{"id":3109,"date":"2015-12-01T01:02:29","date_gmt":"2015-12-01T06:02:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/martes-ni-te-cases-ni-te-embarques\/"},"modified":"2015-12-01T01:02:29","modified_gmt":"2015-12-01T06:02:29","slug":"martes-ni-te-cases-ni-te-embarques","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/martes-ni-te-cases-ni-te-embarques\/","title":{"rendered":"\u00abMartes&#8230; ni te cases ni te embarques\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Harold Segura C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de los a\u00f1os la fe cristiana evang\u00e9lica en general ha considerado la superstici\u00f3n y sus pr\u00e1cticas como una deformaci\u00f3n de la aut\u00e9ntica y sana fe o como una manifestaci\u00f3n evidente de sincretismo religioso que refleja la carencia de una espiritualidad s\u00f3lida y bien fundamentada.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Fe, evangelio y superstici\u00f3n<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ya desde los inicios del protestantismo en el siglo diecis\u00e9is, los reformadores se pronunciaron con radicalidad y no le dieron poca importancia a la contenci\u00f3n en contra de las pr\u00e1cticas supersticiosas que, seg\u00fan ellos, atentaban contra la pureza de la fe. Mart\u00edn Lutero, el reconocido reformador alem\u00e1n, escrib\u00eda y predicaba en contra de las indulgencias, de las peregrinaciones, del culto a las reliquias y de otras pr\u00e1cticas que en su tiempo fomentaban la superstici\u00f3n. Dec\u00eda Lutero: \u00abSe trata de algo que no tiene nada que ver con la Palabra de Dios, que no est\u00e1 mandado ni aconsejado; totalmente innecesario e in\u00fatil\u00bb (1) . Sobre todo, la Reforma fue renuente a aceptar algunas pr\u00e1cticas sacramentales que hab\u00edan degenerado en simple superstici\u00f3n. Juan Calvino, el reformador franc\u00e9s, escribiendo acerca del tema, usaba los t\u00e9rminos \u00abprofanaci\u00f3n sacramental\u00bb para hablar acerca de esa mezcla indebida entre ceremonia cristiana y superstici\u00f3n. Calvino afirmaba: \u00abPorque sea que unos se desvanezcan en sus supersticiones, o que otros a sabiendas maliciosamente se aparten de Dios, todos degeneran y se alejan del verdadero conocimiento de Dios\u00bb (2).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este rechazo a toda forma de superstici\u00f3n ha estado ligado al principio evang\u00e9lico de conservar el dep\u00f3sito de la fe conforme a las ense\u00f1anzas de la Biblia. En las Escrituras se advierte en contra del ocultismo, de la magia, de la adivinaci\u00f3n y de toda otra pr\u00e1ctica supersticiosa. Estas lo son porque se ponen por encima (3) de la Ley de Dios. \u00abNo practiquen la adivinaci\u00f3n ni los sortilegios\u00bb, ense\u00f1a el libro de Lev\u00edtico. (4) Y en Deuteronomio se lee: \u00abNadie entre los tuyos deber\u00e1 sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinaci\u00f3n, brujer\u00eda o hechicer\u00eda; ni hacer conjuros, servir de m\u00e9dium espiritista o consultar a los muertos\u00bb (Dt 18.10, 11). El apego estricto a las Escrituras es el argumento principal que se esgrime en las iglesias evang\u00e9licas a la hora de dar razones.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hasta aqu\u00ed nos hemos referido a la historia del protestantismo cl\u00e1sico en el siglo diecis\u00e9is y a lo que ense\u00f1a la Biblia acerca del tema. Pasemos ahora a decir algo acerca de la situaci\u00f3n particular de Am\u00e9rica Latina y de su religiosidad sincretista e imprecisa. El soci\u00f3logo uruguayo Carlos Rama, dice que la religiosidad latinoamericana \u00abes un subproducto de la conquista militar de los siglos quince al diecisiete por los espa\u00f1oles y portugueses, que derrocaron pero no destruyeron totalmente las viejas costumbres ind\u00edgenas, e incluso no quebraron siempre las de los esclavos negros tra\u00eddos del continente africano\u00bb (5) . He ah\u00ed nuestra conocida realidad religiosa marcada por la mezcla indiscriminada de creencias y por una fe complaciente y flexible.