{"id":3110,"date":"2015-12-01T01:02:30","date_gmt":"2015-12-01T06:02:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/liderazgo-emociones-y-sentimientos\/"},"modified":"2015-12-01T01:02:30","modified_gmt":"2015-12-01T06:02:30","slug":"liderazgo-emociones-y-sentimientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/liderazgo-emociones-y-sentimientos\/","title":{"rendered":"Liderazgo, emociones y sentimientos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Adriana de Tassara<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El liderazgo constituye siempre una paradoja. En un sentido, es un privilegio y una gran honra. Se trata de un sitio al que todos alguna vez quisi\u00e9ramos acceder y que nos pone como modelos en alg\u00fan aspecto de nuestra vida o ministerio. Sin embargo, en otro sentido, puede llegar a ser un suplicio. A menudo, en este tramo de la vida una busca con desesperaci\u00f3n el cartel que misericordiosamente indique: \u00ab\u00a1SALIDA!\u00bb\u0085<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>\u00abEl ministerio es una experiencia comunitaria y mutua. Por alguna raz\u00f3n llegamos a creer que el buen liderazgo requiere que nos mantengamos a una distancia prudencial de las personas que se nos llam\u00f3 a conducir. Los l\u00edderes cristianos tienen el llamado a vivir la encarnaci\u00f3n; o sea, vivir en el cuerpo, no s\u00f3lo en su propio cuerpo, sino tambi\u00e9n en el de la comunidad, y descubrir all\u00ed la presencia del Esp\u00edritu Santo.\u00bb Henri Nouwen<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Trabajando con la amargura<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Mois\u00e9s les orden\u00f3 a los israelitas que partieran del Mar Rojo y se internaran en el desierto de Sur. Y los israelitas anduvieron tres d\u00edas por el desierto sin hallar agua. Llegaron a Mara, lugar que se llama as\u00ed porque sus aguas son amargas, y no pudieron apagar su sed all\u00ed. Comenzaron entonces a murmurar en contra de Mois\u00e9s, y preguntaban: \u00bfqu\u00e9 vamos a beber? Mois\u00e9s clam\u00f3 al Se\u00f1or, y \u00e9l le mostr\u00f3 un pedazo de madera, el cual ech\u00f3 Mois\u00e9s al agua, y al instante el agua se volvi\u00f3 dulce. En ese lugar el Se\u00f1or los puso a prueba y les dio una ley como norma de conducta. Les dijo: Yo soy el Se\u00f1or su Dios&#8230; Yo soy el Se\u00f1or, que les devuelve la salud. \u00c9xodo 15.22-26<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Podemos imaginar la escena anterior. El pueblo hab\u00eda cruzado milagrosamente el Mar Rojo. Las aguas se hab\u00edan dividido para dejarlos pasar, ahogando luego a sus perseguidores. La mano de Dios hab\u00eda cuidado aun del m\u00e1s peque\u00f1o, del m\u00e1s lento en la caravana, y el mar no se cerr\u00f3 hasta que pas\u00f3 el \u00faltimo israelita, porque el creador nunca trabaja con valores estad\u00edsticos. \u00c9l se interesa por cada uno de sus hijos, por insignificante que parezca al ojo humano. Hab\u00edan sido esclavos y ahora\u0085 \u00bfsab\u00edan, entend\u00edan que eran los elegidos?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ahora la orden de Mois\u00e9s los hab\u00eda llevado al desierto del Sur, donde hab\u00edan andado tres d\u00edas sin encontrar agua. Podemos observar animales sedientos, ni\u00f1os llorando, familias de mal humor. \u00bfSe habr\u00eda equivocado Mois\u00e9s? Primero comenzaron los comentarios en familia, luego llegaron las murmuraciones con los allegados y, al final, la queja abierta y enconada. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Suced\u00eda que Dios, aparentemente distante, los estaba poniendo a prueba. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Lo cierto es que el Creador conoce el coraz\u00f3n de cada una de sus criaturas, pero estas necesitan llegar a conocerlo. En este relato podemos notar que las aguas amargas de Mara pusieron al pueblo en contacto con su propia amargura, puesto que \u00abMara\u00bb estaba en su alma.