{"id":3103,"date":"2015-12-01T01:02:20","date_gmt":"2015-12-01T06:02:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-la-adoracion-a-la-mision\/"},"modified":"2015-12-01T01:02:20","modified_gmt":"2015-12-01T06:02:20","slug":"de-la-adoracion-a-la-mision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-la-adoracion-a-la-mision\/","title":{"rendered":"De la adoraci\u00f3n a la misi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Samuel Escobar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En la historia de obra misionera cristiana hay momentos de avance y momentos de retroceso. Los momentos de avance surgen siempre cuando en la iglesia hay vitalidad espiritual. Los grandes avivamientos espirituales se caracterizan por un redescubrimiento del poder de Dios, un sentido renovado de su grandeza y santidad y el impulso misionero a llevar el Evangelio a quienes todav\u00eda no lo conocen.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>En la historia de veinte siglos de obra misionera cristiana hay momentos de avance y momentos de retroceso. Los momentos de avance surgen siempre cuando en la iglesia hay vitalidad espiritual. Los grandes avivamientos espirituales se caracterizan por un redescubrimiento del poder de Dios, un sentido renovado de su grandeza y santidad, la transformaci\u00f3n moral en la vida de los cristianos y el impulso misionero a llevar el Evangelio a quienes todav\u00eda no lo conocen. Eso es lo sustantivo de los verdaderos avivamientos. Los desbordes emocionales y los cambios de g\u00e9nero musical o estilo de comunicaci\u00f3n son adjetivos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La misi\u00f3n cristiana no es una simple empresa humana. No es \u00fanicamente un plan que nace en la imaginaci\u00f3n afiebrada de alg\u00fan entusiasta religioso. Es Dios por su Esp\u00edritu quien impulsa el avance evangelizador de la Iglesia por el mundo; es una iniciativa de Dios a la cual el disc\u00edpulo se suma en obediencia gozosa. As\u00ed lo vemos a lo largo de las p\u00e1ginas de la Biblia por las cuales haremos un breve recorrido antes de sentar los principios resultantes.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>En la Gran Comisi\u00f3n<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Los cuatro evangelistas nos ofrecen una versi\u00f3n de la forma en que Jes\u00fas comision\u00f3 a los disc\u00edpulos luego de su resurrecci\u00f3n. La versi\u00f3n m\u00e1s conocida y expl\u00edcita, y que sirvi\u00f3 como inspiraci\u00f3n al desarrollo de las misiones protestantes modernas, es la de Mateo. Este evangelista relata que los disc\u00edpulos cuando vieron a Jes\u00fas resucitado \u00ablo adoraron\u00bb, y que el Maestro entonces les dio sus instrucciones finales: \u00abSe me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan disc\u00edpulos de todas las naciones, bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estar\u00e9 con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.\u00bb (Mt 28.18\u009620) La autoridad para enviar la ha recibido el Maestro que muri\u00f3 y que ha resucitado. Es una autoridad que no se limita a la Tierra en la que se da la acci\u00f3n misionera, sino al universo entero. Los disc\u00edpulos enviados son los que han reconocido al Se\u00f1or resucitado y le han adorado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los relatos de Lucas y Juan destacan adem\u00e1s el gozo de los disc\u00edpulos al reconocer al Se\u00f1or y adorarlo en el momento de recibir la comisi\u00f3n. Lucas insiste de varias maneras en que los disc\u00edpulos enviados han comprendido de manera nueva las promesas de Dios porque Jes\u00fas \u00ables abri\u00f3 el entendimiento para que comprendieran las Escrituras\u00bb (Lc 24.45, comparar con 27 y 32). Luego de recibir la comisi\u00f3n, narra Lucas, \u00abEllos, entonces, lo adoraron y luego regresaron a Jerusal\u00e9n con alegr\u00eda\u00bb (24.52).