{"id":30668,"date":"2016-06-11T01:36:57","date_gmt":"2016-06-11T06:36:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8byo-podria-ser-santo-como\/"},"modified":"2016-06-11T01:36:57","modified_gmt":"2016-06-11T06:36:57","slug":"%e2%80%8byo-podria-ser-santo-como","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8byo-podria-ser-santo-como\/","title":{"rendered":"\u200b\u00bfYo podr\u00eda ser santo?&nbsp;\u00bfc\u00f3mo?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La santidad es ese fuego que quema las impurezas del coraz&oacute;n, el agua que sacia la sed del alma y riega la tierra en sequ&iacute;a en la que vivimos. Es la luz que ilumina las oscuridades de las profundidades del coraz&oacute;n por las que nos movemos.<br \/> &nbsp;<br \/> Es la gracia que nos permite vivir con paz y confianza las dificultades del camino. Es la vitalidad que nos hace capaces de saltar todas las alturas. Es el viento que eleva nuestra voz por encima de las monta&ntilde;as y llena as&iacute; el silencio que nos rodea.<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, estamos llamados a algo grande. Nuestros pasos construyen la historia del ma&ntilde;ana. Sembramos hoy y sabemos que otros cosechar&aacute;n los frutos. Estamos todos llamados a ser santos. Estamos todos llamados a vivir en Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso nos enterramos para dejar que la vida surja de nuestra peque&ntilde;a muerte diaria. Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich: &laquo;Tengo que ser enterrado en el surco, debo morir. Porque muriendo el grano de trigo germina y da mucho fruto. Y nosotros, los otros Cristos, las otras \u2018im&aacute;genes de Cristo\u2019 somos justamente los frutos de aquella muerte de Jes&uacute;s&raquo;[1].<br \/> &nbsp;<br \/> Dios va haciendo brillar lo que hay en nuestro interior, lo que es opaco y gris. Nos pule y saca brillo. El oro es acrisolado en el fuego de su amor. Necesita nuestra entrega, nuestro s&iacute;, nuestra disponibilidad para dejarle hacer a &Eacute;l.<br \/> &nbsp;<br \/> Santidad es sabernos amados y tocar ese amor con los dedos del alma. Dios nos santifica cuando nos abandonamos en su coraz&oacute;n de Padre. Y as&iacute; logra sacar el oro escondido. Nos hace brillar. Nos eleva por encima de todo.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s nos santifica, &Eacute;l nos dice: \u201c<em>Aqu&iacute; estoy, esper&aacute;ndote, para darte lo mejor de mi coraz&oacute;n, para darte el perd&oacute;n inmenso, el amor incondicional, el descanso para tu cansancio, para darte un abrazo y ponerte en mis rodillas, para abrir mi coraz&oacute;n sin reservas para ti, para ser tu hogar y tu padre, para escucharte, para sostenerte, para modelar tu coraz&oacute;n de barro a imagen del m&iacute;o. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Para darte la vida que no pasa, para dar un nuevo sentido a tu vida, para ser tu roca. Para responder a esa hambre que s&eacute; que tienes de que alguien te ame por lo que eres, para ense&ntilde;arte que amar como Yo merece la pena, ensancha el coraz&oacute;n y da una paz que no pasa. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Para darte un trozo de cielo, para ser tu hogar. Te espero en el Sagrario. Ah&iacute; me he quedado para siempre. Siempre te espero, siempre te recibo. Te miro cuando llegas. Abro las puertas de mi coraz&oacute;n herido para que puedas descansar, por fin, en &eacute;l. Como Juan en la cena. Eres mi predilecto. Te quiero. Te quiero como eres. No tienes que hacer nada para que Yo te quiera<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban La santidad es ese fuego que quema las impurezas del coraz&oacute;n, el agua que sacia la sed del alma y riega la tierra en sequ&iacute;a en la que vivimos. Es la luz que ilumina las oscuridades de las profundidades del coraz&oacute;n por las que nos movemos. &nbsp; Es la gracia que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8byo-podria-ser-santo-como\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u200b\u00bfYo podr\u00eda ser santo?&nbsp;\u00bfc\u00f3mo?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30668","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30668"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30668\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}