{"id":30706,"date":"2016-06-11T01:38:14","date_gmt":"2016-06-11T06:38:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/simplemente-mandas-o-realmente-sirves\/"},"modified":"2016-06-11T01:38:14","modified_gmt":"2016-06-11T06:38:14","slug":"simplemente-mandas-o-realmente-sirves","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/simplemente-mandas-o-realmente-sirves\/","title":{"rendered":"\u00bfSimplemente mandas o realmente&nbsp;sirves?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Jes&uacute;s es el buen Pastor que da su vida por sus ovejas. El pastor misericordioso bueno que me va a buscar y lo deja todo por m&iacute;, que me llama dulcemente y me sube a sus hombros, que habla el lenguaje secreto de mi coraz&oacute;n y por eso reconozco su voz en medio de todos.<br \/> &nbsp;<br \/> Tiene pastos y agua para nosotros, <strong>tiene vida en abundancia<\/strong>: &laquo;<em>El Se&ntilde;or es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. Me gu&iacute;a por el sendero justo, por el honor de su nombre<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Nos promete descansar en su coraz&oacute;n<\/strong> de Padre. <strong>Nos espera, nos busca, respeta<\/strong>. Camina a nuestro lado. Escucha, penetra en nuestro coraz&oacute;n. Nos va a buscar cuando nos alejamos. Es el Pastor que nos carga sobre sus hombros.<br \/> &nbsp;<br \/> Siempre me ha gustado esa imagen. Jes&uacute;s con la oveja colocada sobre los hombros. Expresi&oacute;n de un amor profundo. Protecci&oacute;n en el coraz&oacute;n del Pastor. <strong>No recrimina, no denuncia, simplemente carga con nosotros.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Cuando buscamos otros pastos, otras puertas, otros caminos, &Eacute;l no nos olvida. Sale a buscarnos, nos llama por nuestro nombre, <strong>le importamos<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Dice un poema de Luis de G&oacute;ngora: &laquo;<em>Oveja perdida, ven sobre mis hombros; que <strong>hoy no s&oacute;lo tu pastor soy, sino tu pasto tambi&eacute;n<\/strong>. Por descubrirte mejor cuando balabas perdida, dej&eacute; en un &aacute;rbol la vida, donde me subi&oacute; el amor; si prendas quieres mayor, mis obras hoy te la den. Pasto al fin tuyo hecho, &iquest;cu&aacute;l dar&aacute; mayor asombro, el traerte Yo en el hombro, o traerme t&uacute; en el pecho? Prendas son de amor estrecho, que a&uacute;n los m&aacute;s ciegos las ven. Oveja perdida, ven sobre mis hombros; que hoy no s&oacute;lo tu pastor soy, sino tu pasto tambi&eacute;n<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos ama con locura y no quiere que nos perdamos. Esta imagen de Dios nos sana. <strong>Un Pastor que da su vida<\/strong> y es Padre que espera y busca a sus hijos. Un Pastor que carga con humildad, que no condena, que no nos deja.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos espera y nos dice que quien entre por la puerta santa, podr&aacute; entrar y salir de &Eacute;l, de su amor. <strong>Entrar y no estar atado, en plena libertad<\/strong>: &laquo;<em>Yo soy la puerta; quien entre por m&iacute; se salvar&aacute; y podr&aacute; entrar y, salir, y encontrar&aacute; pastos<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Ha venido para que tengamos vida en abundancia. Su puerta nos lleva a lo m&aacute;s sagrado de su coraz&oacute;n. Cristo est&aacute; presente en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a cuando le abrimos la puerta de nuestra vida y entramos por su puerta.