{"id":30683,"date":"2016-06-11T01:37:28","date_gmt":"2016-06-11T06:37:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tienes-una-gran-mision-y-un-enorme-aliado\/"},"modified":"2016-06-11T01:37:28","modified_gmt":"2016-06-11T06:37:28","slug":"tienes-una-gran-mision-y-un-enorme-aliado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tienes-una-gran-mision-y-un-enorme-aliado\/","title":{"rendered":"Tienes una gran misi\u00f3n&#8230; y un enorme&nbsp;aliado"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El mundo de hoy es desafiante. Es cierto que cada vez m&aacute;s ser cristiano es un desaf&iacute;o. Es una opci&oacute;n fundamental. El mundo no conoce a Cristo, no conoce su mensaje. El Esp&iacute;ritu estar&aacute; con nosotros y nos llevar&aacute;. No hay que temer.<br \/> &nbsp;<br \/> El mundo es muy grande. <strong>Hay muchos corazones que no conocen al Se&ntilde;or<\/strong>. Queremos llevar a Cristo all&iacute; donde no es conocido, donde es rechazado, donde es odiado.<br \/> &nbsp;<br \/> La misi&oacute;n es inmensa como nos lo recuerda el Padre Jos&eacute; Kentenich: &laquo;<em>Peque&ntilde;ez de los instrumentos, grandeza de las dificultades y grandeza de los &eacute;xitos<\/em>&raquo;[2]. <strong>Nos sentimos peque&ntilde;os, limitados, torpes<\/strong>. Vemos que las dificultades son muchas. <strong>Y creemos en la grandeza de los &eacute;xitos que Dios lograr&aacute; a trav&eacute;s de nuestro amor. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Sabemos que la misi&oacute;n nos supera. Pero <strong>no nos preocupa tener &eacute;xito<\/strong>. Sabemos que la Iglesia no se ha levantado con el &eacute;xito de algunos, sino con la entrega oculta y silenciosa de muchos. El misterio de la semilla que muere bajo tierra.<br \/> &nbsp;<br \/> Adem&aacute;s, a veces, como dec&iacute;a una persona, &laquo;cuando tenemos &eacute;xito, tal vez es que Dios se acomoda a nuestra debilidad&raquo;. <strong>Nuestra entrega no es en funci&oacute;n del &eacute;xito de nuestra misi&oacute;n. Eso est&aacute; en manos de Dios<\/strong>. Y su fuerza se mostrar&aacute; siempre en nuestra debilidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo importante es que nosotros caminaremos desde nuestra peque&ntilde;ez. Construiremos con lo que Dios ha puesto en nuestra alma.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy, confiamos en que Jes&uacute;s nos mandar&aacute; su Esp&iacute;ritu, que se queda para siempre en nuestro d&iacute;a, en nuestra historia. <strong>Nos har&aacute; capaces de cumplir nuestra misi&oacute;n<\/strong>, nos dar&aacute; luz en las encrucijadas, nos hablar&aacute; al o&iacute;do dici&eacute;ndonos que nos ama. Vendr&aacute; a nuestro coraz&oacute;n, a ese lugar sagrado donde yo soy yo.<br \/> &nbsp;<br \/> Hasta Pentecost&eacute;s son unos d&iacute;as de agradecimiento, de alegr&iacute;a por la resurrecci&oacute;n, de nostalgia porque no lo tocamos ya, de anhelo, de espera del amor para siempre, de <strong>estar con Mar&iacute;a<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> En Ella, estos d&iacute;as, m&aacute;s que nunca, est&aacute; Dios en la tierra. Le pedimos <strong>que nos ense&ntilde;e a rezar, a implorar el Esp&iacute;ritu.<\/strong> Ella siempre nos re&uacute;ne, nos ense&ntilde;a a confiar. A esperar. A creer que Jes&uacute;s est&aacute; con nosotros, todos los d&iacute;as.<br \/> &nbsp;<br \/> D&iacute;as encerrados en el Cen&aacute;culo esperando la llegada del Esp&iacute;ritu Santo con Mar&iacute;a. Los ap&oacute;stoles est&aacute;n con Mar&iacute;a escondidos, orando. Ella sostiene sus pasos.<br \/> &nbsp;<br \/> Como dir&iacute;a Francis Cabrel en una canci&oacute;n escrita pensando en Mar&iacute;a: &laquo;<em>Conoce bien cada guerra, cada herida, cada sed, conoce bien cada guerra, de la vida y del amor tambi&eacute;n. Me dibuja un paisaje y me lo hace vivir, en un bosque de l&aacute;piz se apodera de m&iacute;, la quiero a morir y me atrapa en un lazo que no aprieta jam&aacute;s, como un nido de seda que no puedo soltar, no quiero soltar, <strong>la quiero a morir<\/strong>. Cuando trepo a sus ojos me enfrento al mar, dos espejos de agua encerrada en cristal,&nbsp;la quiero a morir. Solo puedo sentarme, solo puedo charlar, solo puedo enredarme, solo puedo aceptar ser solo suyo, la quiero a morir<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a sostiene el &aacute;nimo de los ap&oacute;stoles. Est&aacute;n perdidos y sin rumbo y Mar&iacute;a, que conoce sus guerras, sus heridas y sus miedos, los abraza consolando su pena. As&iacute; hace con nosotros.<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;Qu&eacute; bonita esa canci&oacute;n que expresa <strong>el deseo de no separarnos de Mar&iacute;a<\/strong>! As&iacute; es en la vida cuando nos encontramos con Ella. No queremos perderla, no queremos que nos deje.<br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a acompa&ntilde;a a los ap&oacute;stoles en aquel fr&iacute;o <strong>Cen&aacute;culo<\/strong>. Cuando vamos a Tierra Santa y entramos en el Cen&aacute;culo, nos quedamos helados. All&iacute; ocurri&oacute; todo, pero ahora es una sala vac&iacute;a. No se puede celebrar ning&uacute;n acto lit&uacute;rgico.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso me impresion&oacute; ver la foto de la misa del Papa Francisco en ese lugar. Ver todo dispuesto para el culto impresiona. Cambia todo. Se llena de luz y de vida. Nos recuerda ese lugar en el que se celebr&oacute; la &uacute;ltima cena. Nos hace pensar en esa oraci&oacute;n de los ap&oacute;stoles <strong>con Mar&iacute;a esperando el Esp&iacute;ritu. Con miedo, con esperanza. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Estos d&iacute;as son un tiempo de espera y de anhelo. Deseamos que venga el Esp&iacute;ritu Santo sobre nosotros. Nos atamos a Mar&iacute;a. Nos dejamos tocar por su coraz&oacute;n. Ella nos alienta en la vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Tantas veces deseamos fortaleza, paz, alegr&iacute;a, esperanza. Tantas cosas en nuestro coraz&oacute;n no nos dejan caminar con libertad. Le pedimos a Mar&iacute;a que rece con nosotros, que nos sostenga y nos cuide.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban El mundo de hoy es desafiante. Es cierto que cada vez m&aacute;s ser cristiano es un desaf&iacute;o. Es una opci&oacute;n fundamental. El mundo no conoce a Cristo, no conoce su mensaje. El Esp&iacute;ritu estar&aacute; con nosotros y nos llevar&aacute;. No hay que temer. &nbsp; El mundo es muy grande. Hay muchos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tienes-una-gran-mision-y-un-enorme-aliado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTienes una gran misi\u00f3n&#8230; y un enorme&nbsp;aliado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30683","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30683\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}