{"id":30725,"date":"2016-06-11T01:38:58","date_gmt":"2016-06-11T06:38:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-es-inimaginablemente-grande-y-esta-en-todas-partes-como-2\/"},"modified":"2016-06-11T01:38:58","modified_gmt":"2016-06-11T06:38:58","slug":"dios-es-inimaginablemente-grande-y-esta-en-todas-partes-como-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-es-inimaginablemente-grande-y-esta-en-todas-partes-como-2\/","title":{"rendered":"Dios es inimaginablemente grande y est\u00e1 en todas partes,&nbsp;\u00bfc\u00f3mo?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El coraz&oacute;n de los hijos busca estar pr&oacute;ximo al Padre y tenerlo junto a s&iacute; en todo momento y el Padre, con inefables palabras, responde a su apelo. &quot;Me invocareis y vendr&eacute;is a suplicarme, y yo os atender&eacute;. Me buscareis y me habr&eacute;is de encontrar, porque de todo coraz&oacute;n me fuiste a buscar. Permitir&eacute; que me encuentres&quot; (Jm 29, 12- 14)<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Puede, por acaso, Dios estar junto a cada uno de sus hijos sin dejar de dar m&aacute;s atenci&oacute;n a uno por estar con otro? &iquest;Y todav&iacute;a, puede Dios, sin dejar su trono, estar presente en todas partes?<br \/> &nbsp;<br \/> A esas preguntas responde la Sagrada Escritura: &quot;T&uacute; me envuelves por todos lados y sobre m&iacute; colocas tu mano. &iquest;D&oacute;nde yo podr&iacute;a ocultarme de tu Esp&iacute;ritu? &iquest;Para d&oacute;nde podr&iacute;a huir de tu presencia? Si subo hasta los Cielos, T&uacute; all&aacute; est&aacute;s; si desciendo al mundo de los muertos, all&iacute; Te encuentras&quot; (Sl 138, 5; 7- 8). Es la inmensidad de Dios, no hay lugar donde &Eacute;l no pueda estar. Est&aacute; presente en el nacer del sol a elevarnos y a desear contemplar eternamente el verdadero Sol que jam&aacute;s tiene ocaso. Est&aacute; presente en los minerales, las monta&ntilde;as y el mar para mostrarnos que &Eacute;l todo abarca.<br \/> &nbsp;<br \/> Al contemplar las maravillas existentes en el universo en las diferentes jerarqu&iacute;as puestas por Dios &#8211; la vida vegetativa que se desarrolla y cumple org&aacute;nica y perfectamente todo su funcionamiento como por ejemplo el crecimiento de los &aacute;rboles distintos dando diversos frutos en colores y en sabores o un cielo resplandeciente de estrellas en el profundo y sereno silencio de la noche &#8211; somos invitados a reflexionar en las palabras del salmo: &quot;[Se&ntilde;or] &iquest;qu&eacute; es el hombre para pensar en &eacute;l? &iquest;Qu&eacute; son los hijos de Ad&aacute;n, para que os ocup&eacute;is con ellos?&quot; (Sl 8, 5).<br \/> &nbsp;<br \/> Dios est&aacute;, sobre todo, presente en el alma de los hombres: &quot;Dios est&aacute; en el Templo santo y en el Cielo tiene su trono, vuelve los ojos para el mundo. Su mirada penetra los hombres&quot;. (Sl 10, 4) &Eacute;l es omnipresente y est&aacute; en nosotros m&aacute;s que nosotros mismos, ya que &quot;en Dios vivimos, nos movemos y existimos&quot; (At 17, 28).<br \/> &nbsp;<br \/> Nos ense&ntilde;a el gran Doctor Ang&eacute;lico que la omnipresencia de Dios debe ser entendida de la siguiente manera: 1&deg; por el conocimiento (per praesentiani), todas las cosas a&uacute;n las m&aacute;s rec&oacute;nditas est&aacute;n siempre presentes a su mirada: &quot;todo est&aacute; abierto a sus ojos, nada le es escondido y ninguna criatura le es invisible, todo es puesto desnudo a sus ojos&quot; (Hb 4, 13) 7; 2&deg; por el poder (per potentiam), haciendo llegar su influjo a todos los seres creados que en todo momento est&aacute;n pendientes de su acci&oacute;n conservadora. Si &Eacute;l retirase esa virtud que sustenta su creaci&oacute;n todo retornar&iacute;a a la nada; 3&ordm; por la substancia (per essentiam), Dios en su misma substancia est&aacute; presente en todas y en cada una de las criaturas.