{"id":31189,"date":"2016-06-13T11:12:13","date_gmt":"2016-06-13T16:12:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-desconocidas-aportaciones-catolicas-en-la-historia-de-los-eeuu\/"},"modified":"2016-06-13T11:12:13","modified_gmt":"2016-06-13T16:12:13","slug":"las-desconocidas-aportaciones-catolicas-en-la-historia-de-los-eeuu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-desconocidas-aportaciones-catolicas-en-la-historia-de-los-eeuu\/","title":{"rendered":"Las desconocidas aportaciones cat\u00f3licas en la historia de los&nbsp;EEUU"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La posici&oacute;n de los cat&oacute;licos en Estados Unidos no siempre ha sido f&aacute;cil, m&aacute;s bien al contrario.<br \/> &nbsp;<br \/> De estar perseguidos (en Maryland, en tiempos de la independencia, los hijos pod&iacute;an ser arrebatados legalmente a sus padres y enviados a familias protestantes si estos intentaban educarlos en la fe cat&oacute;lica) al actual Tribunal Supremo, en el que de 9 jueces seis se dicen cat&oacute;licos, el camino ha sido largo.<br \/> &nbsp;<br \/> Es lo que nos explica Jorge Soley en un interesante libro que acaba de publicar Stella Maris con el t&iacute;tulo de <em>La historia de los Estados Unidos como jam&aacute;s te la hab&iacute;an contado.<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Ley&eacute;ndolo comprendemos las <strong>dificultades<\/strong> iniciales, derivadas del marcado car&aacute;cter puritano que llevaron a Estados Unidos los colonos que se embarcaron en el Mayflower, escapando de Inglaterra y tras fracasar en sus intentos de asentarse en Holanda.<br \/> &nbsp;<br \/> Podr&aacute; parecer algo muy lejano y anecd&oacute;tico pero, explica Soley, tres presidentes estadounidenses del siglo XX (Franklin D. Roosevelt, George H. Bush y George W. Bush) son descendientes de uno de los pasajeros del Mayflower, John Howland.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero<strong> la hostilidad anticat&oacute;lica no proven&iacute;a &uacute;nicamente de las filas protestantes<\/strong>, sino que el <strong>iluminismo mas&oacute;nico<\/strong>, muy presente tambi&eacute;n en ciertos ambientes poderosos e influyentes tambi&eacute;n jug&oacute; su papel.<br \/> &nbsp;<br \/> Un ejemplo curioso del intento de amoldar el mensaje cristiano a la mentalidad ilustrada lo protagoniz&oacute; el presidente <strong>Thomas Jefferson, que se entretuvo expurgando los Evangelios de lo que &eacute;l consideraba eran opiniones corruptoras<\/strong>. El Jes&uacute;s del Evangelio seg&uacute;n Jefferson no hace milagros, no se proclama Hijo de Dios ni asciende a los cielos despu&eacute;s de morir crucificado.<br \/> &nbsp;<br \/> Junto a estos dos enemigos externos, se&ntilde;ala Soley <strong>dos riesgos internos <\/strong>que tuvo que afrontar la Iglesia cat&oacute;lica en Estados Unidos: por un lado la tentaci&oacute;n de amoldar su mensaje al <em>mainstream<\/em> norteamericano, lo que Le&oacute;n XIII designar&iacute;a, para condenarlo, como <strong>americanismo<\/strong>, y los <strong>intentos de crear una Iglesia nacional desligada de Roma al estilo de la anglicana.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Esto &uacute;ltimo puede parecer improbable, pero a punto estuvo de suceder: por fortuna Roma reaccion&oacute; con rapidez, cre&oacute; dos nuevas di&oacute;cesis en Virginia y Carolina del Sur y el asunto qued&oacute; para los libros de historia.<br \/> &nbsp;<br \/> El lento caminar de los cat&oacute;licos hacia el pleno reconocimiento se fue haciendo poco a poco, explica el libro. La <em>realpolitik<\/em> de George Washington en tiempos de la guerra de independencia ayud&oacute; a dar los primeros pasos: interesado en mantener la neutralidad de Canad&aacute;, <strong>Washington mantuvo una actitud respetuosa hacia los cat&oacute;licos e incluso prohibi&oacute; la quema de efigies papales<\/strong>, que ten&iacute;a su origen en la conmemoraci&oacute;n inglesa del fallido complot de la p&oacute;lvora y la detenci&oacute;n de Guy Fawkes.<br \/> &nbsp;<br \/> Otra <strong>guerra<\/strong>, la civil, fue tambi&eacute;n importante para que los estadounidenses no cat&oacute;licos vieran a sus compatriotas cat&oacute;licos como ciudadanos de primera. El <strong>papel de las monjas cat&oacute;licas<\/strong>, cuidando incansablemente de los heridos de ambos bandos, abri&oacute; los ojos a muchos.<br \/> &nbsp;<br \/> Y aunque no fue una guerra declarada, los disturbios que en Indiana enfrentaron durante varios d&iacute;as a alumnos cat&oacute;licos de la Universidad de Notre Dame con militantes del <strong>Klu Klux Klan <\/strong>obligaron al Gobierno a intervenir encarcelando a la c&uacute;pula del Klan: <strong>empezaba gracias a esta prestigiosa universidad cat&oacute;lica el declinar de la antes poderos&iacute;sima organizaci&oacute;n racista.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Pero de la lectura del libro tambi&eacute;n se desprende que el progresivo reconocimiento de los cat&oacute;licos en Estados Unidos tambi&eacute;n se consigui&oacute; gracias a <strong>peque&ntilde;os pasos <\/strong>protagonizados por cat&oacute;licos con el empuje que ese pa&iacute;s de frontera requer&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team La posici&oacute;n de los cat&oacute;licos en Estados Unidos no siempre ha sido f&aacute;cil, m&aacute;s bien al contrario. &nbsp; De estar perseguidos (en Maryland, en tiempos de la independencia, los hijos pod&iacute;an ser arrebatados legalmente a sus padres y enviados a familias protestantes si estos intentaban educarlos en la fe cat&oacute;lica) al actual &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-desconocidas-aportaciones-catolicas-en-la-historia-de-los-eeuu\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLas desconocidas aportaciones cat\u00f3licas en la historia de los&nbsp;EEUU\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31189","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31189\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}