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQu\u00e9 sucede cuando salimos al camino en obediencia a Dios y a sus l\u00edderes y vivimos per\u00edodos de desencanto y frustraci\u00f3n? \u00bfEs que acaso somos diferentes de aquella gente? \u00bfQu\u00e9 ocurre cuando en una posici\u00f3n de liderazgo, despu\u00e9s de haber obedecido y avanzado fielmente, nos encontramos con esperas que nos parecen in\u00fatiles, con incomprensi\u00f3n y una multitud de problemas que nos enredan y enfurecen?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ciertamente, el liderazgo constituye siempre una paradoja. En un sentido, es un privilegio y una gran honra. Se trata de un sitio al que todos alguna vez quisi\u00e9ramos acceder y que nos pone como modelos en alg\u00fan aspecto de nuestra vida o ministerio. Sin embargo, en otro sentido, puede llegar a ser un suplicio. A menudo, en este tramo de la vida una busca con desesperaci\u00f3n el cartel que misericordiosamente indique: \u00ab\u00a1SALIDA!\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esto es porque el liderazgo nos expone ante otros, los que no siempre nos comprenden o valoran. Adem\u00e1s nos hace vulnerables ante nosotras mismas; si somos honestas, al poco tiempo comenzamos a notar las zonas m\u00e1s oscuras de nuestro car\u00e1cter. No es que de otro modo no aparezcan, pero el hecho de estar m\u00e1s expuestas act\u00faa a la manera de un precipitante.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En medio de esa debilidad, cierto momento de la vida de pronto se nos vuelve incomprensible, como si Dios nos hubiera llevado hasta un lugar para luego abandonarnos a la frustraci\u00f3n y la contradicci\u00f3n. \u00bfAcaso todas las pruebas que vivimos no fueron suficientes y hace falta otra m\u00e1s, justo \u00e9sa que nos parece insuperable?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A esto se suma muchas veces el desencanto o, en las palabras del gran m\u00edstico espa\u00f1ol San Juan de la Cruz, \u00abla noche oscura del alma\u00bb.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 hacer entonces con nuestras emociones en tiempos de desilusi\u00f3n? <\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Muchas veces quisi\u00e9ramos evitar sentirlas, sobre todo cuando al enojo o la tristeza se agrega una penosa vivencia de culpa por hallarnos as\u00ed, \u00abdesenfocadas\u00bb. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A pesar de saber lo que sucede, nos cuesta entender por qu\u00e9 Dios sigue prob\u00e1ndonos; se nos hace dif\u00edcil recordar sus milagros, incluso los que ocurrieron ayer. Es entonces cuando nuestra vida comienza a te\u00f1irse de gris, la pasi\u00f3n por el Se\u00f1or toma sus precauciones, el temor y la rabia empiezan a ganar terreno y nuestras capacidades se reducen o quedan totalmente bloqueadas. En esas circunstancias nos damos cuenta de que un sentimiento va avanzando lentamente, infectando todo nuestro ser: la amargura. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Podemos decir que la amargura es un disfraz debajo del cual se esconden tambi\u00e9n otras emociones. No nace espont\u00e1neamente, sino que es la suma de muchos enojos contenidos que no pudieron ser resueltos, o que no supimos c\u00f3mo hacerlo. Tal vez haya cierta dosis de tristeza por haber sido incomprendidas, tratadas injustamente, o postergadas. Exteriormente, la amargura puede reflejarse en cr\u00edticas severas, frases c\u00ednicas, un rostro poco amigable, aislamiento emocional, miradas de recelo o hasta de superioridad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Muchas veces oramos sinceramente y al final decimos: \u00abya le entregu\u00e9 este problema al Se\u00f1or\u00bb; sin embargo, pareciera que nos hace falta un trabajo interior m\u00e1s profundo y prolongado antes de que podamos realmente \u00abentregar\u00bb. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed como Dios nos program\u00f3 psicol\u00f3gicamente para tener sentimientos y emociones, tambi\u00e9n nos dio la capacidad de imaginar. Por esto, a trav\u00e9s de nuestra imaginaci\u00f3n podemos trabajar para la sanidad de nuestros sentimientos negativos. Es posible despedirnos de ellos y dar la bienvenida a otros m\u00e1s positivos que, en lugar de bloquearnos, nos ayudan a crecer personal, espiritual y corporativamente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>De hecho, es imposible despedirnos de algo o de alguien si no advertimos primero su presencia, es decir, si de alguna manera no le hemos dado la bienvenida, por poco que esto nos guste. