{"id":30701,"date":"2016-06-11T01:38:07","date_gmt":"2016-06-11T06:38:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/despues-de-la-muerte-esta-nuestro-hogar\/"},"modified":"2016-06-11T01:38:07","modified_gmt":"2016-06-11T06:38:07","slug":"despues-de-la-muerte-esta-nuestro-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/despues-de-la-muerte-esta-nuestro-hogar\/","title":{"rendered":"Despu\u00e9s de la muerte, est\u00e1&#8230; nuestro&nbsp;hogar"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy Jes&uacute;s nos habla del cielo y nos dice que all&iacute; habr&aacute; muchas moradas: &laquo;<em>En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera as&iacute;, &iquest;os habr&iacute;a dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volver&eacute; y os llevar&eacute; conmigo, para que donde estoy Yo, est&eacute;is tambi&eacute;n vosotros<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s habla de la casa de su Padre. <strong>Nos va a preparar la casa para nosotros, adaptada a nuestra verdad<\/strong>. Porque Jes&uacute;s es la verdad de nuestra vida. Por eso prepara un sitio para cada uno. Para que tengamos nuestro espacio. <strong>Un lugar original, adaptado a nuestra verdad<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>No sobramos, somos necesarios para construir la Iglesia<\/strong>, para reflejar la verdad de Cristo resucitado. Tenemos algo original que aportar: &laquo;<em>Acerc&aacute;ndoos al Se&ntilde;or, la piedra viva desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante Dios, tambi&eacute;n vosotros, como piedras vivas, entr&aacute;is en la construcci&oacute;n del templo del Esp&iacute;ritu<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos necesitamos para mostrar el rostro completo de Cristo. Nuestra piedra es fundamental. Es la piedra labrada por Cristo a partir de nuestro ser. &Eacute;l trabaja sobre nuestra roca.<br \/> &nbsp;<br \/> Como dice el Papa Francisco: &laquo;<em>Dios no quiere una casa construida por el hombre, sino la fidelidad a su palabra, a su designio; y es Dios mismo quien construye la casa, pero de piedras vivas marcadas por su Esp&iacute;ritu<\/em>&raquo;. <strong>Somos piedras vivas, santuarios vivos, en los que resplandece el rostro de Dios y su misericordia. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es bonito pensar que <strong>hay un sitio pensado para m&iacute; en el cielo<\/strong>, un lugar hecho a mi medida, ese hogar a&ntilde;orado que tanto deseo, esa tierra so&ntilde;ada que me espera. <strong>Junto a aquellos a los que amo<\/strong>. S&iacute;, Jes&uacute;s ya lo ha previsto.<br \/> &nbsp;<br \/> No me espera en una sala inmensa, sin tomar en cuenta qui&eacute;n soy yo, <strong>mi verdad m&aacute;s &iacute;ntima, mis gustos, mis sue&ntilde;os, mis anhelos. Lo respeta todo. Cuenta con mi historia<\/strong>. Jes&uacute;s nos mira con amor, con misericordia, reconoce nuestra herida y prepara un lugar en el que podamos vivir eternamente.<br \/> &nbsp;<br \/> Es bonito pensar en ello. <strong>Jes&uacute;s nos espera, anhela nuestra llegada, lo tiene todo previsto<\/strong>. Por eso nos regala su misericordia, su amor concreto. Hoy hemos rezado en el salmo: &laquo;<em>Que tu misericordia venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. La palabra del Se&ntilde;or es sincera, y todas sus acciones son leales. Ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. Los ojos del Se&ntilde;or est&aacute;n puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre<\/em>&raquo;. Sal 32, 18-19.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El cielo es ese lugar sagrado en el que todo tendr&aacute; un sentido. All&iacute; descansaremos y tendremos paz. All&iacute; somos esperados<\/strong>. Jes&uacute;s estar&aacute; a la puerta aguardando nuestra llegada.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero a veces, en el camino de la vida, tiembla nuestro coraz&oacute;n. Jes&uacute;s hoy nos anima: &laquo;<em>Que no tiemble vuestro coraz&oacute;n; creed en Dios y creed tambi&eacute;n en m&iacute;<\/em>&raquo;. Sus palabras son un consuelo. Porque es verdad que <strong>nos asusta la vida. &iexcl;C&oacute;mo saber el camino, c&oacute;mo entender sus pasos<\/strong>, c&oacute;mo seguirle siempre sin cometer errores! El coraz&oacute;n tiembla y se acobarda. El coraz&oacute;n no se f&iacute;a del camino que sigue.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s dice estas palabras en la &uacute;ltima cena con sus amigos. &iexcl;Cu&aacute;nto los quiere! <strong>Sabe que su vida en este mundo ya se termina, y, como un padre, se preocupa por los suyos<\/strong>. Ellos est&aacute;n pendientes de &Eacute;l. Tiembla su coraz&oacute;n. Tienen miedo de no poder seguir si &Eacute;l ya no est&aacute;. Lo han dejado todo por &Eacute;l. Su vida se ha llenado de sentido. Han caminado, navegado, vivido, comido juntos. &iexcl;Cu&aacute;ntos caminos recorridos!<br \/> &nbsp;<br \/> Cada uno de ellos, en esa cena, pasar&iacute;a por su coraz&oacute;n los mejores momentos con Jes&uacute;s. <strong>&iquest;C&oacute;mo podr&aacute;n vivir si &Eacute;l se marcha? Por eso tiemblan<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Como <strong>mi coraz&oacute;n tiembla por miedo de perder lo m&aacute;s amado. Tiembla de miedo ante la incertidumbre del futuro. Tiembla de pensar en el vac&iacute;o<\/strong><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\">, en la ausencia, en la p&eacute;rdida de lo m&aacute;s querido. Jes&uacute;s conoce su coraz&oacute;n y se conmueve.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s conoce nuestro coraz&oacute;n. Le impresiona nuestra fragilidad. <strong>En ese momento, &Eacute;l tambi&eacute;n tiembla. Tambi&eacute;n le gustar&iacute;a estar siempre con ellos. Lo har&aacute;. <\/strong>Sabe que lo necesitan pero &Eacute;l necesita, al mismo tiempo, a sus amigos. Desde que los eligi&oacute; por su nombre, a cada uno, no se han separado nunca. Han permanecido con &Eacute;l. Juntos han llegado hasta este momento.<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;Cu&aacute;nto los ama! &iexcl;Cu&aacute;ntas historias juntos, cu&aacute;ntas an&eacute;cdotas! Le conmueve pensar en lo d&eacute;biles que estar&aacute;n sin &Eacute;l. Con Jes&uacute;s ellos siempre hab&iacute;an sentido que no pod&iacute;a pasarles nada malo. Le gustar&iacute;a protegerlos de todo lo dif&iacute;cil.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Su coraz&oacute;n tiembla ante la peque&ntilde;ez de los suyos<\/strong>. Siempre es igual, Dios se conmueve ante nuestra debilidad. &iexcl;Cu&aacute;ntas cosas les dice esa noche! &iexcl;Qu&eacute; poco entienden! Es esa noche en la que los gestos son m&aacute;s importantes, pero las palabras salen del coraz&oacute;n y ellos las guardan. No quiere dejar de decirles que los quiere sin medida, hasta el extremo.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Hoy Jes&uacute;s nos habla del cielo y nos dice que all&iacute; habr&aacute; muchas moradas: &laquo;En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera as&iacute;, &iquest;os habr&iacute;a dicho que voy a prepararos sitio? 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