{"id":30674,"date":"2016-06-11T01:37:09","date_gmt":"2016-06-11T06:37:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bdonde-esta-dios-cuando-sufro\/"},"modified":"2016-06-11T01:37:09","modified_gmt":"2016-06-11T06:37:09","slug":"%e2%80%8bdonde-esta-dios-cuando-sufro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bdonde-esta-dios-cuando-sufro\/","title":{"rendered":"\u200b\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios cuando&nbsp;sufro?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Tanto am&oacute; Dios al mundo que entreg&oacute; a su hijo &uacute;nico. Tanto am&oacute; Dios al hombre que se hizo peque&ntilde;o para que yo lo tocase, lo abrazase. Un Dios con sentimientos humanos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s no sab&iacute;a todo, creci&oacute; pregunt&aacute;ndose, amando, caminando<\/strong>, echando de menos, sinti&oacute; la nostalgia y la tristeza, la alegr&iacute;a y la soledad. Jes&uacute;s sufri&oacute; la angustia y la intimidad, la complicidad y la necesidad de los suyos.<br \/> &nbsp;<br \/> Vivi&oacute; el anhelo de amar y ser amado, la alegr&iacute;a de pescar en el lago, el gozo de compartir la comida, de jugar, de caminar en la arena, el dolor ante los que sufren, la sorpresa ante una noche de estrellas, el asombro ante la bondad del hombre, ante su fidelidad, la pena por los que no le sab&iacute;an mirar.<br \/> &nbsp;<br \/> No hay mayor amor. Dios, que se hizo peque&ntilde;o, fr&aacute;gil, caminante, peregrino, roca y hogar, camino, pan. <strong>El amor sin medida de la cruz, del perd&oacute;n, del pan y el vino<\/strong>. El amor sin medida de un Dios que cabe en mi coraz&oacute;n y abarca el mundo.<br \/> &nbsp;<br \/> Ese Dios me lo mostr&oacute; Jes&uacute;s en sus manos traspasadas, <strong>en sus manos que curaban y acariciaban. Y algunos piensan todav&iacute;a que Dios es alguien duro<\/strong>, que espera alejado, que mira el mundo desde fuera y se fija si cumplimos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Dios, cada d&iacute;a, lo deja todo por m&iacute;. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; en el dolor? A mi lado, sosteni&eacute;ndome, sufriendo conmigo, ayud&aacute;ndome a mirar a otros que sufren.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Queremos ponerle nombre a todo. Para poder explic&aacute;rnoslo. Lo intentamos, balbuceamos. Un Dios Padre que engendra, que da la vida, que crea. Un Dios del que procede todo lo creado, porque si no, no podr&iacute;amos explicarnos nada.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a Alfredo Kastler, premio Nobel de f&iacute;sica: &laquo;<em>La idea de que el mundo, el universo se ha creado &eacute;l mismo, me parece absurda. Yo no concibo el mundo sino con un Creador, por consiguiente, Dios. <strong>Para un f&iacute;sico, un solo &aacute;tomo es tan complicado, supone tal inteligencia, que un Universo materialista carece de sentido<\/strong><\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Un mundo creado por un Dios que lo puede todo. Es lo que <strong>nos saca del absurdo de un mundo que se crea a s&iacute; mismo<\/strong>. Pero <strong>no es un Dios que luego se desentiende de todo. <\/strong>No, <strong>Dios crea porque ama<\/strong>. Y desde el amor crea.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El mundo no es una pieza creada al azar, casi con desinter&eacute;s, por un Dios ausente.<\/strong> No, nuestro Dios es un Dios que crea por amor, y crea para amar, para seguir amando, para que nosotros le amemos, para sentirse amado por nuestro amor torpe y finito.<br \/> &nbsp;<br \/> Es un Dios al que <strong>le interesa nuestra vida peque&ntilde;a<\/strong>, min&uacute;scula, insignificante. Tal vez &eacute;se es el misterio que m&aacute;s nos cuesta comprender. Quiere quedarse en nosotros, en nuestro coraz&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Un Dios creador desde el amor se hace peque&ntilde;o para vivir en mi morada santa, sagrada. Hace sagrado todo lo que toca. Nos hace sagrados. Un Dios que se abaja hasta mi peque&ntilde;ez para hacer una obra de arte con mi barro.<br \/> &nbsp;<br \/> Quiere vivir en mi coraz&oacute;n. <strong>Quiere estar conmigo para siempre<\/strong>. Somos morada del Dios Trino. <strong>Parece absurdo pero es real<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Contemplamos el mal en el mundo, las desgracias, las tragedias sin sentido y nos cuesta ver a Dios. Pero est&aacute; en nosotros<\/strong>, en el hombre, en la morada m&aacute;s secreta del coraz&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Aun as&iacute; nos preguntamos: <strong>&iquest;C&oacute;mo puede dar ese Dios creador un sentido al sinsentido?<\/strong> Parece imposible. Lo es para nuestros ojos humanos que se quedan en lo tangible y tropiezan con la oscuridad del camino.<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, para nosotros el sinsentido no tiene sentido. Y la oscuridad es m&aacute;s fuerte que la luz. Pero nuestra fe nos hace mirar a ese Dios y confiar. Creer y esperar. <strong>Todo tiene un sentido en su plan de amor. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Aunque nos empe&ntilde;emos en meter en un cubo las aguas del oc&eacute;ano. Aunque queramos dibujar un amanecer pretendiendo reflejar toda su belleza. Aunque con nuestro amor limitado intentemos emular el amor infinito que &Eacute;l nos tiene. S&iacute;, nos ama con locura y no lo entendemos. Nos ha creado por amor, para el amor, desde su amor infinito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Tanto am&oacute; Dios al mundo que entreg&oacute; a su hijo &uacute;nico. Tanto am&oacute; Dios al hombre que se hizo peque&ntilde;o para que yo lo tocase, lo abrazase. Un Dios con sentimientos humanos. &nbsp;Jes&uacute;s no sab&iacute;a todo, creci&oacute; pregunt&aacute;ndose, amando, caminando, echando de menos, sinti&oacute; la nostalgia y la tristeza, la alegr&iacute;a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bdonde-esta-dios-cuando-sufro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u200b\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios cuando&nbsp;sufro?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}