{"id":3087,"date":"2015-12-01T01:01:48","date_gmt":"2015-12-01T06:01:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hijos-imperfectos\/"},"modified":"2015-12-01T01:01:48","modified_gmt":"2015-12-01T06:01:48","slug":"hijos-imperfectos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hijos-imperfectos\/","title":{"rendered":"Hijos imperfectos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Esly Carvalho<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 podemos hacer cuando nuestro hijo nos informa que es homosexual?, \u00bfcu\u00e1ndo nuestra hija resulta embarazada y sabemos que ocultarlo tras un matrimonio apresurado va a ser a\u00fan peor?. \u00bfcu\u00e1ndo nuestros hijos se drogan, abusan del alcohol o tienen otras adicciones igualmente pecaminosas? \u00bfQu\u00e9 har\u00edas t\u00fa como l\u00edder?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Ser\u00eda maravilloso si pudi\u00e9ramos decir que cuando ejercemos alg\u00fan tipo de liderazgo en la obra del Se\u00f1or, nuestros hijos autom\u00e1ticamente reciben una \u00abvacuna\u00bb contra el pecado, de tal forma que se convierten en hijos perfectos, modelos de excelencia para siempre. Creo que todos anhelar\u00edamos ser l\u00edderes para tener as\u00ed hijos perfectos, pues la vida es muy compleja y llena de curvas inesperadas. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Lamentablemente sabemos que tal vacuna no existe, pero muchos siguen esperando que los hijos de los l\u00edderes sean el modelo perfecto y, cuando no lo son, viene el reproche y la acusaci\u00f3n de que no \u00absabe gobernar bien su propia casa\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hay quien comenta que Ad\u00e1n y Eva tuvieron un padre perfecto y aun as\u00ed pecaron. Creo que es necesario enfrentar esas situaciones en las que nuestros l\u00edderes est\u00e1n luchando con hijos imperfectos con la misma gracia que Dios nos brinda. Recuerdo claramente el d\u00eda \u0097mi hija era todav\u00eda peque\u00f1a\u0097 cuando Dios habl\u00f3 a mi coraz\u00f3n diciendo: \u00abEsly, quiero que tengas paciencia con tu hija en su rebeld\u00eda, as\u00ed como yo la tengo contigo cuando eres rebelde\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Como siempre, hay que tener presente que no hay padres perfectos en esa tierra. Todos tuvimos padres y madres que cometieron errores con nosotros. A final de cuentas, lo que habla m\u00e1s fuerte es el ejemplo de vida. Aunque nuestros padres nos digan c\u00f3mo debemos hacer las cosas bien, su vida es lo que imitamos. \u00abObedecemos\u00bb sus acciones mucho m\u00e1s que sus palabras. Sin embargo, tengamos en cuenta que ellos trataron de hacer lo mejor dentro de sus posibilidades.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En segundo lugar, muchos l\u00edderes provienen de hogares disfuncionales. Es un hecho comprobado que la mayor\u00eda de las personas que ejercen profesiones de ayuda (m\u00e9dicos, psic\u00f3logos, trabajadores sociales, pastores, por citar algunas) crecieron en hogares disfuncionales donde hubo alcoholismo, adulterio, violencia, divorcios, etc. \u00a1Gloria a Dios que nos ha rescatado de esas situaciones dif\u00edciles! La iron\u00eda es que si sabemos que Dios nos rescat\u00f3 de all\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 pensamos que al transformarnos en l\u00edderes la influencia de esos modelos sobre nosotros se acab\u00f3? De no buscar la sanidad activamente, terminaremos repitiendo lo mismo en nuestras nuevas familias aun cuando no queramos. Tengo un amigo (Joe Dallas) que dice: \u00abNunca debemos subestimar el poder de la forma de vivir que conocemos\u00bb. Dios tiene poder para romper modelos pasados, pero nos toca a nosotros aprender nuevas maneras sanas y sanadoras para tratar con nuestros hijos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sinceramente, tenemos que reconocer que como l\u00edderes nos da verg\u00fcenza confesar que nuestros hijos est\u00e1n en pecado. Tememos la cr\u00edtica de los miembros de la iglesia, su reproche, la acusaci\u00f3n de que no hemos sabido criar a nuestros hijos. Hay ocasiones en que debemos aceptar que no supimos hacerlo mejor. Tal vez tuvimos modelos inadecuados. Quiz\u00e1 nos dedicamos tanto al ministerio que ignoramos las necesidades emocionales de nuestros familiares. De ese modo, las exigencias de los dem\u00e1s nos robaron el tiempo con nuestros hijos (y esposos); lamentablemente, reci\u00e9n nos damos cuenta de nuestro pecado de omisi\u00f3n cuando nuestros hijos comienzan a desviarse.