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La versi\u00f3n de Juan, al igual que la de Lucas, hace referencia tambi\u00e9n a que Jes\u00fas mostr\u00f3 a los disc\u00edpulos las se\u00f1ales de su sufrimiento en la cruz y les dio evidencias de su resurrecci\u00f3n. Jes\u00fas se les aparece en forma inesperada y los saluda: \u00ab\u00a1La paz sea con ustedes! Dicho esto les mostr\u00f3 las manos y el costado. Al ver al Se\u00f1or los disc\u00edpulos se alegraron\u00bb (Jn 20.19\u009620). Esta conjunci\u00f3n de sufrimiento, triunfo y alegr\u00eda reaparece en el relato de Hechos de los Ap\u00f3stoles. Los ap\u00f3stoles, es decir los misioneros, han tenido una confrontaci\u00f3n m\u00e1s con las autoridades de Jerusal\u00e9n y han recibido azotes. Entonces, el narrador comenta: \u00abAs\u00ed pues los Ap\u00f3stoles salieron del Consejo llenos de gozo por haber sido considerados dignos de sufrir afrentas por causa del Nombre\u00bb. (Hch 5.41) No podemos contemplar la obra de Cristo en la cruz ni experimentar el poder de su resurrecci\u00f3n sin ser movidos a la adoraci\u00f3n reverente, gozosa. De ella brota la acci\u00f3n misionera y la persecuci\u00f3n no logra amedrentarla.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>En el Antiguo Testamento<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Esta secuencia de encuentro con el Se\u00f1or, sorpresa y alegr\u00eda que precede al cumplimiento de las \u00f3rdenes de Aqu\u00e9l que env\u00eda a los misioneros est\u00e1 arraigada en el modelo del Antiguo Testamento. Mois\u00e9s, El\u00edas, e Isa\u00edas son siervos que, antes de poder llevar la Palabra de Dios al pueblo, tienen un \u00abencuentro con Dios\u00bb, es decir, una experiencia profunda de adoraci\u00f3n seguida de la purificaci\u00f3n que viene de ese encuentro con el Dios de santidad. Mois\u00e9s en el libro de \u00c9xodo escucha la comisi\u00f3n divina luego del encuentro con Dios en el episodio de la zarza ardiente. En este instante sagrado, en esta experiencia de contemplaci\u00f3n, Mois\u00e9s tiene que quitarse las sandalias en se\u00f1al de respeto y sumisi\u00f3n. El Dios que lo env\u00eda, afirma primero su poder manifestado en medio de la historia: \u00abYo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob\u00bb. \u00bfQu\u00e9 ha de hacer el futuro misionero en este trance? \u00abEntonces Mois\u00e9s cubri\u00f3 su rostro porque tuvo miedo de mirar a Dios.\u00bb (\u00c9x 3.6)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Isa\u00edas cuenta su propia experiencia con elocuencia en el cap\u00edtulo 6 de su libro, un pasaje ampliamente conocido que ha sido paradigma de la espiritualidad misionera a lo largo de los siglos. Las im\u00e1genes del relato de la visi\u00f3n comunican la grandeza y santidad del Dios que env\u00eda: \u00abVi al Se\u00f1or sentado sobre un trono muy alto; el borde de su manto llenaba el templo. Unos seres como de fuego estaban por encima de \u00e9l\u00bb (Is 6.1\u00962 DHH). Comunican tambi\u00e9n el sobrecogimiento del profeta: \u00abPens\u00e9 \u00a1Ay de m\u00ed, voy a morir! He visto con mis ojos al Rey, al Se\u00f1or todopoderoso; yo que soy un hombre de labios impuros y vivo en medio de un pueblo de labios impuros\u00bb (v. 5). El profeta es enviado en ese contexto de adoraci\u00f3n en el cual contempla la gloria de Dios y una brasa de fuego santo quema sus labios. Lo resume bien la \u00abCanci\u00f3n del testigo\u00bb de los Focolari:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tu Palabra es una carga que mi espalda dobl\u00f3, Es fuego tu mensaje que mi lengua quem\u00f3.