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por lo tanto, lo \u00faltimo que deber\u00edamos hacer por amor a nuestra salud f\u00edsica, ps\u00edquica y espiritual es negar nuestros sentimientos t\u00f3xicos y ocultarlos \u00abdebajo de la alfombra\u00bb, porque de un modo u otro saldr\u00e1n a la superficie y seguir\u00e1n haciendo estragos, tanto invisibles como visibles, en nuestra persona.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En Proverbios 28:13 se nos dice: \u00abEl que encubre sus pecados no prosperar\u00e1, mas el que los confiesa y se aparta alcanzar\u00e1 misericordia\u00bb. Cuando podemos aceptar nuestra propia sombra, aquello que nos resulta desagradable, molesto, corrosivo, sin encubrirnos de nosotras mismas, entonces s\u00ed estamos en condiciones de ir humildemente a la cruz de Cristo, donde se opera la maravillosa gracia de nuestra reconciliaci\u00f3n. Podemos llevar nuestra carga, ahora reconocida y aceptada, y entregarla en la presencia de Aquel que \u00abes anterior a todas las cosas, que por medio de \u00e9l forman un todo coherente\u00bb (Col 1.17).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La Biblia claramente nos indica: \u00abQu\u00edtense de ustedes toda amargura, enojo&#8230;\u00bb (Ef 4.31). Sin embargo, no deber\u00edamos suponer que ese \u00abqu\u00edtense\u00bb se produce autom\u00e1ticamente con s\u00f3lo decidirlo por fe. En muchos casos, como nos ocurre con la vivencia diaria y progresiva de la santificaci\u00f3n, se trata de un proceso largo y profundo que, al final, nos acercar\u00e1 a una comuni\u00f3n m\u00e1s \u00edntima y amorosa con el Esp\u00edritu de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por eso, busquemos la presencia del Dios que se manifest\u00f3 al pueblo de Israel y tambi\u00e9n a nosotros como \u00abel Se\u00f1or que nos devuelve la salud\u00bb.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Dialogando con la amargura<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>En verdad no me gusta hablarte, pero m\u00e1s desagradable a\u00fan es verte cerca o que te adue\u00f1es de m\u00ed por alg\u00fan tiempo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfC\u00f3mo te describir\u00eda\u0085?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una nube negra que se sonr\u00ede al ocultar la luz del sol, que cuando le doy un espacio al momento se expande y comienza a afectar a todos los que me rodean.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un barco herrumbrado, como resto de alg\u00fan naufragio, anclado en un sitio del ayer.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esa agua horrible, m\u00e1s desagradable que la sed, incapaz de saciar, que no mitiga nada y produce solamente decepci\u00f3n: el agua de Mara, tan amarga como las quejas de un pueblo inconforme.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Una emoci\u00f3n, tal vez un sentimiento aprendido o \u00abheredado\u00bb de alg\u00fan antepasado, que desde las profundidades de mi ser se complace en arruinarle el sabor a mi vida. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Un par\u00e1sito, \u00abalgo\u00bb pegajoso que alguna vez dej\u00e9 que se posara en m\u00ed y bajo cuyo influjo, sin advertirlo, me voy volviendo cada d\u00eda m\u00e1s \u00ab\u00e1cida\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQu\u00e9 se esconde detr\u00e1s tuyo?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Rabia, impotencia, tristezas. \u00c9sas que podr\u00edan haber sido vino a\u00f1ejo y acabaron en vinagre.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Rabia a causa de situaciones que me frustran y me llevan a ese desierto interminable donde vago sin rumbo ni destino. Tambi\u00e9n, rabia contra m\u00ed misma por no saber c\u00f3mo salir o, a veces, por no querer salir. Adem\u00e1s, rabia contra otros, con o sin raz\u00f3n. \u00bfRabia contra Dios?