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Otras veces, quiz\u00e1, fuimos demasiado duros y legalistas al exigir por medio de la fuerza humana que nuestros hijos \u00abencajasen\u00bb dentro de un modelo imaginario que llevamos en nuestra mente. Tal vez las personas de la congregaci\u00f3n nos han exigido que nuestros hijos se porten de tal y cual manera, o fuimos nosotros quienes quisimos dar \u00abun buen ejemplo\u00bb. Nuestros hijos son iguales a los dem\u00e1s ni\u00f1os y tienen las mismas necesidades emocionales, espirituales y f\u00edsicas. As\u00ed como necesitan comer y estudiar, tambi\u00e9n requieren cari\u00f1o, tiempo y atenci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En algunas ocasiones, aunque hagamos nuestro mejor esfuerzo, nuestros hijos no resultan ese modelo esperado. Sucede que Dios les dio tambi\u00e9n a ellos el don del libre albedr\u00edo. Hace alg\u00fan tiempo le\u00ed un libro de Earl Wilson que cuenta la historia de su restauraci\u00f3n despu\u00e9s del adulterio. Un d\u00eda fue a verle su pap\u00e1, ya cuando su proceso de recuperaci\u00f3n estaba m\u00e1s adelantado. \u00c9ste le dijo: \u00abYo s\u00e9 por qu\u00e9 cometiste adulterio\u00bb. Entonces, el \u00abPsic\u00f3logo Doctor L\u00edder\u00bb reaccion\u00f3 sorprendido: \u00ab\u00bfSi, pap\u00e1? Dime por qu\u00e9 raz\u00f3n piensas que lo hice\u00bb. El padre, con la sabidur\u00eda y la sencillez de sus a\u00f1os, le dijo: \u00abPorque quisiste\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nuestros hijos tambi\u00e9n pecan porque quieren. A pesar de todo lo que les ense\u00f1amos, el tiempo que invertimos en ellos, las oraciones constantes y diarias por su protecci\u00f3n y bienestar, la verdad es que algunas veces eligen otro camino. Nuestro coraz\u00f3n se rompe ante el dolor de ver sus decisiones pecaminosas. Sufrimos al observar las consecuencias del pecado en sus vidas y, a veces, en las de sus hijos, nuestros nietos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ante esta situaci\u00f3n, la primera pregunta que me formulo es: \u00ab\u00bfqu\u00e9 hace nuestro Padre celestial cuando pecamos? \u00bfdeja de amarnos?\u00bb \u00a1Jam\u00e1s! Sin embargo, tampoco hace de cuenta que no ha pasado nada. Dios nos trata con misericordia y justicia. \u00c9l deber\u00eda ser nuestro ejemplo, pero en general nosotros no podemos reaccionar de manera perfecta y equilibrada.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer, entonces, cuando nuestro hijo nos informa que es homosexual? \u00bfcu\u00e1ndo nuestra hija resulta embarazada y sabemos que ocultarlo tras un matrimonio apresurado va a ser a\u00fan peor? \u00bfcu\u00e1ndo nuestros hijos se drogan, abusan del alcohol o tienen otras adicciones igualmente pecaminosas?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Probablemente la reacci\u00f3n de la mayor\u00eda de los padres sea llorar, enojarse o negarse a creer lo que est\u00e1 pasando. Quiz\u00e1 algunos intenten esconder la verdad a fin de evitar la dura cr\u00edtica que suele producirse cuando el pecado se hace p\u00fablico.