<\/P><br \/>\n<P align=justify>D\u00e9jate quemar si quieres alumbrar No temas, \u00a1contigo estoy!<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>En la pr\u00e1ctica de la Iglesia primitiva<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Volviendo al relato de la misi\u00f3n en el libro de Hechos, en los cap\u00edtulos iniciales se nos ofrece dos descripciones did\u00e1cticamente resumidas acerca de la vida diaria de la Iglesia de Jerusal\u00e9n: su experiencia de vida comunitaria, la solidaridad con los necesitados, los milagros y se\u00f1ales (Hch 2.41\u009647 y 4.32\u009635). Ambos pasajes comunican la idea de un impacto sobre la poblaci\u00f3n en el cual aunque hay acciones humanas concretas, Dios tiene la iniciativa. As\u00ed \u00abcada d\u00eda el Se\u00f1or hac\u00eda crecer la comunidad con el n\u00famero de los que \u00e9l iba llamando a la salvaci\u00f3n\u00bb (2.47 DHH) y \u00ablos ap\u00f3stoles segu\u00edan dando un poderoso testimonio de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas, y Dios los bendec\u00eda mucho a todos\u00bb (4.33 DHH). En ambos casos se destaca la atm\u00f3sfera de culto, adoraci\u00f3n, reverencia y obediencia a Dios que caracterizaban la nueva vida de esos creyentes, unidos en una comunidad de prop\u00f3sito y acci\u00f3n. Tambi\u00e9n en ambos casos se destaca la nota de alegr\u00eda y entusiasmo gozoso.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En el caso de la gran iglesia misionera de Antioqu\u00eda, el Se\u00f1or indica a la iglesia que env\u00ede a Saulo y a Bernab\u00e9 en un viaje evangelizador que iba a marcar una nueva etapa en la misi\u00f3n. La indicaci\u00f3n divina viene precisamente cuando en la Iglesia \u00abestaban celebrando el culto al Se\u00f1or y ayunando\u00bb (Hch. 13:2 DHH). Esta versi\u00f3n, Dios habla hoy, ha traducido de manera m\u00e1s comprensible lo que dice el original. El verbo puede referirse tanto a toda la congregaci\u00f3n como al grupo de profetas y maestros que se mencionan por nombre, pero el hecho es que el \u00e1mbito del env\u00edo misionero es el culto, la adoraci\u00f3n a Dios, la pr\u00e1ctica de la espiritualidad.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>En la ense\u00f1anza apost\u00f3lica<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>No s\u00f3lo en su pr\u00e1ctica el ap\u00f3stol Pablo ten\u00eda una evangelizaci\u00f3n que part\u00eda de la adoraci\u00f3n, sino que en su ense\u00f1anza insiste en la iniciativa divina. En el famoso pasaje sobre la reconciliaci\u00f3n, en el cual habla de los predicadores del Evangelio como \u00abembajadores de Jesucristo\u00bb, y de la obra poderosa que Cristo est\u00e1 operando, haciendo nuevas todas la cosas, afirma con claridad: \u00abTodo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcili\u00f3 consigo mismo, y nos dio el ministerio de la reconciliaci\u00f3n\u00bb (2 Co 5.11\u009621). Es decir, todo esto proviene de Dios y los misioneros son s\u00f3lo siervos de ese prop\u00f3sito salvador de Dios que los mueve, los constri\u00f1e, los sostiene.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En realidad, a partir del cap\u00edtulo 3 de esta Segunda Ep\u00edstola a los Corintios el texto est\u00e1 empapado de una nota de reverencia y adoraci\u00f3n al Se\u00f1or que precede a la acci\u00f3n del ministro de Dios, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Pacto. Bien lo resume el texto de la versi\u00f3n Dios habla hoy: \u00abPor eso, sabiendo que al Se\u00f1or hay que tenerle reverencia, procuramos convencer a los hombres\u00bb (2 Co 5.11 DHH). En este texto de rica significaci\u00f3n misiol\u00f3gica Pablo retoma los elementos que hab\u00edamos visto en los relatos de la Gran Comisi\u00f3n en los Evangelios: el sufrimiento, el triunfo de Cristo, la adoraci\u00f3n rendida y la comisi\u00f3n al servicio. Es aqu\u00ed que Pablo usa una expresi\u00f3n que comunica bien la admisi\u00f3n de precariedad por parte del misionero, junto a la sublimidad de la tarea en que est\u00e1 embarcado: \u00abtenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros\u00bb (2 Co. 7).