<br \/> &nbsp;<br \/> Sabemos muy bien que, <strong>cuando Cristo no est&aacute; en nosotros, vivimos sin rumbo. Cuando Cristo no est&aacute; en su Iglesia, todo se llena de vulgaridad, de luchas de poder, de envidias y desprecios<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Todo se llena de buscadores de poder, como dice el Papa Francisco: <em>&laquo;&iexcl;Y en la Iglesia hay trepadores! Hay tantos que usan a la Iglesia (para ello), pero si (esto) te gusta, te vas al norte y haces alpinismo. &iexcl;Es m&aacute;s sano! Pero no vengas a la Iglesia a trepar. Jes&uacute;s reprocha a estos trepadores que buscan el poder<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Cuando Cristo no est&aacute; en el centro, nosotros pasamos al centro<\/strong>, pensamos que el mundo deber&iacute;a girar a nuestro alrededor, buscamos que las cosas se hagan como nosotros queremos y pretendemos no perder nunca la comodidad de nuestra posici&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Nos gustan los puestos y los cargos. Nos gusta mandar<\/strong> y pastorear. Pero no lo hacemos como lo hace Jes&uacute;s. &Eacute;l es el buen Pastor. Es el que est&aacute; dispuesto a dar la vida por sus ovejas.<br \/> &nbsp;<br \/> Nosotros buscamos puestos pero no para dar la vida. No queremos renunciar a nuestra posici&oacute;n. <strong>Impresionan las luchas de poder dentro de la misma Iglesia<\/strong>. Impresiona el deseo de tener cargos importantes.<br \/> &nbsp;<br \/> Cristo vino a dar su vida para que tuvi&eacute;ramos vida en abundancia, vida verdadera. El pastor <strong>quiere que las ovejas vivan. No quiere vivir &eacute;l a costa de las ovejas<\/strong><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\">. Le importa que est&eacute;n bien, vive por ello descentrado.<br \/> &nbsp;<br \/> Como dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich: &laquo;<em>La educaci&oacute;n es m&aacute;s bien servicio a la vida. <strong>No puedo generar vida, s&oacute;lo servir a la vida<\/strong><\/em>&raquo;[5]. El buen Pastor es Cristo que sirve la vida que le ha sido confiada.<br \/> &nbsp;<br \/> A veces pretendemos hacer teor&iacute;as sobre c&oacute;mo deber&iacute;a ser la vida. Inventamos en el escritorio corrientes de vida. <strong>Pensamos en el despacho planes pastorales<\/strong> de servicio a la vida. Creemos que los dem&aacute;s tienen que adaptarse a la vida que hemos pensado para ellos. Nos imaginamos lo que le har&iacute;a bien al hombre.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero luego <strong>no nos preguntamos a qu&eacute; vida servimos, a qui&eacute;n servimos, c&oacute;mo podemos servir mejor<\/strong>. <strong>No nos abajamos, no dejamos nuestra c&oacute;moda posici&oacute;n. <\/strong>No pensamos en lo que el hombre necesita sino en lo que a nosotros nos parece importante.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Pretendemos que servimos la vida pero tal vez nos servimos m&aacute;s a nosotros mismos, buscamos realizar nuestros deseos, pretendemos ser reconocidos<\/strong> por nuestras grandes ideas, por nuestra creatividad.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s se abaj&oacute; y toc&oacute; la vida, la carg&oacute; sobre sus hombros. Pas&oacute; por uno de tantos y se hizo puerta, lugar de encuentro, pasto verdadero, fuente, r&iacute;o, solaz en el que descansar.<br \/> &nbsp;<br \/> Se hizo el encontradizo, porque no busc&oacute; su posici&oacute;n, no quiso escalar posiciones, no pretendi&oacute; el poder de los hombres. <strong>Renunci&oacute; a su poder como Dios y no asumi&oacute; el poder humano.<\/strong> Vino a servir.<br \/> &nbsp;<br \/> Se hizo pastor, sin querer trepar a ninguna altura, sin pretender tener ninguna posici&oacute;n, ning&uacute;n puesto, ning&uacute;n poder. Porque la altura que le gusta a Dios es la altura de los hombres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Jes&uacute;s es el buen Pastor que da su vida por sus ovejas. 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