{"id":30726,"date":"2016-06-11T01:39:00","date_gmt":"2016-06-11T06:39:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bponles-nombre-a-tus-miedos-y-riete\/"},"modified":"2016-06-11T01:39:00","modified_gmt":"2016-06-11T06:39:00","slug":"%e2%80%8bponles-nombre-a-tus-miedos-y-riete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bponles-nombre-a-tus-miedos-y-riete\/","title":{"rendered":"\u200bPonles nombre a tus miedos\u2026 y&nbsp;r\u00edete"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> La Pascua es el amor de Cristo resucitado que irrumpe en nuestra vida peque&ntilde;a y mezquina y la salva; la hace grande, libre, inmensa por obra de su misericordia.<br \/> &nbsp;<br \/> Al no experimentar a diario la gratuidad de Dios, estamos acostumbrados a que nuestra compa&ntilde;&iacute;a constante en el camino sea el miedo.<br \/> &nbsp;<br \/> El Cen&aacute;culo, en el que est&aacute;n encerrados los disc&iacute;pulos de Cristo, nos recuerda a nuestra propia vida. Ellos ten&iacute;an miedo: &laquo;<em>Al anochecer de aquel d&iacute;a, el primero de la semana, estaban los disc&iacute;pulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los jud&iacute;os<\/em>&raquo;. Miedo a la muerte, miedo a sufrir la cruz como el Maestro, miedo al dolor, al abandono. Miedo a la persecuci&oacute;n y al martirio.<br \/> &nbsp;<br \/> El miedo forma parte del alma, de nuestra historia, del amor que entregamos y recibimos. <strong>Caminamos con miedo tantas veces. Temiendo dar y no recibir, temiendo comprometernos demasiado, temiendo perder lo que hoy tenemos<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> El miedo se pega a los huesos, se esconde en lugares insospechados, cobra vida cuando menos lo esperamos, sale a la luz y nos sorprende. Es ese miedo a perder, a no poseer, a no alcanzar. El miedo a dejar de ser como somos, a que otros nos fallen, al olvido, al futuro incierto.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El miedo a la vida con sus desaf&iacute;os<\/strong>. El miedo al rid&iacute;culo, al fracaso, al amor mismo. El miedo a envejecer, a perder facultades, a estar enfermos. El miedo a la noche, a la oscuridad del alma, al fr&iacute;o que hiela los huesos. El miedo a no poder vivir como ahora vivimos, o a no vivir como hemos so&ntilde;ado siempre, a no tener la vida que hab&iacute;amos planificado.<br \/> &nbsp;<br \/> El miedo al esc&aacute;ndalo, al qu&eacute; dir&aacute;n, a las masas que tanto opinan y piensan. Tenemos miedo de lo que los otros piensan de nosotros, de la imagen que se han construido. <strong>El miedo a la soledad, a la pobreza, a los gritos, a la violencia. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Miedos camuflados en el alma, miedos no reconocidos, sin nombre.<\/strong> S&iacute;, tenemos muchos miedos. <strong>A veces les ponemos nombre y eso nos sana, nos libera<\/strong>, nos hace madurar.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Cu&aacute;l es el nombre de nuestros miedos? <strong>Hoy he decidido ponerle nombre a los m&iacute;os. Y luego re&iacute;rme un poco de ellos, desenmascararlos, entreg&aacute;rselos a Dios. Porque s&oacute;lo as&iacute; es posible caminar. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Una persona rezaba: &laquo;<em>Creo que lo que m&aacute;s me duele es ver mi propia impotencia ante el miedo que me da la cruz. Me veo tambi&eacute;n pidiendo a Dios que aparte de m&iacute; este c&aacute;liz, que elimine el dolor en m&iacute;, que no me ponga en frente ese dolor que yo no puedo remediar. Ya intuyo que la cruz pone de manifiesto la propia impotencia y, antes de que me ponga nerviosa por ella, quiere mi abandono<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> El miedo siempre nos acompa&ntilde;a. S&uacute;bitamente <strong>asusta no ser capaz de beber el c&aacute;liz que me toque beber<\/strong>. Leo la lista que he escrito. De repente no asusta tanto. Hay muchos miedos. A lo mejor m&aacute;s de los que uno esperaba cuando se pone a escribirlos.<br \/> &nbsp;<br \/> Sin embargo, sobre el papel blanco han perdido su fuerza, <strong>ya no asustan. Libera mucho entregarlos<\/strong>, ponerlos en manos de Dios, d&aacute;rselos a Mar&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Nunca dejaremos de tener miedos, es inevitable, forma parte de nuestra limitaci&oacute;n humana, de nuestro caminar confiados de la mano de Dios. Somos hombres sujetos a esta vida llena de incertidumbre.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero s&iacute; podemos entregarle a Dios nuestro c&aacute;liz y pedirle a Mar&iacute;a que lo sostenga a nuestro lado cuando a nosotros nos falten las fuerzas. Entregar nuestros miedos nos libera, nos da paz, mantiene en el alma la sonrisa.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban La Pascua es el amor de Cristo resucitado que irrumpe en nuestra vida peque&ntilde;a y mezquina y la salva; la hace grande, libre, inmensa por obra de su misericordia. &nbsp; Al no experimentar a diario la gratuidad de Dios, estamos acostumbrados a que nuestra compa&ntilde;&iacute;a constante en el camino sea el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bponles-nombre-a-tus-miedos-y-riete\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u200bPonles nombre a tus miedos\u2026 y&nbsp;r\u00edete\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30726","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30726"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30726\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}