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El misionero aqu\u00ed parece empe\u00f1ado en comunicar la fragilidad, la flaqueza, la precariedad de los instrumentos humanos que Dios usa (2 Co 4.7\u009612). El contexto de la Ep\u00edstola muestra que quien recibe esta carta era una iglesia rica que se preciaba de tener grandes predicadores y que dispon\u00eda de medios econ\u00f3micos m\u00e1s abundantes que las iglesias pobres como las de Macedonia (8.1\u00967). Pero era una iglesia que necesitaba recuperar un sentido de adoraci\u00f3n y santidad y una unidad de prop\u00f3sito para realizar su misi\u00f3n. Pablo por ello insiste en la debilidad de los instrumentos humanos que permite recordar la precedencia del poder divino, porque la verdadera tarea misionera es, humanamente hablando, imposible: \u00ab\u00bfqui\u00e9n es competente para semejante tarea?\u00bb (2.16). Lleva a la humilde confesi\u00f3n: \u00abNo es que nos consideremos competentes en nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios.\u00bb (3.5)<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Algunos principios b\u00e1sicos<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Teniendo en cuenta el fundamento b\u00edblico y tambi\u00e9n las experiencias de la historia cristiana de estos veinte siglos, podemos formular algunos principios que han de servirnos como gu\u00eda.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Una misi\u00f3n aut\u00e9ntica brota de la adoraci\u00f3n<\/B>.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El Evangelio, que es el mensaje que anuncian los misioneros de Jesucristo, no es invenci\u00f3n humana ni es solamente fruto del genio religioso de un pueblo. Es en primer lugar Palabra de Dios que viene al hombre. Es la Palabra de un Dios que se manifiesta y revela su prop\u00f3sito para su criatura humana: la ha creado y la quiere salvar. La existencia de Israel como naci\u00f3n y como realidad hist\u00f3rica en el mundo estaba vinculada al prop\u00f3sito de Dios de bendecir a todas las familias de la tierra. El misterio de la elecci\u00f3n de uno es para bendici\u00f3n de muchos. El Dios que llam\u00f3 a Abraham es el que aparece primero activo poniendo orden en el caos y creando al ser humano, estableciendo un pacto con su criatura a la cual llama a la libertad y a la tarea creativa de completar lo que falta hacer en el mundo: \u00ab\u00c9l habl\u00f3 y todo fue creado, dio una orden y todo qued\u00f3 firme\u00bb (Sal 33.9); \u00ab\u00c9l es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. De un solo hombre hizo todas las naciones, para que habitaran toda la tierra; y determin\u00f3 los per\u00edodos de su historia y las fronteras de sus territorios\u00bb (Hch 17.25\u009626).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Dios llama a Abraham y partiendo de esa familia patriarcal forma un pueblo, pero no aparece en la Biblia como una simple deidad tribal al servicio de los intereses de ese pueblo. Aun en medio de las peripecias hist\u00f3ricas m\u00e1s dif\u00edciles el prop\u00f3sito universal de Dios y el alcance universal de su amor est\u00e1n siempre presentes en la ense\u00f1anza b\u00edblica. Los salmos y los profetas son como un comentario a los eventos de la historia del mundo y de Israel que preparan la venida del Mes\u00edas. La revelaci\u00f3n de Dios culmina cuando \u00e9l se acerca al ser humano en Jesucristo, Emanuel: Dios con nosotros; un Dios que revela su grandeza en la creaci\u00f3n y su santidad en la Ley, los Profetas y Jesucristo. Lo que cabe al ser humano que escucha esa Palabra y le hace caso es la adoraci\u00f3n. Esa es la respuesta reverente y gozosa a la verdad de la Palabra que Dios le env\u00eda.