{"id":3068,"date":"2015-12-01T01:01:22","date_gmt":"2015-12-01T06:01:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fruto-del-espiritu-parte-ii\/"},"modified":"2015-12-01T01:01:22","modified_gmt":"2015-12-01T06:01:22","slug":"el-fruto-del-espiritu-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fruto-del-espiritu-parte-ii\/","title":{"rendered":"El fruto del Esp\u00edritu, Parte II"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jos\u00e9 Belaunde M.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Si le preguntaran a su familia, amigos, compa\u00f1eros de trabajo y hermanos de su congregaci\u00f3n sobre usted, \u00bfsus respuestas expresar\u00edan que los frutos del Esp\u00edritu Santo son una realidad visible y constante en su vida? En esta segunda parte meditamos sobre la paciencia, la benignidad y la bondad, y la diferencia entre estas.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify><B>La paciencia<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La paciencia es la cualidad que endulza las relaciones humanas, que nos permite sonre\u00edr frente a los desplantes y torpezas ajenas. Es la cualidad que los padres necesitan para cuidar a sus hijos peque\u00f1os y para educar a los m\u00e1s grandes. Es esa cualidad indispensable para llevarnos bien con los compa\u00f1eros de trabajo y con nuestros colegas. Es la cualidad que permite a los maestros soportar a sus alumnos tumultuosos y a estos a su profesor malhumorado. Es la cualidad que nos permite soportar con buen \u00e1nimo y sin quejarnos las penurias y las enfermedades. En fin, es una virtud necesaria para todas las etapas de la vida y que se aprende solo ejercit\u00e1ndose en ella, esto es, sufriendo de buena gana las molestias de la vida.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La paciencia es una consecuencia o manifestaci\u00f3n del amor, y es apropiado que en la enumeraci\u00f3n de los aspectos del fruto del Esp\u00edritu, venga despu\u00e9s de la paz, pues se ha definido a la paciencia como la ciencia de la paz, la ciencia de mantener la calma en medio de la tempestad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es muy singular que la palabra \u00abpaciencia\u00bb sea casi exclusiva de las ep\u00edstolas y de Apocalipsis. Solo aparece dos veces en los Evangelios y dos veces en el Antiguo Testamento (en Job y en Proverbios), aunque el concepto s\u00ed est\u00e1 presente en las descripciones de Dios como tardo o lento para la ira (Ex 34.6; Nm 14.18, etc.) (Nota 1).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La paciencia en efecto, es una cualidad del car\u00e1cter de Dios, quien, como dice Pedro, es \u00abpaciente con nosotros porque no quiere que ninguno se pierda sino que todos vengan al arrepentimiento\u00bb (2 Pe 3.10).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>B\u00e1sicamente son dos las palabras griegas del Nuevo Testamento que se traducen por \u00abpaciencia\u00bb: makrozum\u00eda y hupomon\u00e9. La primera es la que usa Pablo en G\u00e1latas 5.22. Viene de makro (largo) y zum\u00eda (pasi\u00f3n, ira). El adjetivo makrozum\u00f3s denota al que demora en airarse. Su significado puede traducirse tambi\u00e9n por \u00ablonganimidad\u00bb, palabra que ha ca\u00eddo en desuso, pero que expresa bien el sentido de \u00ab\u00e1nimo largo\u00bb, que posee la persona tenaz, perseverante. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La segunda palabra, que es la m\u00e1s frecuentemente usada, viene de hupo (debajo) y mon\u00e9 (permanecer), esto es, permanecer debajo. Es la cualidad del que soporta sin moverse, del que no cede ante las circunstancias desfavorables.