{"id":31040,"date":"2016-06-13T11:06:38","date_gmt":"2016-06-13T16:06:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-3-desafios-que-cristianos-y-musulmanes-deben-afrontar-juntos\/"},"modified":"2016-06-13T11:06:38","modified_gmt":"2016-06-13T16:06:38","slug":"los-3-desafios-que-cristianos-y-musulmanes-deben-afrontar-juntos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-3-desafios-que-cristianos-y-musulmanes-deben-afrontar-juntos\/","title":{"rendered":"Los 3 desaf\u00edos que cristianos y musulmanes deben afrontar&nbsp;juntos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Mathilde Rambaud<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Cristianos y musulmanes deben afrontar juntos tres desaf&iacute;os: el de la identidad, el de la diferencia y el del pluralismo. Lo afirm&oacute; en la catedral de Versalles el pasado 15 de septiembre el cardenal Jean-Louis Tauran, entonces presidente del Consejo Pontificio para el Di&aacute;logo Interreligoso.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El cardenal ofreci&oacute; una conferencia sobre \u201cla visi&oacute;n cristiana de las relaciones entre cristianos y musulmanes\u201d y reconoci&oacute; que el t&iacute;tulo puede parece un poco provocativo en un momento en que el mundo est&aacute; en las garras de semejantes tormentos.<br \/> &nbsp;<br \/> Lejos de lamentarse sobre el presente o de contentarse con mirar al pasado, el que fuera protodi&aacute;cono propuso un an&aacute;lisis diferente: \u201c<strong>Las religiones no est&aacute;n en el origen del caos actual. Pero no se puede comprender el mundo de hoy sin tener en cuenta las religiones. Estas ser&aacute;n un elemento clave en la resoluci&oacute;n de los conflictos en curso\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> A pesar del contexto actual y de los horrores perpetrados por el autoproclamado Estado Isl&aacute;mico, <strong>el di&aacute;logo entre las dos grandes religiones monote&iacute;stas prosigue con paciencia y discreci&oacute;n<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cConstatamos que, a pesar de la cantidad de esfuerzos recientes, <strong>todav&iacute;a no nos conocemos<\/strong>\u201d, lament&oacute; el cardenal Tauran. \u201cTenemos miedo unos de los otros; evidentemente <strong>el terrorismo practicado en nombre del islam por musulmanes desviados no contribuye mucho a favorecer la confianza mutua<\/strong>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Numerosos puntos comunes<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Muchas veces se refiri&oacute; a <strong>san Juan Pablo II<\/strong>, que record&oacute; ya en 1982 en Kaduna, en Nigeria, que cristianos y musulmanes tienen muchos puntos en com&uacute;n:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cVivimos bajo el sol del mismo Dios misericordioso. <strong>Creemos, unos y otros, en un solo Dios, creador del hombre. Tenemos el privilegio de la oraci&oacute;n, el deber de una justicia acompa&ntilde;ada de compasi&oacute;n y caridad y ante todo un respeto sagrado por la dignidad del hombre\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La lista de similitudes que unen a las dos religiones es m&aacute;s larga de lo que uno a menudo se imagina: <strong>la adoraci&oacute;n de un \u201cDios &uacute;nico y misericordioso\u201d, la veneraci&oacute;n a la Sagrada Familia y a Mar&iacute;a como virgen y madre de Jes&uacute;s, \u2026<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Y sobre todo, pocos cristianos lo saben pero <strong>los musulmanes tambi&eacute;n esperan su vuelta en la gloria como signo del final de los tiempos, aunque Le \u201cveneren como un profeta y no como Cristo\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>\u201cHay parcelas de Verdad en todas las religiones\u201d<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia alienta a cristianos y musulmanes a olvidar las rencillas del pasado.<br \/> &nbsp;<br \/> Dos grandes textos, \u201cadoptados por una abrumadora mayor&iacute;a\u201d, precis&oacute; el prelado, son todav&iacute;a hoy la <strong>base del di&aacute;logo isl&aacute;mico-cristiano<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> El primer texto es la <em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen Gentium<\/a> <\/em>y presenta el islam como la primera religi&oacute;n monote&iacute;sta no b&iacute;blica: \u201cPero <strong>el designio de salvaci&oacute;n abarca tambi&eacute;n a los que reconocen al Creador, entre los cuales est&aacute;n en primer lugar los musulmanes<\/strong>, que, confesando adherirse a la fe de Abraham, adoran con nosotros a un Dios &uacute;nico, misericordioso, que juzgar&aacute; a los hombres en el d&iacute;a postrero\u201d (LG, n&ordm; 16).