<br \/> &nbsp;<br \/> Dios est&aacute; siempre presente en todo el universo, pero no como alguien que teniendo dentro de s&iacute; un &oacute;rgano para la respiraci&oacute;n, usa de &eacute;ste naturalmente sin prestar atenci&oacute;n en su existencia, y que solo se acuerda de &eacute;l cuando sale de su funcionamiento normal y pasa a causarle problemas. No, Dios est&aacute; presente en cada una de las cosas, inclusive en las m&aacute;s insignificantes a nuestros ojos, protegi&eacute;ndola, sustent&aacute;ndola y ampar&aacute;ndola seg&uacute;n sus divinos designios.<br \/> &nbsp;<br \/> Para comprender m&aacute;s f&aacute;cilmente este tan excelso atributo de Dios, ve&aacute;moslo en la vida de Santa Paulina.<br \/> &nbsp;<br \/> La devoci&oacute;n de ella al Sant&iacute;simo Sacramento era algo de llamar la atenci&oacute;n. Se quedaba en la capilla inm&oacute;vil como si fuese una estatua. Durante el recreo, por causa de las conversaciones vivas de las novicias en el patio, contiguo a la capilla, le preguntaron cierta vez: &quot;&iquest;Madre, las novicias no la est&aacute;n molestando a usted con todo ese ruido?&quot; Ella retruc&oacute;: &quot;Cuando yo estoy delante de Dios, nada me molesta&quot;. Afirmaba ella sentir la presencia de Dios constantemente, y que eso le parec&iacute;a imposible perder. Aceptando el sufrimiento junto a los enfermos y buscando ver siempre cu&aacute;l era la voluntad divina, ella adquiri&oacute; esa convivencia con Dios.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> Por &uacute;ltimo, asevera Monse&ntilde;or Jo&atilde;o Scognamiglio Cl&aacute; Dias:<br \/> &nbsp;<br \/> Aunque comamos o bebamos, tratemos y negociemos con los hombres y parezca que nos preocupamos y entretenemos en eso, habremos de buscar que no sea ese nuestro manjar y entretenimiento, sino otro invisible; que es estar siempre mirando y amando a Dios y haciendo su Sant&iacute;sima Voluntad.<br \/> &nbsp;<br \/> Yo voy a analizar un poco mi vida y ver&eacute; que en los momentos en que yo pequ&eacute;, juzgu&eacute; que estaba a solas. Ver&eacute; que, muchas veces, el demonio me llev&oacute; a pecar y a ofender a Dios porque yo no estaba en la presencia de Dios, yo me hab&iacute;a olvidado de la presencia de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso, debemos pedir la gracia a Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo de que &Eacute;l me haga sentir la presencia de &Eacute;l, que &Eacute;l me haga sentir que, de hecho, yo estoy dentro de Dios, y que Dios me ve y ve todo en m&iacute;, mis intenciones mis aspiraciones. &iexcl;Todo!<br \/> &nbsp;<br \/> Por: Ir. Maria Camila Echavarr&iacute;a Molina,EP<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/es.gaudiumpress.org\/content\/58141-La-inmensidad-y-la-ubicuidad-de-Dios\">Art&iacute;culo<\/a> publicado originalmente por Gaudium Press&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team El coraz&oacute;n de los hijos busca estar pr&oacute;ximo al Padre y tenerlo junto a s&iacute; en todo momento y el Padre, con inefables palabras, responde a su apelo. &quot;Me invocareis y vendr&eacute;is a suplicarme, y yo os atender&eacute;. 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