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En general, makrozum\u00eda se refiere a la paciencia que ejercitamos respecto de las personas (por lo que a veces se traduce tambi\u00e9n como \u00abtolerancia\u00bb o \u00abmansedumbre\u00bb) y hupomon\u00e9, la que ejercemos frente a las circunstancias.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pablo nos exhorta a soportarnos unos a otros con paciencia (Ef 4.2), a sobrellevar los defectos ajenos, as\u00ed como ellos deben soportar los nuestros, a fin de guardar la unidad del cuerpo de Cristo. En varias ocasiones \u00e9l se propone a s\u00ed mismo como ejemplo de paciencia (2Cor 6.4). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00c9l escribe que soportar las tribulaciones produce paciencia, y la paciencia, car\u00e1cter probado, el cual, a su vez, engendra esperanza (Ro 5.5). Santiago, por su lado, nos exhorta a gozarnos en las pruebas que producen paciencia (Stg 1.3\u00964) y nos pone como ejemplo a los profetas antiguos y al patriarca Job (5.10\u009611).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero nuestro mejor ejemplo de paciencia es Jesucristo pues nadie soport\u00f3 de manos humanas un tratamiento tan cruel como el que le fue inflingido; que \u00abcomo cordero fue llevado al matadero y como oveja delante de sus trasquiladores enmudeci\u00f3 y no abri\u00f3 su boca\u00bb (Is 53.7).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Si hemos de entrar en el reino de Dios a trav\u00e9s de muchas tribulaciones, como dice Pablo (Hch 14.22), \u00a1cu\u00e1n necesaria nos es la virtud de la paciencia para sobrellevarlas! Recordemos que la grandeza del alma se revela m\u00e1s en las adversidades que en los triunfos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Jes\u00fas dijo que el labrador limpia el sarmiento para que d\u00e9 m\u00e1s fruto. No hay poda que no sea dolorosa. Por eso debemos soportar la disciplina de Dios con la paciencia de la vid que no protesta (Hb 12.7\u00969).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hay un pasaje en Colosenses en que las dos palabras griegas mencionadas arriba aparecen juntas y en el que se dice que hemos sido fortalecidos con todo poder \u00ab&#8230;para tener paciencia y longanimidad\u00bb. Uno esperar\u00eda que la finalidad del fortalecimiento es hacer grandes haza\u00f1as. Pero no es as\u00ed. Se nos fortalece para que seamos pacientes y perseverantes, cualidades que son necesarias para la realizaci\u00f3n del ministerio cristiano, esto es, para servir a los dem\u00e1s \u00abcon gozo\u00bb. El prop\u00f3sito de este aspecto del fruto del Esp\u00edritu, no es imponerse sobre los dem\u00e1s, sino soportar las pruebas y dificultades, lo cual puede ser a veces una haza\u00f1a mayor que los hechos notables que el mundo admira. La paciencia es por ello una marca del temperamento cristiano, indispensable para el ministro del Evangelio (2 Ti 4.2; 2Cor 6.4\u00966) a causa de la oposici\u00f3n del enemigo que deber\u00e1 afrontar y de la perseverancia que deber\u00e1 ejercer para predicar a tiempo y a destiempo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El recordado maestro pentecostal brit\u00e1nico, Donald Gee, hace la interesante observaci\u00f3n de que las pruebas nos vuelven amargos o tiernos, dependiendo del esp\u00edritu con que las encaremos, si con rebeld\u00eda o desaliento, o si con resignaci\u00f3n o agradecimiento. Agregar\u00eda que las adversidades, llevadas con paciencia son nuestras mejores amigas porque templan nuestro car\u00e1cter y nos preparan para afrontar mayores pruebas y ganar mejores victorias.