{"id":30728,"date":"2016-06-11T01:39:06","date_gmt":"2016-06-11T06:39:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-envidia-amarga-la-vida-y-destruye-a-los-cercanos\/"},"modified":"2016-06-11T01:39:06","modified_gmt":"2016-06-11T06:39:06","slug":"la-envidia-amarga-la-vida-y-destruye-a-los-cercanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-envidia-amarga-la-vida-y-destruye-a-los-cercanos\/","title":{"rendered":"La envidia amarga la vida y destruye a los&nbsp;cercanos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Padre Fabi\u00e1n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">En la gente hay una percepci&oacute;n muy b&aacute;sica: muchos de los males son producidos por la envidia de otro. Detr&aacute;s de esto hay una cuesti&oacute;n muy m&aacute;gica y supersticiosa. Pero no deja de tener un fondo de verdad.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo que sigue son reflexiones que tienen como sustento el pensamiento de un medieval: <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/padrefabian.com.ar\/santo-tomas-de-aquino\/\">el Tom&aacute;s que hab&iacute;a nacido en Aquino<\/a>. &Eacute;l es muy realista en sus consideraciones y est&aacute; lleno de ejemplos pr&aacute;cticos, as&iacute; que <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/hjg.com.ar\/sumat\/c\/c36.html\">nos dejaremos ense&ntilde;ar por &eacute;l<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;Qu&eacute; es la envidia?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La envidia tiene que ver con la tristeza que produce el bien ajeno, es decir, nos amargamos cuando a otro le va bien.<br \/> &nbsp;<br \/> Se pueden dar dos tipos de situaciones. Por un lado alguien enfrentado con nosotros asume un cargo de mucha importancia, digamos, porque gan&oacute; las &uacute;ltimas elecciones. Entonces me voy a poner triste porque estoy seguro que esto a mi me va a traer consecuencias malas.<br \/> &nbsp;<br \/> Esto no es envidia propiamente sino m&aacute;s bien temor o miedo de los da&ntilde;os que me puede llegar a ocasionar a m&iacute; o a mis seres queridos con el poder que ha adquirido.<br \/> &nbsp;<br \/> La envidia tiene que ver con la cuesti&oacute;n de que alguien cercano m&iacute;o ha progresado materialmente o ha ganado alg&uacute;n puesto mejor en su trabajo (o dentro de la Iglesia\u2026 pongan ustedes el ejemplo que mejor les parezca).<br \/> &nbsp;<br \/> Entonces eso bueno que a &eacute;l le ha ocurrido, y que no tiene necesariamente consecuencias negativas para m&iacute;, me produce tristeza. Esta tristeza es la envidia que ha hecho nido en mi coraz&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> De estos dos ejemplos tambi&eacute;n podemos sacar una consecuencia: la envidia se da entre iguales. Yo no envidio al gobernador porque gan&oacute; las elecciones porque esto est&aacute; muy por encima de mis aspiraciones. Yo envidio a mi amigo, a mi primo, a mi vecino (pongan ustedes nombres) porque alcanz&oacute; lo que yo todav&iacute;a no puedo alcanzar.<br \/> &nbsp;<br \/> Por este motivo hay que estar muy atentos a este sentimiento en nuestro coraz&oacute;n: no s&oacute;lo amarga la propia vida sino que nos mueve a obrar el mal entre los que nos rodean destruyendo toda relaci&oacute;n de confianza.<br \/> &nbsp;<br \/> A veces la envidia puede venir porque so&ntilde;amos con cosas que est&aacute;n much&iacute;simo m&aacute;s altas de nuestras propias posibilidades. Y no las podemos alcanzar porque no tenemos suficientes capacidades propias.<br \/> &nbsp;<br \/> Cuando caemos en la cuenta de que los sue&ntilde;os\u2026 sue&ntilde;os son y vemos que alguien alrededor nuestro ha hecho un peque&ntilde;o progreso en algo\u2026 entonces nos entristecemos por eso a causa de nuestros complejos propios.<br \/> &nbsp;<br \/> La envidia tambi&eacute;n se puede manifestar como alegr&iacute;a en el coraz&oacute;n. Pero esta alegr&iacute;a no es buena sino que la produce el mal que padece la persona a la cual envidiamos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;Produce alg&uacute;n efecto espiritual en nuestra propia alma?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La envidia es pecado mortal: mata la vida de Dios en nuestro interior. &iquest;Por qu&eacute;? Porque es lo contrario a la caridad, el amor al otro. Este es el centro del mensaje cristiano. As&iacute; lo resume San Juan en su primera carta:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<em>Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la Vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte<\/em>\u201d(1 Jn 3,14).<br \/> &nbsp;<br \/> La caridad busca el bien del pr&oacute;jimo, trata de no ofenderlo y de que pueda crecer en el bien. La envidia, al contrario, se entristece por ese bien o se alegra cuando le va mal. Ser envidioso, por tanto, no es propio de cristianos crecidos en la fe.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;Existe una \u201csana envidia\u201d?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Uno puede tener tristeza por el bien ajeno no en cuanto esa persona lo posee sino en cuanto a nosotros nos falta. Si esto es sobre bienes honestos es muy saludable tener esta envidia en cuanto a nosotros nos mueve a crecer en el bien.<br \/> &nbsp;<br \/> Es muy bueno envidiar a los santos (la <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/padrefabian.com.ar\/la-noche-oscura-de-la-madre-teresa\/\">Madre Teresa<\/a>, por ejemplo) en cuanto hicieron muchas obras buenas y, como fruto de esa envidia, tratar de crecer en el bien.<br \/> &nbsp;<br \/> Podr&iacute;amos hablar sobre los \u201chijos de la envidia\u201d\u2026 pero eso lo dejamos para otro art&iacute;culo.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Padre Fabi\u00e1n En la gente hay una percepci&oacute;n muy b&aacute;sica: muchos de los males son producidos por la envidia de otro. Detr&aacute;s de esto hay una cuesti&oacute;n muy m&aacute;gica y supersticiosa. 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