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Impotencia, porque a pesar de saber que \u00abtodo lo puedo en Cristo\u00bb (Fil 4.13) pareciera no haber soluci\u00f3n para esto que vuelve y vuelve.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Todo lo que me pareci\u00f3 tremendamente injusto. Aquello que no pudo conseguirse, como el amor deseado que alg\u00fan otro acapar\u00f3 o que nadie pod\u00eda conseguir del todo. Las cosas que alguien podr\u00eda haber hecho a mi favor pero que ni siquiera le vinieron a la mente. Mucho castigo inmerecido y m\u00e9rito nunca reconocido. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La incomprensi\u00f3n que se fue acumulando en capas como la piel de una cebolla y que se sigue pudriendo en el armario.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfDe d\u00f3nde vienes?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aunque tu justificaci\u00f3n est\u00e1 en lo externo, emanas del interior.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es casi seguro que vienes desde muy lejos. Me parece que siempre te trepas a un trozo no resuelto del pasado. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfC\u00f3mo impedir que me domines?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Puesto que eres tan desagradable, es mejor nombrarte. Adem\u00e1s, como quiero despedirme de ti, conviene reconocer que est\u00e1s aqu\u00ed aun cuando me asustes. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfSabes que cuando te adue\u00f1as de alguien tu voz se hace fuerte y chillona? <\/P><br \/>\n<P align=justify>Enfrentarte es un modo de quitarte la m\u00e1scara, de acabar con ese poder que tienes para arruinar a quien te hospeda. Es que cuando se te brinda alg\u00fan espacio te quedas all\u00ed escondida, agazapada, y puedes vestirte con ropa de cinismo, de arrugas prematuras, de enfermedades, de contiendas o de obsecuencia intelectual. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tal vez puedas tener tu lado bueno, como el pretender mostrarme un aspecto o detalle de m\u00ed que no conozco. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Puesto que anclaste en el pasado pareces dif\u00edcil de afrontar. Por eso, conviene traerte hasta el presente para que no vuelvas a infiltrarte en el ma\u00f1ana.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfSer\u00e1 que est\u00e1s se\u00f1alando mi impotencia ante varias situaciones? Tal vez me convenga aceptarla abiertamente. \u00bfMe est\u00e1s diciendo que ya es tiempo de acabar con alg\u00fan duelo? Ciertamente ser\u00eda sano para m\u00ed hacerlo. \u00bfQu\u00e9 tal si me llevas a buscar tener un coraz\u00f3n m\u00e1s sencillo, m\u00e1s manso, m\u00e1s humilde? \u00bfAcaso no ser\u00eda lo que necesito?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aunque me averg\u00fcence reconocer que anduve coqueteando contigo, hoy quiero decirte que no te preciso. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En este momento tomo una decisi\u00f3n poderosa: acepto que ante ciertas situaciones, sucesos y recuerdos soy totalmente impotente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por supuesto que esto no significa bajar los brazos sino dejar de lado el aspecto quijotesco que lleva a un flaco y enjuto caballero a pelear contra gigantescos molinos de viento. Como t\u00fa sabes muy bien, los molinos son inamovibles, sordos y ciegos; as\u00ed, el caballero termina agotado y desperdiciando su valiosa energ\u00eda en una empresa in\u00fatil.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Puesto que te asomas desde el pasado, conviene saludarlo y aceptar que fue as\u00ed, no de otra manera. Al menos, en esa forma lo sent\u00ed y percib\u00ed. Sin embargo, tambi\u00e9n encierra semillas de una nueva y fecunda madurez. Despu\u00e9s de todo, \u00bfa qui\u00e9n se le ocurre subir a un tren que ya se fue?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tal vez de este modo, como cuenta el relato de \u00c9xodo 15, te vayas transformando en algo dulce, un l\u00edquido que sacie la sed de infinito, de sentido, de vida sabrosa y con significado, un agua de la que tambi\u00e9n otros puedan beber. