{"id":31153,"date":"2016-06-13T11:10:38","date_gmt":"2016-06-13T16:10:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-relativismo-segun-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-06-13T11:10:38","modified_gmt":"2016-06-13T16:10:38","slug":"el-relativismo-segun-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-relativismo-segun-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"El relativismo seg\u00fan Benedicto&nbsp;XVI"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Miriam D\u00edez Bosch<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El relativismo preocupa al Papa, y tambi&eacute;n inquietaba a Benedicto XVI. En palabras del historiador Mariano Fazio, &quot;podr&iacute;a decirse que Benedicto habla a la cabeza y Francisco al coraz&oacute;n y a la pr&aacute;ctica. Son pasos de un mismo proceso&quot;. Lo analiza en un nuevo volumen editado por <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.rialp.com\/\">www.rialp.com<\/a>, &quot;Al C&eacute;sar lo que es del C&eacute;sar&quot;<br \/> &nbsp;<br \/> Mons. Mariano Fazio es historiador y fil&oacute;sofo, Profesor de Historia de las Doctrinas Pol&iacute;ticas en la Facultad de Comunicaci&oacute;n Social Institucional de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz. Ha sido el primer Decano de la Facultad, y Rector Magn&iacute;fico de dicha Universidad. Actualmente vive en Argentina. Entre sus libros destacan Cristianos en la encrucijada; Historia de las ideas contempor&aacute;neas, La Am&eacute;rica ingenua y De Benedicto XV a Benedicto XVI.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; &iquest;Qu&eacute; entend&iacute;a Benedicto XVI por relativismo?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Lo que dijo el entonces Card. Ratzinger en la misa anterior al c&oacute;nclave que lo elegir&iacute;a Papa puede servirnos para responder esta pregunta: &quot;Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja s&oacute;lo como medida &uacute;ltima al propio yo y sus apetencias&quot;. El relativismo abandona la posibilidad del di&aacute;logo para alcanzar una verdad com&uacute;n sobre la que construir la convivencia humana, el desarrollo como personas y como sociedad, e introduce una dictadura, la del propio yo y sus apetencias&#8230;<br \/> &nbsp;<br \/> El poder, la econom&iacute;a, el placer, rigen la sociedad. Esto siempre se produce en perjuicio de los m&aacute;s d&eacute;biles, de los que tienen menos recursos. Es lo que Francisco llama la sociedad del descarte. Al final, es la imposici&oacute;n de unos sobre otros. En un contexto relativista no impera la tolerancia, sino que se impone el m&aacute;s fuerte&#8230; se destruye esa red de contenci&oacute;n que son los derechos humanos universales, las verdades comunes.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; &iquest;Qu&eacute; ant&iacute;doto propon&iacute;a?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Podr&iacute;a decirse que Benedicto propone dos ant&iacute;dotos para este desaf&iacute;o que nos plantea la cultura contempor&aacute;nea: ampliar los l&iacute;mites de la raz&oacute;n y poner en pr&aacute;ctica la caridad. Apostar por una &eacute;tica compartida, unos valores comunes, es una meta posible de la raz&oacute;n. Se puede llegar a la verdad sobre la dignidad del ser humano, aunque no sea algo emp&iacute;rico. Para eso hay que abrirse y ampliar los l&iacute;mites de la raz&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Y tambi&eacute;n poner en pr&aacute;ctica la caridad. La caridad en acci&oacute;n es la garant&iacute;a de credibilidad de la verdad del cristianismo. C&aacute;ritas in veritate se titula la enc&iacute;clica social de Benedicto. La primera expresi&oacute;n de esa verdad b&aacute;sica es la prioridad del servicio, del respeto, de que no podemos mirar para otro lado ante el sufrimiento y la miseria de los hombres y las mujeres del mundo.<br \/> &nbsp;<br \/> El relativismo mira para otro lado, casi siempre se mira en el espejo de la propia vanidad y de los propios intereses. La &eacute;tica universal se fija primero en el otro y sus necesidades.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; &iquest;Qu&eacute; quiere decir que el relativismo es la crisis de la verdad?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> El relativismo es la crisis de la verdad porque se considera que el ser humano no es capaz de conocer la verdad. Pero esto no es un tema de l&oacute;gica o filosof&iacute;a del conocimiento solamente. Es una actitud general ante el gran desaf&iacute;o de la verdad. Se olvida que Jes&uacute;s dijo &quot;la verdad los har&aacute; libres&quot; y se percibe a la verdad como un techo que limita nuestras posibilidades y nuestro despliegue personal o, como sujeto colectivo, nuestro despliegue cultural. Sin embargo, la verdad es una base firme sobre la que se despliega la creatividad social e individual. Mientras m&aacute;s firme es esa base, m&aacute;s alta la construcci&oacute;n, m&aacute;s posibilidades, m&aacute;s libertad de proyectos, de ideas, de propuestas.