{"id":3072,"date":"2015-12-01T01:01:26","date_gmt":"2015-12-01T06:01:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fruto-del-espiritu-parte-iii\/"},"modified":"2015-12-01T01:01:26","modified_gmt":"2015-12-01T06:01:26","slug":"el-fruto-del-espiritu-parte-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fruto-del-espiritu-parte-iii\/","title":{"rendered":"El fruto del Esp\u00edritu, Parte III"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jos\u00e9 Belaunde M.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Fidelidad, mansedumbre y templanza conforman el \u00faltimo art\u00edculo de la serie El fruto del Esp\u00edritu Santo. \u00bfSon estos frutos visibles en su vida? \u00bfSabe diferenciarlos? El Esp\u00edritu Santo desea producir fruto en nosotros, entonces, \u00bfpara qu\u00e9 esperar m\u00e1s? Empecemos hoy a vivir una vida marcada por el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B><B>La fidelidad<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Es una l\u00e1stima que en muchas versiones de la Biblia la palabra griega pistis que figura en G\u00e1latas 5.22, haya sido traducida por \u00abfe\u00bb en lugar de \u00abfidelidad\u00bb, ya que este es el sentido en este pasaje y esta es la virtud cristiana que Pablo quiere destacar. La fidelidad es una cualidad \u00fanica, preciosa, important\u00edsima, que refleja el car\u00e1cter de Dios. Es cierto que pistis tiene ambos significados seg\u00fan el diccionario, y que ambos sentidos est\u00e1n estrechamente vinculados y se implican el uno al otro. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La palabra inglesa faithful, que se traduce por \u00abfiel\u00bb, expresa muy bien la relaci\u00f3n mutua entre fidelidad y fe. Esa palabra literalmente quiere decir \u00ablleno de fe\u00bb. Y efectivamente, el que es fiel est\u00e1 lleno de fe. Es la fe la que lo hace fiel. O dicho de otro modo, el cristiano es fiel porque cree. La medida de su fe es la medida de su fidelidad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los conceptos de fe y fidelidad est\u00e1n relacionados con el de adhesi\u00f3n. El hombre que cree en Cristo se adhiere a \u00e9l firmemente y a las verdades que \u00e9l encarna y, por tanto, le ser\u00e1 fiel en todo. La persona que ha empe\u00f1ado su palabra o su afecto a otra, se adhiere a ella y le es por consiguiente fiel. La fidelidad implica permanencia, solidez, lazo indestructible. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>De hecho, sabemos que en el mundo natural la fidelidad es una cualidad sumamente apreciada, que juega un papel important\u00edsimo en las relaciones humanas. Si es as\u00ed \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda de ser la fidelidad adem\u00e1s espec\u00edficamente parte del fruto del Esp\u00edritu? \u00bfAcaso solo los cristianos son fieles? \u00bfno lo son tambi\u00e9n los incr\u00e9dulos? Precisamente porque la fidelidad juega un papel important\u00edsimo en las relaciones humanas, en la vida social, laboral, empresarial, matrimonial, etc., es conveniente que el Esp\u00edritu produzca una forma superior de fidelidad como fruto suyo para que las promesas y los compromisos de los hijos de Dios adquieran una solidez, una permanencia indestructible, como la tienen los de su Padre.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La fidelidad es uno de los rasgos supremos del car\u00e1cter de Dios, uno de sus atributos que m\u00e1s exalta el Antiguo Testamento. La Escritura dice en much\u00edsimos lugares: \u00abDios es fiel\u00bb (1 Co 1.9) y en muchos pasajes alaba su fidelidad: \u00ab&#8230;de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n es tu fidelidad\u00bb (Sal 119.90; 36.6; 117.2, etc.). Lo cantan los salmos, lo afirman las ep\u00edstolas. Si Dios no fuera fiel, todo el mensaje de las Escrituras no tendr\u00eda valor. Gracias a su fidelidad su palabra es verdad, su palabra se cumple y lo que promete se realiza.