{"id":30754,"date":"2016-06-11T01:39:56","date_gmt":"2016-06-11T06:39:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/recuerdos-que-son-presencia\/"},"modified":"2016-06-11T01:39:56","modified_gmt":"2016-06-11T06:39:56","slug":"recuerdos-que-son-presencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/recuerdos-que-son-presencia\/","title":{"rendered":"Recuerdos que son&nbsp;presencia"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Hay muchos momentos de luz y esperanza en nuestra vida. Son momentos de alegr&iacute;a que han quedado grabados para siempre en el alma. Momentos de desproporci&oacute;n, en los que recibimos mucho m&aacute;s de lo que dimos. Momentos en los que vimos el sol reflejado en nuestras vidas. Momentos en los que comprendimos que Dios nos amaba con locura a trav&eacute;s de la vida, de los hombres, del mundo: &laquo;&Eacute;ste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> En ciertos momentos, seguro, nos sentimos amados, aceptados, queridos. Descubrimos ese espacio, ese momento, en el que la vida era verdaderamente bella. Son <strong>momentos sagrados que guardamos con cari&ntilde;o y delicadeza<\/strong>, para no olvidarlos nunca, <strong>porque&nbsp;<\/strong><strong>el tiempo a veces desluce la vida y la hace parecer vulgar<\/strong>. Y olvidamos lo vivido, nos parece un sue&ntilde;o imposible, algo que no ocurri&oacute; de verdad.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La vida se vuelve m&aacute;s alegre<\/strong> cuando podemos volver a esos momentos de milagro, de luz, de presencia, de esperanza. No conoce la muerte la luz del coraz&oacute;n cuando vive de esos momentos sagrados.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Dice un poema de Eloy S&aacute;nchez Rosillo, &laquo;Luz que nunca se extingue&raquo;: &laquo;<em>Te equivocas, sin duda. Alguna vez alcanzan tus manos el milagro; en medio de los d&iacute;as indistintos, tu indigencia, de pronto, toca un fulgor que vale m&aacute;s que el oro puro: con plenitud respira tu pecho el raro don de la felicidad. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Y bien quisieras que nunca se apagara la intensidad que vives. Despu&eacute;s, cuando parece que todo se ha cumplido, te entregas, cabizbajo, a la a&ntilde;oranza del breve resplandor maravilloso que hizo hermosa tu vida y sortilegio el mundo<strong>. <\/strong><\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>Tu error est&aacute; en creer que la luz se termina<\/em><\/strong><em>. Al cabo de los a&ntilde;os he llegado a saber que en la naturaleza del milagro se funden lo fugaz y lo perenne. Tras su apariencia ef&iacute;mera, el rel&aacute;mpago sigue viviendo en quien lo vio. Porque su luz transforma y ya no eres el hombre aquel que fuiste antes de que en tus ojos, de que en el fondo oscuro de tu ser, fulgurase. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>No, la luz no se acaba, si de verdad fue tuya. Jam&aacute;s se extingue. <strong>Est&aacute; ocurriendo siempre. Mira dentro de ti<\/strong>, con esperanza, sin melancol&iacute;a.&nbsp;No conoce la muerte la luz del coraz&oacute;n.&nbsp;Contigo vivir&aacute; mientras t&uacute; seas:&nbsp;no en el recuerdo, sino en tu presente,&nbsp;en el d&iacute;a continuo del sue&ntilde;o de tu vida<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Esta poes&iacute;a refleja de forma muy bella <strong>lo que esa luz del milagro de la vida despierta en el coraz&oacute;n.<\/strong> Lo transforma. Ya no es igual a lo que fue, porque ha vivido lo que seremos un d&iacute;a. Ya no puede permanecer igual, todo cambia. Desde ese momento esa luz est&aacute; presente. Y no se extinguir&aacute;, porque fue verdadera. Est&aacute; grabada en el alma la luz de esos momentos sagrados, momentos de esperanza, de vida, de sol y d&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Cu&aacute;les han sido esos momentos en mi vida a los que vuelvo cuando me cuesta caminar? <strong>Es necesario volver a estos recuerdos que son presencia<\/strong> cuando el mar no nos parezca lleno de vida y sintamos que la soledad ara&ntilde;a el alma. S&iacute;, en esos momentos echaremos mano de la luz que un d&iacute;a naci&oacute; en nuestros ojos al vivir el presente como un rayo de vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Corremos el peligro de olvidarnos de esos momentos luminosos. Corremos el riesgo de quedarnos en la opacidad de la vida que se derrama por las horas del tiempo. Sin luz ni miedo.<br \/> &nbsp;<br \/> No, no podemos vivir sin esos recuerdos que le ponen sol al d&iacute;a y alegran la sonrisa de los ni&ntilde;os. <strong>El recuerdo es m&aacute;s que un recuerdo, est&aacute; vivo, es la luz que nunca muere, permanece vivo en el alma.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Hay muchos momentos de luz y esperanza en nuestra vida. Son momentos de alegr&iacute;a que han quedado grabados para siempre en el alma. Momentos de desproporci&oacute;n, en los que recibimos mucho m&aacute;s de lo que dimos. Momentos en los que vimos el sol reflejado en nuestras vidas. Momentos en los que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/recuerdos-que-son-presencia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRecuerdos que son&nbsp;presencia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30754","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30754","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30754"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30754\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}