<br \/> &nbsp;<br \/> Los totalitarismos del siglo XX propon&iacute;an una verdad fuerte y la violencia perpetrada levant&oacute; una sospecha. Pero como dice un autor contempor&aacute;neo, el problema de esos reg&iacute;menes ideol&oacute;gicos no eran sus ideas fuertes, sino que eran ideas equivocadas, parciales: absolutizaban un solo aspecto de la persona.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> La sociedad actual necesita redescubrir su verdad m&aacute;s fundamental para poder superar la crisis que estamos viviendo desde hace a&ntilde;os ya: la dignidad humana, el respeto absoluto por los derechos humanos de cada persona, que es &uacute;nica e irrepetible y merece todo el respeto. Sin esta base, unos instrumentalizar&aacute;n a otros para sus propios fines, y los seres humanos ser&aacute;n usados en lugar de respetados.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; &iquest;Cu&aacute;les son los principios no negociables?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> La expresi&oacute;n principios no negociables ha sido recientemente criticada por el Papa Francisco, pero no para descartarla sino para reforzarla: &quot;nunca entend&iacute; la expresi&oacute;n \u2018valores no negociables\u2019. Los valores son valores y basta. No puedo decir cu&aacute;l de los dedos de la mano es m&aacute;s &uacute;til que el resto, as&iacute; que no entiendo en qu&eacute; sentido podr&iacute;a haber valores negociables&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Si bien se podr&iacute;a argumentar que Benedicto utiliz&oacute; esa expresi&oacute;n para referirse a cuatro principios especialmente en riesgo durante los &uacute;ltimos tiempos, y que los particularmente vinculados con la vida,&nbsp; no admiten grados o excepciones, es tambi&eacute;n verdad que actualmente conviene tener la referencia de los valores que el entonces Card. Ratzinger sintetizaba en la Nota doctrinal sobre la participaci&oacute;n de los cat&oacute;licos en la vida pol&iacute;tica: &quot;Si el cristiano debe \u2018reconocer la leg&iacute;tima pluralidad de opiniones temporales\u2019, tambi&eacute;n est&aacute; llamado a disentir de una concepci&oacute;n del pluralismo en clave de relativismo moral, nociva para la misma vida democr&aacute;tica, pues &eacute;sta tiene necesidad de fundamentos verdaderos y s&oacute;lidos, esto es, de principios &eacute;ticos que, por su naturaleza y papel fundacional de la vida social, no son &quot;negociables&quot;&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Luego, pasa a detallar (n. 4) una lista de valores concretos, que son los siguientes: la defensa de la vida y el respeto del embri&oacute;n humano, la tutela y promoci&oacute;n de la familia, la libertad de los padres en la educaci&oacute;n de sus hijos, la tutela social de los menores y la liberaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de las nuevas formas de esclavitud, la libertad religiosa, el desarrollo de una econom&iacute;a que est&eacute; al servicio de la persona y del bien com&uacute;n, el respeto de la justicia social, del principio de solidaridad humana y de subsidiaridad, y la promoci&oacute;n de la paz, como obra de la justicia y efecto de la caridad.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; &iquest;El Papa Francisco sigue en esta l&iacute;nea? No habla tanto de relativismo.<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Desde mi punto de vista, el Papa Francisco se refiere de modo permanente al relativismo, pero mediante una propuesta superadora del relativismo y mediante la denuncia del producto directo del relativismo: el dominio de los poderosos, la cultura del descarte y la indiferencia, la burocratizaci&oacute;n de la fe.<br \/> &nbsp;<br \/> En la Evangelii Gaudium constata &quot;un progresivo aumento del relativismo, que ocasiona una desorientaci&oacute;n generalizada&quot;. Y m&aacute;s adelante, explica en qu&eacute; consiste el relativismo pr&aacute;ctico: &quot;Este relativismo pr&aacute;ctico es actuar como si Dios no existiera, decidir como si los pobres no existieran, so&ntilde;ar como si los dem&aacute;s no existieran, trabajar como si quienes no recibieron el anuncio no existieran&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Finalmente, en esta l&iacute;nea, habla de otra dictadura, que es la misma que la primera: &quot;La adoraci&oacute;n del antiguo becerro de oro ha encontrado una versi&oacute;n nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la econom&iacute;a sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> En resumen, podr&iacute;a decirse que Benedicto habla a la cabeza y Francisco al coraz&oacute;n y a la pr&aacute;ctica. Son pasos de un mismo proceso. Francisco denuncia con fuerza particular que el verdadero nombre del relativismo es la cultura del descarte y el triunfo del poder y el dinero sobre la dignidad, sobre lo verdaderamente humano, sobre la verdad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Miriam D\u00edez Bosch El relativismo preocupa al Papa, y tambi&eacute;n inquietaba a Benedicto XVI. En palabras del historiador Mariano Fazio, &quot;podr&iacute;a decirse que Benedicto habla a la cabeza y Francisco al coraz&oacute;n y a la pr&aacute;ctica. Son pasos de un mismo proceso&quot;. 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