{"id":3115,"date":"2015-12-01T01:02:38","date_gmt":"2015-12-01T06:02:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/espiritualidad-y-mision-dos-palabras-un-solo-sentido\/"},"modified":"2015-12-01T01:02:38","modified_gmt":"2015-12-01T06:02:38","slug":"espiritualidad-y-mision-dos-palabras-un-solo-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/espiritualidad-y-mision-dos-palabras-un-solo-sentido\/","title":{"rendered":"Espiritualidad y misi\u00f3n: Dos palabras un solo sentido"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Harold Segura C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Espiritualidad y misi\u00f3n son dos caras de una misma moneda. No resulta suficiente decir que son dos aspectos complementarios, sino que son indisolubles. El Esp\u00edritu se relaciona con nosotras para que podamos unirnos a \u00e9l en la realizaci\u00f3n de sus planes. As\u00ed, relaci\u00f3n y realizaci\u00f3n son dos aspectos de un mismo sentido.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=center>\u00abPero cuando venga el Esp\u00edritu Santo sobre ustedes, recibir\u00e1n el poder y ser\u00e1n mis testigos&#8230;\u00bb Hechos 1.8<\/P><br \/>\n<P align=justify>Espiritualidad y misi\u00f3n son dos caras de una misma moneda. No resulta suficiente decir que son dos aspectos complementarios, sino que son indisolubles. Al leer el Nuevo Testamento esa relaci\u00f3n se hace obvia: en Hechos 1.8, por ejemplo, Jes\u00fas promete que sus disc\u00edpulos recibir\u00e1n el Esp\u00edritu Santo y que \u00e9l les dar\u00e1 poder para ser testigos suyos \u00ab&#8230; hasta los confines de la tierra\u00bb. El v\u00ednculo entre la actividad misionera y la intimidad con el Esp\u00edritu resulta evidente. En Lucas 4.18, Jes\u00fas, en la sinagoga de Nazareth, anuncia su proyecto misionero y lo hace declarando que el Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre \u00e9l por cuanto lo ha \u00ab&#8230; ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres&#8230; proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, [y] a pregonar el a\u00f1o agradable del Se\u00f1or.\u00bb En este caso, Jes\u00fas afirma que la prueba de que el Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre \u00e9l es que lo ha enviado a cumplir su voluntad. Tambi\u00e9n en Hechos 10, donde se narra la visita de Pedro al primer gentil, se relaciona la misi\u00f3n del ap\u00f3stol con una experiencia espiritual que hab\u00eda resultado necesaria ante la dureza de su propio coraz\u00f3n: \u00abMientras Pedro segu\u00eda reflexionando sobre el significado de la visi\u00f3n, el Esp\u00edritu le dijo: \u00abMira, Sim\u00f3n, tres hombres te buscan. Date prisa, baja y no dudes en ir con ellos, porque yo los he enviado\u00bb.\u00bb (Hch 10.19-20).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Observamos, entonces, que el Esp\u00edritu se relaciona con nosotros para que podamos unirnos a \u00e9l en la realizaci\u00f3n de sus planes. As\u00ed, relaci\u00f3n y realizaci\u00f3n son dos aspectos de un mismo sentido. Sin embargo, en la mayor\u00eda de los casos hacemos una separaci\u00f3n y preferimos decir que son aspectos complementarios, pero no indisolubles. Por ejemplo, afirmamos que la espiritualidad sin misi\u00f3n degenera en misticismo, as\u00ed como la misi\u00f3n sin espiritualidad en activismo. Pero, en el fondo, lo que estamos aseverando es que son posibles la espiritualidad sin la misi\u00f3n y la misi\u00f3n sin la espiritualidad. El Nuevo Testamento ense\u00f1a algo diferente; en \u00e9l no existe una espiritualidad que pueda llamarse cristiana si no conduce a la misi\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Roberto Suderman (1), escritor menonita y uno de los pocos que ha escrito en castellano acerca del tema espec\u00edfico