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Toda la relaci\u00f3n del hombre con Dios est\u00e1 basada en Su fidelidad. La fidelidad de Dios es la roca sobre la cual se sustenta la vida del hombre como criatura, en primer lugar, porque la fidelidad de Dios es la que lo mantiene en vida y lo alimenta; y como hijo, porque su fidelidad es la garant\u00eda de nuestra fe. Porque \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos creer en Dios si \u00e9l no fuera fiel, si nuestra fe estuviera plagada de dudas acerca de su fidelidad? \u00bfPuede alguien creer en otro de quien duda? El pacto de Dios con Israel era firme porque se basaba en la fidelidad de Dios. El Nuevo Pacto, sellado con la sangre de Cristo, lo es tambi\u00e9n por el mismo motivo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es interesante notar que si nosotros podemos tener los frutos del Esp\u00edritu, y entre ellos, la fidelidad, es porque, por el nuevo nacimiento, hemos sido hechos part\u00edcipes de la naturaleza divina (2 Pe 1.4). La participaci\u00f3n en su naturaleza nos permite tener el fruto de su Esp\u00edritu. Somos fieles porque participamos de su fidelidad. Su fidelidad es origen y fuente de la nuestra.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Igualmente, el hombre natural puede ser fiel porque lleva en s\u00ed, aunque desfigurada, la imagen y semejanza de su Creador que es fiel. Cuando el autor de Hebreos dice que \u00absin fe es imposible agradar a Dios\u00bb (He 11.6), est\u00e1 diciendo tambi\u00e9n que sin fidelidad es imposible agradarle. La fe que no genera fidelidad es una fe de cobre, no de oro.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sin fidelidad es imposible desempe\u00f1ar alguna funci\u00f3n o responsabilidad en la iglesia (y de hecho en ninguna parte): \u00abAhora bien, se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel\u00bb (1 Co 4.2). S\u00f3lo la persona fiel es digna de confianza. \u00bfNo es eso lo que todos buscamos, una persona fiel, digna de confianza, para encomendarle nuestros asuntos, nuestras preocupaciones, nuestros hijos, e incluso confiarle nuestro amor y hasta nuestra vida?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La fidelidad es una virtud que Jes\u00fas apreciaba mucho. Narr\u00f3 dos par\u00e1bolas para elogiar e ilustrarla dicha caracter\u00edstica, la de los talentos (Mt 25.14\u009630) y la de las minas (Lc 19.11\u009627. V\u00e9ase tambi\u00e9n Lc 12.41ss). \u00abPorque fuiste fiel en lo poco sobre mucho te pondr\u00e9.\u00bb Si no somos fieles en lo poco \u00bfqui\u00e9n nos confiar\u00e1 lo mucho? Ser\u00eda una necedad suicida. Nadie conf\u00eda un encargo a quien desempe\u00f1\u00f3 mal e irresponsablemente una tarea encomendada. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En el campo espiritual eso es igualmente v\u00e1lido. Dios conf\u00eda sus obras importantes a quienes han sido fieles en lo poco. Si los hombres buscan personas en quienes confiar, tanto m\u00e1s Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La fidelidad implica honradez, veracidad, cumplimiento, lealtad, diligencia, sentido de responsabilidad, valor. La persona fiel tiene un car\u00e1cter s\u00f3lido, maduro, estable. El hombre superficial, alborotado, dif\u00edcilmente es fiel porque asume sus compromisos a la ligera, sin reflexionar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El gran valor que la fidelidad tiene para nosotros radica en que, gracias a ella, se puede confiar. \u00a1Qu\u00e9 terrible es cuando no se puede confiar en nadie! <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La primera cualidad del siervo de Dios es la fidelidad, no la elocuencia, no la erudici\u00f3n, no la sabidur\u00eda, no la inteligencia, no las dotes de liderazgo, no los dones del Esp\u00edritu, etc. Sin fidelidad las otras cualidades, por muchas que sean, valen poco o nada. Pero sin piedad no hay fidelidad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El predicador debe ser ante todo fiel a la Palabra. Es decir no debe trastornarla, desvirtuarla, cambiarla, sino debe manifestar su fidelidad predicando verazmente \u00abtodo el consejo de Dios\u00bb (Hch 20.27). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero as\u00ed como el predicador debe ser fiel a \u00abla Palabra\u00bb, todo creyente debe ser fiel a la suya propia: \u00abQue tu s\u00ed sea s\u00ed y tu no, no.\u00bb (Stg 5.12) \u00bfC\u00f3mo podr\u00edan ser algunos hombres \u00abcreyentes\u00bb si nadie pudiera \u00abcreer\u00bb en su palabra? As\u00ed como la palabra de Dios es digna de ser cre\u00edda, la palabra de sus hijos debe serlo tambi\u00e9n. Como dice el refr\u00e1n: \u00abde tal palo tal astilla\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Que tu palabra sea firme como un contrato. Ser un \u00abhombre o una mujer de palabra\u00bb es una de las caracter\u00edsticas de alguien que es digno de aprecio. Cuando se dice: \u00abMe dio su palabra\u00bb, se est\u00e1 expresando la seguridad de que cumplir\u00e1 lo prometido.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El libro del Apocalipsis fue escrito para animar a los cristianos que iban a enfrentar pronto una terrible persecuci\u00f3n, para permanecer fieles al Dios que los hab\u00eda llamado y escogido, a fin de alcanzar el premio. Por eso la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la fidelidad a la que nos alienta el Se\u00f1or es serle \u00abfiel hasta la muerte\u00bb (Ap 2.10).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La Escritura reserva los mejores elogios para las personas que fueron fieles. La ep\u00edstola a los Hebreos alaba la fidelidad de Mois\u00e9s \u00aben toda la casa de Dios\u00bb compar\u00e1ndola con la fidelidad de Jes\u00fas (He 3.2, 5). Pablo elogi\u00f3 la fidelidad de sus colaboradores Epafras (Col 1.7; 4.12) y Timoteo (1 Co 4.17). Pero es sobre todo el libro del Apocalipsis el cual, queriendo honrar a Jes\u00fas en el momento trascendental en que se produce el desenlace c\u00f3smico de toda la historia humana, le da el nombre de \u00abFiel y Verdadero\u00bb (Ap 19.11. V\u00e9ase tambi\u00e9n 1.5). Porque \u00e9l es fiel y verdadero todo lo anunciado por \u00e9l llegar\u00e1 a cumplirse.<B> <\/P><br \/>\n<P align=justify>La mansedumbre<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Hay tres caracter\u00edsticas en la mansedumbre, dice Donald Gee, que la destacan sobre otras virtudes. Primero, es una cualidad muy rara que pocas personas poseen realmente. Segundo, es excepcionalmente preciosa a los ojos de Dios. Tercero, es el aspecto m\u00e1s desafiante de todas las ense\u00f1anzas de Cristo, quiz\u00e1 el m\u00e1s dif\u00edcil de poner en pr\u00e1ctica, pues supone un morir radical a s\u00ed mismo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfY c\u00f3mo no ser\u00eda dif\u00edcil? Pensemos \u00bfc\u00f3mo podemos conjugar la mansedumbre con la afirmaci\u00f3n de s\u00ed mismo que se requiere para vivir e imponerse en el mundo? \u00bfC\u00f3mo conciliar la mansedumbre de conducta con la defensa necesaria de nuestros derechos frente a la injusticia y el abuso? <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los consejos que muchos libros de autoayuda contienen parecen contradecir abiertamente a la mansedumbre: \u00abToot your own horn\u00bb [Toca tu propia trompeta], aconsejaba un conocido libro norteamericano. Es decir, proclama tus cualidades y tus m\u00e9ritos, no seas modesto al redactar tu hoja de vida; usa tus contactos cuando sea necesario para avanzar, ponte en la primera fila para que te tengan en cuenta (justo lo contrario de lo que ense\u00f1a Jes\u00fas en Lc 14.10).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nuestro primer ejemplo de mansedumbre es Jes\u00fas, que dijo de s\u00ed mismo: \u00abAprended de m\u00ed que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb. A lo que a\u00f1ade: \u00abY hallar\u00e9is descanso para vuestras almas\u00bb (Mt 11.28).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Una de las mayores recompensas de la humildad y de la mansedumbre (virtudes que est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas) es que nos permite descansar de la competencia feroz, de la encarnizada lucha diaria por conquistar posiciones y riqueza. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El profeta Isa\u00edas hace el elogio de la mansedumbre de Jes\u00fas cuando dice: \u00abNo quebrar\u00e1 la ca\u00f1a cascada\u00bb. Es decir, la tratar\u00e1 con tanta delicadeza que, por fr\u00e1gil que sea, no se romper\u00e1 entre sus manos. \u00ab&#8230;no apagar\u00e1 el pabilo humeante\u00bb que al menor soplo se extingue. Al contrario, con su gentileza y cuidado amoroso reanimar\u00e1 la llama vacilante. No obstante, establecer\u00e1 la justicia en la tierra. La establecer\u00e1 por modos de obrar y estrategias desconocidas por el mundo (Is 42.3\u00964). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es innegable que existe cierta resistencia aun entre los cristianos a darle a la mansedumbre el lugar que se merece, porque se la asocia con debilidad, con blandura de car\u00e1cter. Y sobre todo, porque cuesta. Pero la mansedumbre no es debilidad sino, todo lo contrario, fortaleza. El caso m\u00e1s destacado en el reino animal lo constituye el buey que, pese a su enorme fuerza, es manso y se deja guiar por el agricultor como si fuera un cachorro. Ciertos animales dom\u00e9sticos, como el caballo o el perro, son mansos porque su fuerza ha sido domada. Esto es un s\u00edmbolo de la mansedumbre: fuerza sometida al control del Esp\u00edritu Santo. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hay un proverbio que hace el elogio de la mansedumbre (pero tambi\u00e9n de la longanimidad y del dominio propio): \u00abMejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se ense\u00f1orea de su esp\u00edritu que el que toma una ciudad\u00bb(16.32). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Mois\u00e9s es el ejemplo humano m\u00e1s destacado de mansedumbre que contiene la Biblia: \u00abY aquel var\u00f3n Mois\u00e9s era muy manso, m\u00e1s que todos los hombres que hab\u00eda sobre la tierra\u00bb (Nm 12.3). Sin embargo, \u00e9l pareciera ser ejemplo de lo contrario. \u00c9l no tuvo temor de desafiar al Fara\u00f3n de Egipto dici\u00e9ndole las palabras fuertes que Dios pon\u00eda en su boca (Ex 8.20\u009623; 9.1\u00964, etc.). Reprimi\u00f3 a los israelitas infieles con toda severidad y los oblig\u00f3 a beber el polvo al que hab\u00eda reducido el becerro de oro que hab\u00edan adorado (Ex 32.19\u009620); luego orden\u00f3 la matanza de los apostatas (vers. 25\u009629). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cuando Cor\u00e9 y su clan se rebelaron contra la autoridad de Mois\u00e9s \u00e9l no les respondi\u00f3 con mansedumbre ni inclin\u00f3 resignado la cabeza ante sus pretensiones, sino los acus\u00f3 duramente y los exhort\u00f3 a presentarse delante del Se\u00f1or para que \u00e9l juzgara entre ambos. Conocemos el tr\u00e1gico desenlace (Nm 16). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En esas ocasiones, cuando el honor de Dios y la misi\u00f3n que le hab\u00eda sido encomendada estaban de por medio, Mois\u00e9s reacciona con energ\u00eda (lo que no le impide interceder por los culpables). Pero cuando es su propia dignidad la que es afectada, como cuando sus hermanos Aar\u00f3n y Miriam murmuran de \u00e9l, deja que sea Dios quien lo defienda y, m\u00e1s bien, ora para que sean sanados (Nm 12).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nuestra mansedumbre, o la falta de ella, se revela en la forma como contestamos a las cr\u00edticas y a los consejos no solicitados. La persona mansa no rechaza indignada las cr\u00edticas que se le dirijan ni menosprecia los consejos francos, pensando que \u00e9l sabe m\u00e1s, sino que los acepta agradecido y toma seriamente las observaciones que se le hacen. Pero \u00bfcu\u00e1ntos adoptan esta actitud? Lo m\u00e1s frecuente es que los afectados rechacen indignados las cr\u00edticas, muy seguros de poseer la verdad, o de ser tan perfectos conocedores de la palabra que no necesitan que nadie venga a ense\u00f1arles. Y no falta quienes aleguen la autoridad que han recibido para acallar todas las objeciones que puedan hac\u00e9rseles. Esa no era la actitud de Pablo frente a sus cr\u00edticos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Las siguientes palabras del comentarista Franz Delitzsch <B>(1) <\/B>explican sabiamente en qu\u00e9 consist\u00eda la mansedumbre de Mois\u00e9s: \u00abNadie igual\u00f3 a Mois\u00e9s en mansedumbre porque nadie fue elevado tan alto por Dios como \u00e9l. Cuanto m\u00e1s alta sea la posici\u00f3n que alguien ocupa entre los hombres, m\u00e1s dif\u00edcil es para el hombre natural soportar ataques con mansedumbre, especialmente si se dirigen contra su posici\u00f3n oficial y su honor.