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En nuestra tierra florece la superstici\u00f3n y todo tipo de ag\u00fceros con una facilidad inusitada. \u00abEl martes trece \u0097dice el refr\u00e1n\u0097, ni te cases ni te embarques.\u00bb Pero, \u00a1si fuera s\u00f3lo el martes! y \u00a1si fuera s\u00f3lo el trece! Tambi\u00e9n nos intimida un gato negro que se nos cruce cualquier d\u00eda, una escalera que debamos pasar por debajo, una mariposa negra que entre en nuestra casa, un salero que se derrame involuntariamente, un espejo que se quiebre por accidente o que alguien se acerque a barrernos los pies. &#8230;Esto \u00faltimo puede dejarnos solteros o solteras de por vida, dice el ag\u00fcero.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Desde esta perspectiva de an\u00e1lisis, la superstici\u00f3n es una clara muestra de un cristianismo deformado. La Iglesia Cat\u00f3lica, por ejemplo, tambi\u00e9n observa que el fen\u00f3meno supersticioso tiene ra\u00edces en la falta de una apropiada catequesis y en la carencia de una adecuada pastoral. As\u00ed lo expresa la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Puebla. Dice el documento: <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La religi\u00f3n popular latinoamericana sufre, desde hace tiempo, por el divorcio entre \u00e9lites y pueblo. Eso significa que le falta educaci\u00f3n, catequesis y dinamismo, debido a la carencia de una adecuada pastoral. Los aspectos negativos son de diverso origen: De tipo ancestral: superstici\u00f3n, magia, fatalismo, idolatr\u00eda del poder, fetichismo y ritualismo. Por la deformaci\u00f3n de la catequesis: arca\u00edsmo est\u00e1tico, falta de informaci\u00f3n e ignorancia, reinterpretaci\u00f3n sincretista, reduccionismo de la fe a un mero contrato en la relaci\u00f3n con Dios (6).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El protestantismo latinoamericano, desde su ingreso formal a mediados del siglo diecinueve, ha insistido en la necesidad de depurar la fe cristiana y de procurar un seguimiento de Cristo m\u00e1s aut\u00e9ntico, m\u00e1s radical y m\u00e1s b\u00edblico. En ese intento se han tenido aciertos, pero tambi\u00e9n, es justo reconocerlo, desaciertos infortunados. Por ejemplo, en el esfuerzo por desterrar el cristianismo nominal nos hemos enfrentado con el catolicismo y hemos ahondado nuestras diferencias. Se nos ha pasado el tiempo \u0097ya m\u00e1s de siglo y medio\u0097 entre mutuas acusaciones e innumerables prevenciones. El tema de la superstici\u00f3n ha estado en el centro de la pol\u00e9mica. Ha sido lamentable la ausencia de di\u00e1logo respetuoso y de empat\u00eda interconfesional. Hemos faltado al respeto (y esa, obviamente, es una opini\u00f3n personal) al juzgar como supersticiosa toda la simbolog\u00eda lit\u00fargica del catolicismo o al declarar idol\u00e1trica toda su iconograf\u00eda. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por su parte, el protestantismo ha sido acusado \u0097en este punto por algunos cat\u00f3licos\u0097 de supersticioso por usar la Biblia como remedio infalible para todos los males. Tambi\u00e9n la oraci\u00f3n de sanidad, la entrega de los diezmos y el exorcismo de demonios no se han escapado de igual acusaci\u00f3n. Voltaire, el enciclopedista franc\u00e9s, ya observaba esta conducta de mutuas acusaciones entre las confesiones religiosas alrededor del tema de la superstici\u00f3n. Dec\u00eda:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El arzobispo de Canterbury pretende que el de Par\u00eds es supersticioso; y los presbiterianos formulan id\u00e9ntico reproche contra Su Gracia de Canterbury, y son a su vez motejados de supersticiosos por los cu\u00e1queros, quienes resultan ser los m\u00e1s supersticiosos de los hombres a los ojos de otros cristianos. (7)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Y entre acusaci\u00f3n y acusaci\u00f3n, se dejaba al margen la autocr\u00edtica y la fe perd\u00eda su pureza radical. Deteng\u00e1monos aqu\u00ed: si la superstici\u00f3n, como afirman los soci\u00f3logos, es un fen\u00f3meno universal de la