{"id":31056,"date":"2016-06-13T11:07:05","date_gmt":"2016-06-13T16:07:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-amar-al-projimo-que-quiere-cortarte-la-garganta\/"},"modified":"2016-06-13T11:07:05","modified_gmt":"2016-06-13T16:07:05","slug":"como-amar-al-projimo-que-quiere-cortarte-la-garganta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-amar-al-projimo-que-quiere-cortarte-la-garganta\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo amar al pr\u00f3jimo que quiere cortarte la&nbsp;garganta?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Dwight Longenecker<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Los extremistas isl&aacute;micos parecen decididos a conquistar. Fue as&iacute; siempre. Desde el principio y a lo largo de los siglos, yihadistas radicales han intentado convertir a las personas a su religi&oacute;n por la fuerza. &quot;Convi&eacute;rtete&quot; y despu&eacute;s llora, porque &quot;nosotros no tenemos otra alternativa&nbsp; que ofrecer sino la espada&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> El mundo asiste con horror a los lobos del Estado Isl&aacute;mico en sus ataques contra los cristianos y otros grupos minoritarios. Los terroristas imponen a las v&iacute;ctimas la cruel elecci&oacute;n entre abandonar sus casas, convertirse por la fuerza al islam, o pagar un considerable impuesto por ser \u201cinfieles\u201d o simplemente enfrentarse a la muerte. En Nigeria, Boko Haram aterroriza aldeas, secuestra ni&ntilde;os e incendia iglesias en su intento de establecer un califato, mientras que en Oriente Medio, los cristianos son perseguidos, privados de sus derechos civiles y marginalizados por una serie de reg&iacute;menes de base isl&aacute;mica.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Cu&aacute;l es la respuesta cristiana? &iquest;C&oacute;mo se puede amar al pr&oacute;jimo cuando el pr&oacute;jimo quiere cortar tu garganta? &iquest;Ser&aacute; que tendremos que lanzar una nueva cruzada contra ellos? &iquest;Vamos a devolver violencia a los violentos? &iquest;Vamos a empezar nosotros tambi&eacute;n a decapitarlos? Ciertamente, tenemos derecho a la leg&iacute;tima defensa, y la batalla de Lepanto, en 1571, es un ejemplo hist&oacute;rico de intento cristiano de defenderse del avance de un islam militante.<br \/> &nbsp;<br \/> La respuesta militar puede incluso proporcionar una defensa relativamente adecuada, libertar prisioneros y promover una justicia limitada y una paz fr&aacute;gil, pero no resuelve el problema m&aacute;s profundo.<br \/> &nbsp;<br \/> Una persona puede ser forzada a convertirse exteriormente a una religi&oacute;n, a obedecer a la ley isl&aacute;mica bajo la amenaza de las armas o el filo de la espada, pero ning&uacute;n coraz&oacute;n puede ser convertido por la fuerza. Es imposible obligar a alguien a convertirse de verdad.<br \/> &nbsp;<br \/> Y es especialmente imposible forzar la conversi&oacute;n al cristianismo. El cristianismo, al final, no es simplemente una religi&oacute;n de reglas. S&oacute;lo por el poder del Amor que alguien consigue verdaderamente convertirse a Cristo.<br \/> &nbsp;<br \/> La &uacute;nica soluci&oacute;n real y a largo y a largo plazo ante el problema del islam radical es la conversi&oacute;n a la plenitud de la fe cristiana. Comenzando por nuestra propia conversi&oacute;n aut&eacute;ntica.<br \/> &nbsp;<br \/> Hist&oacute;ricamente, el islam es una forma truncada del cristianismo. &Eacute;l mezcla una comprensi&oacute;n simplificada de Jesucristo con antiguas costumbres y las leyes tribales. Para un musulm&aacute;n, convertirse al cristianismo implica aceptar Jesucristo como el Hijo de Dios. Esto implica el bautismo en Cristo, en nombre de la Sant&iacute;sima Trinidad, es la aceptaci&oacute;n de la plenitud de la doctrina cristiana. Pero la conversi&oacute;n real es mucho m&aacute;s que la mera adhesi&oacute;n a una lista de doctrinas.<br \/> &nbsp;<br \/> Es necesaria una completa conversi&oacute;n del coraz&oacute;n y de la mente.<br \/> &nbsp;<br \/> Como todas las otras personas que se convierten al cristianismo, los musulmanes necesitan sentirse atra&iacute;dos por la bondad radiante, por la verdad y por la belleza de Jesucristo. Necesitan ver el amor radical que Jesucristo ofrece y compararlo con la violencia radical de sus propios extremistas. &iquest;C&oacute;mo puede suceder esto? S&oacute;lo puede suceder por la intervenci&oacute;n sobrenatural del Esp&iacute;ritu Santo de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Warren Cole Smith, entrevistando al misionero evang&eacute;lico David Garrison, cuenta que un gran n&uacute;mero de musulmanes de todo el mundo est&aacute; convirti&eacute;ndose al cristianismo debido a intensas experiencias personales. Hay movimientos grandes de musulmanes que se vuelven a Cristo, y no s&oacute;lo como individuos, sino tambi&eacute;n como comunidades, llegando incluso a casos de grupos de unas 1.000 personas bautizadas, o de centenas de iglesias que han nacido a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas&#8230; Uno de los ejemplos m&aacute;s impactantes es el del Ir&aacute;n actual: muchas personas en ese pa&iacute;s est&aacute;n abrazando el cristianismo; decenas de miles, tal vez centenas de miles de iran&iacute;es, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, se han adherido a la fe en Jesucristo.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Dwight Longenecker Los extremistas isl&aacute;micos parecen decididos a conquistar. Fue as&iacute; siempre. Desde el principio y a lo largo de los siglos, yihadistas radicales han intentado convertir a las personas a su religi&oacute;n por la fuerza. &quot;Convi&eacute;rtete&quot; y despu&eacute;s llora, porque &quot;nosotros no tenemos otra alternativa&nbsp; que ofrecer sino la espada&quot;. &nbsp; El mundo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-amar-al-projimo-que-quiere-cortarte-la-garganta\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo amar al pr\u00f3jimo que quiere cortarte la&nbsp;garganta?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31056","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31056","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31056"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31056\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31056"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31056"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31056"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}