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sin embargo, \u00bfes esto lo m\u00e1s conveniente? Es preciso considerar que primeramente, al descubrir que nuestro hijo o hija no parece cumplir los sue\u00f1os que tuvimos desde que eran peque\u00f1os, tiene lugar un per\u00edodo de duelo. Por cierto, todos deseamos lo mejor para los hijos seg\u00fan nuestro punto de vista pero observando, tambi\u00e9n, la verdad de Dios que es buena, perfecta y ofrece protecci\u00f3n de los males que acarrea el pecado. Admitir lo que est\u00e1 pasando es una de las realidades m\u00e1s duras en la vida de un padre o una madre, pero es absolutamente necesario. Dios no niega nuestro pecado. Nosotros tampoco debemos hacer de cuenta que no pasa nada con nuestros hijos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>No obstante, Dios nos sigue amando a pesar de nuestra desobediencia. Entonces nuestro camino es amar a nuestros hijos sin aprobar su pecado. Quiz\u00e1 \u00e9ste es el desaf\u00edo m\u00e1s duro y dif\u00edcil. Hay que confrontar a los hijos en amor, aunque tengamos ganas de darles una paliza o echarles de la casa y crear un problema m\u00e1s grande en sus vidas. Tampoco debemos tragar nuestra ira, pero no es adecuado desahogarla sobre ellos. En momentos as\u00ed, nuestros amigos y familiares constituyen nuestro apoyo m\u00e1s grande. Podemos derramar nuestro coraz\u00f3n en oraci\u00f3n delante de Dios (y debemos hacerlo), pero necesitamos, adem\u00e1s, que aquellos que son sensibles a nuestro dolor oren con nosotros, especialmente cuando hay ocasiones en que ni siquiera logramos pronunciar palabra a causa de tanta aflicci\u00f3n. Esos amigos que nos aceptan sin juzgar son los que brindan m\u00e1s apoyo y no nos hieren con sus opiniones.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Trabajar con la conducta de nuestros hijos es m\u00e1s complejo. No nos es posible aprobar sus actos, pero tenemos que aceptar que ellos han tomado sus propias decisiones. Cuando ellos se arrepienten de sus acciones, podemos ocuparnos juntos en la restauraci\u00f3n de la relaci\u00f3n y ayudarles a recuperar sus vidas. Sin embargo, si insisten en seguir en su pecado, nos toca hablar menos y orar m\u00e1s.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Finalmente, si pudi\u00e9ramos ser m\u00e1s transparentes como l\u00edderes y admitir la situaci\u00f3n de nuestros hijos frente a las personas con quienes convivimos, esto contribuir\u00eda a que los dem\u00e1s tambi\u00e9n aprendieran a ser honestos con sus problemas. (Cabe destacar que en ocasiones es preciso hacer un anuncio p\u00fablico a la congregaci\u00f3n, pero de forma tal que proteja a los hijos y les posibilite regresar al cuerpo de Cristo cuando lo deseen). Los miembros de la iglesia sabr\u00edan que hay un l\u00edder que entiende realmente la situaci\u00f3n por la que otros tambi\u00e9n est\u00e1n pasando. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Muchas veces la verg\u00fcenza nos impide enfrentar esa circunstancia, pero es preciso aclarar que \u00e9sta no viene de Dios. La verg\u00fcenza proviene de nuestro orgullo herido: la noci\u00f3n de que soy incapaz de ser un modelo perfecto por mi propio esfuerzo. Jes\u00fas afirm\u00f3 que Dios conoce profundamente nuestros corazones y que estos son malos. No hace falta mantener las apariencias. Dios hace que el pecado salga a relucir para que pueda ser enfrentado tanto en nuestra vida como en la de las personas que amamos. \u00c9l quiere que aprendamos a odiar el pecado a causa de las consecuencias da\u00f1inas que trae, pero sin dejar de amar al pecador. Es en estos momentos tan duros cuando aprendemos a amar a nuestros hijos como Dios nos ama, por gracia, inmerecidamente, s\u00f3lo porque son \u00abnuestros\u00bb, nos \u00abpertenecen\u00bb, y no porque hayan hecho gran cosa para merecer nuestro amor. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado de Apuntes Mujer L\u00edder Volumen III N\u00famero 1, un ministerio de Desarrollo Cristiano Internacional. Todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Esly Carvalho \u00bfQu\u00e9 podemos hacer cuando nuestro hijo nos informa que es homosexual?, \u00bfcu\u00e1ndo nuestra hija resulta embarazada y sabemos que ocultarlo tras un matrimonio apresurado va a ser a\u00fan peor?. \u00bfcu\u00e1ndo nuestros hijos se drogan, abusan del alcohol o tienen otras adicciones igualmente pecaminosas? \u00bfQu\u00e9 har\u00edas t\u00fa como l\u00edder? 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