experiencia humana, de poco sirven las acusaciones simplificadoras para tratar de superarlo. Lo que s\u00ed podr\u00eda servir, \u0097y efectivamente ha servido en el transcurso de la historia de la fe cristiana\u0097 es una mirada autocr\u00edtica hacia nuestras pr\u00e1cticas y creencias en procura de un seguimiento m\u00e1s sincero de Jes\u00fas y de una fe m\u00e1s fiel a las Escrituras. En palabras de Juan, se trata de que no demos por sentado que todo cuanto hacemos y creemos es puro, sano y verdadero, sino de probar \u0097con suma reverencia\u0097 todos los \u00abesp\u00edritus para probar si son de Dios\u00bb (1 Jn 4.1). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La superstici\u00f3n, entonces, deber\u00eda dejar de ser tratada como un fen\u00f3meno externo a la fe evang\u00e9lica. El acercamiento deber\u00eda ser m\u00e1s honesto y autocr\u00edtico, al mismo tiempo que m\u00e1s amplio e integral. Si as\u00ed fuera, nos expondr\u00edamos, quiz\u00e1, a una sorpresa: la de comprobar que tambi\u00e9n en nuestras filas evang\u00e9licas se sufre de los embates de la superstici\u00f3n&#8230; \u00a1y de qu\u00e9 manera! Si bien es cierto que nos hemos distanciado de algunas de las supercher\u00edas m\u00e1s populares (la mariposa negra o el espejo quebrado, por ejemplo), nos hemos acercado sin miramiento alguno a pr\u00e1cticas no menos supersticiosas y, por lo tanto, distantes del evangelio que decimos profesar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con honestidad debemos encarar, por ejemplo, el renacimiento del viejo animismo que se esconde tras dudosas pr\u00e1cticas de guerra espiritual; el nuevo iluminismo velado en ciertas \u00aboraciones de poder\u00bb; la magia popular, ahora pregonada en supuestos cultos de avivamiento; el materialismo desbordante \u00abque tambi\u00e9n es profundamente supersticioso\u00bb que se nos ofrece a trav\u00e9s de la llamada \u00abteolog\u00eda de la prosperidad\u00bb; en fin, paganismo encubierto con careta de santidad. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Las iglesias evang\u00e9licas hemos afirmado la necesidad de una fe cristiana aut\u00e9ntica, fiel a las ense\u00f1anzas de las Escrituras, obediente al modelo de Jes\u00fas y encauzada al Reino de Dios y su justicia. Pilares estos que no deber\u00edan dejar lugar a la fe supersticiosa, ni a la religiosidad ingenua. Fe que en esta perspectiva, es compromiso de vida y b\u00fasqueda de verdadera humanidad, conforme al prototipo de Cristo quien es \u00abla imagen del Dios invisible, el primog\u00e9nito de toda creaci\u00f3n\u00bb (Col 1.15).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ante el surgimiento de la nueva \u00abreligiosidad popular protestante\u00bb nuestra mirada debe dirigirse ahora hacia nosotros mismos. La superstici\u00f3n no es m\u00e1s asunto de la otra orilla; ahora tambi\u00e9n est\u00e1 entre nosotros y nos desaf\u00eda. Sobre todo, nos reta a re-descubrir el sentido de nuestra fe y el verdadero significado de la confianza en Aquel quien es \u00abnuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones\u00bb (Sal 46.1). La pregunta es, entonces, \u00bfen qui\u00e9n est\u00e1 nuestra confianza y a qui\u00e9n confiamos nuestros temores?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Si la superstici\u00f3n es, en parte, un mecanismo necesario para la adaptaci\u00f3n frente a las m\u00faltiples inseguridades e incertidumbres del ser humano, y si se cumple aquello de que \u00abdonde el azar y las circunstancias no quedan plenamente controladas por el conocimiento, el hombre tiene mayores probabilidades de recurrir a la magia\u00bb (8) , entonces, la fe \u0097la aut\u00e9ntica fe\u0097 ofrece aquello que todos necesitamos: seguridad, paz y estabilidad. Y esto procede de la confianza en Dios quien es el Absoluto y Eterno. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Desde esta perspectiva, el resurgimiento de la superstici\u00f3n \u0097dentro y fuera de las iglesias evang\u00e9licas\u0097 es la otra cara del decaimiento de la plena confianza en Dios. Eso es, en otras palabras, lo que est\u00e1 en crisis: la fe sencilla. Y eso es lo que se nos llama a recuperar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abDir\u00e9 yo a Jehov\u00e1: Esperanza m\u00eda, y castillo m\u00edo: mi Dios en quien confiar\u00e9\u00bb<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Ideas b\u00e1sicas del art\u00edculo<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>La superstici\u00f3n es la deformaci\u00f3n de la fe aut\u00e9ntica y la manifestaci\u00f3n de sincretismo religioso. Es la cara del decaimiento de la plena confianza en Dios.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl protestantismo desde sus inicios se ha pronunciado radicalmente contra la superstici\u00f3n, pero lamentablemente, la nueva \u00abreligiosidad protestante popular\u00bb le ha abierto las puertas y la ha dejado pasar.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nA la iglesia evang\u00e9lica le urge una mirada autocr\u00edtica hacia sus pr\u00e1cticas y creencias para procurarse una fe m\u00e1s fiel a las Escrituras.<\/LI><B><\/p>\n<p><P align=justify>Preguntas para pensar y dialogar<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>\u00bfCu\u00e1l es el concepto que la fe evang\u00e9lica en general tiene de la superstici\u00f3n?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfPor qu\u00e9 las Escrituras descalifican pr\u00e1cticas como el ocultismo, la magia, la adivinaci\u00f3n y la superstici\u00f3n?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfExisten realmente pr\u00e1cticas de superstici\u00f3n en la iglesia evang\u00e9lica? Escriba las que usted considere que son pr\u00e1cticas supersticiosas dentro de la iglesia evang\u00e9lica, y justifique por qu\u00e9 las califica de supersticiosas.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfQu\u00e9 realidad sale a luz cuando de adoptan pr\u00e1cticas supersticiosas?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfDe qu\u00e9 forma puede limpiarse la iglesia evang\u00e9lica de pr\u00e1cticas supersticiosas?<\/LI><br \/>\n<P align=justify>NOTAS<\/P><br \/>\n<P align=justify><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><\/P><\/p>\n<p><UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(1) LUTERO, Martin. Lutero, obras. (Edici\u00f3n preparada por Te\u00f3fanes Egido). Salamanca: S\u00edgueme, 1977. p. 340.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(2) CALVINO, Juan. Instituciones de la religi\u00f3n cristiana. Barcelona: FELIRE, 1994 (4\u00aa. Ed.). p. 10.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(3) La palabra <B>superstici\u00f3n<\/B> procede del lat\u00edn super, \u00absobre\u00bb y stare, \u00abponerse en pie\u00bb. Una superstici\u00f3n es una pr\u00e1ctica o creencia que se juzga como \u00abestando por sobre\u00bb o yendo m\u00e1s all\u00e1 de una norma aceptable. (HARRISON, E., BROMILEY, G., y HENRY, C.F.H. Diccionario de Teolog\u00eda. Michigan: T.E.L.L., 1985)<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(4) Lev\u00edtico 19: 26 (Todas las citas b\u00edblicas son tomadas de la Nueva Versi\u00f3n Internacional NVI)<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(5) RAMA, Carlos. Sociolog\u00eda de Am\u00e9rica Latina. Barcelona: Ediciones Pen\u00ednsula, 1976. p. 159.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(6) III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. (Puebla, # 456.)<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(7) VOLTAIRE. Citado por: JAHODA, Gustav. Psicolog\u00eda de la superstici\u00f3n. Barcelona: Herder, 1979. p. 9.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(8) JAHOADA, G. Ibid., p. 158<\/LI><\/UL>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Harold Segura C. A trav\u00e9s de los a\u00f1os la fe cristiana evang\u00e9lica en general ha considerado la superstici\u00f3n y sus pr\u00e1cticas como una deformaci\u00f3n de la aut\u00e9ntica y sana fe o como una manifestaci\u00f3n evidente de sincretismo religioso que refleja la carencia de una espiritualidad s\u00f3lida y bien fundamentada. 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