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Dialogando con el Se\u00f1or<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Querido Se\u00f1or, mi sanador,<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Te presento mi coraz\u00f3n y algo que vive en \u00e9l pero que no deseo: mi amargura. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Reconozco que \u00e9sta es un pecado que me aparta de tu presencia, me da\u00f1a como persona y desfigura mi identidad, hecha a tu imagen y semejanza. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>S\u00e9 que me llamaste a ser parte de tu cuerpo, pero a veces siento deseos de replegarme en m\u00ed misma y al poco tiempo me encuentro saboreando el recuerdo de aquellas desilusiones que dejan mi alma partida. Entiendo que ese nunca fue tu proyecto para m\u00ed.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>No encuentro en m\u00ed misma la fuerza para erradicarla por completo, como se quitan las ra\u00edces de las plantas que son plaga; por eso vengo a tu gracia, a la dulzura de tu amor manifestado en el \u00e1rbol de la cruz. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aqu\u00ed estoy otra vez con mis manos extendidas hacia las tuyas Mi coraz\u00f3n te busca, necesita ser limpiado y restaurado por tu medicina sanadora.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed como le indicaste a Mois\u00e9s que arrojara en las aguas de Mara el tronco de aquel \u00e1rbol y \u00e9stas se volvieron dulces y potables, haz lo mismo en m\u00ed hoy. Mi ser necesita la dulzura de tu amor derramado en el \u00e1rbol de la cruz.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>S\u00e9 que algunas situaciones y personas han resultado amargas para m\u00ed; sin embargo, te agradezco por ellas. Han venido de tu parte para sacar a la luz mi tendencia a la amargura, a fin de traerla ante tu altar. Necesito un car\u00e1cter m\u00e1s s\u00f3lido en Cristo, m\u00e1s dulce, como el de \u00e9l. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Te ruego por favor que transformes esos sentimientos t\u00f3xicos en generadores de vida, salud y madurez, en un agua dulce, s\u00f3lo por tu gracia.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed como Ana, tu hija amada de la antig\u00fcedad, derram\u00f3 su coraz\u00f3n delante de tu altar en lugar de ceder a la provocaci\u00f3n de su rival, quiero dejar fluir el m\u00edo en tu presencia y percibir el dulce latido del tuyo, sabiendo que tiene planes de bienestar para mi vida. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Conf\u00edo en que as\u00ed como te acordaste de ella en el momento oportuno, tambi\u00e9n lo har\u00e1s conmigo y te doy las gracias. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tambi\u00e9n te agradezco, Se\u00f1or, por los muchos momentos dulces y tambi\u00e9n por la amargura, de la que ahora me despido. Si no fuera por ella, tal vez no habr\u00eda anhelado tanto la dulzura de tu amor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cierro mis ojos, respiro profundamente y me doy un tiempo para contemplar, con los ojos limpios de la fe y el coraz\u00f3n tembloroso por la visita de tu Esp\u00edritu, tu rostro dulce, tu mirada amorosa.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEl Se\u00f1or es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor. No sostiene para siempre su querella ni guarda rencor eternamente&#8230;Tan lejos ech\u00f3 de nosotros nuestras transgresiones, como lejos del oriente est\u00e1 el occidente\u00bb. (Sal 103.8, 9 y 12)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado de Apuntes Mujer L\u00edder, volumen II, n\u00famero 4. Desarrollo Cristiano Internacional, todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Adriana de Tassara El liderazgo constituye siempre una paradoja. En un sentido, es un privilegio y una gran honra. Se trata de un sitio al que todos alguna vez quisi\u00e9ramos acceder y que nos pone como modelos en alg\u00fan aspecto de nuestra vida o ministerio. 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