{"id":30946,"date":"2016-06-13T10:59:28","date_gmt":"2016-06-13T15:59:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catolicos-y-ortodoxos-en-que-punto-estamos\/"},"modified":"2016-06-13T10:59:28","modified_gmt":"2016-06-13T15:59:28","slug":"catolicos-y-ortodoxos-en-que-punto-estamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catolicos-y-ortodoxos-en-que-punto-estamos\/","title":{"rendered":"Cat\u00f3licos y ortodoxos: \u00bfen qu\u00e9 punto&nbsp;estamos?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jesus Colina\/Alfa y Omega<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El primer objetivo del viaje que el Papa Francisco emprende el s&aacute;bado a Tierra Santa es ayudar a superar el cisma que, desde hace casi mil a&ntilde;os, separa a cat&oacute;licos y ortodoxos. El momento simb&oacute;lico ser&aacute; su abrazo al patriarca ecum&eacute;nico de Constantinopla, Bartolom&eacute; I, y la firma en Jerusal&eacute;n de una declaraci&oacute;n ecum&eacute;nica conjunta. Ser&aacute; una oportunidad, asimismo, para promover el di&aacute;logo con jud&iacute;os y musulmanes.<br \/> &nbsp;<br \/> El viaje que el Papa realiza entre el s&aacute;bado y el lunes a Jordania, Israel y a los Territorios Palestinos nace de un objetivo muy concreto: seguir dando pasos para superar el cisma que separa a cat&oacute;licos y ortodoxos desde el a&ntilde;o 1054.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El motivo oficial de esta visita consiste en revivir en Jerusal&eacute;n el 50 aniversario del encuentro entre Pablo VI y el patriarca Aten&aacute;goras. En pleno culmen del Concilio Vaticano II, los dos m&aacute;ximos representantes del catolicismo y la ortodoxia levantaron las mutuas excomuniones que hab&iacute;an dado origen al Gran Cisma. Aquel gesto supuso una especie de liberaci&oacute;n psicol&oacute;gica para promover momentos de encuentro y di&aacute;logo, con el objetivo de superar las divisiones, aunque los motivos de la divisi&oacute;n siguieron en pie.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Desde los tiempos de los ap&oacute;stoles, se han dado cismas en la Iglesia. Pero el m&aacute;s grande y deplorado ha sido el Cisma de Oriente<\/strong>, o como dicen los ortodoxos, el Cisma de los Latinos. Se considera como origen del cisma el a&ntilde;o 1054, cuando el Papa Le&oacute;n IX, a trav&eacute;s de sus legados, excomulg&oacute; al patriarca Miguel I Cerulario; este &uacute;ltimo, por su parte, respondi&oacute; lanzando su anatema al Papa de Roma.<br \/> &nbsp;<br \/> En realidad, aquella fecha no hizo m&aacute;s que constatar oficial y brutalmente un proceso que, desde hac&iacute;a al menos cinco siglos, alejaba psicol&oacute;gicamente al cristianismo de Oriente del cristianismo de Occidente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El origen de este alejamiento ten&iacute;a dos motivos principales: el primero es el reconocimiento de la autoridad del Papa<\/strong>. El obispo de Roma, sucesor del ap&oacute;stol Pedro, bas&aacute;ndose en el Evangelio, interpreta la autoridad confiada por Jes&uacute;s al pescador de Galilea y a sus sucesores no s&oacute;lo como un primado de honor, sino tambi&eacute;n de jurisdicci&oacute;n sobre los otros cuatro Patriarcados hist&oacute;ricos: Constantinopla, Alejandr&iacute;a, Antioqu&iacute;a, y Jerusal&eacute;n. El patriarca de Constantinopla, con el apoyo de los otros tres patriarcados, rechazaba esta interpretaci&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El segundo argumento que hizo estallar el incendio ecum&eacute;nico es de car&aacute;cter teol&oacute;gico<\/strong>: surgi&oacute; con la costumbre extendida en Occidente, introducida por el Concilio de Toledo, en el a&ntilde;o 589 (el de la conversi&oacute;n de los visigodos), de <strong>hacer un a&ntilde;adido al Credo, afirmando que el Esp&iacute;ritu Santo procede del Padre &laquo;y&raquo; del