{"id":30711,"date":"2016-06-11T01:38:28","date_gmt":"2016-06-11T06:38:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-posible-amar-a-traves-del-cumplimiento-de-unas-normas\/"},"modified":"2016-06-11T01:38:28","modified_gmt":"2016-06-11T06:38:28","slug":"es-posible-amar-a-traves-del-cumplimiento-de-unas-normas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-posible-amar-a-traves-del-cumplimiento-de-unas-normas\/","title":{"rendered":"\u00bfEs posible amar a trav\u00e9s del cumplimiento de unas&nbsp;normas?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">A veces vamos por la vida cumpliendo normas, respetando l&iacute;mites, haciendo lo que esperan de nosotros. Nos da miedo fallar, que nos multen, que nos castiguen o rega&ntilde;en. Perder el cari&ntilde;o de alguien, recibir cr&iacute;ticas en lugar de elogios, que nos tachen de incumplidores cuando no satisfacemos expectativas. Que nos olviden y dejen de considerarnos. Que nos pongan en una lista negra o de invisibles, que es casi lo mismo. As&iacute; es muchas veces. Tratamos de cumplir, de llegar a un m&iacute;nimo, de cubrir lo exigido.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero nos olvidamos de la magnanimidad. El alma se empobrece y no aspiramos a lo m&aacute;s grande. <strong>No hacemos las cosas por amor, por generosidad, sino por cumplir.<\/strong><strong>Por eso nos gusta que nos marquen los l&iacute;mites <\/strong>del campo, que nos digan lo que tenemos que hacer y lo que no corresponde.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Cu&aacute;nto tenemos que dar, sin exagerar, sin llegar al m&aacute;ximo? &iquest;Hasta d&oacute;nde podemos llegar sin caer en el pecado, sin ofender a Dios ni al hombre? &iexcl;Cu&aacute;nta seguridad nos da saber bien los l&iacute;mites, conocer las barreras que no podemos franquear en ning&uacute;n caso!<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Vivimos bordeando los l&iacute;mites.<\/strong> Rozando el riesgo. <strong>Mucha gente se incomoda si los l&iacute;mites no est&aacute;n claros. Y viven la vida tratando de no incumplir, de no pecar<\/strong>, de no infringir normas. As&iacute; es triste vivir. <strong>El horizonte se vuelve estrecho, sin vida<\/strong>, sin luz.<br \/> &nbsp;<br \/> Algunos que segu&iacute;an a Jes&uacute;s, porque ten&iacute;an hambre, le preguntan inquietos: &laquo;Y, &iquest;qu&eacute; obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?&raquo;. Juan 6,22-29. Nos gustar&iacute;a saber siempre qu&eacute; tenemos que hacer. Y <strong>nos da miedo caminar por el campo abierto, tolerar la ciza&ntilde;a junto al trigo, permitir que podamos confundirnos<\/strong>, cometer errores, caer, ser acusados.<br \/> &nbsp;<br \/> Nos da miedo no hacer siempre lo que Dios quiere. Somos los peores jueces con nosotros mismos. No nos permitimos licencias. <strong>Nos falta misericordia ante las ca&iacute;das<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Tal vez por eso nos gustan las ovejas. Seguras en un recinto. No temen. No se preguntan qu&eacute; pueden hacer y qu&eacute; cosas no. S&oacute;lo obedecen al pastor, siguen su voz, se atienen a lo mandado.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Qu&eacute; tenemos que hacer, hermanos? Es la pregunta que nos saca de la incertidumbre, del miedo, de la duda. Dec&iacute;a el Papa Francisco: &laquo; <em>&iquest;Amamos, como quiere Jes&uacute;s, a aquellos hermanos y hermanas m&aacute;s necesitados? &iquest;Me ayuda a reconocer en ellos el rostro de Jes&uacute;s?<\/em>&raquo;. Seguimos sus pasos y su camino no es seguro. Y en ese camino nos damos cuenta de los riesgos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Podemos equivocarnos, podemos no llegar a hacer lo que Dios quiere<\/strong>, podemos amar y no hacerlo todo correctamente. Sabemos que <strong>Jes&uacute;s nos pide que amemos hasta dar la vida<\/strong>. Pero no es tan sencillo. <strong>El amor tiene sus peligros<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Dec&iacute;a el Padre Jos&eacute; Kentenich: &laquo; <em>&iquest;D&oacute;nde existe en el mundo entero alguna cosa que el hombre, dotado de libertad y cargado con el lastre del pecado original, est&eacute; en condiciones de tomar en sus manos sin peligro alguno? Eso vale especialmente cuando se trata de transitar por territorios nuevos en la medida original en que lo hacemos nosotros. No en vano se habla del riesgo o de <strong>la aventura del amor<\/strong><\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/> Es la aventura del amor. De ese amor humano que Dios ha sembrado como un deseo y como una promesa en el coraz&oacute;n del hombre. Nos ha hecho capaces de amar. Capaces de dar la vida por amor. Pero, <strong>&iexcl;qu&eacute; dif&iacute;cil resulta aprender a amar bien! &iquest;Hasta d&oacute;nde? <\/strong>El cuerpo y el alma se unen en la entrega.<\/p>\n<p align=\"justify\"> No tenemos que ver siempre el l&iacute;mite en todo. No podemos vivir siempre temiendo la ca&iacute;da. No podemos cultivar nuestra relaci&oacute;n conyugal separando los campos, el alma y el cuerpo. Estamos llamados a integrar, a unir.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Le pedimos a Dios que armonice en nosotros lo que humanamente nos parece imposible<\/strong>. Dios puede ayudarnos a amar bien. En Mar&iacute;a se unen perfectamente naturaleza y gracia. Ella, sin pecado, supo amar integrando. No separ&oacute;, uni&oacute;. &iexcl;Qu&eacute; paz tendr&iacute;amos en el coraz&oacute;n si hubiera m&aacute;s armon&iacute;a en nuestros amores!<br \/> &nbsp;<br \/> Le pedimos a Ella, en este mes de las flores, que eduque nuestro coraz&oacute;n. <strong>Que eduque esos sentimientos que nos entristecen, esas tentaciones que nos alejan del ideal. Le suplicamos que se quede en nuestro coraz&oacute;n y lo haga suyo.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Ella es llamada en la tradici&oacute;n de la Iglesia la divina Pastora. Porque ella pastorea tambi&eacute;n nuestras vidas. Se preocupa por nosotros. Nos cuida, nos ata a su coraz&oacute;n de Madre, educa nuestro mundo interior tan ca&oacute;tico. Ella pone orden en el desorden y hace que seamos magn&aacute;nimos en la entrega.<br \/> &nbsp;<\/p>\n<div>\n &nbsp; <\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a> J. Kentenich,<br \/>\n <em>Carta al P. Menningen<\/em>, 1956\n <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban A veces vamos por la vida cumpliendo normas, respetando l&iacute;mites, haciendo lo que esperan de nosotros. Nos da miedo fallar, que nos multen, que nos castiguen o rega&ntilde;en. Perder el cari&ntilde;o de alguien, recibir cr&iacute;ticas en lugar de elogios, que nos tachen de incumplidores cuando no satisfacemos expectativas. Que nos olviden &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-posible-amar-a-traves-del-cumplimiento-de-unas-normas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfEs posible amar a trav\u00e9s del cumplimiento de unas&nbsp;normas?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30711"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30711\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}