\u00bb Yo a\u00f1adir\u00eda: cuanto m\u00e1s se acerca el hombre a Dios m\u00e1s humilde y manso se vuelve, porque contempla cu\u00e1n grande es Dios y cu\u00e1n peque\u00f1o es el hombre, y la distancia que los separa. Y sigue Delitzsch: \u00abMois\u00e9s no solo se abstuvo de defenderse sino que ni siquiera clam\u00f3 a Dios que lo vengara\u0085 Porque \u00e9l era el m\u00e1s manso de todos los hombres, pod\u00eda dejar tranquilamente el ataque que hab\u00eda sufrido en manos del Dios omnisciente y recto.\u00bb Ojal\u00e1 obremos nosotros de manera semejante cuando la ocasi\u00f3n lo requiera. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los salmos est\u00e1n llenos de elogios y promesas para el manso: \u00ab&#8230;los mansos heredar\u00e1n la tierra&#8230;\u00bb (Sal 37.11), promesa que Jes\u00fas retoma transform\u00e1ndola en una bienaventuranza: \u00abBienaventurados los mansos, porque ellos recibir\u00e1n la tierra por herencia.\u00bb (Mt 5.5. V\u00e9ase Salmos 76.9; 25.9). Los mansos a los que el mundo empuja y relega al \u00faltimo lugar heredar\u00e1n las promesas de Dios en su reino y ocupar\u00e1n los primeros lugares (Mr 10.31).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ser manso es todo lo contrario a reaccionar con c\u00f3lera o con violencia. Jes\u00fas nos dej\u00f3 un modelo de mansedumbre cuando dijo: \u00abAl que te hiera en la mejilla derecha pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra&#8230; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con \u00e9l dos.\u00bb (Mt 5.39,41). Aqu\u00ed nuevamente presentar la otra mejilla o caminar un kil\u00f3metro adicional no es se\u00f1al de debilidad sino de fuerza. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La experiencia ense\u00f1a que la mansedumbre es m\u00e1s eficaz que la fuerza a la hora de resolver los conflictos humanos: \u00abLa blanda respuesta quita la ira, mas la palabra \u00e1spera hace subir el furor\u00bb (Pr 15.1). Los pacificadores, que Jes\u00fas llama bienaventurados (Mt 5.9), han de ser mansos y pac\u00edficos para poder pacificar a otros.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pablo aconseja restaurar al ca\u00eddo con esp\u00edritu de mansedumbre (G\u00e1 6.1). Cuando anuncia su retorno a Corinto para corregir los abusos, pregunta si ellos desean que venga con vara o con amor y esp\u00edritu de mansedumbre (1 Co 4.21) <B>(2). <\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfPor qu\u00e9 dice \u00abesp\u00edritu de mansedumbre\u00bb y no mansedumbre simplemente? Pudiera ser que tenga que usar de severidad y de esa manera pudiera no parecer manso, como nuestro Se\u00f1or cuando expuls\u00f3 a los mercaderes del templo (Mt 21.12\u009613). Lo que importa no es la apariencia de mansedumbre sino la realidad. Uno puede parecer manso por debilidad pero no tener un verdadero esp\u00edritu de mansedumbre. El que trata de afectar mansedumbre y cordialidad es un enemigo peligroso, que oculta su juego y disfraza su odio. \u00abL\u00edbreme Dios del agua mansa que de la brava me libro yo\u00bb, dice un viejo refr\u00e1n. Detr\u00e1s de la mansedumbre hip\u00f3crita puede recelar una trampa. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pablo aconseja corregir con mansedumbre a los que se oponen \u00abpor si quiz\u00e1 Dios les conceda que se arrepientan\u00bb al ver la humildad y gentileza del siervo de Dios, que son m\u00e1s propicias que la severidad para reconducir al bien a los que se apartan.