Hijo. <\/strong>Originalmente, el Credo dice que el Esp&iacute;ritu Santo procede del Padre a trav&eacute;s del Hijo. Este a&ntilde;adido (en lat&iacute;n, el famoso Filioque) fue considerado por los ortodoxos como la violaci&oacute;n de un pacto originario (el Credo no puede tocarse) y como una aut&eacute;ntica herej&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Aquel cisma no estall&oacute; en un solo d&iacute;a; fue fruto de medio milenio de <strong>disputas, casi siempre pol&iacute;ticas y jurisdiccionales<\/strong>. El resultado, sin embargo, es claro: la divisi&oacute;n de los cristianos constituye hoy uno de los motivos de esc&aacute;ndalo. No en vano, antes de morir, Jes&uacute;s rezo por sus ap&oacute;stoles para que &laquo;sean uno&raquo; y &laquo;el mundo crea&raquo;. El testimonio de unidad de los cristianos, desde los tiempos de las primeras persecuciones, ha sido siempre uno de los motivos importantes de su credibilidad. Cuando estalla la desuni&oacute;n, los cristianos pierden credibilidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Por este motivo, <strong>Pablo VI emprendi&oacute; hace cincuenta a&ntilde;os un camino opuesto al que hab&iacute;a marcado la historia al abrazar al sucesor del patriarca que hab&iacute;a dictado la excomuni&oacute;n<\/strong><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"> , Aten&aacute;goras. La ciudad escogida fue Jerusal&eacute;n, no s&oacute;lo por ser territorio neutral, sino sobre todo por ser el s&iacute;mbolo de la unidad plena entre los cristianos, testigo no s&oacute;lo de la muerte y resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s, sino tambi&eacute;n del primer Concilio de la Historia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ahora bien, l<strong>evantar las mutuas excomuniones no signific&oacute; recuperar la unidad plena. Quedaban en pie los problemas teol&oacute;gicos y jurisdiccionales.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Superada la disputa teol&oacute;gica<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La disputa sobre el Filioque qued&oacute; superada en 1995, cuando tuvo lugar la primera visita del patriarca Bartolom&eacute; a Juan Pablo II.<\/strong> Una nota de la Santa Sede confirmaba la formulaci&oacute;n de los primeros siglos, que ambos representantes pronunciaron conjuntamente. El Catecismo de la Iglesia cat&oacute;lica, promulgado dos a&ntilde;os despu&eacute;s, explica que, en las dos versiones, la cat&oacute;lica y la ortodoxa, se da una leg&iacute;tima complementariedad, que &laquo;no afecta a la identidad de la fe en la realidad del mismo misterio confesado&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Si se ha superado el problema teol&oacute;gico original, &iquest;qu&eacute; falta para lograr la unidad plena? <strong>Permanece la cuesti&oacute;n de la autoridad del obispo de Roma.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Juan Pablo II, en su enc&iacute;clica <em>Ut unum sint<\/em> (Que sean uno), de 1995, propuso <strong>&laquo;encontrar una forma de ejercicio del primado que, sin renunciar de ning&uacute;n modo a lo esencial de su misi&oacute;n, se abra a una situaci&oacute;n nueva&raquo;.<\/strong> Consideraba que, si, durante mil a&ntilde;os, cat&oacute;licos y ortodoxos vivieron unidos, es posible volver a la comuni&oacute;n. &Eacute;ste<strong> es el motivo que lleva a Tierra Santa a Francisco y al patriarca Bartolom&eacute;<\/strong>, y en este contexto suscita expectativa la declaraci&oacute;n ecum&eacute;nica que firmar&aacute;n en Jerusal&eacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Ahora bien, <strong>el gran obst&aacute;culo actual para lograr la unidad plena no son tanto las relaciones entre Roma y Constantinopla, como las divisiones entre las Iglesias ortodoxas, que les impiden hablar con una sola voz.