&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> El segundo texto se encuentra en <em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra Aetate<\/a><\/em>: \u201c<strong>La Iglesia mira tambi&eacute;n con aprecio a los musulmanes<\/strong> que adoran al &uacute;nico Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todo poderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habl&oacute; a los hombres (&middot;&middot;&middot;). Si en el transcurso de los siglos surgieron no pocas desavenencias y enemistades entre cristianos y musulmanes, el Sagrado Concilio exhorta a todos a que, <strong>olvidando lo pasado, procuren y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y la libertad para todos los hombres\u201d<\/strong> (NA, n&ordm;3).<br \/> &nbsp;<br \/> Por primera vez en su historia, la Iglesia reconoci&oacute; a trav&eacute;s de un texto del magisterio que hay parcelas de Verdad en las dem&aacute;s religiones. Y este cambio ha abierto nuevas perspectivas para ir m&aacute;s lejos.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> \u201c<strong>En el di&aacute;logo, todav&iacute;a hay confrontaci&oacute;n. En la colaboraci&oacute;n, se est&aacute; junto al otro<\/strong>, mirando juntos en la misma direcci&oacute;n -analiz&oacute; el cardenal en Versalles-. Trabajando juntos, en nombre de nuestra fe com&uacute;n en Dios, ayudamos al hombre a realizar todas las dimensiones de su humanidad\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>En camino juntos hacia la Verdad<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>El di&aacute;logo interreligioso no tiene la vocaci&oacute;n de crear una religi&oacute;n mundial que convendr&iacute;a a todos<\/strong>. \u201cTiene como objetivo crear un espacio para un testimonio entre creyentes\u201d, record&oacute; el cardenal Tauran, \u201cun espacio que permite el conocimiento de la religi&oacute;n del otro\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Definiendo <strong>el di&aacute;logo interreligioso como \u201cuna larga peregrinaci&oacute;n hacia la Verdad que realizan los creyentes y los buscadores del Absoluto<\/strong>\u201d, record&oacute; la <strong>necesidad, para cada creyente, de convertirse &eacute;l mismo antes de querer convertir al otro.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> \u201cEl que est&aacute; comprometido en el di&aacute;logo debe aprovecharlo para dejarse convertir m&aacute;s por Dios, porque toda persona est&aacute; obligada a buscar la Verdad, y cuando la encuentra, a adherirse y a conformar seg&uacute;n ella su vida\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El di&aacute;logo interreligioso no tiene como objetivo la conversi&oacute;n del pr&oacute;jimo, \u201caunque cree un clima que sea favorable a ella\u201d.<\/strong> Sin nunca edulcorar su propia identidad religiosa \u2013insisti&oacute; el cardenal-, \u201chay que ser capaz de dar forma a una actitud plena de <strong>respeto<\/strong> al otro, saber acoger y callar para <strong>escuchar<\/strong> al otro y <strong>ofrecer una postura de bondad<\/strong>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>\u201cNo, no hay que temer al islam\u201d<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El cardenal Tauran fue claro: \u201c<strong>Estamos condenados al di&aacute;logo<\/strong>. Evolucionamos en un mundo en el que todo se conjuga en plural, incluso la religi&oacute;n\u201d. Esto no significa que los cristianos deban sentirse arrinconados o en posici&oacute;n de debilidad.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cNo, <strong>no hay que temer al islam si somos cristianos formados e informados, miembros activos de la Iglesia, coherentes en nuestros compromisos, abiertos a los dem&aacute;s para dar y recibir<\/strong>\u201d, dijo.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<strong>Cristianos y musulmanes est&aacute;n llamados a afrontar juntos un triple desaf&iacute;o<\/strong> \u2013concluy&oacute; el cardenal: <strong>el de nuestra identidad; el de la diferencia (el otro no es necesariamente un adversario) y el del pluralismo<\/strong> (Dios est&aacute; misteriosamente presente y act&uacute;a en cada una de sus criaturas\u201d).<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Un solo futuro es posible \u201crespecto a lo que ense&ntilde;an la historia y las religiones\u201d: un \u201cfuturo compartido\u201d que se construye \u201cen las familias pero tambi&eacute;n en la escuela, en las iglesias, las mezquitas o las sinagogas\u201d.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Mathilde Rambaud Cristianos y musulmanes deben afrontar juntos tres desaf&iacute;os: el de la identidad, el de la diferencia y el del pluralismo. 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