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El evangelio debe presentarse y definirse con mansedumbre, dice Pedro (1 Pe 3.15) para avergonzar a los opositores y a los que calumnian a los santos. La mansedumbre es una condici\u00f3n indispensable para mantener la unidad del cuerpo de Cristo y de la iglesia local (Ef 4.1\u00963). \u00bfCu\u00e1ntos conflictos no surgen en las congregaciones por la soberbia y la ausencia de esp\u00edritu de mansedumbre? <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Santiago dice que debemos recibir la palabra de Dios con mansedumbre (Stg 1.21). \u00c9l vincula la prontitud para escuchar, la lentitud para hablar, y el dominio sobre nuestro temperamento y sobre la ira (v. 19), con la mansedumbre para escuchar la palabra. \u00bfQu\u00e9 es recibir la palabra con mansedumbre? Es escucharla como lo que es en verdad, no palabra humana sino divina (1 Ts 2.13), y estar dispuesto a obedecerla. Por eso enseguida nos exhorta a ser \u00abhacedores de la palabra y no tan solamente oidores\u00bb (Stg 1.22). En verdad, la mansedumbre est\u00e1 vinculada estrechamente a la obediencia a la voz de Dios. \u00bfPodr\u00edamos imaginar un animal manso que no obedezca? La mansedumbre se traduce en obediencia o no es aut\u00e9ntica sino fingida.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La templanza o dominio propio<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La palabra enkr\u00e1teaia y sus derivados aparecen pocas veces en el Nuevo Testamento <B>(3). <\/B>Designa una virtud que era muy apreciada por los fil\u00f3sofos antiguos pero, a juzgar por los testimonios de sus vidas, era tambi\u00e9n muy poco practicada. Sin embargo, a trav\u00e9s de los escritos de Pablo, y por inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, fue incorporada al arsenal de virtudes que el Se\u00f1or desea que desarrollemos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con la templanza viene la moderaci\u00f3n de las manifestaciones del temperamento y de los sentimientos y pasiones. La templanza puede ser una virtud innata, as\u00ed como puede ser tambi\u00e9n adquirida por la educaci\u00f3n o el entrenamiento. El propio Pablo cuando \u00e9l se refiere, a modo de comparaci\u00f3n, al entrenamiento riguroso al que se somet\u00edan los atletas de su tiempo y que consist\u00eda posiblemente en un r\u00e9gimen estricto de comida y bebida, as\u00ed como de ejercicios exigentes para aumentar la agilidad y la fuerza. Estas pr\u00e1cticas acrecientan tambi\u00e9n inevitablemente la fuerza de la voluntad y el dominio de s\u00ed mismo. \u00c9l nos da a entender que \u00e9l mismo se somet\u00eda a ciertas disciplinas para dominar los instintos del cuerpo y los impulsos naturales del alma a fin de alcanzar un premio diferente al que recib\u00edan los atletas, una corona imperecedera (1 Co 9.24\u009627).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero la gracia infunde en el creyente un dominio propio sobrenatural, cualquiera que sean las tendencias innatas de su temperamento. Ese dominio, aunque provenga de la acci\u00f3n interna del Esp\u00edritu Santo, debe ser no obstante concientemente cultivado. Hoy se rechaza toda noci\u00f3n de disciplina corporal, como si esta no influyera en el alma. La autodisciplina ha ca\u00eddo en desprestigio como si estuviera s\u00f3lo ligada a una religi\u00f3n de obras y no consistiera en pr\u00e1cticas que fortalecen el esp\u00edritu para la oraci\u00f3n, la meditaci\u00f3n, el discernimiento y el estudio. El h\u00e1bito mundano de \u00abdarse gusto en todo\u00bb lo que no sea directamente pecaminoso ha invadido las iglesias y a quienes predican la sobriedad se les tacha de \u00abaguafiestas\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pablo le predicaba al gobernador F\u00e9lix en Ces\u00e1rea (Hch 24.24\u009625) \u0097que parec\u00eda interesado en la doctrina de Cristo\u0097 acerca del dominio propio, posiblemente porque \u00e9l necesitaba m\u00e1s que nadie abstenerse de los deseos de la carne y de la lujuria que combaten contra el Esp\u00edritu (G\u00e1 5.16\u009617). Pero \u00bfcu\u00e1ntos predican hoy d\u00eda sobre el dominio propio, siguiendo el ejemplo del ap\u00f3stol de los gentiles, no solo a los incr\u00e9dulos sino tambi\u00e9n a los propios? Por ese motivo el pecado es rampante en muchas congregaciones.