de la espiritualidad evang\u00e9lica, define la espiritualidad como \u00abla identificaci\u00f3n del esp\u00edritu humano con el Esp\u00edritu de Dios\u00bb y la misi\u00f3n cristiana como \u00abla identificaci\u00f3n de la tarea humana con la tarea de Dios\u00bb. En este sentido, los dos t\u00e9rminos \u0097espiritualidad y misi\u00f3n\u0097 resultan sin\u00f3nimos. Adem\u00e1s concluye que la espiritualidad es la misi\u00f3n del cristiano (lograr que su esp\u00edritu se identifique con el Esp\u00edritu de Dios), as\u00ed como tambi\u00e9n la espiritualizaci\u00f3n de toda nuestra actividad humana.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Asimismo, la espiritualidad nos permite descubrir el origen y la intenci\u00f3n de todas las cosas. Pedro, por ejemplo, descubre que todo ha sido creado por Dios (origen) y que el prop\u00f3sito de Dios es la reconciliaci\u00f3n (intenci\u00f3n); por lo tanto no le es posible seguir haciendo acepci\u00f3n de personas y, por esa raz\u00f3n, sale de inmediato a buscar a Cornelio. En este caso, la misi\u00f3n fue un efecto natural de la espiritualidad. En consecuencia, el efecto de la verdadera espiritualidad ser\u00e1 siempre la obediencia. No hay mayor milagro que \u00e9ste, como lo dice la siguiente historia:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Un hombre recorri\u00f3 medio mundo para comprobar por s\u00ed mismo la extraordinaria fama que gozaba el Maestro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097\u00bfQu\u00e9 milagros ha realizado tu maestro? \u0097le pregunt\u00f3 a uno de los disc\u00edpulos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Bueno, ver\u00e1s&#8230; hay milagros y milagros: en tu pa\u00eds se considera un milagro el que Dios haga la voluntad de alguien; mientras que entre nosotros se considera un milagro el que alguien haga la voluntad de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El milagro de la espiritualidad es \u00abser receptivos y sensibles a las acciones que Dios hace por nosotros [y] ser obedientes a la voluntad de Dios en nuestras vidas\u00bb. Lo mismo sucedi\u00f3 con el profeta Isa\u00edas en el Antiguo Testamento, quien despu\u00e9s de percibir que Dios es \u00abexcelso y sublime, sentado en un trono\u00bb y de experimentar que su maldad hab\u00eda sido borrada y su pecado perdonado, responde: \u00abAqu\u00ed estoy. \u00a1Env\u00edame a m\u00ed!\u00bb (Is 6.8). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tal como lo hemos planteado, este v\u00ednculo indisoluble entre espiritualidad y misi\u00f3n, origen y destino o relaci\u00f3n y realizaci\u00f3n, nos ofrece el marco m\u00e1s adecuado para la reflexi\u00f3n sobre la misionolog\u00eda evang\u00e9lica en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. No lograremos superar nuestras deficiencias en esta \u00e1rea acudiendo exclusivamente a la sociolog\u00eda \u0097tratando de que nuestra misi\u00f3n sea contextual\u0097, ni a la econom\u00eda \u0097tratando de que sea efectiva\u0097, ni a la pol\u00edtica \u0097tratando de que sea encarnada\u0097. La respuesta se encuentra en la espiritualidad, para que sea obediente. Y una misionolog\u00eda obediente ser\u00e1, sin duda, contextual, efectiva y encarnada. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado de Apuntes Mujer L\u00edder, volumen III, n\u00famero 1. Desarrollo Cristiano Internacional, todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Harold Segura C. Espiritualidad y misi\u00f3n son dos caras de una misma moneda. No resulta suficiente decir que son dos aspectos complementarios, sino que son indisolubles. El Esp\u00edritu se relaciona con nosotras para que podamos unirnos a \u00e9l en la realizaci\u00f3n de sus planes. 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