<\/strong> Y aqu&iacute;, nuevamente, <strong>los motivos no son teol&oacute;gicos, sino jurisdiccionales o pol&iacute;ticos<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Algunas Iglesias ortodoxas<\/strong>, en particular, la m&aacute;s numerosa y con mayores recursos, el patriarcado de Mosc&uacute;, <strong>no reconocen a Constantinopla el papel de primero entre iguales<\/strong>, que desde tiempos del Cisma le atribu&iacute;an los patriarcados ortodoxos, aunque sin fundamento evang&eacute;lico.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>S&iacute;nodo panortodoxo<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Para que el abrazo entre Francisco y Bartolom&eacute; pueda dar frutos es necesario un s&iacute;nodo panortodoxo que permita a las Iglesias ortodoxas hablar con una sola voz con Roma. Se trata de <strong>una cumbre que se prepara desde hace 50 a&ntilde;os, y que hasta ahora ha sido abortada por divisiones en la Ortodoxia. Este sacro y gran s&iacute;nodo se acaba de convocar para 2016 en Estambul<\/strong>, en la sede del Patriarcado de Constantinopla. Nos encontramos ante un acontecimiento hist&oacute;rico.<br \/> &nbsp;<br \/> El argumento principal del s&iacute;nodo ser&aacute; el primado en las Iglesias ortodoxas. Pero dado que &eacute;sta es, ante todo, una cuesti&oacute;n teol&oacute;gica, ser&aacute; inevitable abordar el primado en la Iglesia en general, y por tanto, la naturaleza del primado del Papa.<br \/> &nbsp;<br \/> La preparaci&oacute;n del S&iacute;nodo est&aacute; llena de piedras en el camino a causa de disputas originadas por cuestiones de jurisdicci&oacute;n territorial entre patriarcados. Ahora bien, <strong>el abrazo entre Francisco y Bartolom&eacute; se convertir&aacute; en un llamamiento apremiante: es posible superar las divisiones si los cristianos regresan a lo esencial: el amor de Cristo y su Evangelio.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Relaciones con el juda&iacute;smo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Obviamente, <strong>la visita de un Papa a Israel tiene, adem&aacute;s, importantes consecuencias para el di&aacute;logo con los jud&iacute;os<\/strong>, como le gusta decir al Papa Bergoglio, &laquo;nuestros hermanos mayores&raquo;. El Santo Padre rendir&aacute; homenaje a las v&iacute;ctimas del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial al visitar, el 26 de mayo, el Memorial de Yad Vashem. Le seguir&aacute; despu&eacute;s una visita a los dos Grandes Rabinos de Israel, as&iacute; como al Presidente, Simon Peres, y al Primer Ministro, Benjam&iacute;n Netanyahu.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> El momento m&aacute;s emotivo tendr&aacute; lugar cuando el Papa se acerque al Muro de las Lamentaciones, acompa&ntilde;ado por su gran amigo, Abraham Skorka, rector del Seminario Rab&iacute;nico Latinoamericano en Buenos Aires, quien tambi&eacute;n le acompa&ntilde;ar&aacute; a Bel&eacute;n, como gesto de amistad y respeto.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &laquo;Con el Papa Francisco hemos so&ntilde;ado encontrarnos juntos frente al Muro de las Lamentaciones, abrazarnos para dar un signo a los dos mil a&ntilde;os de desacuerdos entre jud&iacute;os y cristianos, y que yo lo acompa&ntilde;ara a Bel&eacute;n para estar cerca de &eacute;l en un momento tan significativo para su esp&iacute;ritu, como gesto de amistad y de respeto&raquo;, ha explicado el rabino en una entrevista al padre Antonio Spadaro, jesuita, director de la revista <em>La Civilt&agrave; Cattolica<\/em>.