{"id":30699,"date":"2016-06-11T01:38:03","date_gmt":"2016-06-11T06:38:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-felicidad-aqui-es-posesion-y-renuncia-logro-y-fracaso\/"},"modified":"2016-06-11T01:38:03","modified_gmt":"2016-06-11T06:38:03","slug":"la-felicidad-aqui-es-posesion-y-renuncia-logro-y-fracaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-felicidad-aqui-es-posesion-y-renuncia-logro-y-fracaso\/","title":{"rendered":"La felicidad aqu\u00ed es posesi\u00f3n y renuncia, logro y&nbsp;fracaso"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> Me encanta la imagen del camino. En el camino no vemos el final. Hemos perdido de vista el comienzo. Cuando recorro el camino de Santiago me encanta detenerme y mirar hacia atr&aacute;s. Mirar el bosque pisado, la monta&ntilde;a que se pierde en la lejan&iacute;a. El coraz&oacute;n se ensancha y se alegra al ver todo el camino recorrido.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Es bonito saborear los metros, los instantes del camino<\/strong>. Esa piedra en la que descansamos. Esa vista que s&oacute;lo se da en el lugar exacto en el que nos detenemos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Tambi&eacute;n impresiona mirar hacia delante<\/strong>. Parece mucho lo que nos queda. Pero apenas podemos ver algunos metros. Intuimos la llegada, pero no nos importa su lejan&iacute;a. Nos importa el siguiente paso. La subida, la bajada. Miramos y no es mucho lo que vemos. No vislumbramos el final, poco importa. Todav&iacute;a est&aacute; lejos. Confiamos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La siguiente etapa es la importante. No la meta que no logramos ver y nos sabemos cu&aacute;ndo ser&aacute;<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El camino me ense&ntilde;a mucho de la vida. Me detengo si estoy cansado. Me asombro de la belleza del paisaje. Bebo agua. Descanso. Rezo en silencio.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La vida es as&iacute;. Un camino de momentos, de miradas, de paradas, de instantes, de sorpresas, de asombro, de decisiones r&aacute;pidas, de pausas y respiros. Un camino de <strong>sufrimiento, de esfuerzo, de exigencia, de paz y alegr&iacute;a. Un camino de sencillez, de esperanza, de anhelos<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Ojal&aacute; uno pudiera vivir siempre as&iacute;, paso a paso, sin dejar de caminar. A veces nos amargamos por lo que nos falta<\/strong>, por lo incompleto. Nos detenemos desilusionados con la vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Me impresionan siempre <strong>aquellas personas que nunca est&aacute;n satisfechas<\/strong>. Viven con nostalgia por lo que no poseen. Como si justamente lo que no les pertenece fuera lo que les faltara para ser felices. Me recuerdan un cuento que contaba el sic&oacute;logo Jorge Bucay en <em>D&eacute;jame que te cuente<\/em>.<br \/> &nbsp;<br \/> Habla de un rey que lo ten&iacute;a todo, pero siempre estaba inquieto e infeliz. Nunca nada era perfecto en su vida y sufr&iacute;a. Su criado, sin embargo, que ten&iacute;a mucho menos, parec&iacute;a estar siempre feliz y entraba en la estancia cantando.<br \/> &nbsp;<br \/> Eso le sorprend&iacute;a y maravillaba al mismo tiempo. Un d&iacute;a le pregunt&oacute; y &eacute;l le contest&oacute;: &laquo;Es sencillo. Vivo con un trabajo agradable. Vivo con mi familia en la casa que el rey pone a mi disposici&oacute;n. Disfruto de la vida. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s puedo pedir?&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> No crey&oacute; que aquello fuera suficiente para ser feliz. Pregunt&oacute; a un hombre sabio y &eacute;l le dijo: &laquo;Es que todav&iacute;a no ha entrado en <strong>el c&iacute;rculo de los 99<\/strong>&raquo;. El rey lo mir&oacute; sorprendido. Y el hombre sabio le dijo que si quer&iacute;a lo introducir&iacute;a en ese c&iacute;rculo. Pero que as&iacute; perder&iacute;a un criado.<br \/> &nbsp;<br \/> Le dej&oacute; una bolsa con 99 monedas de oro a la puerta de su casa. El criado la descubri&oacute; y, al contar las monedas, vio que eran 99. Se extra&ntilde;&oacute;, busc&oacute; por toda la casa y se amarg&oacute; pensando que le faltaba una. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo necesitar&iacute;a para ganar la moneda que le faltaba para tener 100?<br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; su vida ser&iacute;a perfecta. Desde ese momento <strong>perdi&oacute; la felicidad, porque nunca alcanzaba la perfecci&oacute;n. Viv&iacute;a agobiado, corriendo, trabajando, persiguiendo desesperado una meta inalcanzable<\/strong>. Hab&iacute;a dejado de ser feliz.<br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; nos pasa en la vida. <strong>Nos amargamos pensando en lo que no tenemos, en lo que pod&iacute;a llegar a ser<\/strong>, en lo que nos falta para ser totalmente plenos y felices. Miramos nuestra vida y no nos alegramos, siempre nos falta algo para estar completos. Y como nunca llegamos a la perfecci&oacute;n, nunca somos felices.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Por eso es la felicidad del camino aquella en la que creemos. La felicidad de cada etapa, de cada d&iacute;a, la felicidad cotidiana<\/strong> que vive sin buscar la satisfacci&oacute;n de todos los deseos. <strong>Que vive logrando y anhelando, poseyendo y renunciando<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>En la renuncia, cuando lo hacemos siguiendo la voz de Dios que nos conduce, hay una fuente de vida<\/strong> que a veces no valoramos. Es la felicidad del peregrino que se sabe en camino hacia la meta final de su vida. Que posee y renuncia, y sabe despojarse para volar m&aacute;s alto.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Cristo es ese camino en el que podr&eacute; ser feliz<\/strong>. All&iacute; sale a mi encuentro en cada paso, no est&aacute; lejos de m&iacute;, camina a mi lado. &Eacute;l tiene respuestas a mis interrogantes de hoy, a esas dudas que me inquietan. Aparece en mi momento presente, no en el futuro, justo cuando m&aacute;s lo necesito. Sostiene el cansancio de hoy, mis miedos hoy, mis preguntas a veces sin respuesta. Va a mi lado sin que yo me d&eacute; cuenta.<br \/> &nbsp;<br \/> Descansa cuando descanso y apresura el paso si corro. Si aprendemos a vivir as&iacute;, aqu&iacute; y ahora, todo cambia. <strong>Si aprendemos a mirar la vida en presente, y so&ntilde;amos sin dejar de caminar, todo cambia<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban &nbsp; Me encanta la imagen del camino. En el camino no vemos el final. Hemos perdido de vista el comienzo. Cuando recorro el camino de Santiago me encanta detenerme y mirar hacia atr&aacute;s. Mirar el bosque pisado, la monta&ntilde;a que se pierde en la lejan&iacute;a. El coraz&oacute;n se ensancha y se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-felicidad-aqui-es-posesion-y-renuncia-logro-y-fracaso\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa felicidad aqu\u00ed es posesi\u00f3n y renuncia, logro y&nbsp;fracaso\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30699","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30699","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30699"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30699\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30699"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30699"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30699"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}