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La paciencia est\u00e1 ligada a otras virtudes emparentadas y en las que se apoya. Por ejemplo, de Job podemos decir que tuvo no solo paciencia cuando perdi\u00f3 toda su fortuna y a sus hijos, sino que demostr\u00f3 tener una gran ecuanimidad pues no perdi\u00f3 la calma junto con sus bienes. Cuanto m\u00e1s apegados estemos a los bienes de este mundo m\u00e1s sufriremos por su p\u00e9rdida, pero si les damos su justo valor recordando que son transitorios, no nos desesperaremos si nos despojan de ellos. El desapego es por ello una cualidad necesaria en ciertas circunstancias para ejercer paciencia frente a la adversidad, como lo demostr\u00f3 el mismo Job.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Si la paciencia es una manifestaci\u00f3n de madurez, el defecto contrario, la impaciencia, es una manifestaci\u00f3n de inmadurez. La impaciencia aborta con frecuencia el fruto de nuestras labores pues no sabemos esperar el resultado y nos desanimamos cuando el fruto demora en mostrarse. Por eso Santiago nos pone como ejemplo al labrador que espera con paciencia que salga y crezca el brote de la semilla mientras aguarda la lluvia temprana y la tard\u00eda (Stg 5.7). La paciencia est\u00e1 ligada a la espera, esto es, necesita como apoyo no solo a la fe que la sostenga sino tambi\u00e9n a la esperanza que la aliente y haga otear en el horizonte la ansiada victoria.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La benignidad y la bondad<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfEn qu\u00e9 se diferencian estos dos aspectos del fruto del Esp\u00edritu? Pareciera como si el ap\u00f3stol hubiera yuxtapuesto dos sin\u00f3nimos para expresar una misma cualidad. Pero no es as\u00ed. Aunque afines, hay una diferencia entre ambas virtudes. Para decirlo de una manera simple, la benignidad (jrest\u00f3tes) es una virtud principalmente pasiva, receptiva; la bondad (agazos\u00fane) es activa. La benignidad es la disposici\u00f3n de car\u00e1cter que acoge a los dem\u00e1s con amabilidad, con cari\u00f1o, con ternura, con una actitud benevolente, tolerante, y que, por consiguiente, inspira confianza.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La persona benigna sabe escuchar sin impacientarse por la torpeza de la ignorancia ajena, o por la timidez del que se le acerca; trata sin dureza, sin maltratar, perdonando. La benignidad es lo contrario de la severidad, de la aspereza del malhumorado, o de la frialdad del indiferente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La benignidad es tanto m\u00e1s valiosa y necesaria cuanto m\u00e1s humilde sea la persona que se acerca. Por lo general la gente suele tratar mal a las personas humildes y bien a las poderosas, como si estas lo merecieran y las otras no. Esa conducta quiz\u00e1 se deba al miedo o al respeto que los poderosos les inspiran. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero Pablo nos propone una conducta diferente al hablar del cuerpo de Cristo. Dice que las partes m\u00e1s d\u00e9biles son las que reciben o necesitan mayor honor, mientras que las m\u00e1s apreciadas no lo necesitan tanto. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00c9l escribe acerca de los miembros del cuerpo refiri\u00e9ndose figuradamente a las personas: \u00abLos miembros del cuerpo que parecen m\u00e1s d\u00e9biles son los m\u00e1s necesarios; y aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a \u00e9stos vestimos m\u00e1s dignamente; y a los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con m\u00e1s decoro. Porque los que en nosotros son m\u00e1s decorosos no tienen necesidad; pero Dios orden\u00f3 el cuerpo dando m\u00e1s abundante honor al que le faltaba.\u00bb (1Cor 12.22\u009624).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Las personas m\u00e1s necesitadas deben ser tratadas con m\u00e1s cari\u00f1o, con m\u00e1s cortes\u00eda, con m\u00e1s benevolencia. Los que est\u00e1n en mejor posici\u00f3n material o social no necesitan ser tratados con igual consideraci\u00f3n, porque disponen de lo necesario (2).