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Encontrarse con Dios, como lo vemos desde Ad\u00e1n y Enoc hasta Mois\u00e9s e Isa\u00edas, desde Juan el Bautista hasta Pablo y Juan el vidente de Patmos, es m\u00e1s que una operaci\u00f3n puramente intelectual. No se trata de acumular conocimientos nuevos como podr\u00eda hacerlo una computadora. Se trata de un encuentro personal que nos sacude hasta los cimientos; de una relaci\u00f3n que nos hace clamar como Pedro: Ap\u00e1rtese de m\u00ed Se\u00f1or porque soy hombre pecador (Lc 5.8 DHH); de una relaci\u00f3n que nos hace \u00abquitarnos las sandalias\u00bb como Mois\u00e9s, sobrecogidos por esa extra\u00f1a mezcla de espanto y temor santo que ni siquiera puede ser apropiadamente descrita por el lenguaje humano.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hay sorpresa y gozo en la adoraci\u00f3n cuando capto con vigor renovado el hecho maravilloso de que la muerte en la cruz fue por m\u00ed y para m\u00ed, y que ella me abre un camino nuevo al Padre. Tratemos de ponernos en el lugar del hijo pr\u00f3digo que regresa arrepentido, ensayando un discurso que se le queda en la garganta cuando ve al padre que no s\u00f3lo lo espera sino que corre hacia \u00e9l con los brazos abiertos. Nos vemos entonces a nosotros mismos y nos sentimos como el publicano que all\u00e1 atr\u00e1s en el templo, ni siquiera se atrev\u00eda a levantar los ojos al cielo sino que dec\u00eda \u00ab\u00a1Oh Dios, ten compasi\u00f3n de m\u00ed que soy pecador!\u00bb Entendemos entonces a Jes\u00fas que nos dice: \u00abNo se alegren de que puedan someter a los esp\u00edritus, sino al\u00e9grense de que sus nombres est\u00e1n escritos en el cielo\u00bb (Lc 10.21).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La misi\u00f3n que brota de esa experiencia es aut\u00e9ntica. Es al calor de una adoraci\u00f3n as\u00ed que afirmamos que \u00abno podemos callar lo que hemos visto y o\u00eddo\u00bb y exclamamos con Pablo \u00abay de m\u00ed si no anuncio el Evangelio\u00bb. Tal evangelizaci\u00f3n aut\u00e9ntica es muy diferente de una t\u00e9cnica de ventas que se nos impone por la fuerza, creando en nosotros un sentido de culpa o que nos desaf\u00eda con las falsas metas de engrandecernos a nosotros mismos, a nuestra denominaci\u00f3n, nuestra organizaci\u00f3n, nuestra para-iglesia, nuestro peque\u00f1o imperio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cuando como pueblo de Dios hemos experimentado nuestro encuentro con \u00c9l, cuando Su palabra nos ha sido expuesta con poder y hemos respondido con el \u00abAm\u00e9n\u00bb de himnos, oraciones, silencios o entusiasmos, es entonces cuando de la manera m\u00e1s natural quisi\u00e9ramos recorrer cualquier camino para anunciar Su palabra a los otros seres humanos. Es un hecho que los m\u00e1s efectivos y entusiastas evangelizadores y misioneros han sido personas acostumbradas al \u00abencuentro con Dios\u00bb, pose\u00eddas por el gozo de la presencia del Se\u00f1or, tr\u00e1tese de aquellos que han hecho historia como Agust\u00edn de Hipona, Francisco de As\u00eds, Raimundo Lulio, Mart\u00edn Lutero, Francisco Javier, Juan Wesley, Diego Thomson, Francisco Penzotti, o de aquellos creyentes an\u00f3nimos, hombres y mujeres que hemos conocido en iglesias y misiones de toda Am\u00e9rica, \u00c1frica, Asia y Europa \u0097esos disc\u00edpulos cristianos que saben ganar nuevos disc\u00edpulos sin aspavientos, sin publicidad, sin buscar gloria para s\u00ed ni beneficio econ\u00f3mico.