{"id":30810,"date":"2016-06-11T01:42:05","date_gmt":"2016-06-11T06:42:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devociones-es-algo-desfasado\/"},"modified":"2016-06-11T01:42:05","modified_gmt":"2016-06-11T06:42:05","slug":"devociones-es-algo-desfasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devociones-es-algo-desfasado\/","title":{"rendered":"Devociones: \u00bfes algo&nbsp;desfasado?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Juan Manuel de Prada\/Revista Misi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Hubo un tiempo no demasiado lejano en que, misteriosamente, las devociones religiosas fueron vistas con suspicacia. Encomendarse a los santos se consideraba casi un signo de atraso o una superstici&oacute;n; y hasta rezar a la Virgen era visto con una suerte de hastiada displicencia.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nRecordar estas cosas suele acarrearme animadversiones y malquerencias, pero como yo lo he vivido, no necesito que nadie me lo cuente. Yo he escuchado a alg&uacute;n sacerdote aleccionar a su feligres&iacute;a, amonest&aacute;ndola por dedicar sus oraciones a los santos, en lugar de dirigirse directamente a Dios; y, all&aacute; en la infancia, alg&uacute;n catequista inflamado de ardores protestantoides me ha abroncado por narrar a los dem&aacute;s catec&uacute;menos episodios milagrosos de la vida de santa Rita de Casia y por aconsejarles que recurrieran a ella cuando se les presentase alguna situaci&oacute;n peliaguda de muy dif&iacute;cil soluci&oacute;n, tal como me hab&iacute;a recomendado mi abuela Ceferina que yo hiciera&nbsp;(y los resultados, por cierto, hab&iacute;an sido m&aacute;s que halag&uuml;e&ntilde;os).\u2028<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nYo me sab&iacute;a de memoria la vida de santa Rita porque mi abuela recib&iacute;a una revista mensual en la que se inclu&iacute;a, al final de cada n&uacute;mero, un follet&iacute;n hagiogr&aacute;fico por entregas sobre la agitada vida de la patrona de las causas imposibles.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nYo se lo le&iacute;a a mi abuela, que padec&iacute;a de cataratas, en voz alta, con sumo placer; y mi abuela, aprovechando mi disposici&oacute;n, me reten&iacute;a para rezar juntos el rosario.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nCon ella aprend&iacute; muchas oraciones, jaculatorias y pr&aacute;cticas piadosas dedicadas a santa Rita y a san Antonio de Padua, sus santos predilectos; y en su compa&ntilde;&iacute;a acud&iacute; a muchas novenas dedicadas a la Virgen del Tr&aacute;nsito (que, por entonces, daba nombre a muchas zamoranas, entre ellas mi madre y mi hermana) y a Mar&iacute;a Auxiliadora (en esta &uacute;ltima, los salesianos obsequiaban a los asistentes con una estampas chul&iacute;simas, que yo guardaba como cromos de una colecci&oacute;n preciosa).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSupongo que a mi abuela tambi&eacute;n le dar&iacute;an mucho la tabarra, tratando de persuadirla de que sus devociones estaban desfasadas; pero ella era un poco sorda, o fing&iacute;a serlo, y no hizo nunca ni pu&ntilde;etero caso de estas reconvenciones.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nMuri&oacute; rez&aacute;ndole a santa Rita y a san Antonio con un rosario enredado entre los dedos, como Dios manda, y no como mandaban los modernos de la &eacute;poca.\u2028<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nTodo este largo pre&aacute;mbulo para confesar que aquellas devociones de mi abuela han seguido alimentando mi fe desde entonces. Y que, en los momentos m&aacute;s &aacute;speros y angustiados he recurrido &ndash;casi sin pretenderlo&ndash; a ellas; y, como un ej&eacute;rcito tutelar, aquellas palabras dulces y consoladoras han exorcizado muchas veces los nubarrones que merodeaban por mi alma.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nTal vez esta confesi&oacute;n pueda parecer un desahogo sentimental, pero lo cierto es que en aquellas oraciones y pr&aacute;cticas piadosas que nutr&iacute;an la fe de mi abuela he encontrado mucha compa&ntilde;&iacute;a y aliento, y que me han servido para entender mejor muchos misterios de la fe, empezando por la comuni&oacute;n de los santos.\u2028<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nTal vez los que pretend&iacute;an cargarse las pr&aacute;cticas devotas de los sencillos sab&iacute;an que era el mejor modo de dejarlos solos y descomulgados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/revistamision.com\/showFile.php?yks=12ec6f1f73f42ee98e75baac13a111c6ecbbd5d0e3f905d5c08b8cceb526\">Art&iacute;culo<\/a> publicado originalmente en la revista Misi&oacute;n.<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Manuel de Prada\/Revista Misi\u00f3n Hubo un tiempo no demasiado lejano en que, misteriosamente, las devociones religiosas fueron vistas con suspicacia. Encomendarse a los santos se consideraba casi un signo de atraso o una superstici&oacute;n; y hasta rezar a la Virgen era visto con una suerte de hastiada displicencia. &nbsp; Recordar estas cosas suele &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devociones-es-algo-desfasado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDevociones: \u00bfes algo&nbsp;desfasado?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30810","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30810"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30810\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}