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pablo ha escrito en varios pasajes acerca del modo cristiano de tratar al pr\u00f3jimo: \u00abAntes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdon\u00e1ndonos unos a otros, como Dios tambi\u00e9n os perdon\u00f3 a vosotros en Cristo\u00bb (Ef 4.32).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En otro lugar relaciona la benignidad con la misericordia, la humildad, la mansedumbre, la paciencia (Col 3.12). Esas son virtudes afines que suelen ir juntas, aspectos diversos del amor que, como una piedra preciosa, presenta diversas facetas de luz.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pablo tambi\u00e9n escribe: \u00abVuestra gentileza sea conocida por todos\u00bb (Fil 4.5). De la persona gentil no sale ninguna palabra descort\u00e9s, que no sea amable, as\u00ed como de una misma fuente no puede brotar agua dulce y amarga (Stg 3.11). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La buena educaci\u00f3n, las buenas maneras, dicho sea de paso, son una cualidad cristiana, una manifestaci\u00f3n muy valiosa del amor al pr\u00f3jimo, pues facilitan las relaciones humanas, aunque a veces los paganos la practiquen mejor que los cristianos. Tienen de qu\u00e9 avergonzarnos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El cristiano maduro trata a las personas que le han sido encomendadas con ternura, como la nodriza cuida a sus propios hijos. (1Ts 2.6).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En la segunda carta a Timoteo el ap\u00f3stol da a su disc\u00edpulo algunas pautas acerca de c\u00f3mo debe comportarse. El siervo de Dios \u0097dice\u0097 no debe ser pleitista, sino amable con todos; que corrija con mansedumbre, no con dureza. (2 Ti 2.24\u009625) Porque \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda atraer a nadie a los pies de Cristo si se comporta de una manera opuesta a la de su Maestro que era benigno y misericordioso (2 Co 10.1)? \u00bfSi trata al inconverso con aspereza, duramente, o si se mofa de sus creencias y devociones? \u00c9l debe conducir a los pecadores al arrepentimiento mediante una actitud benigna como Cristo a la samaritana.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El ap\u00f3stol Santiago escribe que la sabidur\u00eda que viene de lo alto es benigna, amable, pac\u00edfica, llena de misericordia y de buenos frutos (Stg 3.17). El que es realmente sabio debe comportarse de esa manera; no puede ser altanero, prepotente, intolerante. As\u00ed puede obrar la sabidur\u00eda del mundo, que es soberbia y se jacta de la vastedad de sus conocimientos y de sus logros. Pero la sabidur\u00eda que procede de Dios refleja la benevolencia de su naturaleza.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQu\u00e9 trato damos nosotros a las personas que se nos acercan? \u00bfSomos toscos, fr\u00edos, distantes, hirientes? \u00bfO somos acogedores, amables, sonrientes? \u00bfEscuchamos con cari\u00f1o e inter\u00e9s lo que nos cuentan, o lo hacemos desde\u00f1osamente? La benignidad marca la diferencia. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pensemos un momento: Las personas con las que nos hemos topado el d\u00eda de hoy o ayer \u00bfc\u00f3mo nos trataron? \u00bfBenignamente o todo lo contrario? \u00bfY c\u00f3mo nos sentimos? Pues de manera semejante se sienten los dem\u00e1s seg\u00fan c\u00f3mo los tratamos. Nuestro testimonio cristiano depende mucho de c\u00f3mo tratemos a la gente, es decir, de que seamos benignos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>De otro lado la bondad (agazos\u00fane) es una virtud activa. Es el amor en acci\u00f3n, que acude de prisa a socorrer donde quiera que haya una necesidad; est\u00e1 siempre dispuesta a hacer el bien y lo hace.