strong>. La plenitud nos la da Dios cada ma&ntilde;ana cuando nos abrazamos confiados a su camino. Cuando vamos con &Eacute;l descansamos seguros, porque &Eacute;l siempre nos sostiene.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Todo estriba en nuestra forma de vivir y de enfrentar los contratiempos.<\/strong> Todo depende de nuestra capacidad para tomar la vida en nuestras manos con esperanza. De nuestra forma de amar hasta el extremo, porque se trata de eso, as&iacute;, tan sencillamente, aunque nos parezca imposible.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Siempre de nuevo me queda claro que Jes&uacute;s cuenta con nosotros. Nos necesita. Somos parte de su plan de salvaci&oacute;n. Pero a nosotros nos falta fe. Nos cuesta creer en todo lo que podemos aportar. &nbsp; Tal vez tenemos todav&iacute;a una fe infantil, una fe de ni&ntilde;os. Una fe pobre que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bque-vida-es-mejor-la-que-sueno-o-la-que-se-me-da\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u200b\u00bfQu\u00e9 vida es mejor? \u00bfLa que sue\u00f1o o la que se me&nbsp;da?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30665","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}