{"id":31098,"date":"2016-06-13T11:08:12","date_gmt":"2016-06-13T16:08:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amistad-judeocristiana-roma-a-la-cabeza\/"},"modified":"2016-06-13T11:08:12","modified_gmt":"2016-06-13T16:08:12","slug":"amistad-judeocristiana-roma-a-la-cabeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amistad-judeocristiana-roma-a-la-cabeza\/","title":{"rendered":"Amistad Judeocristiana: Roma, a la&nbsp;cabeza"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Manuel Bru<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Ya pasaron los tiempos en los que las comunidades cristiana y jud&iacute;a vivieron en prolongado enfrentamiento, traicionando una previa tradici&oacute;n de amistad y convivencia. Roma fue el lugar en el que, ante la inhumanidad de los totalitarios, jud&iacute;os y cristianos se ayudaron mutuamente cuando en el siglo pasado Europa vivi&oacute; esa horrible pesadilla que fue la II Guerra Mundial.<br \/> &nbsp;<br \/> Roma fue tambi&eacute;n el escenario en el que, en aquel gran milagro del Esp&iacute;ritu que fue, hace justo cincuenta a&ntilde;os, el Concilio Vaticano II, la Iglesia mir&oacute; al mundo con humildad y mano tendida, y se ofreci&oacute; a restablecer un di&aacute;logo con todos los hombres, especialmente con los hermanos cristianos y con los hijos de un mismo padre, creyentes en Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En los di&aacute;logos interreligiosos, sin duda, el m&aacute;s entra&ntilde;able y fruct&iacute;fero ha sido en estas d&eacute;cadas el di&aacute;logo con la comunidad jud&iacute;a. Roma ha sido tambi&eacute;n bajo el pontificado del beato Juan Pablo II y Benedicto XVI el escenario de las m&aacute;s bellas palabras que los sucesores de Pedro han dirigido a los herederos del pueblo de la Antigua Alianza, llegando a llamarles, como hizo nuestro em&eacute;rito Papa sabio, nuestros \u201cpadres en la fe\u201d. Y Roma ha sido de nuevo, hace pocos d&iacute;as, el lugar donde el Papa Francisco, con una maravillosa y providencial experiencia de amistad con la comunidad jud&iacute;a en Buenos Aires en sus a&ntilde;os de arzobispo de la capital argentina, ha vuelto a ofrecer su abrazo filial en la Sinagoga romana a los jud&iacute;os de la ciudad eterna, a los que, entre otras cosas, les dijo:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cDesde hace muchos siglos, la Comunidad jud&iacute;a y la Iglesia de Roma conviven en nuestra ciudad, con una historia \u2013 lo sabemos bien \u2013 que con frecuencia ha sido atravesada por incomprensiones y tambi&eacute;n por aut&eacute;nticas injusticias. Pero es una historia que, con la ayuda de Dios, ha conocido desde hace muchos decenios ya el desarrollo de relaciones amigables y fraternas\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> No en vano cuando hablamos de los valores comunes de la civilizaci&oacute;n occidental hablamos, con un solo t&eacute;rmino, de la tradici&oacute;n jud&iacute;o-cristiana. Y no en vano creer en un mismo Dios que es Padre, que dirige providencialmente la historia como historia de la Salvaci&oacute;n, que quiere que los hombres nos amemos como hermanos, y que acoge el dec&aacute;logo como ley divina y natural, no es poca fe en com&uacute;n. Ya nos dijo Jes&uacute;s que no vino a quitar ni una sola tilde de esta ley. Y esta luz, la luz de las tablas de Mois&eacute;s en el Sinai, es lo que, como nos ha dicho el Papa Francisco, nuestro mundo necesita.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Manuel Bru Ya pasaron los tiempos en los que las comunidades cristiana y jud&iacute;a vivieron en prolongado enfrentamiento, traicionando una previa tradici&oacute;n de amistad y convivencia. 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