<br \/> &nbsp;<br \/> El Papa ha querido que su amigo jud&iacute;o le acompa&ntilde;e para lanzar un mensaje, que ya ha transmitido a Skorka en otras oportunidades: &laquo;Nuestra amistad y nuestro di&aacute;logo es signo de que se puede&#8230;&raquo;, le dijo el Papa la primera vez que le acogi&oacute; en el Vaticano. Y el rabino a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;Se puede crear el camino que lleva hacia la paz y que sabe acercar m&aacute;s Roma y Jerusal&eacute;n&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Ante las expectativas que suscita esta visita apost&oacute;lica, el rabino Skorka confiesa: &laquo;No me espero que Francisco resuelva todos los problemas entre palestinos e israel&iacute;es, ni todos los conflictos de Oriente Medio y del mundo&raquo;. Y a&ntilde;ade: &laquo;Por varias razones, el conflicto palestino-israel&iacute; es objeto de especial atenci&oacute;n y est&aacute; entre aquellos que despiertan las pasiones m&aacute;s encendidas en muchas zonas del mundo. Su digna y justa resoluci&oacute;n constituir&iacute;a un paradigma para los otros conflictos que afligen a la Humanidad&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ahora bien, seg&uacute;n Skorka, &laquo;el verdadero poder del Papa reside en la credibilidad que &eacute;l consigue suscitar en los suyos y en los otros&raquo;. Adem&aacute;s, &laquo;en una realidad mundial carente de valores, donde todo se mide y se analiza en la &oacute;ptica del poder geopol&iacute;tico y del ingreso de material, Francisco viene a cambiar este paradigma existencial introduciendo una dimensi&oacute;n espiritual&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Por tanto, indica el rabino, &laquo;para forjar una paz verdadera es necesario obtener un cambio de actitud&raquo;, y el Papa &laquo;puede concentrar sus esfuerzos sobre este objetivo&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Relaciones con el islam<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Adem&aacute;s de un rabino, en la delegaci&oacute;n oficial que acompa&ntilde;ar&aacute; al Papa se encuentra otro amigo personal, un representante isl&aacute;mico, Omar Abboud<\/strong>, antiguo Secretario General del Centro isl&aacute;mico de Argentina. Abboud visit&oacute; Roma en febrero, tras un viaje interreligioso a Tierra Santa, y asegur&oacute; que existe &laquo;una alta expectativa entre la gente de la calle&raquo; ante la visita del Papa. <strong>Es la primera vez en la historia de los viajes pontificios que la delegaci&oacute;n incluye a dignatarios de otras religiones.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> En el periplo pontificio por el cercano Oriente, el di&aacute;logo con el mundo isl&aacute;mico comenzar&aacute; este s&aacute;bado, cuando el Papa aterrice en Am&aacute;n, donde ser&aacute; recibido por los reyes de Jordania. Entre los momentos emotivos de esa visita, destacar&aacute; el encuentro con los refugiados y los j&oacute;venes discapacitados.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El domingo, viajar&aacute; a Bel&eacute;n y visitar&aacute; a Mahmud Abbas. El Vaticano, en el programa oficial, le presenta como presidente del Estado de Palestina, y no de la Autoridad Nacional Palestina<\/strong>, despu&eacute;s de que la Asamblea General de la ONU reconociera en noviembre de 2012 a Palestina como Estado observador no miembro de la ONU.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Tambi&eacute;n all&iacute; visitar&aacute; a los ni&ntilde;os de los campos de refugiados. De este modo, el Papa mostrar&aacute; c&oacute;mo el di&aacute;logo entre musulmanes y cat&oacute;licos constituye un di&aacute;logo de vida, es decir, de colaboraci&oacute;n en la construcci&oacute;n de un mundo mejor, conscientes de que todos somos hijos del mismo Padre.<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.alfayomega.es\/Revista\/2014\/882\/01_enportada1.php\">Art&iacute;culo<\/a> <\/strong>publicado originalmente por Alfa y Omega&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jesus Colina\/Alfa y Omega El primer objetivo del viaje que el Papa Francisco emprende el s&aacute;bado a Tierra Santa es ayudar a superar el cisma que, desde hace casi mil a&ntilde;os, separa a cat&oacute;licos y ortodoxos. 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