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este es uno de los m\u00e1s sobresalientes rasgos del car\u00e1cter de Dios \u0097tal como lo describe el Antiguo Testamento\u0097 que todo lo hace para el bien de sus criaturas y est\u00e1 siempre supliendo sus necesidades, aunque los hombres no se acuerden de \u00c9l.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Dios hace brotar el agua de las fuentes para dar de beber a las bestias del campo; riega la tierra mandando su lluvia para fecundar las cosechas. \u00c9l provee de alimento a las aves del cielo y hace brotar la hierba para saciar el hambre del ganado y el trigo para el hombre. (Sal 104.10\u009614).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Dios no descansa ni duerme cuidando al hombre, dice el salmista (Sal 121.4); protege a sus hijos en peligro enviando a los \u00e1ngeles del cielo que obedecen sus \u00f3rdenes (Sal 91.11\u009612).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero sobre todo, mand\u00f3 a su Hijo a salvarnos y est\u00e1 siempre dispuesto a perdonarnos. La bondad de Dios deber\u00eda impulsarnos a ser semejantes a \u00c9l para obrar siempre a favor del pr\u00f3jimo que se encuentra en peligro (Pr 24.11\u009612). Jes\u00fas fue un ejemplo de bondad, pues pas\u00f3 su tiempo cuando camin\u00f3 en la tierra haciendo bienes, resucitando a los muertos y sanando a los enfermos (Hch 10.38). La bondad nunca se cansa de hacer el bien y est\u00e1 siempre buscando oportunidades para ser de beneficio para los otros. Por eso Pablo exhorta a los ricos a ser \u00abricos en buenas obras\u00bb, porque les es m\u00e1s \u00fatil que ser ricos en dinero (1 Ti 6.18).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Jes\u00fas nos ha dejado un gran ejemplo de la bondad que act\u00faa a favor del pr\u00f3jimo en la par\u00e1bola del Buen Samaritano. Ah\u00ed tenemos ejemplificado el cuidado, el prop\u00f3sito ben\u00e9fico, la generosidad, el sentido de sacrificio y de responsabilidad que debe manifestar el creyente bondadoso con el hermano ca\u00eddo si quiere ser imitador de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero la bondad no siempre es blanda. Tiene que estar dispuesta a suprimir el error y a corregir los abusos con energ\u00eda cuando sea necesario, como cuando Jes\u00fas expuls\u00f3 a los mercaderes del templo que hab\u00edan convertido la casa de su Padre en una cueva de ladrones. No que \u00c9l no fuera bueno ni que actuara cruelmente, sino que fue el celo por la casa de su Padre lo que lo impuls\u00f3 a actuar de esa manera (Jn 2.13\u009617).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cuanto m\u00e1s intimidad tengamos con Dios mayor ser\u00e1 la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en nosotros haciendo brotar su fruto. \u00bfPor qu\u00e9 hay tanta gente que act\u00faa de una manera desconsiderada y cruel? Porque est\u00e1n alejados del conocimiento de Dios. Si lo conocieran no obrar\u00edan de esa manera.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La benignidad y la bondad se parecen, pero no son lo mismo. Son dos aspectos complementarios pero diferentes del amor de Dios (3).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Notas del autor:<\/P><br \/>\n<P align=justify>(1) Podr\u00eda argumentarse que la importancia que el Nuevo Testamento da a la virtud de la paciencia denota la influencia que tuvo la \u00e9tica estoica en el pensamiento cristiano. La idea no es del todo descabellada pues son varios los t\u00e9rminos del estoicismo que incorpor\u00f3 la doctrina cristiana (Logos, conciencia, virtud, culto racional, etc.) Pablo estaba familiarizado con el pensamiento estoico pues cita a un autor perteneciente a esa corriente. Los puntos