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La misi\u00f3n que brota de la adoraci\u00f3n da toda la gloria a Dios<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Cuando nace de una atm\u00f3sfera de adoraci\u00f3n, la misi\u00f3n cristiana busca ante todo la gloria de Dios. Resultan ilustrativas en el relato del Nuevo Testamento las ocasiones en que los misioneros son tentados a beneficiarse con la devoci\u00f3n religiosa de la gente. As\u00ed por ejemplo, en el caso de Pedro, el gozo de la nueva fe o el entusiasmo religioso lleva a un centuri\u00f3n a tirarse a sus pies y \u00abrendirle homenaje\u00bb. Pedro responde de inmediato: \u00abPonte de pie que s\u00f3lo soy un hombre como t\u00fa\u00bb (Hch 10.25\u009626). En el caso de Pablo y Bernab\u00e9 en Listra, una multitud entusiasmada quer\u00eda ofrecerles sacrificios y los ap\u00f3stoles pose\u00eddos de un furor reverente gritaron: \u00abSe\u00f1ores, \u00bfpor qu\u00e9 hacen esto? Nosotros tambi\u00e9n somos hombres mortales como ustedes\u00bb (Hch 14.14\u009615). Esta prontitud en la reacci\u00f3n refleja el celo por la gloria de Dios que marca al verdadero creyente. Es ese celo que nace, se expresa y crece en la verdadera adoraci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El peligro de una obra misionera que no nace de la adoraci\u00f3n es que se torna empresa puramente humana para dar gloria a los hombres, para vender metodolog\u00edas, para mercadear libros y casetes, para dar trabajo a los especialistas en estad\u00edsticas. Entonces la misi\u00f3n deja de ser esa empresa en la cual el gozo, la sorpresa y la expectativa inundan al pueblo de Dios. Circulan por el mundo muchos proyectos de misi\u00f3n o evangelizaci\u00f3n que son m\u00e1s bien operaciones casi comerciales, que se pueden hacer con frialdad profesional, que se pueden reducir a t\u00e9cnicas tan precisas que ni siquiera hace falta que act\u00fae el Esp\u00edritu Santo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La lecci\u00f3n de Isa\u00edas, en su encuentro con Dios al cual hicimos referencia antes, es que los labios del evangelista han de ser purificados, y podemos decir que esa purificaci\u00f3n no s\u00f3lo alcanza las palabras sino las intenciones o motivos que hay detr\u00e1s de ellas. Pablo insiste en su motivaci\u00f3n: \u00abHablamos como hombres a quienes Dios aprob\u00f3 y les confi\u00f3 el Evangelio: no tratamos de agradar a la gente sino a Dios, que examina nuestro coraz\u00f3n.\u00bb (1 Ts 2.4)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Un recorrido por la historia de las misiones muestra c\u00f3mo cambiaron los modelos de misi\u00f3n a partir de la experiencia constantiniana, es decir, del momento en que la iglesia cristiana se puso al servicio del estado romano por obra de Constantino. Empezaron a depender no del poder de la iniciativa divina sino del poder militar, econ\u00f3mico o tecnol\u00f3gico. La misi\u00f3n realizada desde una posici\u00f3n de fuerza humana y de privilegio, es decir \u00abla misi\u00f3n desde arriba\u00bb, s\u00f3lo puede purificarse por un constante ejercicio espiritual en el cual el misionero o misionera se hacen vulnerables como Pablo escribiendo a los corintios. Ello ha sido posible cuando ha habido una disposici\u00f3n a la inculturaci\u00f3n, a vivir en medio de aquellos a quienes se sirve y compartir su condici\u00f3n humana lo m\u00e1s plenamente posible. Siglo tras siglo ha habido misioneros que han logrado superar la tentaci\u00f3n imperialista a depender del poder humano y no del poder de la cruz. Pero lamentablemente siglo tras siglo ha habido tambi\u00e9n misioneros que han convertido la misi\u00f3n cristiana en una empresa imperial puramente humana. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La Misi\u00f3n que brota de la adoraci\u00f3n tiene resultados permanentes<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Pasar de las tinieblas a la luz es algo imposible para los seres humanos. S\u00f3lo es posible cuando el Esp\u00edritu de Dios act\u00faa poderosamente. \u00abLo que es imposible para los hombres es posible para Dios\u00bb dijo Jes\u00fas (Lc 18.26\u009627). Pablo escribe en t\u00e9rminos inconfundibles sobre aquellos que todav\u00eda no creen en el Evangelio: \u00abel dios de este mundo los ha hecho ciegos de entendimiento, para que no vean la brillante luz del Evangelio del Cristo glorioso, imagen viva de Dios\u00bb (2 Co 4.4 DHH). Y l\u00edneas m\u00e1s abajo nos dice que todo el poder del Dios creador que mand\u00f3 que la luz brotara de la oscuridad es necesario para que la luz de Jesucristo brote en nuestro coraz\u00f3n y podamos conocer a Dios. Evangelizar es pues comunicar este mensaje en el poder del Esp\u00edritu Santo, en la esperanza de que Dios act\u00fae con poder y salve. Es decir, es algo muy diferente de vender enciclopedias o convencer a la gente para que se haga miembro de un club. Por eso es que s\u00f3lo puede hacerse desde una atm\u00f3sfera de profunda adoraci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El proselitismo superficial que conmueve masas en un estadio o teatro, o que las entretiene en conciertos de rock evang\u00e9lico no siempre termina en la aparici\u00f3n de disc\u00edpulos aut\u00e9nticos, que se hacen miembros de una iglesia local y que muestran las marcas de la nueva vida en Cristo. Por la misma raz\u00f3n, la evangelizaci\u00f3n en el contexto de la iglesia local, donde el evangelizado ve seres humanos como \u00e9l, que encarnan la vida nueva en medio de las luchas propias de la vida cotidiana, tiene efecto m\u00e1s duradero, se presta menos al enga\u00f1o y la superficialidad. Y por ello mismo es evangelizaci\u00f3n que brota de la adoraci\u00f3n, del culto, en el cual, como el pueblo de Dios con el salmista, respondemos a Dios con toda nuestra vida. Ello nos obliga a ser mas honestos en la predicaci\u00f3n y a confiar m\u00e1s en el poder y los recursos de Dios que en nuestros propios recursos humanos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por estas razones, en el caso de la misi\u00f3n transcultural la autenticidad misionera es una empresa a largo plazo. Llegar a conocer a las personas, entender una cultura diferente de la propia, dominar el idioma al punto que se llegue a captar las sutilezas de la conversaci\u00f3n coloquial que es la que la gente usa cuando habla con el coraz\u00f3n en la mano, son todas habilidades que requieren tiempo y ciencia. Requiere una inmersi\u00f3n voluntaria y humilde en el mundo del otro para la cual el vocabulario especializado usa la palabra \u00abinculturaci\u00f3n\u00bb. La idea nos remite, sin embargo, al hecho central de la fe cristiana: que en Cristo Jes\u00fas Dios se hizo humano, escogi\u00f3 hacerse como uno de nosotros. La palabra cl\u00e1sica del vocabulario cristiano es \u00abencarnaci\u00f3n\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>S\u00f3lo la fe en Dios y la certeza de su llamado sostiene al misionero en los dif\u00edciles momentos iniciales de adaptaci\u00f3n cultural y en la larga tarea de caminar lado a lado con los disc\u00edpulos de Cristo en otra cultura. Hoy hay iglesias cristianas en casi todos los rincones del mundo. Es interesante comprobar que en los or\u00edgenes de aquellas que han persistido y viven su llamado misionero siempre vamos a encontrar pioneros que se inculturaron y sembraron all\u00ed la semilla del Evangelio. Fueron hombres y mujeres pose\u00eddos de una clara conciencia de la santidad de Dios, cuya vida misionera part\u00eda de un acto continuo de adoraci\u00f3n. Y su forma de vivir y servir estaba modelada por el ejemplo de Jesucristo. Eran misioneros y misioneras que segu\u00edan en los pasos del Jes\u00fas a quien adoraban.