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esta lucha contra la concupiscencia es una realidad de la vida cotidiana y es el primer campo de batalla en el cual el cristiano debe ejercer dominio propio. N\u00f3tese que Pablo habla del fruto del Esp\u00edritu precisamente en el marco de su exposici\u00f3n acerca del andar en el Esp\u00edritu y contrapone las obras de la carne con el fruto (G\u00e1 5.19\u009623), donde se observa cu\u00e1n opuestas son ambas naturalezas. Es obvio que no se puede desarrollar lo \u00faltimo si no se lucha contra lo primero. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este es el verdadero combate espiritual \u0097la lucha contra las pasiones\u0097 en que debe empe\u00f1arse el disc\u00edpulo de Cristo, porque es en ese campo donde el enemigo de nuestra alma tratar\u00e1 de hacernos caer y, si no nos mantenemos sobrios y vigilantes, puede derrotarnos tristemente, tal como nos advierte el ap\u00f3stol Pedro (1 Pe 5.8).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a1Cu\u00e1ntos son, en efecto, los creyentes, incluso los predicadores y l\u00edderes, que yacen vencidos a la orilla del camino estrecho que conduce a la vida (Mt 7.13\u009614), porque no quisieron esforzarse en luchar contra los apetitos inocuos peque\u00f1os, haci\u00e9ndose vulnerables a los m\u00e1s grandes y peligrosos!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Si bien de un lado todo lo creado por Dios es bueno y fue hecho para que goz\u00e1ramos sanamente de ello y con acci\u00f3n de gracias (1 Ti 4.4), Pablo nos advierte que \u00abtodas las cosas me son l\u00edcitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son l\u00edcitas, mas no me dejar\u00e9 dominar de ninguna\u00bb (1 Co 6.12).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aqu\u00ed la palabra clave es \u00abdominar\u00bb. \u00bfQu\u00e9 es lo que domina en m\u00ed: los apetitos de la carne \u0097incluso los leg\u00edtimos\u0097 o los deseos del esp\u00edritu? Muchas veces la lucha no es entre el pecado y la gracia, sino entre lo permisible y lo que es m\u00e1s \u00fatil y conducente al progreso espiritual; esto es, entre lo bueno y lo mejor. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Un campo en el que los cristianos han desarrollado loablemente la templanza es el de la abstenci\u00f3n de bebidas alcoh\u00f3licas. Beberlas en s\u00ed no es pecado \u0097Pablo dice \u00abno os embragu\u00e9is con vino\u00bb, no proh\u00edbe beberlo (Ef 5.18)\u0097 sino por el testimonio de sobriedad que se brinda a los que con frecuencia se emborrachan para ruina de sus almas y calvario de sus familias. En ocasiones conviene que nos abstengamos de ciertas cosas no a causa de nuestra conciencia, sino de la conciencia ajena (1 Co 10.27\u009629) <B>(4). <\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La lucha contra los pecados de la carne es un combate interminable porque s\u00f3lo los cad\u00e1veres no son tentados. Si bien el cuerpo puede estar como muerto, la imaginaci\u00f3n no envejece y se mantiene siempre inquieta y viva. De ah\u00ed la importancia de mantenernos siempre ocupados \u0097cualquiera que sea nuestra edad\u0097 a fin de no dar lugar al diablo. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Se ha dicho con raz\u00f3n que la condici\u00f3n del cuerpo influye en la del alma: cuerpo ocioso, mente ociosa. El estudio, tan necesario para el conocimiento de las Escrituras, es incompatible con la ociosidad. Este es un campo en el que el dominio propio debe ejercitarse vigorosamente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Recu\u00e9rdese que David fue tentado y cay\u00f3 cuando ya no iba a la guerra sino se quedaba para gozar de las comodidades de su palacio. Muchas comodidades del cuerpo se convierten f\u00e1cilmente en incomodidades para el alma y ocasi\u00f3n de tropiezo. El que pasa horas pasivamente delante de la pantalla de TV \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 mantener no solo su cuerpo, sino sobre todo su esp\u00edritu, su mente y su memoria \u00e1giles? El que disfruta demasiado de los placeres del paladar puede volverse d\u00e9bil para enfrentar las tentaciones de la lujuria. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Otro campo en el que debe ejercerse el dominio propio es el del mal genio y la c\u00f3lera. Muchas personas se convierten en cargas dif\u00edciles de soportar para otros a causa de un genio dif\u00edcil o no controlado (\u00abGotera continua [son] las contiendas de la mujer\u00bb, dice Proverbios 19.13b, pero los malhumores del hombre pueden ser m\u00e1s duros de soportar para ella y para sus hijos). Ya hemos citado m\u00e1s arriba un proverbio que se aplica tambi\u00e9n a este campo (16.32). El que no controla sus arrebatos pierde autoridad ante los suyos. Notemos: el que se domina irradia autoridad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los excesos de los sentimientos en las personas sensibles deben ser puestos tambi\u00e9n bajo el control del esp\u00edritu, por no hablar de los celos y la envidia que suelen proceder del temor y de la inseguridad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pablo dice que no hemos recibido \u00abun esp\u00edritu de temor&#8230; sino de dominio propio\u00bb (2 Ti 1.7). Saber dominar el miedo frente a circunstancias de peligro es un fruto del Esp\u00edritu, aquella condici\u00f3n de car\u00e1cter que nos mantiene serenos ante las amenazas y las agresiones y que nos permite reaccionar con serenidad y esp\u00edritu pac\u00edfico, con los que muchas veces se conjura m\u00e1s f\u00e1cilmente el peligro.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero es especialmente respecto de la lengua donde debemos ejercer el control. La lengua ha sido comparada a un animal desbocado que no cesa de proferir palabras y que corre sin freno. \u00abEn las muchas palabras no falta pecado\u00bb dice el sabio (Pr 10.19), porque la lengua suele obedecer a una mec\u00e1nica propia imp\u00eda en la que pueden hallar expresi\u00f3n muchos rincones y recovecos ocultos del alma a los que no lleg\u00f3 nunca la escoba del arrepentimiento. \u00a1Cu\u00e1ntos sentimientos, a veces ignorados, afloran en las conversaciones demasiado prolongadas! \u00a1Cu\u00e1ntas veces decimos palabras que hubi\u00e9ramos preferido callar porque dimos rienda suelta a nuestra lengua! \u00abEl que no ofende de palabra es var\u00f3n perfecto, capaz de refrenar todo el cuerpo\u00bb escribe Santiago, con lo que se entiende que si alguno puede dominar su lengua ha ganado lo m\u00e1s dif\u00edcil de la batalla contra los bajos instintos (Stg 3.2). He aqu\u00ed un campo en el que deben ejercitarse todos los creyentes.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Notas del autor:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nCitadas por John Sanderson en The Fruits of the Spirit.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn ambos casos \u00abesp\u00edritu\u00bb debe entenderse en el sentido de \u00abdisposici\u00f3n de \u00e1nimo\u00bb.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEsta palabra proviene de la preposici\u00f3n en y de la palabra kratos, que quiere decir fuerza, poder, gobierno.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn este p\u00e1rrafo, Pablo se\u00f1ala que si bien mi libertad en Cristo no puede ser juzgada por la conciencia ajena \u0097es decir por las escr\u00fapulos o prejuicios de otro\u0097 debo guardar consideraciones con aquellos cuya conciencia es d\u00e9bil por ignorancia y que pueden ser f\u00e1cilmente escandalizados. Comp\u00e1rese con 1 Co 8.1\u009613.<\/LI>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jos\u00e9 Belaunde M. Fidelidad, mansedumbre y templanza conforman el \u00faltimo art\u00edculo de la serie El fruto del Esp\u00edritu Santo. \u00bfSon estos frutos visibles en su vida? \u00bfSabe diferenciarlos? El Esp\u00edritu Santo desea producir fruto en nosotros, entonces, \u00bfpara qu\u00e9 esperar m\u00e1s? Empecemos hoy a vivir una vida marcada por el Esp\u00edritu. 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