de contacto entre el estoicismo y el cristianismo son tantos que en un tiempo circul\u00f3 la leyenda de que el fil\u00f3sofo S\u00e9neca se hab\u00eda convertido al cristianismo, la cual se plasm\u00f3 en un colecci\u00f3n de cartas ap\u00f3crifas del fil\u00f3sofo al ap\u00f3stol. <\/P><br \/>\n<P align=justify>(2) Mi padre sol\u00eda decir \u0097quiz\u00e1 inspir\u00e1ndose en Pablo\u0097 que cuanto m\u00e1s humilde es una persona con m\u00e1s cortes\u00eda debe ser tratada. Ese era un principio que \u00e9l practicaba. Por eso la gente humilde lo quer\u00eda a \u00e9l tanto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>(3) Los autores griegos cl\u00e1sicos emplean la palabra jrest\u00f3tes en contextos diversos aunque afines, pero no es f\u00e1cil encontrarle una traducci\u00f3n perfecta en los idiomas modernos. Por su lado, agazos\u00fane es una de las palabras con que la religi\u00f3n revelada ha enriquecido al griego tard\u00edo. S\u00f3lo ocurre en la traducci\u00f3n al griego del Antiguo Testamento (Septuaginta), en el Nuevo Testamento y en los escritos que dependen de este. Agazos\u00fane y jrest\u00f3tes (sustantivos) figuran en el Nuevo Testamento solo en los escritos de Pablo. Jrest\u00f3tes es una virtud que penetra toda la personalidad y el car\u00e1cter, que suaviza lo que es \u00e1spero y austero. El vino que ha madurado con el tiempo es jrest\u00f3s (adjetivo en Lc 5.39) y el yugo de Cristo es jrest\u00f3s (\u00eddem Mt 11.30). Jes\u00fas despleg\u00f3 su agazos\u00fane cuando expuls\u00f3 a los mercaderes del templo (Mt 21.13) y cuando profiri\u00f3 palabras severas contra los fariseos (Mt 23), porque su bondad lo movi\u00f3 a hacer prevalecer la verdad y a corregir el error. Pero no se puede decir que esas acciones muestren su jrest\u00f3tes. M\u00e1s bien despleg\u00f3 su jrest\u00f3tes cuando acogi\u00f3 a mujeres pecadoras (Lc 7.37\u009650; Jn 8.2\u009611) y en su trato ben\u00e9volo con ni\u00f1os (Lc 19.13\u009614); en su di\u00e1logo con la samaritana (Jn 4) y en c\u00f3mo se dirigi\u00f3 a Zaqueo (Lc 19.1\u009610). Esta jrest\u00f3tes se identific\u00f3 de tal manera con el ministerio de Cristo que Tertuliano (escritor cristiano del siglo II) pudo decir que, en los labios de los paganos romanos, Christus se convirti\u00f3 en Chrestos, y Christiani, en Chrestiani, aunque con un matiz de desprecio. La mentalidad del mundo no aprecia la benignidad que solo se inclina hacia el pr\u00f3jimo sin pensar en el provecho propio. (Tomo esta informaci\u00f3n del interesante cap\u00edtulo que R.C. Trench, dedica a estas dos palabras en su libro Sin\u00f3nimos del Nuevo Testamento).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Acerca del autor:Jos\u00e9 Belaunde naci\u00f3 en los Estados Unidos pero creci\u00f3 y se educ\u00f3 en el Per\u00fa donde ha vivido pr\u00e1cticamente toda su vida. Participa activamente en programas evangel\u00edsticos radiales, es maestro de cursos b\u00edblicos es su iglesia en Per\u00fa y escribe en un semanario local abordando temas societarios desde un punto de vista cristiano. Desde 1999 publica el bolet\u00edn semanal \u00abLa Vida y la Palabra\u00bb, el cual es distribuido a miles de personas de forma gratuita en las iglesias de su pa\u00eds. Para m\u00e1s informaci\u00f3n puede escribir al hno. Jos\u00e9 a jbelaun@terra.com.pe o bien visitar su p\u00e1gina web en http:\/\/www.lavidaylapalabra.com<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jos\u00e9 Belaunde M. Si le preguntaran a su familia, amigos, compa\u00f1eros de trabajo y hermanos de su congregaci\u00f3n sobre usted, \u00bfsus respuestas expresar\u00edan que los frutos del Esp\u00edritu Santo son una realidad visible y constante en su vida? 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