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Ideas b\u00e1sicas de este art\u00edculo<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>La misi\u00f3n cristiana es iniciativa divina a la cual el disc\u00edpulo se suma en obediencia gozosa.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl testimonio de la Gran Comisi\u00f3n en los cuatro evangelios y los Hechos de los Ap\u00f3stoles da evidencia de que la acci\u00f3n misionera brota de la adoraci\u00f3n que nace de contemplar la obra de Cristo en la cruz y experimentar el poder de su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl modelo misionero del Antiguo Testamento demuestra que los siervos antes de poder llevar la Palabra de Dios al pueblo tienen su experiencia profunda de adoraci\u00f3n seguida de la purificaci\u00f3n que viene de ese encuentro con el Dios de santidad.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa experiencia de la iglesia primitiva destaca la atm\u00f3sfera de culto, adoraci\u00f3n, reverencia y obediencia a Dios. Tambi\u00e9n destaca la nota de alegr\u00eda y entusiasmo gozoso.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSeg\u00fan la ense\u00f1anza apost\u00f3lica se necesita un sentido de adoraci\u00f3n y santidad y una unidad de prop\u00f3sito para que la iglesia realice su misi\u00f3n.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLos principios b\u00e1sicos de la misi\u00f3n se resumen en que la misi\u00f3n aut\u00e9ntica brota de la adoraci\u00f3n y como consecuencia da gloria a Dios y tiene resultados permanentes.<\/LI><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Preguntas para pensar y dialogar<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>\u00bfCu\u00e1les son los elementos que caracterizan a los grandes avivamientos espirituales?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfC\u00f3mo define el autor la misi\u00f3n cristiana?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEscriba cu\u00e1les son los principios b\u00e1sicos de la misi\u00f3n aut\u00e9ntica<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfSu iglesia basa el ejercicio de la misi\u00f3n en estos principios? Explique.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfQu\u00e9 aspectos espec\u00edficos debe corregir su iglesia para realizar una misiolog\u00eda aut\u00e9ntica?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfQu\u00e9 pasos espec\u00edficos deber\u00eda dar su iglesia para basarse cien por ciento en los principios b\u00e1sicos de la misi\u00f3n aut\u00e9ntica?<\/LI><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9Apuntes Pastorales Volumen XX \u0096 N\u00famero 1, todos los derechos reservados. <\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Samuel Escobar En la historia de obra misionera cristiana hay momentos de avance y momentos de retroceso. Los momentos de avance surgen siempre cuando en la iglesia hay vitalidad espiritual. Los grandes avivamientos espirituales se caracterizan por un redescubrimiento del poder de Dios, un sentido renovado de su grandeza y santidad y el impulso &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-la-adoracion-a-la-mision\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDe la adoraci\u00f3n a la misi\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3103","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3103"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3103\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}